
Empezar el año con buen pie. Ese era el objetivo principal de un nuevo viaje a una tierra que agrupa desiertos y oasis de ensueño. El Sur de Túnez es una de las regiones más interesantes del Norte de África. Allí el Sáhara extiende sus brazos, los inmensos palmerales tiñen de verde los riscos, y los lagos de sal blanquean blanquean las llanuras. Tierra de Tuaregs y Beduinos, de camellos y dromedarios, de dunas y palmeras que George Lucas identificó como la más idónea para filmar la saga de la Guerra de las Galaxias.
Pocas semanas después de que la aerolínea Tunisair inaugurara la ruta Madrid-Tozeur, nos planteamos pasar en el
Sur de Túnez tanto la nochevieja como los primeros días del año. Fue una sugerencia que recibimos por parte de dos lectores de esta web que se han convertido en muy buenos amigos. La verdad que no hubo demasiadas dudas. Hablamos por teléfono y compramos casi al instante los billetes de avión (100€) para salir el jueves 31 de diciembre por la tarde y regresar la noche del 3 de enero. Ya había estado en esa zona de forma organizada en 2003 pero tenía muchas ganas de volver, sobre todo organizándolo por cuenta propia. Primero buscamos alojamiento y coche de alquiler. Después pensamos un plan y finalmente nos encontramos con un viaje realmente intenso a un coste muy reducido. Fueron cuatro días increíbles vagando entre oasis y desiertos, sin campanadas ni cotillón. Una salida y entrada de año diferente que vivimos como una auténtica aventura. Y a dos horas en avión…

11 de diciembre: VIAJE A LA CELDA H2 DE HEBRÓN

Aquel viernes fue un día con una gran intensidad emocional tal y como era nuestra pretensión antes de partir a la ciudad palestina de Hebrón. Un lugar que mañana se visitará como un Museo de Horrores de la Guerra o un Museo de la Ocupación. Pero hoy día, y por mucho tiempo, el que vaya hasta allí podrá ver con sus propios ojos la injusticia y los daños en tiempo real o sentir esa calma tensa que estalla cuando el viento cambia de dirección. Probablemente estemos hablando de uno de los lugares de Cisjordania con la situación más compleja, enrevesada e incomprensible. De esos que se mencionan en la televisión cientos de veces pero que terminan siendo únicamente una noticia más de las que ponen a la hora de comer. Hay dos opciones, o apagar la televisión para no escuchar historias desagradables e ir a otra cosa, o continuar leyendo y acompañarnos en este viaje a un punto caliente del Conflicto entre israelíes y palestinos.
Se terminó la intriga, salen a la luz los secretos. El viaje sorpresa de este fin de semana es Atenas. Teníamos pendiente desde hacía mucho tiempo ir algún día a la capital griega. Muchas veces se nos resistió esta ciudad y por fín vamos a
disfrutar de la cuna de la Filosofía, la sede de una de las civilizaciones más importantes de la Historia…
Forma parte de un regalo de cumpleaños a Rebeca que no va a saber dónde se va prácticamente hasta que nos subamos al avión. El secreto se ha querido mantener oculto hasta las últimas consecuencias. No quería que supiera ni por asomo dónde iba a pasar el último fin de semana de enero, quince días después de que viese en esta misma página cuál iba a ser su regalo. Cuando estéis leyendo este post bien estaremos en el avión, pasándolo de miedo en Atenas o quizás regresando a Madrid.

10 de diciembre: CAMPANAS DE BELÉN
Desde los ventanales traseros del comedor del hotel que se asomaban al este de la ciudad era claramente apreciable
el muro que divide Israel de los Territorios palestinos. Cisjordania está separada brutalmente de suelo israelí por una brecha de hormigón y alambre. El polémico “muro de la vergüenza”, considerado ilegal por el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, es en Jerusalén Oriental una larga serpiente de piedra que corta de raíz los límites “relativos” de dos jurisdicciones. Justo detrás, prácticamente unida al muro se encuentra una de las ciudades más célebres y visitadas de Tierra Santa. Y la más mencionada durante la Navidad en villancicos, cantos y felicitaciones. Belén, campanas de Belén, que los ángeles toquen, qué nueva nos traéis… Precisamente nuestro siguiente objetivo, la ciudad “del portal” en el que Jesús nació en un humilde pesebre. A tan sólo diez kilómetros de donde nos encontrábamos amanecía un nuevo día en Belén. Más allá del muro…

9 de diciembre: PALESTINA DE IMPROVISO

¡El primer autobús a Jerusalén sale a las ocho y media! exclamé a Rebeca después de mirar en el tablón de recepción los horarios de los buses Egged a la capital de Israel. En la información que me descargué en internet venía claramente que era a las ocho. Que son sólo treinta minutos de nada, pero suponía que no podíamos enlazar el siguiente autobús que se dirigía desde Jerusalén a la ciudad palestina de Hebrón, lo que suponía que como pronto llegaríamos a nuestro destino a las dos menos cuarto de la tarde. Contando que anochece pasadas las cuatro se nos reducía considerablemente el tiempo a pasar allí. Y particularmente Hebrón era un lugar en el que había volcado bastante interés. Era una gran oportunidad de observar en primera persona la crudeza del conflicto palestino-israelí.
Nos subimos al autobús sin saber que hacer. Si ir a Hebrón previo paso por la Estación Central de Jerusalén (con un paréntesis de dos horas) con tan poco tiempo o si dejarlo para otro día y volver sin más a Jerusalén, donde podíamos complementar nuestra visita a otros sitios a los que no habíamos ido ni el domingo ni el lunes. Realmente ninguna de las opciones me gustaba, sobre todo la primera, pero es que no habíamos pensado otra alternativa.Cuando ya llevábamos un rato bordeando el Mar Muerto le sugerí a Rebeca que hiciéramos algo improvisado… Leer el resto de esta entrada »

8 de diciembre: EN EL MAR MUERTO SALIMOS A FLOTE


Había dejado de llover e incluso el cielo estaba prácticamente despejado a primeras horas de la mañana. Esa era una noticia estupenda para nuestras pretensiones en el Mar Muerto. El autobús a Masada salía a las nueve, por lo que a las ocho ya habíamos dejado nuestra habitación. El equipaje se quedó guardado en recepción a la espera del retorno a la noche siguiente ya que dejamos reservado el cuarto número 514, que se había convertido en nuestra más especial base de operaciones durante el viaje. Nos fuimos caminando a Jaffa Gate, a la primera parada del bus de línea nº 20, atravesando las resbaladizas callejuelas de la ciudad vieja, en las que aún había agua de la noche anterior. Éste tardó no más de veinte minutos en hacer el trayecto a la Estación Central porque no había demasiado tráfico a esas horas. Con nosotros viajaban varias niñas que iban leyendo la Torá, que bien parecía que se aprendían de memoria. Algunas de ellas cubrían su pelo con pañuelos bien ajustados a la cabeza, que mecían suavemente como acompasando su lectura. La religión en Jerusalén es una constante que nunca falta.

7 de diciembre: DEL MONTE DEL TEMPLO AL MONTE DE LOS OLIVOS

La oscuridad de una larga noche se vió interrumpida con el correr de cortinas al que le sucedió una inyección de luz proveniente de la gran Cúpula de la Roca. Ese instante añadió una hoja más al calendario, puso cuerda a los relojes y en marcha nuestros espíritus ante una segunda incursión a Jerusalén. Esta vez la ruta consistiría en visitar el Monte del Templo, también conocido como la Explanada de las Mezquitas, y fuera de las murallas algunas zonas de gran interés como son el Monte de los Olivos y el Valle del Cedrón. Lugares emblemáticos y esenciales en todo viaje que se realice a Jerusalén. Un paseo a través de la Historia, el Arte, las Profecías y los espacios mencionados tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.
Lo primero de todo, Feliz 2010 a todos y todas. Con los ojos a medio abrir inicio el primer post del año diciendo que lo vivido en el Sur de Túnez en estos días ha sido un éxito rotundo. Aún tengo arena en los bolsillos procedente de un desierto hermoso que se vuelve rojo al atardecer, el cual presenciamos en Ksar Ghilane donde llegamos con un apestoso vehículo alquilado en Tozeur.
Rebeca y yo tuvimos el placer de compartir este viaje con Ali y Víctor, a quienes conocíamos de tan sólo aquel Encuentro de Lonely Planet celebrado en Madrid en octubre de 2009. Son dos fieles lectores del Rincón de Sele desde hace mucho tiempo y en esta aventura han demostrado ser además dos grandes viajeros y, sobre todo, dos magníficos amigos. Juntos vivimos una de las nocheviejas más originales y extrañas de nuestras vidas que recordaremos durante mucho tiempo.



