Un día cualquiera en la Plaza Jemaa el-Fna de Marrakech

Apuro el primer sorbo de un vasito cristal con té a la menta como si fuera el último de toda mi vida. Mientras me pregunto por qué el té de Marruecos me sabe mejor que en cualquier lugar del mundo tengo a la vista el bullicio típico de todas las tardes en la Plaza Jemaa el-Fna. Siempre he creído que todo Marrakech se define en esta plaza. Un inmenso espacio multicultural funcionando desde hace siglos y que se trata, en realidad, de un organismo tan vivo como cualquiera de nosotros.

Plaza Jemaa el-Fna al atardecer (Marrakech)

Tengo la costumbre de observar el atardecer de Jemaa el-Fna en el tercer piso del Café de France, un clásico desde la época del protectorado galo en tierras marroquíes. No sólo cuenta con la tradición del local en sí sino que posee las que para mí son las mejores vistas de la plaza a cualquier hora del día.  Leer artículo completo ➜