A los pies del Gran Buda de Leshan

La montaña es Buda y Buda es la montaña. En esta sentencia local se funden ambos conceptos, los cuales no se comprenden el uno sin el otro cuando se contempla por primera vez la magnitud del Gran Buda de Leshan. La confluencia de los ríos Dadu, Qingyi y Min, en el corazón de la provincia china de Sichuan, tan rica en lugares sagrados como en albergar los últimos osos panda en sus bosques de bambú, se convierte en el punto señalado para encontrar uno de los monumentos religiosos más impresionantes en todo el continente asiático. Considerado el mayor Buda en piedra jamás construido, dirige al horizonte su mirada serena mientras las corrientes de agua se quedan a tan sólo un palmo de acariciar sus pies descalzos. Los demás sólo podemos observar hacia arriba y no encontrarle máculas a este coloso que ha formado parte de la accidentada geografía sichuanesa en los últimos doce siglos.

Buda de Leshan a desde el barco (Sichuan, China)

Admirar el Gran Buda de Leshan y ponerse a sus pies no es otra cosa que acariciar una de esas experiencias visuales que marcan para toda la vida. Y el motivo con el que recordar por qué viajar a China sigue siendo algo fascinante. 

Visitar el Gran Buda de Leshan: Un sueño cumplido

Si bien mi viaje estaba centrado en la provincia china de Yunnan, aproveché que entraba al país por Chengdú, la capital de Sichuan, para marcarme dos objetivos concretos. Por un lado ver a los osos panda en el Centro de Cría y Conservación de la propia Chengdú y por el otro visitar al gran Buda de Leshan, un imponente monumento que me había quedado pendiente de mi primer viaje a China una década antes (la pérdida de un tren desde Xi’an me hizo tener que descartarlo a la fuerza). Esa espinita clavada me hizo obsesionarme con la idea de regresar a China y cumplir con ese sueño de llegar hasta el Gran Buda.

Cabeza del Gran Buda de Leshan (Sichuan, China)

¿Por qué ir al Gran Buda de Leshan?

El Buda gigante de Leshan (los chinos lo conocen como Lèshān Dàfó 乐山大佛 o simplemente DAFO) está considerado como la estatua budista más grande que existe en nuestro planeta con nada menos que 71 metros de altura. Y no se trata una construcción moderna en absoluto. De hecho fue erigido nada menos que en el siglo VIII después de Cristo, formando parte del Patrimonio de la Humanidad UNESCO desde 1996 junto al Monte Emei (el lugar más sagrado de Sichuan). Para hacernos una idea de su magnitud, las orejas le miden 7 metros, cada pie 11 metros. ¡Y en una uña cabe un mínimo cuatro personas!

Efiguie del Buda de Leshan (Sichuan, China)

La pregunta sería, ¿cómo viajar a China y no ir al Gran Buda de Leshan?

Una excursión de una mañana (Cómo ir desde Chengdú)

Si bien hay gente que se queda a dormir en propia ciudad de Leshan, la mayoría se plantea visitar al Buda gigante en una excursión de medio día desde Chengdú. Las facilidades son máximas para hacerlo y así no tener que gastar una noche en un alojamiento en la insípida Leshan. Por supuesto que es posible hacerlo de manera organizada con una agencia local (todas en la ciudad lo ofrecen), aunque es tan fácil ir por cuenta propia en transporte público que por precio y, sobre todo, por no tener que soportar ir en un grupo multitudinario a toda pastilla, conviene aprenderse cómo llegar hasta el Buda de Leshan desde Chengdú.

Mapa de situación de Leshan (cómo ir desde Chengdú)

Se puede ir en bus a Leshan desde la terminal de autobuses de Xinnanmen 成都旅游汽车客运中心 ubicada en el número 57  de la transitada Linjiang Lu o desde Chadianzi Bus Station 茶店子汽车客运站, aunque esta última está mucho más alejada del centro. Salen buses de manera constante desde las 7:30 de la mañana y el trayecto a Leshan desde Chengdú tiene una duración aproximada de dos horas.

Taquilla de la Estación de autobuses de Chengdú (para ir a Leshan)

En mi caso compré el billete de ida el día antes aprovechando que tenía la estación cerca del hotel para no apurar demasiado. En taquillas (donde no hablaban inglés) mostré el nombre de Leshan en caracteres chinos 乐山市 y lo demás fue muy fácil. El precio era de 45 yuanes, que son aproximadamente 6 euros. En realidad podía haberlo comprado el mismo día de la salida. Tomé el primer bus de la mañana (7:30) y luego para regresar desde Leshan sí lo hice sobre la marcha en su estación central (y sólo esperé un cuarto de hora para salir). Chengdú en chino es 成都, pero conviene recalcar al taquillero o taquillera de turno la estación a la que se quiere llegar exactamente (Xinnanmen o Chadianzi), porque al final lo que te ahorras de billete te lo gastas en el taxi al hotel.

Taquilla de la estación de buses de Leshan (China)

InformaciónRecientemente se ha inaugurado la línea de tren de alta velocidad entre Chengdú y el Monte Emei (parando en Leshan), lo que puede reducir el trayecto a tan sólo 60 minutos (80 a Emei). Este tren se puede tomar en la Estación Este y Estación Sur de Chengdú además de en el propio aeropuerto internacional y el precio es poco mayor que el del bus. Más info de horarios y tarifas en www.travelchinaguide.com/china-trains/high-speed/chengdu-leshan-emeishan.htm

Una vez se llega a Leshan (en mi caso a la terminal de buses) para ir al Parque del Gran Buda se puede tomar otro bus (nº3 ó 13) por tan sólo 1 yuan, pero invierten nada menos que tres cuartos de hora en estar en la entrada norte. Un taxi cobra no más de 20 yuanes (2,7€), reduciendo el recorrido a no más de 15 minutos. Dado que cuanto más tarde se vaya al monumento hay más turistas, no me lo pensé dos veces y utilicé esta opción para ahorrar algo de tiempo.

¿Y CÓMO LLEGAR HASTA CHENGDÚ?

Chengdú está conectada a través de la aerolínea KLM vía Ámsterdam, que se trata, sin duda, de las maneras más veloces, confortables y con mejor precio que encontré para llegar a esta parte de China. Desde allí hice además la conexión con Kunming para recorrer posteriormente la provincia de Yunnan. Y lo mejor es que además el trayecto aéreo a Chengdú se hace en un super equipado Boeing 787 Dreamliner, uno de los mejores modelos de avión en los que he viajado en larga distancia.

 

Avión de KLM Amsterdam-Chengdú

El Gran Buda de Leshan de la cabeza a los pies

En torno a las taquillas ya había mucha gente. Pocos extranjeros. La mayoría eran turistas chinos que viajaban en grupos grandes comandados por un líder de esos que sostienen un paraguas y hablan a gritos utilizando un micrófono. Es la norma de un turismo masivo difícilmente controlable en sus primeras etapas. Lo mejor es hacerse a la idea cuanto antes y olvidarse. Sobre todo en este tipo de lugares famosos a nivel mundial (parecido sucede en la muralla china y otros rincones emblemáticos de China). Todo lo que suene a Patrimonio de la Humanidad UNESCO en China es un auténtico enjambre de visitantes.

Buda de Leshan (Sichuan, China)

Pagué la entrada (90 yuanes, que equivalían a 12€) y comencé mi andadura en el Parque del Buda Gigante, que es otro mundo que nada tiene que ver con la ciudad que queda al otro lado del puente Minjiang. Uno dentro del recinto se da cuenta de que este lugar es mucho más que el Gran Buda de Leshan. Hay numerosos templos, tumbas antiquísimas y formas esculpidas en las paredes de la montaña que han resistido a la erosión de los últimos siglos. La cosa verdaderamente da para una mañana entera si incluimos el templo Wuyou o las grutas de Mahao. Eso sin hablar de la pagoda Lingbao y otros muchos monumentos que comprenden este centro de religiosidad en el centro de Sichuan.

Mujer poniendo incienso en uno de los templos del Parque del Gran Buda de Leshan

Pero el objetivo número uno se alcanza tras subir unas largas escaleras y ponerse casi en la cima del acantilado del monte Lingyun. Porque ahí, en la cabeza rizada del gran Buda de Leshan, es cuando se detiene el mundo y lo demás carece de importancia. De repente deja de parecer incómodo que haya cientos o miles de turistas chinos observando lo mismo que tú. Te olvidas incluso de los malditos palos selfie que echarías a la hoguera para siempre o de ese apestoso olor a pies que había en el autobús de Chengdú. Porque todo termina dando la razón a todo el esfuerzo cometido para llegar a tan mayúsculo rincón del mundo.

Cabeza del Gran Buda de Leshan (Sichuan, China)

La cabeza del Buda se podía ver desde una terraza superior a la que me subí a tomar fotografías. El rostro serenísimo del gigante vigilaba hierático a su multitud de fans. Porque otro lado la gente es diminuta, apenas una mota de polvo en el acantilado. Estamos hablando de que este coloso posee una cabeza con casi 15 metros de largo y 10 de ancho poblada por más de un millar de rizos en su pelo de piedra. Una nariz de 5 metros y medio y una boca de más de 3 metros de longitud. Y así podemos seguir con los ojos, las cejas o hasta lun arrugado cuello. Todo a lo grande, de Récord Guiness.

Cabeza del Gran Buda de Leshan (Sichuan, China)

Pero nada es comparable a cuando llega el momento de descender por una escalera lateral que nos va descubriendo las demás partes del cuerpo de la escultura. Lo cierto es que, aunque llegar a los pies puede requerir fácilmente una hora (y no exagero) por la lentitud de una fila que no termina nunca, hay buena parte que te da para tomar fotos en distintos ángulos del Gran Buda o simplemente observarlo como nunca uno hubiera imaginado. En total 250 escalones convertidos en etapas para llegar abajo del todo.

Sele en el Gran Buda de Leshan (China)

Porque es en los pies (de 11 metros) donde el giro de cuello que todos hacemos es más pronunciado. Y donde surgen los inevitables ¡¡ooohhh!! de admiración. El Buda sentado, con aún parte de la vegetación que se poco a poco va rompiendo la piedra, se trata de la criatura de piedra más fascinante de cuantas he podido ver en todo el mundo. Sólo recuerdo una emoción similar ante las figuras faraónicas del fabuloso templo de Abu Simbel en Egipto. Aquello es absolutamente grandioso. La inmensidad en este caso no se puede medir ni en metros ni en palabras. Sólo hay que verlo para creerlo.

Gran Buda de Leshan (Sichuan, China)

Era curioso comprobar que una vez llegado a los pies del Gran Buda de Leshan la multitud dejó de existir. Como si la misión real de los 250 escalones que había desde la cabeza del coloso fuera filtrar turistas y no romper la magia del momento cuando se está abajo. De repente los turistas, encajonados en las escaleras, sólo son monjes y feligreses encendiendo incienso para darle las gracias a un gigante con las manos sobre las rodillas cobrando vida en ese preciso instante.

Buda gigante de Leshan (Sichuan, China)

InformaciónEl horario de visitas al Gran Buda de Leshan varía en función de la época del año Desde el 1 de abril hasta el 7 de octubre el parque abre sus puertas de 7:30 a 18:30 horas de manera ininterrumpida. Entre el 9 de octubre y el 31 de marzo lo hace de 8:00 a 17:30 horas. El precio de la entrada es de 90 yuanes.

La importancia del Buda de Leshan (Un poco de historia)

Mucha gente se pregunta, con razón, cómo es que se ideó un Buda de semejante tamaño en la pared de un acantilado. Pero para conocer algunos de los porqués de la estatua en piedra más famosa de China es necesario viajar hasta el año 713 después de Cristo, en plena Dinastía Tang, cuando un monje llamado Haitong empieza a trabajar en un propósito complicado pero que no se le iba de la cabeza. Las razones que le llevan a este religioso a iniciar una labor de semejante calado se deben a que la confluencia de los tres ríos Dadu, Qingyi y Min tenía unas corrientes muy peligrosas causantes del naufragio de un buen número de barcos. Para Haitong la presencia del Buda más grande que se hubiese esculpido jamás calmaría aquel ímpetu que había acabado con la vida de tantos pescadores y marineros. Pero nunca pudo culminar su obra. Sí sus discípulos, que necesitaron de prácticamente un siglo para trabajar la piedra del acantilado y lograr que el Gran Buda de Leshan cobrara vida.

Gran Buda de Leshan en Sichuan (China)

¿Sabéis lo más curioso? Que las aguas realmente se calmaron y no volvió a haber hundimientos de barcos en la zona. Pero más que la intervención divina tuvieron que ver las toneladas de piedra que con la obra fueron depositadas en el fondo del río, influyendo incluso en sus corrientes. De una forma u otra con el nacimiento del Buda Gigante se logró el propósito inicial. Y esta historia corrió como la pólvora en el Lejano Oriente, convirtiendo a este lugar en un nuevo centro de peregrinación budista.

Pie del Gran Buda de Leshan (China)

Cabe destacar que el Gran Buda de Leshan es un Buda Maitreya. Es decir, el Buda futuro e histórico, un nuevo mesías. La literatura sagrada budista profetiza con la llegada del bodhisattva Maitreya, quien nacerá en la Tierra para lograr la completa iluminación de un Buda. Sería, por tanto, el sucesor de Siddhartha Gautama (el Buda histórico actual) quien ya anunció que Maitreya sería el próximo Buda.

El Buda de Leshan a vista de barco

Si bien aún pasé unas cuantas horas en el parque del Gran Buda de Leshan recorriendo templos y cuevas sagradas en un sendero boscoso (suele hacer mucho calor y bastante humedad), no quise marcharme sin volver a ver al Maitreya. Tenía la sensación de que no había tomado aún la mejor foto a la escultura. Y, por tanto, regresando a pie a la puerta norte, avancé hasta un pequeño muelle del que salían barcos que se ponían frente al Buda gigante. No había más de cinco minutos a pie desde dicha entrada.

Barco frente al Buda de Leshan (Sichuan, China)

Pagué en taquilla 70 yuanes (aprox 9,5€) y me subí a una de las barcazas que tenían preparadas para su partida. No hay horarios para esta actividad. Durante todo el día salen de manera constante en cuanto se llenan (y no tardan en hacerlo). Tras hacer una primera pasada más o menos rápida frente al Buda, y permitir observar otras dos figuras que sólo son visibles desde el propio río, se detuvo varios minutos en el lugar perfecto para tenerlo bien centrado y poderle tomar fotos.

Buda de Leshan a desde el barco (Sichuan, China)

Ese lugar, y no otro, es el idóneo para observar la magnitud y perfección del Buda de Leshan. A bordo de una de esas barcazas es posible comprobar la escala exacta del gran coloso que ocupa todo un acantilado y que la frase con la que he iniciado este texto – La montaña es Buda y Buda es la montaña – es irrebatible.

InformaciónOtra opción desde la ciudad, en la orilla opuesta al monumento, es tomar estos mismos barcos desde los muelles de Binjiang Lu (la cornisa principal a la que se llega en los buses 12 y 9) y bajarse en el Templo Wuyou. El precio es también de 70 yuanes.

Sele con el Gran Buda de Leshan detrás (Sichuan, China)

Volví a Chengdú con muy buen sabor de boca. El Gran Buda de Leshan había superado mis expectativas, que eran altas, y además el viaje no había hecho más que comenzar. Porque Yunnan me esperaba al día siguiente y tenía la sensación de que por fin había encontrado esa China que andaba buscando

Sele

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Viaje al suroeste de China (Yunnan y Sichuan)

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