Barcelona 2010: La familia viajera sigue creciendo

 

Primero Madrid, luego Cambridge…y por último Barcelona. Las sedes de los distintos Encuentros que en el último año se están organizando para que los viajeros del Foro Lonely Planet nos reunamos se han ido moviendo hasta ir a parar este último fin de semana a la Ciudad Condal. Este ha sido un motivo como cualquier otro para saludar a quienes han pasado de ser nicks a amigos con nombres y apellidos, de conocer otros muchos compañeros de mochila inquieta y, sobre todo, de pasarnos las horas hablando de viajes, desplegando los mapas y recorriendo el mundo una y otra vez. Reir, soñar, disfrutar, compartir y…viajar juntos. En eso precisamente consisten estos “Encuentros” que llegaron en octubre de 2009 para quedarse y ver cómo aumenta “la familia” poco a poco. He tenido la suerte de asistir con Rebeca a las tres citas que se han organizado hasta ahora, y si de algo estoy seguro es que cuando haya una cuarta, allí estaré sin falta. Barcelona, al igual que las anteriores, ha sido un verdadero éxito de convocatoria, de ilusiones, de diversiones y de un aprendizaje de conocimientos ajenos que sirven de impulso para continuar soñando.

Este fin de semana además ha tenido otras connotaciones muy especiales, ya que han sido varios los lectores de esta web que se han acercado a donde estábamos para que pudiésemos conocernos e intercambiar palabras e impresiones. Me ha encantado poner cara a la gente y sentir esa cercanía por parte de todos ellos. Es una forma de trasladar el código binario de ceros y unos al código de las personas de carne y hueso. Al fin y al cabo es lo que somos.

Y por si fuera poco, en el marco de un excepcional Día de Sant Jordi tuve la oportunidad y la suerte de acercarme junto a algunos amigos a compartir cerca de dos horas con el gran viajero Jorge Sánchez que, como much0s sabéis, es una de las personas que más admiro. Ese tiempo que Jorge nos dedicó no se me va a olvidar nunca. Por su generosidad, por su simpatía y por ser uno de los máximos impulsores de que iniciara años atrás lo que él denomina”el camino del viajero”. Fue un verdadero orgullo.

En Barcelona más que a un Encuentro terminé asistiendo a una Clase Magistral en el que uno sólo podía aprender de cada palabra. Leer artículo completo ➜