Damos una conferencia en Madrid sobre Botswana, ¿te vienes?

Durante estos meses os he ido contando en este blog el increíble safari móvil en Botswana que pude compartir con mi amigo Isaac del blog Chavetas. Fue de las mejores experiencias de naturaleza que he podido vivir personalmente hasta ahora y aún nos queda a ambos la mejor parte del “material recopilado” para enseñaros. Así que, ¿qué os parece si nos vemos en Madrid el próximo mes? El jueves 10 de marzo a las 19:00 horas estaremos ambos en la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Callao (Planta 7ª) charlando sobre nuestras vivencias en Botswana donde acampamos en el interior de los parques naturales y presenciamos espectaculares escenas de la vida salvaje.

Elefantes en Chobe (Botswana)

Sobrevolaremos juntos el Delta del Okavango, nos adentraremos en los humedales de la Reserva de Moremi, en Savuti para buscar los grandes depredadores y navegaremos en el río Chobe rodeados de hipopótamos, elefantes y cocodrilos. Y además sacaremos a la luz “un inédito” que nadie ha visto hasta ahora y que guardamos a buen recaudo para esta ocasión. Os esperamos en este safari tan especial que tendrá lugar en Madrid dentro de un mes. ¡Lo vamos a pasar muy bien! Leer artículo completo ➜

12 cosas que ver y hacer en Bangkok (Guía para primerizos)

Bangkok, quizás la más canalla de las ciudades asiáticas, se trata de ese verso suelto que se te repite una y otra vez en tu cabeza como aquellas canciones pegadizas de los ochenta. Allí cuando consientes una primera vez puedes considerar que estás perdido, que la ciudad se vuelca en tu mesa de intenciones calle a calle, soi a soi y khlong a khlong. Te das cuenta que los distritos por los que pasaste conforman un universo en sí mismo, que la ciudad en la que vives sería más divertida si contara con el Chao Phraya para poder navegar por él y que eres incapaz de encontrar otro pad thai que sepa igual de intenso. Recuerdas, entonces, el día en que fuiste un novato en Bangkok y te quedaron mil cosas por ver y hacer. Incluso cuando renegaste de aquella escalera al Jardín de las Delicias de la que te habían hablado.

Detalle de una puerta de un templo budista en Chinatown Bangkok

Pero, por supuesto, antes de sentir tantos deseos por una ciudad semejante siempre tiene que haber una primera vez para visitar Bangkok y comprender que estás enganchado a ella. Para futuros viajeros a la caótica y electrizante capital de Tailandia he preparado una guía rápida para primerizos con consejos sobre qué ver y hacer en Bangkok en un viaje (o una escala) de aproximadamente cuatro o cinco días. Si os parece vamos a dar breve paso por aquellos lugares hipnóticos de la ciudad y aquellos momentos sin los que uno no puede regresar a casa bajo ningún concepto.  Leer artículo completo ➜

Lo mejor de un viaje a Sudáfrica en vídeo

Como sabéis hace aproximadamente un año llevé a cabo un viaje a Sudáfrica junto a grandes amigos viajeros y auténticos cracks de la comunicación turística. Esta aventura nos llevó, por ejemplo, a Sabi Sand, una reserva en el corazón del Parque Kruger donde fuimos testigos de preciosas escenas de fauna en libertad durante un safari excepcional. También a la ciudad más especial del sur de África, que no es otra que Ciudad del Cabo donde disfrutamos desde un salto en parapente o un vuelo en helicóptero pasando por experimentar una barbacoa multiétnica en un township. O al interior de una jaula en Gaansbai para mirar a la cara al gran tiburón blanco sin olvidarnos de la ruta por los viñedos sudafricanos, de la Costa de las Ballenas a vista de avioneta, del Cabo de Buena Esperanza ni, por supuesto, de los soberbios atardeceres en las solitarias playas de Grootbos.

Guepardo en el Parque Kruger de Sudáfrica

Un año después lo mejor de ese viaje a Sudáfrica lo podéis ver en vídeo, una vez han sido procesadas todas las imágenes. Me gustaría compartir con vosotros en concreto cuatro vídeos muy breves, de no más de tres minutos cada uno, con secuencias espectaculares de todo lo que pudimos vivir en durante nuestra aventura africana.  Leer artículo completo ➜

Los pueblos de interior más bonitos del País Vasco francés

Una frontera de papel dobla en dos partes la tierra del euskera, la txapela, los txikitos del aperitivo y toda una forma de ver la vida. A uno y otro lado de las montañas, ya sea desde España o desde Francia, los prados tienen una gama de verdes únicos en la paleta de colores. Y en ellos podemos descubrir algunos rincones de belleza infinita que no suelen copan demasiados reportajes turísticos ni guías. Regresando de un roadtrip por Midi-Pyrénées le dedicamos un aparte a nuestro viaje. Decidimos dejar a un lado las localidades marítimas de la costa vasca y así sumergimos en una ruta diferente por el corazón del País Vasco francés para ir en busca de los pueblos de interior más bonitos que se esconden en valles encantados y en cuyas fachadas con traviesas de madera rojas, verdes o azules se deja secar el pimiento.

Fachadas de La Bastide-Clairence, típicas del País Vasco francés

Siempre tuve un especial interés en conocer esos pueblos con encanto más allá de la frontera que conserva la tradición vasca a flor de piel. Y para ello llevamos a cabo una ruta en coche por los pueblos de interior del País Vasco francés con objeto de descubrir cuáles son los lugares más recomendables para ver en la zona. ¿El resultado? Aquí lo tenéis… Leer artículo completo ➜

Un día cualquiera en la Plaza Jemaa el-Fna de Marrakech

Apuro el primer sorbo de un vasito cristal con té a la menta como si fuera el último de toda mi vida. Mientras me pregunto por qué el té de Marruecos me sabe mejor que en cualquier lugar del mundo tengo a la vista el bullicio típico de todas las tardes en la Plaza Jemaa el-Fna. Siempre he creído que todo Marrakech se define en esta plaza. Un inmenso espacio multicultural funcionando desde hace siglos y que se trata, en realidad, de un organismo tan vivo como cualquiera de nosotros.

Plaza Jemaa el-Fna al atardecer (Marrakech)

Tengo la costumbre de observar el atardecer de Jemaa el-Fna en el tercer piso del Café de France, un clásico desde la época del protectorado galo en tierras marroquíes. No sólo cuenta con la tradición del local en sí sino que posee las que para mí son las mejores vistas de la plaza a cualquier hora del día.  Leer artículo completo ➜

Lago Inle, un espejo de agua en Myanmar

Una larga canoa de madera en el Lago Inle es apenas un punto en un horizonte perfecto dominado por el agua, las montañas y la simetría. Sobre la misma un pescador de la etnia intha mantiene el equilibrio desde la trémula proa mientras prepara la red y rema utilizando su pierna. No parece que ejerza ninguna presión sombre la embarcación. Es como si él se encontrara flotando allí mismo, como si en realidad el lago ejerciera su poder para quebrantar todas las leyes de lo que podemos considerar normal. Pero una simple escena de pesca es apenas un precioso instante más en un universo acuático que muchos consideran el corazón de Myanmar y donde surgen del agua cantidad de aldeas flotantes, espigadas estupas budistas, campos de cultivo y, sobre todo, la sensación de encontrarse ante un collage humano capaz de mostrar lo mejor del país asiático.

Pescador intha en el Lago Inle (Myanmar)

Pocos lugares representan con tanta claridad el significado de Myanmar. Hay tanto que ver y hacer en el Lago Inle y, sobre todo, que sentir, que lo mejor es no seguir otro esquema que no sea el que él nos proponga. Al fin y al cabo todos los viajeros encontramos aquí un lugar para quedarnos, olvidarnos del reloj y de cualquier plan establecido para simplemente ser testigos y disfrutar de una colección de tradiciones que se miran a un espejo en el que todo es agua.  Leer artículo completo ➜

¡Esta carretera es un infierno!

No sé si aquella era la peor carretera del mundo, pero seguro que al menos se le parecía mucho. En Bolivia, el país de la conocida como “Carretera de la muerte” por sus estrecheces y sus acantilados poco seguros entre La Paz y las Yungas, se habla bastante de la peligrosidad de las vías incluso en documentales emitidos en Televisión. Pero esa tan célebre no era la ruta a la que me refiero. Mucho más al norte, entre Rurrenabaque y Santa Rosa, solitarias localidades bolivianas que se resguardan entre selvas y pantanales que preludian la Amazonía, me hallé en un contexto de barro y mucha agua, de decenas de vehículos atrapados durante días, de rabia e indignación de quienes no podían salir de allí porque se habían quedado clavados en un camino inexistente. Las lluvias torrenciales de la última noche convirtieron nuestra ruta en un lodazal, en un terreno de arenas movedizas en las que había que tener verdadera destreza para lograr avanzar unos pocos metros.

Carretera de Santa Rosa en Bolivia

Esta carretera fue un infierno que tuvimos que recorrer tanto para ir como para regresar de nuestro destino, las Pampas de Río Yacuma, el Pantanal de Bolivia. Hubo que bajar al barro y pringarse, pero nos lo tomamos con muy buen sentido del humor porque sólo con cierta actitud las cosas que parecen imposibles dejan de serlo. Leer artículo completo ➜

Ayutthaya a bordo de una barcaza de arroz

Ayutthaya, la esplendorosa capital del Reino de Siam durante cuatro siglos, se trata de uno de esos regalos que la arqueología nos hace a los viajeros que vamos a Tailandia. Un universo de roídas estupas, estatuas gigantescas, estructuras de aspecto jemer que recuerdan a los templos de Angkor y restos atrapados para siempre en una maraña de ramas y raíces forman parte de la vieja ciudad-isla situada en la confluencia de tres grandes ríos. Aunque los guerreros birmanos la prendieron fuego allá por el siglo XVIII sigue considerándose uno de los mejores conjuntos arqueológicos del Sudeste Asiático y su cercanía con Bangkok la convierten en uno de esos lugares imprescindibles en territorio tailandés. Un espacio histórico que merece ser visto de todas las maneras que a uno se le ocurran a uno, ya sea a pie, en tuk tuk, en bicicleta o también en barco. Y es que quién nos iba a decir que precisamente durante nuestro viaje sería una antigua barcaza de arroz reconvertida al turismo la que nos proporcionaría las mejores vistas posibles de la gran Ayutthaya.

Templo Wat Chaiwatthanaram desde el barco Thanatharee (Ayutthaya, Tailandia)

Nuestra experiencia en un barco de teca llamado Thanatharee con el que rodeamos por el agua Ayutthaya nos llevó a conocer por dentro el considerado como uno de los cruceros más originales de Tailandia y disfrutar de una perspectiva diferente de la ciudad siamesa.  Leer artículo completo ➜

10 lugares que ver en un viaje a Bolivia

Érase un país llamado Bolivia capaz de enarbolar la esencia de la Sudamérica más pura y genuina. Es en este lugar donde el viento andino revuelve la arena del desierto contra las cimas de viejos volcanes nevados mientras repican las campanas de una iglesia de fachada barroca colonial con santos cristianos esculpidos junto a Inti, el Dios Sol en la mitología inca. Las lenguas que se hablan en los senderos vienen de muy atrás en el tiempo, aunque terminan encontrando en el castellano ese fondo común en el que comunicarse con el viajero, ya sea en un terreno donde pastorean las llamas y las alpacas o incluso en la calle más rocambolesca de La Paz. Este disparate de paisajes, ciudades y pueblos removidos por el soroche sube y baja montañas infinitas de la cordillera de los Andes hasta llegar a los ríos que empapan la Amazonía, ese pulmón que oxigena tanto a al continente como al mundo. Como veis, son razones más que suficientes para que tenga a Bolivia en mi recuerdo como uno de los destinos viajeros más increíbles y emocionales en los que he estado en toda mi vida.

Mujeres y niño en San Francisco (La Paz, Bolivia)

Voy a contar algunos de los lugares que ver en un viaje a Bolivia, los cuales me parecieron imprescindibles para una primera aventura en el país andino. Una lista de 10 imprescindibles bolivianos donde vivir (pero, sobre todo, sentir) la espectacularidad y autenticidad de un destino que merece la pena hacer por tu cuenta.

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Viajando a las aldeas de las casas pintadas de Gambia

Arte callejero en algunas de las aldeas más desfavorecidas de Gambia por una buena causa. Ese es el leit motiv de un proyecto llamado Wide Open Walls consistente en llevar lo mejor del arte urbano a distintas poblaciones del más pequeño de los países del África continental que se encuentran fuera de cualquier ruta turística. De esa forma la idea es poner en el mapa a lugares totalmente desconocidos, atrayendo la atención de los viajeros que llegan a Gambia y tratando de implicar a la población local. Hubo artistas que se prestaron desinteresadamente como el belga ROA, el sudafricano Freddy Sam o el español Remed, y las huellas de su trabajo se conservan en los muros de viviendas o graneros allá donde no llega el asfalto y los gruesos troncos de baobab dan sombra a la arena roja de los senderos. Rincones perdidos y anónimos en los que la inocencia y las sonrisas de los pobladores son el mejor regalo que recibe el se apresura a llegar hasta ellos.

Dibujo de una de las aldeas pintadas de Gambia

Durante el último día del viaje que hice a Gambia nos salimos de las carreteras corrientes para adentrarnos al corazón del país. Fue justo después de ver unas imágenes por internet, averiguar dónde habían sido tomadas y tratar de ir a toda costa. Aldeas como Galoya, Macumbaya y Bafulotu, con sus casas pintadas y la compañía de decenas de niños, se convirtieron en el centro de la diana de un viaje a un proyecto realmente encantador. Leer artículo completo ➜

El arte de perderse (o dejarse perder) en Bangkok

He tardado un mundo en ir a Tailandia. Quizás demasiado. Y creedme, no comprendo el porqué de semejante eternidad. Tuvo que ser en una larga escala de varios días antes de partir a Myanmar para eliminar de una vez por todas pretextos vacuos y así poder por fin mirar a los ojos a una ciudad como Bangkok. El mero hecho de viajar a la capital thai ha permitido que me perdiera entre callejones y khlongs, caminar entre estatuas de Buda y pinturas del Ramayana en las paredes, asomarme a grandes rascacielos y navegar a cualquier hora en una barca larga por los últimos recodos del Chao Phraya, el conocido como río de los reyes. He de reconocer que jamás en la vida me hubiera imaginado que una ciudad pudiera absorberme tanto el seso hasta olvidarme incluso de quién era. Porque Bangkok me ha seducido por completo. Y deduzco que para siempre.

Gran Palacio Real en Bangkok (Tailandia)

El arte de perderse (o dejarse perder) en Bangkok es la razón de ser de una de las experiencias viajeras más hilarantes y menos sujetas a tu propio control. Cuando te quieres dar cuenta de las cosas, la ciudad de los mil mundos se ha instalado en tu azotea. Leer artículo completo ➜