Las grutas de Yungang y los 50.000 Budas del Monte Wuzhou

Hace más de mil quinientos años en China, en plena Dinastía Wei del Norte, se mandó construir en las faldas del Monte Wuzou (cerca de la ciudad de Datong) una de las más sublimes obras de arte budista en el mundo. Se excavaron un total de 252 cuevas a lo largo de un kilómetro de ancho, las cuales fueron decoradas con nada menos que 50.000 estatuas de Buda, Bodhisattvas y demás criaturas de una religión que se expandía a toda velocidad por todo el Imperio. Distintas influencias artísticas se mezclaron con la amalgama de la Ruta de la Seda en el fondo, y bajo el mandato de una sola dinastía varias decenas de miles de personas trabajaron en este tesoro que desde el año 2001 es Patrimonio de la Humanidad. El preciosismo de las esculturas es suficiente motivo para incluir Datong dentro de un viaje a China. Por fortuna leí sobre este lugar justo cuando estaba preparando la ruta del Transmongoliano y por ello pude acercarme con mis amigos a conocer los secretos que se esconden tras las paredes huecas del Monte Wuzhou.

Foto de las Grutas de Yungang (China)

Las grutas de Yungang nos acercan a una China milenaria aferrada a un budismo que estaba echando el lazo a gran parte del continente asiático y que se quedó para siempre en aquellas lejanas montañas. Leer artículo completo ➜

Érase una alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas

Érase una alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas. Érase un tapiz superlativo con colores de seiscientas mil begonias embelleciendo aún más si cabe este escenario único. Le tapis de fleurs sucede durante tan sólo tres días de agosto en los años pares y supone todo un acontecimiento en la capital belga. El mero hecho de ver engalanada una de las plazas más hermosas, y de largo, de Europa, es un regalo que quienes coincidimos alguna vez con esta alfombra prodigiosa no olvidaremos jamás. A pie de calle, dando un trago en Le Roy d’Espagne o desde el balcón del ayuntamiento, tuve la fortuna de admirar una obra maestra que hace de Bruselas un lienzo que grita bien alto su amor por el arte y la buena vida.

Alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas (Tapis de fleurs 2016)

Durante mi último viaje a Bruselas y ciudades de Flandes coincidí con la inauguración de la Alfombra Floral 2016 en la que se colaron motivos japoneses con los que conmemorar los 150 años de relaciones entre Bélgica y el país nipón. Y he recopilado una serie de postales de un evento que justifica por sí solo planificar una escapada a esta ciudad cada año que se celebre.  Leer artículo completo ➜

Hoja de ruta de un viaje a Georgia

El Gran Cáucaso convertido en un auténtico e inexpugnable muro alpino define por completo la silueta de un país adherido a montañas inmensas cuyas cumbres nevadas se prolongan en vertical durante todo el año. Y es que Georgia es caucásica en su máxima expresión. En la orilla oriental del Mar Negro y encajonada en una cordillera mayúscula acogió a reinos más antiguos que su propio nombre (Cólquida e Iberia), acopló a distintos pueblos en su seno y junto a su vecina Armenia abrazó el cristianismo más primitivo antes que ningún otro país. La cruz de San Jorge se mece orgullosa en un estandarte medieval con el que Georgia llega al siglo XXI tomando carrerilla para ponerse a la fila de las naciones más prósperas y europeas de una región que respira vientos tanto de oriente como de occidente.

Mestia (Svaneti, Georgia)

Desde Tbilisi, su hermosa capital, pudimos llevar a cabo una ruta de nueve días por uno de los países que más nos han sorprendido últimamente. Existe mucho que ver en Georgia entre vetustos monasterios ortodoxos, ciudades-cueva, fortalezas medievales, pueblos olvidados, una costa en alza y algunas de las montañas más impresionantes del mundo.  Leer artículo completo ➜

La abadía de San Bavón, el cuartel español de Gante

Hay rincones que se escapan muy a menudo de las guías turísticas y en los que se debe indagar más de la cuenta para llegar hasta ellos. O, a veces, simplemente dejarse llevar por la casualidad. Estando en Gante con mi bicicleta para buscar las huellas de los españoles en Flandes tuve la fortuna de que me acompañara un gantés que hablaba perfecto castellano y que me daría muchas de las claves de la época de Carlos V y los famosos tercios en este territorio. Pero no se limitó a compartir información, sino que se trataba de uno de los pocos ciudadanos de Gante que tenían a su disposición las llaves de la vieja abadía de San Bavón, un monasterio en ruinas al otro lado del río que no era muy conocido entre los turistas. Y cuyos muros podían ser el hilo perfecto para vislumbrar el pasado de los españoles en Gante dentro de un espacio cargado de romanticismo y nostalgia del que se había conservado poco pero suficiente.

Detalle de la Abadía de San Bavón (Gante, Flandes)

Nos dirigimos hasta la calle Spanjardstraat (calle de los españoles) y de los muros ennegrecidos de una iglesia pudimos distinguir una puerta roja metálica que estaba cerrada. ¿Entramos? – me preguntó Eugeen, que así se llamaba el tipo. ¡Por supuesto! repliqué con la misma pasión de un Goonie infantiloide. Y tras dejar las bicicletas a buen recaudo comenzamos una visita del todo inesperada.  Leer artículo completo ➜

Días de vino y termas en Ourense y Ribeira Sacra

Galicia tiene el don de desconectarme del alejetreo, el ruido y el estrés para conectarme de pleno con la naturaleza, la gastronomía y sus muchas historias escritas en piedra, ya sea en cruceiros medievales cubiertos de musgo o espirales celtas redimensionando las rocas. Así lleva haciéndolo mis últimos veinte años, que sin duda he celebrado a lo grande estos días. Un aniversario que recuerda que año tras año he regresado a tierras gallegas para volver a recordar quién soy (y quien quiero ser). Muchas veces vuelvo a los mismos sitios donde pasé mi infancia y adolescencia, pero siempre me gusta añadirle lugares y momentos nuevos. Por eso antes de partir hacia Rías Baixas me marché con Rebeca a relajarnos en las termas naturales de la estupenda (y menos conocida de lo que debería) ciudad de Ourense así como asistir a los paisajes rotundos del Cañón del río Sil y visitar alguna de las bodegas en que practican eso que se conoce como “viticultura heroica” en la Ribeira Sacra lucense.

Sele en el Cañón del Sil (Ribeira Sacra, Galicia)

Días de vino y termas. De dormir en un viejo pazo. De conducir por aldeas minúsculas con su corazoncito románico latiendo en muros gastados por el tiempo. Y de disfrutar de la verde Galicia a remojo en el agua caliente y sulfurosa que mana de las profundidades de a terriña. Leer artículo completo ➜

Heidelberg, la última estirpe del romanticismo en Alemania

Las orillas del río Neckar regalan en Heidelberg una de las postales más admiradas por los adalides del romanticismo alemán. Joseph von Eichendorff o Clemens Brentano, la versión germana de los Bécquer, Zorrilla y compañía, huyeron del perfeccionismo neoclásico para abanderar un apego a lo medieval, a despreciar el orden y el rigor racional a través de una decepción disfrazada de melancolía. Amantes de las ruinas, la naturaleza y la niebla, hallaron en Heidelberg la ciudad ideal para plasmar su eterna nostalgia y dar pábulo a sus poesías y novelas. Las vistas del castillo desde el puente antiguo o desde el “camino de los filósofos” acercan a los viajeros de ayer y hoy uno de los escenarios más románticos (en ambos sentidos del término) de Alemania. El medievo que ya fue da paso a la alegría de una ciudad universitaria que acoge a todos por igual en su casco viejo y les recuerda que como ella hay pocas o ninguna.

Castillo de Heidelberg (Alemania)

A día de hoy visitar Heidelberg es una de las mejores cosas que nos han podido pasar en Alemania. Hay tanto que ver y hacer en esta joya de Baden-Wurtemberg, pero a su vez es tan fácil de recorrer en pasos cortos, que propongo romper todos los mapas y descubrirla dejándose llevar.  Leer artículo completo ➜

La aldea troglodita de Meymand, pequeña Capadocia iraní

El viaje a Irán estaba siendo una sorpresa tras otra. Preparando nuestra partida desde Yazd hasta Kerman supimos de la existencia de un punto intermedio en pleno desierto al que muchos se referían como la pequeña Capadocia iraní. Su nombre era Meymand (también aparece escrito como Maymand) y contaban que era un lugar rocoso que llevaba siendo habitado desde hacía nada menos que 12.000 años. Se trataba de una de las conocidas aldeas trogloditas en las que las casas estaban en cuevas que agujereaban la montaña como si fuese un queso suizo. Y lo mejor de todo es que hoy en día, además de estar reconocida su peculiaridad histórica, sigue siendo hogar de algo más de 150 personas que han conservado una serie de tradiciones diferentes al resto de Irán e incluso su lenguaje posee palabras del persa utilizadas en tiempos de Ciro el Grande que creían haberse perdido.

Meymand, la Capadocia iraní

En absoluto quisimos perdérnoslo por lo que, a pesar de tenernos que desviar un buen trecho de la ruta, nos acercamos a conocer in situ la aldea troglodita de Meymand y entrar así a algunas de las dependencias excavadas en la roca para tomar un buen té y charlar con algún lugareño. Leer artículo completo ➜

50 consejos prácticos para viajar a Armenia

Armenia es ese lugar donde el peso de la Historia te hace contar siglos y milenios más que horas y minutos. Un pedacito del Cáucaso volcado con la figura imponente del Monte Ararat que cuenta con algunas de las iglesias y monasterios cristianos más antiguos del mundo, ya que fue precisamente en este territorio bíblico donde la llama de la nueva religión prendió primero. Tras llevar a cabo un hermoso viaje a Armenia dentro de una aventura caucásica en la que también visitamos Georgia, tenéis a vuestra disposición un detallado reportaje en el que abunda la información práctica y de primera mano que, a que quienes estéis verdaderamente interesados en conocer este país, puede resultar útil. A través de multitud de anotaciones he podido documentar una lista de 50 consejos para viajar a Armenia con los que ayudar a preparar una estancia y una ruta en esta pequeña nación que se mece entre dos continentes.

Khor Virap (Armenia)

¿Cuál es la mejor época para viajar a Armenia? ¿Es fácil moverse por el país? ¿Dónde hacerse con su moneda? ¿Qué tal se come? ¿Es barato? ¿Cuales son los mejores lugares que ver en Armenia? ¿Es seguro en estos momentos? ¿Qué fronteras se pueden cruzar y cuales no? Son muchos temas los que conviene tener en cuenta a la hora de preparar un viaje a un país del que no se habla demasiado, por lo que os recomiendo que no os perdáis esta serie de consejos prácticos aplicables en un viaje a ArmeniaLeer artículo completo ➜

8 espectaculares rutas por carretera en las costas de Europa

¿Te gusta conducir? ¿Te apasionan las rutas por carretera? ¿Eres de esas personas enganchadas a los roadtrips? Si es que sí, me temo que coincidimos plenamente. Los viajes en coche, autocaravana o lo que sea que tenga ruedas nos permiten una libertad y una flexibilidad fantástica a la hora de visitar un país o una región del mundo. Por eso hoy me gustaría anunciar que iniciamos una serie de artículos con una selección de las más bellas rutas por carretera que se pueden hacer actualmente. Y lo comenzamos dejándonos acompañar por la brisa del mar y los contoneos del asfalto en cabos y acantilados. Un recorrido por lo más trepidante de las costa europea, entre paisajes de ensueño, pueblos de pescadores y auténticas playas de postal.

Ruta por carretera en Islandia (Selección rutas en coche por las costa de Europa)

Te propongo que vengas conmigo y me acompañes en este viaje en coche a través de 7 espectaculares rutas por carretera en las costas de Europa. Desde Islandia al litoral del Alentejo pasando por la Gran Bretaña de los corsarios, los escenarios de Juego de Tronos en Irlanda del Norte y la Francia que amó Picasso. Suena bien, ¿verdad? Pues abróchate el cinturón, que todos los semáforos se han puesto en verde a la vez sólo para nosotros.  Leer artículo completo ➜

Carta desde el Cáucaso: Notas de un gran viaje a Armenia y Georgia

Siempre he pensado que la clave para seguir enamorado de viajar es no perder bajo ningún concepto la capacidad de sorprenderse. No importan cuantos países llevamos metidos en la mochila, ni tan siquiera los mapas que hemos plegado en nuestros bolsillos. Sin sorpresa no hay ilusión, sin ilusión no hay emoción y sin emoción no hay viaje. Soy incapaz de verlo de otra manera. Mientras escribo estas líneas puedo contemplar desde la ventana las murallas de Tbilisi, la capital de Georgia, y cómo las luces de la noche se clavan en los tejados cónicos de las iglesias, así como en los coloridos balcones de madera de las casas. Me vienen a la cabeza muchos de esos instantes maravillosos que nos ha regalado hasta el último día la región del Cáucaso con Armenia o la propia Georgia como protagonistas de un idilio amoroso sin retorno.

Sele en Armenia

Descubrir el Cáucaso, la cuna de no pocas leyendas tan divinas como humanas, me ha permitido reabrir el mito de Jasón y los Argonautas, el secreto del fuego que Prometeo reveló al mundo bajo la ira de Zeus o los orígenes del cristianismo en las naciones que se atrevieron primero a proclamarla como religión oficial. Un viaje a Armenia y Georgia da, en realidad, para ponerse a saltar por la Historia y vanagloriarse de surcar valles y montañas mágicas recortadas por la silueta de monasterios milenarios desde los cuales uno llega a creer que existe en ellos un hilo directo con el mismísimo cielo, en sentido estricto y, por supuesto, figurado. Leer artículo completo ➜

Costa Brava, territorio festivalero

No hay mejor momento que el verano para darse a los festivales de música y disfrutar de conciertos al aire libre. El pasado verano, en pleno agosto, tuve la oportunidad de vivir un concepto festivalero muy diferente en la Costa Brava. La provincia gerundense, y no sólo durante el estío, se encarga de organizar múltiples eventos culturales en entornos privilegiados. Escenarios como un castillo, un saliente que se asoma al mar o una plaza medieval bajo las estrellas son la parte y el todo de una experiencia tan enriquecedora que va más allá de una mera actuación.

Julieta Venegas en el Festival de Cap Roig

La Costa Brava es territorio festivalero. De eso no tengo ninguna duda. Bastaron tres días en tres festivales completamente diferentes para captar la esencia mediterránea más pura endulzada con los acordes y grandes voces de los artistas a los que he ido a ver tocar.  Leer artículo completo ➜