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Tengo que reconocer que a París la Navidad le sienta fenomenal. Una capa de color, música y algarabía alegre maquilla la sobriedad y señorío de fachadas y aceras de la capital francesa. Es como si se dibujara una sonrisa que hiciera de puente entre las orillas del Sena y la Torre Eiffel se erigiera en ocasional abeto navideño para los parisinos y los muchos turistas que se reúnen junto a ella. La ciudad agranda tres tallas su chaqueta y hace sonar las campanillas, mientras que miles de guirnaldas, estrellas y luces de colores van de la mano de la ilusión y esperanza de quienes todavía sienten algo especial en uns fechas tan señaladas. París se viste de Navidad, y lo hace manteniendo por completo esa elegancia y exclusividad que le caracteriza.

Con motivo de mi último viaje a la Ciudad de la Luz os traigo una serie de ideas y lugares en los que vivir y, sobre todo, sentir una Navidad puramente parisina. Si os apetece, podemos pasear juntos por los escenarios más navideños de París y pintar un Christmas muy especial para felicitar estas fiestas. Leer el resto de esta entrada »
En mi vida pensé que iba a vivir una experiencia similar. ¿Que alguien iba a grabar mi viaje a Jordania? ¿Hacer un vídeo-reportaje que recogiera mis pasos por este país de Oriente Medio? ¿Contar a los demás su Historia, Cultura y Naturaleza? No me lo pensé dos veces cuando en Viamedius me propusieron este reto tan apasionante y con una sonrisa en mis labios me embarqué a una aventura a Jordania muy diferente junto a Albert Merino, un cámara fabuloso con quien ya había trabajado anteriormente en un pequeño documental videográfico realizado en la provincia de Castellón. Con nuestro plan de viaje, nuestro guión de lugares a filmar pero sin olvidarnos de la improvisación y espontaneidad en la mayor medida de lo posible, marchamos al Reino Hachemita para sacarle todo el partido y llevarlo a vídeo narrando grandes lugares cargados de magia, paisajes de otro planeta y las costumbres de sus gentes siempre hospitalarias. Y aunque queda lo más difícil, pulir horas y más horas de grabación y realizar el montaje, para publicar algo que saldrá a la luz entre enero y febrero de 2012, con nosotros ya se ha quedado para siempre una experiencia verdaderamente irrepetible.

A continuación pretendo desgranar esta vivencia, con las sensaciones aún a flor de piel, las anécdotas y momentos tenidos lugar en una grabación bastante intensa. Así se rodó… el viaje a Jordania. Leer el resto de esta entrada »
Creo que no existe medio de comunicación más sugerente que la radio. La mística que envuelve todo lo que llega a través de ondas es evidente tanto en cuanto ni la imagen, ni el color, ni el 3D ha podido ni podrá con ella. Susurra en tus oídos las mejores canciones, noticias de actualidad, reportajes sonoros, debates, penas y alegrías, goles, canastas o raquetazos. Sus sintonías las hace tuyas, te las lleva al coche o a la cama, donde tú prefieras. A estas alturas no puedo negar que sea un ferviente seguidor de la radio, de todas las radios que ejercen su labor de información o de puro entretenimiento. Por eso, cada vez que tengo la ocasión de participar en el medio, de ponerme ante un micrófono para ser quien llegue a altavoces, transistores o auriculares, me viene una sensación de alegría y, sobre todo, de orgullo. Hace apenas unos días me dieron la oportunidad de ir a Radio Marca, al programa de viajes Paralelo 20, para charlar sobre Amsterdam, una de las ciudades del mundo por las que más pasión tengo. Para mí fue toda una experiencia no sólo formar parte de un equipo fantástico como Marcial Corrales, Eva Madruga y Laura Rodríguez sino también hablar de lo que más me gusta, viajar, perdiéndome en los rituales y códigos radiofónicos que están detrás de todo lo que se escucha.

Y la cosa no se quedó ahí, en Radio Marca. Porque horas después participé en otro programa, más amateur de una radio universitaria (Kampussia FM - Radio CEV), llamado “Que no te lo cuenten”, donde me tocó presentar a un enorme viajero y mejor amigo como Antonio Aguilar, que se encontraba en Turquía en ese momento, y formularle algunas preguntas con las que conocer mejor a este personaje que parece provenir de los escritos de Ibn Battuta. Ya después, me tocó volver a ser oyente, como lo he sido toda mi vida. Esperando, quizás, una nueva oportunidad de viajar a través de las ondas. Leer el resto de esta entrada »
Hoy comienza uno de los retos más ilusionantes que tengo por delante como viajero y como blogger. Esta misma tarde salgo rumbo a Jordania con el cámara Albert Merino para formar parte de una grabación de vídeo sobre el Reino Hachemita y sus principales atractivos turísticos. Viamedius ha confiado en mí para este proyecto y, de ese modo, podré contar los lugares que visitamos no sólo por escrito sino también a través de una cámara de vídeo que recoja todo lo que nos vayamos encontrando por el camino. Jordania es el escenario perfecto para un pequeño documental dirigido al viajero que desee recorrer restos de Reinos olvidados, rincones bíblicos de la también considerada Tierra Santa o desiertos radiantes, y sumergirse en las aguas cristalinas del Mar Rojo o desafiar a la gravedad quedando a flote en el Mar Muerto. Entre medias, queda garantizado el goce de esa mezcla de aromas exóticos de Oriente Medio y la sonrisa sincera de un pueblo que se caracteriza por su hospitalidad.

A continuación os mostraré el plan de viaje-rodaje previsto y los modos en que os iré informando de la grabación que nos estemos trayendo entre manos. Aunque lo importante es que por fin podemos decir eso de Jordania: Mochila, cámara y…. Acción! Leer el resto de esta entrada »
Hay veces en los que parece que no pasa nada, que el tiempo sucede sin más, y otras en las que sale de la nada una ola que te lleva a toda velocidad. En estas últimas semanas, que están siendo un tanto moviditas, parece haber aparecido esta ola que me ha colocado frente a un buen número de novedades viajeras y blogueras, algunas de las cuales son una realidad inminente. Hasta el final de las navidades creo que no andaré quieto un momento. Y tengo que reconocer que me gusta, porque son retos bastante interesantes que me proporcionarán viajes por una lado y una comunicación más directa con lectores y viajeros por el otro. Para explicarlo mejor e ir punto por punto, he desmenuzado una posible agenda en un pequeño collage con “La que se avecina” en los próximos días y semanas.

Jordania, París, Radio Marca, National Geographic, Kampussia… Voy a ponerle algo de orden a ver si yo mismo me aclaro con todo esto y, de paso, vosotros también estáis informados de estas pequeñas novedades surgidas con el comienzo del frío. Leer el resto de esta entrada »
En los pueblos nómadas de Asia Central existía la tradición de ir con la casa a cuestas. Grandes y complejas tiendas de campaña, forradas en piel y lana, y con una estructura de madera como esqueleto, eran montadas y desmontadas por las familias que encontraban en las estepas y desiertos más inhóspitos un lugar idóneo para pasar una temporada. Preparadas para soportar condiciones meteorológicas extremas, tanto de calor como frío, se convirtieron en un auténtico modo de vida. Se las conoce normalmente como yurtas (en mongol gers), y representan mejor que ninguna otra cosa el nomadismo más auténtico. En países como Mongolia, Kazajistán, Kirguizistán o Tajikistán, y en menor medida en Uzbekistán, todavía es posible encontrarse una o varias yurtas en la inmensidad de un paisaje con el que parece tener cierta simbiosis. Sus estilizadas figuras nos hacen volver a los orígenes del ser humano antes de que nos convirtiéramos en seres sedentarios que nacemos, vivimos y morimos en el mismo lugar. Por ello la yurta es una metáfora del todo cambia y nada permanece, de la vida marcada por el movimiento y la nostalgia de pensar que, en realidad, todos somos nómadas.

Durante el último viaje que hicimos a Uzbekistán quisimos probar la experiencia de dormir en yurtas, algo que yo había tenido la suerte de hacer en Mongolia años atrás. Después de días de ciudad en ciudad encontramos el silencio más puro en un auténtico desierto olvidado por el curso del Amu Daria bajo la sombra de Ayaz Qala, una atalaya del antiguo Reino Corasmio (Khorezm) fundida con la colina como si fuera arcilla a punto de derretirse en cualquier momento. Uno de los pocos campos de yurtas que existen en el país nos brindó una estancia magnífica en la lejanía de las tierras centroasiáticas. Leer el resto de esta entrada »
Dicen que no hay quinto malo y este fin de semana lo comprobaremos en uno de mis países talismán, Marruecos. Creo que nunca me cansaré de volver a poner los pies en alguna de sus laberínticas medinas, de escuchar las voces que los alminares propagan por todos y cada uno de los callejones, por todas y cada una de las montañas o incluso en lo inhóspito de un desierto. El más cercano de los viajes lejanos tiene siempre a Marruecos como protagonista, uno de los pocos lugares que pueden hacernos escapar en menos de dos horas de vuelo y llevar a nuestras almas a caminar por otro ritmo mucho más pausado, pero a la vez más vibrante. La facilidad del bajo coste nos hará saltar al otro lado del Estrecho y situarnos en el país alauíta para olvidarnos de la rutina e incluso de nuestros nombres. Al son de las olas Atlántico chocando sobre las casas blancas envueltas en murallas de conquista, descubriremos la ciudad de Asilah, situada a 46 km. de Tánger cuya personalidad forma parte de la riqueza cultural e histórica de el Marruecos que los viajeros tanto amamos.

Y porque cualquier excusa es buena para regresar a Marruecos, sin importar haber estado apenas unos meses antes en la ciudad azul de Chaouen, aparece en el cercano horizonte un fin de semana en el que trataremos de saborear al máximo los secretos y vivencias que nos deparará esa Asilah de la que tantas maravillas he leído y escuchado. Leer el resto de esta entrada »

Pocas costumbres son tan típicamente inglesas como la del té de las cinco. Eso lo sabe hasta el más pintado. Quizás lo que no se suele decir es que ese té envuelto delicadamente en bolsitas viene de muy lejos y que dejarse caer en el agua caliente de una taza es tan sólo el final de un proceso realmente largo. Sri Lanka, al igual que países como India o Kenia, es una de las mayores potencias en la producción de hojas de té negro. La denominación de origen Ceylon Tea (Té de Ceilán) es ciertamente indiscutible. Su cultivo en la Naturaleza de áreas tropicales o subtropicales mejora el resultado, aunque el toque de calidad ideal viene si a este factor le sumamos la altura. Precisamente en las Tierras altas de Sri Lanka, también conocidas como El País de las montañas, nace el que probablemente está considerado el mejor té del mundo. Se empezó a cultivar en el Siglo XIX cuando se demostró que aquel suelo (entre 1000 y 2000 m. de altura) era el más idóneo para situar las plantaciones. Nuwara Eliya, una villa puramente colonial de sabor inglés a la que se le conoce coloquialmente como “Little England” (la pequeña Inglaterra), fue la base de los cultivos de un té verdaderamente prodigioso, de gran pureza y mejor aroma. Allí los colonos británicos establecieron sus fincas y sus casitas de campo, aprovechando un clima más fresco y similar al de la Madre Patria. Nació con ellos un negocio que hoy en día sigue dando grandes resultados y que el país ha tomado como propio. Las estampas de las mujeres tamiles recolectando hojas de té a una velocidad de vértigo son ya parte de la esencia de Sri Lanka.

Nuestro largo viaje en tren por las Tierras altas nos llevó en su primera etapa a Nuwara Eliya donde nos establecimos en un antiguo cottage inglés para salir a conocer una villa colonial realmente encantadora y perdernos en la frescura de las plantaciones de té. El lugar donde comienza todo antes de que aproximes lentamente la taza a tus labios… Leer el resto de esta entrada »
Europa me vuelve loco por contar con muchas de las ciudades más increíbles del mundo. El viejo continente aúna Historia, arte, vanguardia y cosmopolitismo. La riqueza cultural y la mezcla de gentes venidas de aquí y de allí se sostiene gracias a los cimientos modelados hace más tiempo del que cualquiera podamos imaginar. Es un continente realmente diverso con metrópolis que nada tienen que ver las unas con las otras, pero que riegan de personalidad la bandera azulada de una Unión Europea, a la que cuesta mantenerse en pie cada vez más. Quizás se debe a que los europeos somos demasiado diferentes y a que los políticos ponen mucho más interés en los mercados que en las personas. Creo que no debe unirnos tan sólo el euro sino nuestro sentido de la libertad, nuestro entusiasmo por las fronteras abiertas, la innovación en todas las facetas de la vida y el orgullo común por ser la cuna de personajes imprescindibles en la Historia de nuestro Planeta. En Europa, una de las grandes bazas para los viajeros, se tiene la posibilidad de poder disfrutar de ciudades magníficas a unas distancias cada vez más reducidas gracias a la democratización de los medios de transporte, sobre todo aéreos. Muchos de mis viajes han tenido a Europa como protagonista y son, esas grandes urbes, las que han cosido los primeros hilos de mi primera y única mochila. Por eso hoy me gustaría contaros cuáles son esas cinco ciudades europeas que me vuelven loco y a las que no me importaría regresar una y otra vez.

Son cinco nada más, las cuales he agrupado por distintos motivos. Podría hacer un sinfín de listados o rankings de ciudades del continente europeo pero cuando he cerrado los ojos me han venido éstas a la mente. Quizás si volviera a cerrarlos ahora mismo aparecerían otras cinco completamente diferentes. Por ciudades de Europa que no sea… Leer el resto de esta entrada »
Te observa, te conoce, te estudia, te sigue, te hipnotiza… Cuando un caimán se detiene junto a tu canoa calcula tus movimientos, prevé tus posibles errores, saborea tu miedo. Dilata sus pupilas para clavarlas en las tuyas mientras continúa totalmente inmóvil apoyado por su disfraz de camuflaje. Probablemente seas una nueva frustración para él, aunque en ese instante, ese pequeño instante, no puede pensar en otra cosa que no sea arrastrarte al agua y desgarrar tu piel con sus fauces afiladas y fuertes como puñales de acero. Su sangre fría casi se paraliza, así como la respiración y cualquier mínima distración. Su mundo se ha detenido en un segundo y es el margen en el que tiene volcado su pensamiento, sus planes y hasta su alma. El antes no existe y no hay hueco para un después. Con los ojos verdes y rajados abiertos como platos se ancla a tu vida, a tus pasos, a un final que no se ha escrito. Los remos hacen pequeñas ondas en el agua oscura mientras que el sonido de los pájaros acuchilla el viento y sacude un silencio inexistente en aquellos canales rodeados de árboles mecidos por la brisa de un mar no demasiado lejano. El reptil sólo guarda un segundo para tí y, además, tú aún no te has dado cuenta.

Los juncos, petrificados como columnas de mármol colaboran en la estrategia del caimán, taponando algunos de sus ángulos y dejando un hueco para poder seguir observándonos. Su piel rugosa y agrietada parece derretirse en el agua quieta para fusionarse con las plantas y un fondo acuático presumiblemente embarrado. Tenemos ante nosotros una imagen congelada, una postal de Naturaleza, la radiografía de un segundo… Leer el resto de esta entrada »














