En Ayna amanece que no es poco

En el bello pueblo albaceteño de Ayna amanece, que no es poco, aunque al Sol le de por llevar la contraria y salir por donde no debe, enfureciendo al cuerpo de la Guardia Civil, que no duda en disparar hacia el cielo por tan incongruente disparate. No estamos hablando de un lugar cualquiera, ni mucho menos. Ayna es un pueblo de mucha cultura, de unas peculiaridades de gran valor y de un folclore muy variado, de hecho en la taberna se canta ópera a todas horas y no existe nadie que no haya leído “Luz de Agosto” de William Faulkner. Allá donde la Casa Cuartel es también biblioteca, los hombres nacen en el bancal o puede salirte un fogonazo del trasero con el más mínimo pensamiento lascivo. En realidad nada es normal en este enclave perdido de la Sierra de Albacete, el pueblo que dijo Pepe, aunque tiene la inmensa capacidad de convertir sus alocadas extravagancias en pura rutina. Pero antes de que empiece a levitar quince palmos del suelo y os preguntéis de qué demonios hablo tengo que confesaros que Ayna es, realmente, el lugar principal del rodaje (junto a Molinicos y Liétor) de la película más surrealista del cine español: “Amanece que no es poco”, dirigida por José Luis Cuerda y protagonizada por el mejor elenco de actores, actrices y extras que se haya podido reunir en nuestro país. Y como fan de esta película de culto pude disfrutar en el I Blogtrip organizado en Albacete de una visita a a esta localidad que aún recuerda los días de gloria de una grabación de la que van a hacer 25 años.

Si el Alcalde, el Párroco o la Guardia Civil no lo impiden, me gustaría que juntos diésemos un paseo por el escenario de muchas de las tomas de Amanece que no es poco, aquellos lugares que hicieron ordinario lo extraordinario. Un post en clave amanecista pero dedicado también a quienes no lo son aún, siempre que estén sujetos terriblemente a las pasiones. Leer artículo completo ➜