Barcelona en helicóptero: La ciudad condal desde el aire

De las más de diez veces que he podido recorrer Barcelona a lo largo de mi vida ninguna estuvo como la última. Fue desde el aire, desde la pequeñez de un helicóptero, la ocasión en que pude ser testigo de una gran ciudad convertida en una maqueta que quedaba a la vista a saber a cuántos metros de altitud. Volar sobre Barcelona en helicóptero fue una experiencia inolvidable, concentrada en apenas 10 minutos en los que dejamos a nuestros pies los principales lugares de la ciudad condal. Esta disección aérea en la que participé con mis amigos blogueros de la #Catalunyaexperience me sirvió para conocer un poco mejor esa urbe que se extiende como una alfombra de edificios, callejuelas, ramblas y jardines desde las montañas hasta las playas del Mediterráneo.

Imagen de Barcelona desde el aire (helicóptero por Barcelona)

Aquel vuelo me permitió tener a Barcelona en la palma de mi mano. Las Ramblas, la Sagrada Familia, la Montaña Mágica, Barceloneta, el Puerto, el Ensanche, incluso el Camp Nou que desde arriba se veía del tamaño de una caja de cerillas. Un vuelo diferente, intenso y muy pero que muy divertido. Leer artículo completo ➜

El vídeo de un viaje a Cataluña con buenos amigos

Bajo la denominación y el hashtag #Catalunyaexperience llevé a cabo con otros amigos de la blogosfera viajera un recorrido por tierras catalanas que me dejó muy buen sabor de boca. Desde la cosmopolita y ajetreada Barcelona, que visitamos por tierra e incluso en helicóptero, hasta una solitaria y vetusta masía de la Garrotxa, esos pies de magma que anuncian la llegada de los Pirineos. Desde la peculiar casa de Salvador Dalí frente al mar en Portlligat hasta el más internacional Festival de cine de terror en Sitges. Desde el Parque de los Olores de Vallmanya en el Montseny a un salto en tándem a 4000 metros de altura en Empuriabrava. Sin olvidarnos de lo bien que lo pasamos viendo ciervos y gamos en los bosques de la comarca del Solsonés o conociendo mojito en mano la historia de un catalán llamado Facundo Bacardí que fundó en Cuba la destilería de ron más grande e importante del mundo. Hoy, gracias a Minube.TV, tenemos la suerte rememorar ese viaje a Cataluña gracias a un vídeo que me ha ilusionado ver meses después y que me gustaría compartir con vosotros.

Foto del #Catalunyaexperience

Aquellos días lo que anduvo por Cataluña no fue un grupo de blogueros sino algo bastante parecido a una familia. El #minubetrip fue más que un viaje, fue una inmensa alegría de la que me ha quedado un recuerdo fabuloso. Leer artículo completo ➜

Saltando en paracaídas en Empuriabrava

Miro una vez más la lista de “cosas que hacer sí o sí en esta vida” y aparece en los primeros puestos una frase marcada fuertemente sobre el cuaderno de notas, como si las letras hubiesen sido repasadas con el bolígrafo en varias ocasiones. Esta inequívoca señal de conceder importancia a algo refleja tan sólo tres palabras en mayúsculas: TIRARME EN PARACAÍDAS. Experimentar la sensación de caer desde una altura considerable siempre lo había considerado un reto al que tenía que ir muy concienciado. Podía ser lo más cerca que iba a estar de ese sueño que tenemos desde pequeños, que es volar. Porque cuando uno da un salto y vive en sus carnes la caída libre se encuentra muy cerca del cielo, a expensas del viento que mece el planeo de las aves y de esa pregunta eterna de si se abrirá el paracaídas cuando debe. Una mezcla de ilusión y temor al mismo tiempo, pero al fín y al cabo algo que desde dentro se desea con fuerza. Cuando tuve la posibilidad de realizarlo en Ampuriabrava (Empuriabrava en catalán), una de las mejores zonas del mundo para realizar esta actividad y que se encuentra en la provincia de Gerona, no me lo pensé dos veces. Sin comerlo ni beberlo me ví subido a una avioneta junto a mis compañeros blogueros con los que estaba viviendo la #Catalunyaexperience, un blogtrip montado por Minube para saborear las mieles que las tierras catalanas dispensan al viajero. La puerta se abrió y casi en cuclillas me fui acercando al borde junto al monitor con el que iba a dar el salto en tándem. La razón se aferraba a las barras del avión, al último suspiro en lugar seguro. La tensión recorría todo mi cuerpo, aunque dejaba el corazón libre para vivir lo que tenía delante, una caída a 4000 metros de altura en los cielos ampurdaneses, la sensación más parecida a volar…

Saltando en Tándem con Skydive Empuriabrava

¿Que si tuve miedo? ¿Que qué sentí al abrirse la puerta de la avioneta? ¿Cuánto duró la caída? ¿Dónde lo hice? Preguntas con respuesta y lo que no debe faltar en una experiencia como esta… el vídeo en el que se ve todo el proceso de un Salto en Tándem como este. No todos los días se tira uno en paracaídas… Leer artículo completo ➜