La ruta de Juego de Tronos en Irlanda del Norte

En ocasiones veo caminantes blancos, me da por vaticinar la llegada inminente de un largo invierno y miro al cielo esperando que los cuervos me arrojen mensajes secretos. Admito que le tengo pánico a las pelirrojas e incluso ya no voy a una boda a no ser que sea estrictamente necesario. Pero Doctor, no hace falta que me ofrezca un diagnóstico porque soy consciente de la enfermedad incurable que tengo. Estoy enganchado a Juego de Tronos. Y la ansiedad sólo se me quita de dos maneras, con un episodio de la serie o viajando por el mundo. Trato de ver los nuevos capítulos antes de que vengan los odiosos spoilers y me los fastidien. Y viajo por el mundo todo lo que puedo. Incluso tanta es mi pasión por la trama de los Lannister o los Stark que recientemente me decidí a viajar a Irlanda del Norte para buscar aquellas localizaciones donde se grabaron algunas de las escenas más impactantes de Juego de Tronos. Y reconozco que después de hacerlo, me encuentro mucho mejor.

The Dark Hedges (Escenario de la Ruta de Juego de Tronos en Irlanda del Norte)

La ruta de Juego de Tronos en Irlanda del Norte se convierte en una excusa formidable para disfrutar de un precioso collage de castillos y abadías en ruinas, del vértigo de asomarse a acantilados afilados como espadas de acero valirio, de los corredores de basalto volcánico hechos para que caminen los gigantes, bosques de cuento de hadas y, en definitiva, algunos de los paisajes más fotogénicos de Europa siguiendo la estela de una de las mejores series de televisión de todos los tiempos. ¿Quieres saber dónde están los escenarios de Juego de Tronos en Irlanda del Norte? Doctor, le pido que me siga en este sendero. Tomemos carretera y manta, y partamos rumbo a Poniente cuanto antes pues la noche es oscura y alberga horrores… Leer artículo completo ➜

Una postal desde un lugar llamado Armenia

La cumbre del Monte Ararat siempre está acompañada de nieves perpetuas así como de historias que suman miles de años y millones de páginas. Allí se cuenta en la Biblia que se posó el mismísimo Arca de Noé tras el diluvio universal, siendo la metáfora perfecta de esa segunda oportunidad que Dios le daría al mundo. El Ararat sería al Cáucaso lo que el Kilimanjaro a África y el Monte Fuji a Japón, un símbolo o más bien el corazón de un pueblo, el pozo de sus creencias. En Armenia, de hecho, aman tanto a esta montaña que su máximo dolor es poderla casi alcanzar con los dedos de la mano pero sin tocarla, ya que se encuentra en la actualidad dentro de territorio turco por un cúmulo de desafortunadas circunstancias. Frente al monte, que en realidad es un volcán, surge la silueta vigilante de Khor Virap, un solitario y sagrado monasterio ubicado en el lugar exacto en que el cristianismo decidió quedarse en Armenia por siempre jamás.

Khor Virap y el Monte Ararat (Armenia)

Tras varios días realizando un bonito viaje por Armenia (hoy mismo cruzamos a Georgia) me apetecía compartir con todos vosotros una postal que para mí resume a la perfección cómo es este pequeño e intenso país caucásico.  Leer artículo completo ➜

Isla de Ré, un baño de luz en la costa atlántica de Francia

Dicen que aquellos lugares acariciados por la luz con cierta persistencia son mucho más felices y se respira un cierto optimismo que supera la mera banalidad. Y estoy convencido de que en cierto modo es verdad. Hace muy poco comprobé en Isla de Ré que, sin duda, la luz es su piedra filosofal. De hecho, este trocito de paz inmerso en el Charente Marítimo, en plena Francia Atlántica, recibe al año tantos días de cielos luminosos como la célebre Costa Azul en el Mediterráneo. Una suerte en el que la brisa suave y el olor a salitre inundan los callejones de casas blancas y malvarrosas siempre a punto para ser olidas con deleite. Al otro lado de La Rochelle flota una isla marcada por pueblos cargados de hermosura y vitalidad, magníficas playas de arena fina, una historia intensa que se aprecia en la construcción de bastiones defensivos que la volvieron inmortal así como poderosos faros retando al océano que vieron saltar a más de mil ballenas.

Torre de las ballenas (Isla de Ré, Francia)

Isla de Ré (en francés Île de Ré), una de las escapadas vacacionales más sorprendentes y agradables de toda Francia, es un paréntesis de luz y tranquilidad en la bravura de un Atlántico que muestra una docilidad inusual. Posee muchos atractivos que ver y de los que disfrutar, unos imprescindibles y otros, simplemente, a gusto del consumidor. Porque hay una isla por cada tipo de viajero.  Leer artículo completo ➜

Guía de un viaje en coche por Valonia (Bélgica)

Soy consciente de que en la literatura viajera está muy manido ya ese concepto de “la gran desconocida”. Por eso prometo no escribir ni una sola vez que la región valona lo es. Prefiero de largo resaltar que Valonia se trata de una bonita sorpresa, de un punto en el corazón de Europa con coraje medieval, frondosos bosques y un encantador acento […]

Leer artículo completo ➜