Querido anecdotario viajero

No es raro en las conversaciones con amigos, conocidos (y no tan conocidos), que me lleguen casi siempre dos cuestiones concretas sobre los viajes que he tenido la suerte de realizar a lo largo de mi vida. Una de ellas es cuál o cuáles son mis países preferidos, algo de lo que ya me mojé lo suficiente hace unas semanas en este blog (aunque no estoy convencido si diría lo mismo ahora mismo). La otra tiene que ver con esas anécdotas o curiosidades que me han sucedido estando de viaje. Buena parte de quienes hacen este tipo de preguntas os aseguro que buscan cosas escabrosas, cuanto más chungas mejor. Pero vaya, a día de hoy no he temido aún por mi vida, aunque sí he podido pasar cierto miedo, y no es intención decepcionar al personal ávido de sucesos truculentos contando alguna de estas historias más o menos peculiares.

Tren averiado en Sri Lanka

Más que de asuntos retorcidos o morbosos, hoy me gustaría estrenar nueva sección sección. Su título “Querido anecdotario viajero” y el objetivo, compartir con vosotros algunas anécdotas curiosas, unas más simpáticas y otras no tanto, que tienen que ver con lo que el mundo me ha mostrado hasta ahora y, sobre todo, con cómo me lo ha mostrado. Unas líneas sobre las que hay una buena historia detrás y que, algún día, quien sabe si tomando juntos un café en Madrid, un té a la menta en Marruecos o un chocolate en Groenlandia, conformen una buena ocasión de profundizar mientras conversamos de viajes.   Leer artículo completo ➜

Ruta por tierra entre Shanghái y Lhasa: El largo camino al Tíbet

“Si vas a emprender el viaje hacia Ítaca, pide que tu camino sea largo, rico en experiencias, en conocimiento”. Esta frase del memorable poema de Cavafis, aplicable tanto a los viajes como a muchas de las facetas de nuestra vida, procuro llevarla conmigo a todas partes. Siempre he pensado que la meta está lo lejos que tú quieras que esté y que, en muchas ocasiones, para saborearla aún más hay que detenerse lo que sea necesario y aprender de la senda o sendas que te lleven a ella. El largo camino al Tíbet lo inicié realmente muchos años antes de poner los pies en Lhasa. Primero a través de la literatura, después dando pasos con la imaginación y dejándome llevar por los pormenores del viejo Reino de los Himalayas de los que me iba empapando. Después, tras varias andaduras por China fui casi tocándolo con la yema de los dedos (como en Shangri-La, en el pequeño Tíbet de Yunnan). Y en la vez que por fin emprendí el viaje definitivo, traté de que el recorrido también fuese lento, que el Palacio de Potala se hiciese esperar. Dar un salto no era opción. De ahí que la llegada al Tíbet desde Shanghái vino precedida de diversas vivencias dignas de recordar.

Templo de la Fortuna en las Montañas Cangyan (Hebei, China), parte de nuestra ruta por tierra entre Shanghai (China) y Lhasa (Tíbet)

En la ruta por tierra entre Shanghái y Lhasa se sucedieron rascacielos futuristas, una noche en un monasterio zen, una villa medieval de piedra y un templo sostenido por un puente. Así como un ejército con miles de guerreros de terracota, un mar de interior sagrado en Qinghai, un monasterio gelugpa que no dejaba de recibir a devotos peregrinos arrastrándose literalmente por el suelo y un tren al que dicen de las nubes con el que atravesar la meseta tibetana. Todo antes de acariciar el Palacio de Potala, la Ítaca de mis sueños.  Leer artículo completo ➜

Primeras vacaciones de verano con Unai

Cuando Unai nació, o incluso antes de verle sus preciosos ojos azules por primera vez, mucha gente me escribió preguntándome si el primer viaje del niño sería a Japón, China, TailandiaEstados Unidos o a algún rincón remoto de este planeta. No había empezado a mamar y ya era todo un viajero. Como si del paritorio fuera a salir el bebé con el sombrero de Indiana Jones, unos prismáticos de explorador y la colección completa de las guías Lonely Planet bajo el brazo. ¡Menuda presión! Siempre hemos tenido claro tanto su madre como yo que no tenemos ninguna prisa al respecto, que queremos que todo fluya de manera natural en función de las circunstancias o las posibilidades. De hecho para este verano queríamos pasar con él unas vacaciones como las de antes, de las de playa, piscina, paseo, chiringuito, alguna excursión chula y siesta después de comer. Es decir, las mismas que junto a nuestros padres nos convertían en los seres más felices de este mundo.

Rebeca, Sele y Unai en Galicia

Las primeras vacaciones de verano con Unai en la costa malagueña y en Galicia nos han servido para conocernos mejor, empezar a saborear lo que supone viajar con nuestro hijo y adaptarnos a las nuevas circunstancias de esta nueva familia. Os puedo asegurar que las hemos disfrutado igual o más que contemplando el atardecer en Tikal o surcando las aguas de la Bahía de Halong. Esta vez, más importante que “el dónde” era el “con quién”.  Leer artículo completo ➜

Guepardo en el Parque Kruger de Sudáfrica

2 minutos en el Kruger

El Parque Nacional Kruger es el lugar de naturaleza con mayor número de visitas en Sudáfrica. De hecho se trata uno de los rincones más recomendables de África para irse de safari y ver fauna en libertad. La gran densidad de animales con la que podemos encontrarnos es tan abrumadora que cuesta asimilar todo lo que está aconteciendo a nuestro alrededor. El ronroneo de […]

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Paisaje de la Sierra del Segura y Alcaraz (Mirador del infierno)

Ruta en coche por la Sierra del Segura y Alcaraz, el corazón verde de Albacete

Hay quien todavía piensa que la provincia de Albacete es un territorio plano y sin más malicie orográfica que la de un inmenso campo de cereal achicharrándose con la canícula a los pies de una autovía. Un bar de carretera abierto las 24 horas y un muestrario de navajas tras un cristal. Desafortunadamente los tópicos […]

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Aýna, uno de los pueblos de la ruta de Amanece que no es poco

La ruta de Amanece que no es poco (Pueblos y escenarios de la película en la Sierra del Segura)

En 1988 el rodaje de “Amanece que no es poco”, dirigida por el albaceteño José Luis Cuerda, removió los cimientos del humor con una pátina tan surrealista y genialmente absurda que terminó convirtiéndose en una película de culto. Aquel pueblo inventado de misa diaria, en el que llueve arroz de Calasparra, se hace flashback a […]

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Momia de Liétor (Sierra del Segura, Albacete)

La cripta de las momias de Liétor en el convento de los Carmelitas Descalzos

En la localidad albaceteña de Liétor, en el corazón de la Sierra del Segura, se mantuvo oculto durante cientos de años el secreto que escondía el viejo convento de los Carmelitas Descalzos. Abandonado a su suerte tras la desamortización de Mendizábal de los bienes eclesiásticos y, ya sin monjes que lo habitaran desde 1835, nadie […]

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