2 minutos en el Kruger

El Parque Nacional Kruger es el lugar de naturaleza con mayor número de visitas en Sudáfrica. De hecho se trata uno de los rincones más recomendables de África para irse de safari y ver fauna en libertad. La gran densidad de animales con la que podemos encontrarnos es tan abrumadora que cuesta asimilar todo lo que está aconteciendo a nuestro alrededor. El ronroneo de los leones o el barrito de los elefantes se convierten en la banda sonora original de un largo viaje a la denominación de origen de un planeta todavía salvaje. De ese modo la mejor aventura que se puede tener en el Kruger es dejar que todo suceda sin más, ser testigos privilegiados de la presencia de los actores esenciales que permiten que el ciclo de la vida continúe rodando.

Bebé elefante en el Parque Kruger de Sudáfrica

Me gustaría que vieseis todo lo que pueden dar de sí dos minutos en el Kruger. Y es que bastan sólo 120 segundos de vídeo que pude grabar recientemente en el parque sudafricano por antonomasia para comprender por qué merece la pena seguir viviendo esta gran aventura.  Leer artículo completo ➜

50 consejos prácticos para viajar a Galápagos por tu cuenta

Cuando puse mis pies en islas Galápagos por primera vez sentí que acababa de cumplir un sueño. No podía creerme que por fin había llegado a uno de los destinos de naturaleza más abrumadores de todo el planeta. Y mi estancia allí no supuso menguar un ápice mis expectativas, ya que aquello me pareció aún más impresionante de lo que me hubiera podido imaginar. Siempre me había preguntado si era posible viajar a Galápagos por tu cuenta sin dejarte un riñón en el camino, a la que hoy día puedo responder con un SÍ rotundo y en mayúsculas. Habiendo reposado el regreso y tomado notas de todo lo sucedido en esta aventura maravillosa entre leones marinos, tortugas gigantes y tiburones es momento de que ponga mi granito de arena y pueda aportar información lo más útil posible para que otros viajeros puedan tenerla en cuenta a la hora de visitar las islas encantadas. Para ello he recopilado una lista de 50 consejos útiles para viajar a Galápagos por tu cuenta, con los cuales poner un poco de luz a un destino tan especial.

Iguana de Santa Fe (Galápagos)

Cuál es la mejor época para ir a Galápagos, cómo moverse, qué ver y hacer, precios, excursiones imprescindibles, vacunas, precauciones a tener en cuenta y, en definitiva, múltiples temas de interés a la hora de preparar un viaje al archipiélago en el que Charles Darwin se basó para elaborar su reconocida teoría de la evolución de las especies. Tomad papel y lápiz, que aquí viene una pila de consejos prácticos para viajar por libre a Galápagos que debemos tener presentes. Leer artículo completo ➜

Sintra, un cuento romántico y cinco palacios

Érase en Portugal, a un paso de la bella Lisboa, una villa encaramada a una montaña cubierta de bosque donde los castillos y palacios permiten volver a ser niños de nuevo. Se trata de Sintra, la inimitable Sintra. La niebla se balancea volupsuosa entre los árboles para ser compañera en la lectura de un cuento en el que vive la magia y el misterio. Está claro que algo tiene este lugar, que el que fuera retiro veraniego de los monarcas lusos se dedica con pasión a vestir cada estancia de locuras decimonónicas, de caprichos cuyo origen sólo se explica en los sueños. Dicen que Sintra es la capital del romanticismo, también de la nostalgia. El encanto camina por los jardines de Palacio, de mansiones extravagantes donde cada detalle tiene un significado. El viajero llega a esta villa sin parangón con la sensación de que acaban de abrírsele las puertas de un mundo paralelo como en Alicia en el País de las Maravillas donde nada es lo que parece.

Palacio da Pena (Sintra, Portugal)

La de Sintra se trata de una de las escapadas más recomendables que se pueden hacer desde Lisboa. Un destino especial como pocos en el que debemos escoger bien qué debemos visitar. Después de haber tenido la suerte de recorrer varias veces la villa me gustaría aconsejaros cinco lugares que ver en Sintra si algún día decidimos embarcarnos en este viaje de cuento.  Leer artículo completo ➜

Sierra de Gata, el paraíso encontrado

En el nordeste de la provincia de Cáceres, separada de Portugal por una mera línea imaginaria, vive agazapada y silenciosa Sierra de Gata, uno de los últimos paraísos de esa Extremadura que emociona y sorprende a partes iguales. Las Hurdes o los montes salmantinos son también linde de un rincón cacereño en el que aún se perciben los efectos de su prolongado aislamiento geográfico. En este universo de montaña, bosques, olivos y castañares el color verde intenso acuna los valles de la comarca. Y pueblos con encanto medieval vestidos de pizarra, barro, granito o con los entramados de madera aireando su vejez, se escapan del silencio con un habla peculiar que se escucha dentro y fuera de las paredes de las casas. Aquí todavía se escucha A Fala, lengua que mezcla desde tiempos de la Reconquista el galaico-portugués con el astur-leonés, fruto de esa bendita impermeabilización cultural y de una férrea identidad.

Casa de Robledillo de Gata (Sierra de Gata, Extremadura)

Muchas veces se dice eso de que Extremadura es la gran desconocida de España. En ese caso me apresuro a asegurar que Sierra de Gata sería algo así como “la desconocida de la gran desconocida”, ese paraíso perdido… y encontrado en el que formalizar un paréntesis de autenticidad donde poder escapar cuando lo necesitamos.  Leer artículo completo ➜

9 imprescindibles que ver en un viaje a Jordania

Cuando era pequeño soñaba con ser algún día Indiana Jones. Aspiraba a convertirme en un reputado arqueólogo, vivir numerosas aventuras para descubrir objetos extraordinarios o tumbas importantes y, quien sabe si entrar en un templo oculto tras un desfiladero donde me aguardara el Santo Grial, pongámos que fuera en Petra. Por supuesto no llegué a ser arqueólogo y los hallazgos los sigo haciendo en mi propia casa, pero sí que cumplí uno de esos sueños. Tuve la suerte de viajar a Jordania en distintas ocasiones y caminar por el desfiladero de Petra buscando el Tesoro. También sentí la velocidad y la belleza en el desierto de Wadi Rum, floté en el Mar Muerto como manda la tradición (y la física), aluciné con los pececillos de colores en la claridad de las aguas del Golfo de Aqaba y me enseñaron, como a Moisés, la Tierra Prometida en la cima del Monte Nebo. Obviamente eso no significa ser Indiana Jones, pero tengo que decir que Jordania me ofreció la posibilidad de intentarlo y, sobre todo, de no dejar nunca de soñar.

El Deir o Monasterio de Petra (Jordania)

Jordania sigue siendo ese remanso de paz en Oriente Medio que incita a vivir aventuras únicas, a sentirse un niño de nuevo. Es uno de esos destinos donde siempre recomiendo guardarnos una primera vez. Precisamente para saber cuáles son esos imprescindibles que ver y hacer en Jordania, he preparado una selección y un itinerario que nunca fallan. ¿Me acompañáis, Indianas? Leer artículo completo ➜

Culto al tiempo en la villa medieval de Pedraza

Acurrucada entre murallas y con la Sierra de Guadarrama como telón de fondo, Pedraza respira el aire gastado de los siglos. Pocas, muy pocas, tienen la fortuna de estar consideradas como una de las villas medievales mejor conservadas no sólo de SegoviaCastilla y León, sino también de España. Este pequeño universo de casonas blasonadas, plaza porticada, iglesia románica e incluso su propio castillo en el cual hubo reos de sangre real, juega a no cumplir años, a dejar que el tiempo sólo pase para los demás, para sus habitantes y visitantes que acuden a admirar el porte recio de la que para muchos es una escapada incapaz de decepcionar.

Castillo de Pedraza (Segovia)

A poco más de una hora y media en coche desde Madrid, Pedraza nos ofrece un paseo por el tiempo donde, por supuesto hay mucho que ver, pero sobre todo que sentir y saborear. Leer artículo completo ➜

Una ruta por el País del Cognac en Poitou-Charentes

El color ámbar desprendido por una copa de cognac (o coñac) añejo no sólo recoge el aroma perfumado de uno de los brandys más famosos del mundo sino que también nos acaricia suavemente los labios con un pedacito de Francia. Este aguardiente surgido de la doble destilación de los vinos producidos en una pequeña región bañada por el río Charente, en el oeste del país vecino, sobrevuela los paladares de un terruño vestido de viñedos, castillos, catedrales románicas y burros de pelo largo con pantalones. Érase el País del Cognac, una ruta deliciosa por los lugares que dan nombre en Poitou-Charentes a una celebérrima Denominación de Origen de Brandy en cuya ciudad emblema vino a nacer el mismísimo Rey Francisco I de Francia, monarca de las letras y el Renacimiento galo cuya rivalidad con el Emperador Carlos V marcó por completo el siglo XVI en una Europa que no hacía más que cambiar sus mapas.

Saint-Martin-de-Ré (Isla de Ré, País del Cognac)

Ciudades como Cognac, Angulema, La Rochelle o la bella Isla de Ré forman parte de un recorrido de varios días con mucho que ver y ofrecer. Una ruta por el País del Cognac sirve en copa un viaje idílico a esa Francia donde el campo parece más verde y el cielo más azul.  Leer artículo completo ➜

Angulema, un viaje a la ciudad del cómic

Dicen que para visitar Angulema (Angoulême en francés) además de patearse las calles uno debe pasar sus hojas a todo color como si lo hiciera con un tebeo de toda la vida. Quizás porque toda ella forma parte de un gran cómic universal en el que las calles se escriben dentro de bocadillos y las onomatopeyas forman parte del argot local. En realidad basta con buscar los murales pintados con historietas de ayer y hoy que, involucrados en la vida de esta ciudad en pleno País del Cognac, dentro de la región francesa de Poitou-Charentes, pasan a formar parte de su día a día. Angulema vive de la genialidad de aquellos dibujantes que han visto cómo de las fachadas de los edificios surgen escenas, héroes y personajes nacidos de su propia imaginación. La responsable de acoger el Festival Internacional del Cómic más importante de Europa no sólo se limita a promover la lectura de un género considerado por muchos como el noveno arte, sino de convertir la ciudad en el orgullo de todos los que aman esta forma ir más allá a la hora de narrar con ilustraciones este y otros mundos.

El Jardín Extraterrestre es una de las pinturas más célebres de Angulema, capital del cómic

Escaparse a Angulema es llevar a cabo un viaje a la ciudad del cómic y ver cómo escapan por la ventana los hermanos Dalton sin que Lucky Luke se de cuenta mientras la estilizada figura de Corto Maltés busca nuevas aventuras consumiendo lentamente un cigarrillo. La fantasía de un universo paralelo está en el subconsciente de quienes visitan esta curiosa, agradable e intrépida ciudad a orillas del CharenteLeer artículo completo ➜

20 consejos para hacer un safari en África

Leona en el Parque Nacional Kruger (Sudáfrica)

No cabe duda que hacer un safari en África está entre las ensoñaciones de muchos viajeros que desean encontrarse cara a cara con la naturaleza más auténtica. La mera posibilidad de salir a buscar leones, leopardos, elefantes o rinocerontes a los que tomar fotografías a una distancia que sólo creías posible en documentales televisivos es algo que podríamos calificar de apasionante. Si estáis pensando en hacer próximamente este viaje tan especial me gustaría poder brindaros una serie de recomendaciones o consejos para hacer un safari en África y lograr que la experiencia sea óptima. Qué hacer y qué no hacer, en qué países se pueden vivir los safaris más espectaculares, cuál es la mejor época para irse de safari o cómo diferenciar un rinoceronte blanco de un negro (y ya adelanto que la clave no es el color) son algunas de las cosas que conviene tener muy claras antes de emprender una gran aventura que poco o nada tendrá que ver con la película Memorias de África, pero que puede ser si cabe más gratificante.  Leer artículo completo ➜

A solas con los frailecillos en Islandia

Los viajes no se componen tan sólo de lugares. Son, en realidad, los momentos que pasamos en ellos, todo lo que nos va sucediendo en el camino, lo que configura esa aventura que recordaremos mientras vivamos. Tras un largo viaje en coche por Islandia en el sentido de las agujas del reloj a finales de abril, esperaba con ansia la llegada primaveral de las aves más características del país, los frailecillos, quienes regresan siempre por esta época procedentes de fríos y duros meses de pesca en las aguas del Ártico. Muchos islandeses me habían dicho que esperara y fuera paciente, que poco antes de llegar mayo empezaría a ver frailecillos en los acantilados, donde acuden cada año para tener a sus crías. Faltaba un día para que terminara el viaje (así como mayo), y justo en la última oportunidad que me quedaba antes de marcharme de vuelta a casa llegué a horas tardías, aunque con algo de luz, al promontorio de Dyrhólaey, en el sur de Islandia, donde nevaba con gran intensidad. ¡Ahora o nunca! – me dije mientras buscaba altura en una estrecha carretera donde no pasaba un sólo coche.. Aparqué mi vehículo y comencé a caminar. No necesité dar más de tres pasos para ver la mirada de una pareja de curiosos frailecillos al filo del acantilado. Ya estaban aquí…

Frailecillos en Islandia

El cielo encapotado y los copos de nieve no me impidieron apreciar la escena y que me acercara lentamente hacia ellos. Entonces los dos frailecillos se multiplicaron por cien, por doscientos, por trescientos… Lo que tenía delante era una gran colonia de hermosos puffins, nombre con el que se les conoce en casi todo el mundo a los frailecillos (lundi es en islandés). Entonces me senté a apenas un par de metros de ellos, tomé fotografías, grabé algún pequeño vídeo (que os mostraré a continuación) y disfruté en silencio de uno de los momentos más memorables y emocionantes de mi viaje a IslandiaLeer artículo completo ➜

Isla de Ré, un baño de luz en la costa atlántica de Francia

Dicen que aquellos lugares acariciados por la luz con cierta persistencia son mucho más felices y se respira un cierto optimismo que supera la mera banalidad. Y estoy convencido de que en cierto modo es verdad. Hace muy poco comprobé en Isla de Ré que, sin duda, la luz es su piedra filosofal. De hecho, este trocito de paz inmerso en el Charente Marítimo, en plena Francia Atlántica, recibe al año tantos días de cielos luminosos como la célebre Costa Azul en el Mediterráneo. Una suerte en el que la brisa suave y el olor a salitre inundan los callejones de casas blancas y malvarrosas siempre a punto para ser olidas con deleite. Al otro lado de La Rochelle flota una isla marcada por pueblos cargados de hermosura y vitalidad, magníficas playas de arena fina, una historia intensa que se aprecia en la construcción de bastiones defensivos que la volvieron inmortal así como poderosos faros retando al océano que vieron saltar a más de mil ballenas.

Torre de las ballenas (Isla de Ré, Francia)

Isla de Ré (en francés Île de Ré), una de las escapadas vacacionales más sorprendentes y agradables de toda Francia, es un paréntesis de luz y tranquilidad en la bravura de un Atlántico que muestra una docilidad inusual. Posee muchos atractivos que ver y de los que disfrutar, unos imprescindibles y otros, simplemente, a gusto del consumidor. Porque hay una isla por cada tipo de viajero.  Leer artículo completo ➜