Archivo de la categoría ‘> África’

6 de agosto: DE SAFARI EN EL COTO DE MOREMI
Safari es una palabra proveniente del swahili que significa “viaje”, aunque muy pocas personas conocen esta acepción original. Más conocida es la que se utilizó tanto en el Siglo XIX como a principios del XX para referirse a aquellas expediciones de colonos blancos en África que tenían como objetivo máximo cazar toda clase de animales exóticos, cuyas cabezas eran tratadas como verdaderos trofeos. Hay que “agradecer” a estos cazadores, entre otros muchos, la estrepitosa merma de la fauna africana hasta el límite mismo de la extinción.
Afortunadamente el significado de safari en nuestros días ha variado para reducirse casi de forma exclusiva a meras
expediciones de viajeros cuya inocente misión es avistar y, por supuesto, fotografiar a las distintas especies que habitan los Parques y Reservas de Naturaleza. Normalmente los safaris suelen ser organizados y estar encabezados por guías locales que conocen el terreno y tienen una mayor capacidad de encontrar “las piezas” de esta caza fotográfica. Pero en casos como en el viaje que estábamos llevando a cabo no había más guía que nuestros ojos ni más rifles que nuestras inocentes cámaras de fotos. Éramos nosotros los responsables de nuestro destino a través de los senderos de los distintos Parques del Sur de África y ver o no ver animales dependía del azar y, sobre todo, de la paciencia. Aunque en lugares como Moremi muy mal se tiene que dar la cosa como para no disfrutar de de una fauna rica y abundante en un entorno realmente hermoso.

5 de agosto: EL SILENCIO SALVAJE DEL MOKORO
Madrugamos para estar a las 8:30 en el Old Bridge Backpackers de Maun, hora y lugar donde estábamos emplazados para comenzar nuestra incursión acuática al Delta del Okavango. Allí nos esperaba un camión descubierto por los laterales, preparado para safaris terrestres, que sería el que nos trasladara hasta la orilla de uno de los canales. En el camping nos proveyeron de la comida pic-nic, aunque no estaba incluida la bebida. Ya nos habían avisado que el agua debíamos traerla nosotros. Y para una excursión de 8 horas de duración en un día soleado, no llevar agua hubiera sido un incómodo descuido.
El camión-safari nos dejó en la cabecera de un canal bastante caudaloso y allí nos pidieron que subiéramos a una enorme lancha motora para adentrarnos al comienzo del parque, a una parte ya alejada suficientemente de la población y así utilizar por fín las canoas.



4 de agosto: EL DELTA DEL OKAVANGO EN AVIONETA
Desde que el Río Okavango nace en una de las zonas más húmedas de Angola tienen que pasar más de mil kilómetros para que desemboque en la sequedad de un Desierto como el Kalahari. Este es un caso poco usual de creación de un falso delta interior, que además se expande en un área de sequedad casi extrema. En el noroeste de Botswana reside este fenómeno natural que abarca algo más de 16000 metros cuadrados bañados por una explosión de agua que da forma a cientos de lagunas, charcas e isletas interiores donde habita una gran cantidad de animales, muchos de los cuales viven totalmente aislados y en ocasiones pasan toda su vida sin avistar jamás a un ser humano.
El río Okavango no es precisamente uno de los más anchos y caudalosos, pero cuando derrama sus aguas en Botswana, lo hace con fuerza. Sus formas se asemejan a las de la copa de una palmera o incluso a la de un brazo que finaliza en una mano abierta. Los dedos (o ramas) representarían en los límites de un poderío fluvial que termina desapareciendo bajo la dura y seca tierra del desierto. Se podría decir del Delta que es el mayor oasis del mundo, una irrupción casi milagrosa de vida donde nadie la esperaba.


2 de agosto: TOMANDO PROVISIONES Y CORRIENDO A LA FRONTERA CON LOS LAND ROVER
Ahora sí que sí, por fín estábamos en África. Nuestro avión aterrizó a la hora esperada en Johannesburgo, que contrariamente a lo que muchos pueden pensar NO es la capital de Sudáfrica. Sí es la ciudad más poblada (7 millones de habitantes) y su Aeropuerto Internacional es el que más tráfico aérereo produce del continente, pero quienes mantienen rango de capitalidad son Pretoria (capital administrativa), Ciudad del Cabo (capital legislativa) y Bloemfontein (capital judicial). Aunque sí es Sede de la Corte Constitucional, probablemente uno de los órganos más importantes del país.


31 de julio: UN DELICIOSO CODILLO A ORILLAS DEL RHIN MARCA EL INICIO DE SALIDA
La llegada a Johannesburgo estaría tildada de anarquía total si tenemos en cuenta que cada uno viajó hacia allá como pudo, dependiendo de si podía tener un día más de vacaciones, si el precio del billete había subido por no comprarlo con la necesaria antelación o si se deseaba ir por la vía rápida para no dar tantas vueltas. Leer el resto de esta entrada »

Hay experiencias que jamás se olvidan. Es más, las hay que se te quedan grabadas a fuego en la piel y en el corazón, y que forman ya parte de tu ser, de tu vida y de tu historia personal. Cuando uno vuelve de un viaje como este, cargado de vivencias únicas, no puede evitar sentir la necesidad de compartirlas con los demás, gritar a los cuatro vientos lo maravillosa que es la vida, y estar orgulloso de haber pertenecido por unas semanas a un devenir que siempre se había visto de lejos, por la pantalla de la televisón o por el negro sobre blanco de los libros. En este viaje africano no han sido las cámaras de National Geographic las que han captado el sigiloso descender de un árbol de un elegante leopardo, el aullido de hambrientas hienas en la oscuridad de un bosque impenetrable o la risa de unos niños emocionados de que extraños foráneos visiten su poblado. En esta aventura por el Sur del continente negro los protagonistas, los cámaras, los observadores, los conductores, los supervivientes… hemos sido ocho, con nombres y apellidos, quienes hemos tenido la fortuna de que nadie nos lo cuente.


* Fecha de inicio del viaje: 31 de julio de 2009
* Fecha de fin del viaje: 24 de agosto de 2009
* Países incluídos en la ruta: Emiratos Árabes Unidos (24 horas en Dubai), Sudáfrica (lugar de partida en África), Botswana, Zimbabwe (Cataratas Victoria), Namibia, Mozambique, ¿¿Swazilandia?? (sin confirmar)
* Alistados al viaje: Alberto, Ana, Bernon, Chema, Juanra, Pilar, Rebeca y Sele
* Medios de transporte a utilizar: Avión, Coches todoterreno (Land Rover Freelander 2) y Mokoros (canoas)
Todos los viajes que uno se plantea en su vida tienen algo especial, diferente, único. Y cuando se está a las puertas de iniciar la marcha es muy usual pensar que se está ante la aventura más esperada y deseada. En el caso de este viaje no exagero si digo que es el viaje que emprendo con más ganas en los últimos años.

Sin asimilar mi llegada de Londres tan sólo unos días antes me ví envuelto en el Puente de diciembre en otra aventura, en concreto la última 2008. El destino fue Marruecos, casualmente el país donde comencé el año caminando en soledad por las ondulantes dunas del Desierto de Merzouga. Siempre dije que Marruecos es el más cercano de los viajes lejanos, y por ello aceleré mi regreso para lo antes posible, aunque variando la ruta en su totalidad. En esta ocasión se llevó a cabo el recorrido CASABLANCA-MEKNÈS-FEZ, basado en ciudades perfectamente comunicadas por ferrocarril. Dejé la Renault Kangoo, los senderos del Atlas y las Kasbahs de hace un año para sumergirme en lo más profundo de la Medina de Fez, escenario digno de los cuentos de las 1000 y 1 noches. O para ver los restos Imperiales y palaciegos de Meknès, olvidada en el tiempo. O incluso para visitar la majestuosa Mezquita de Hassan II de Casablanca o comer en el Rick´s Cafe que se asemeja asombrosamente al que aparece en la que para mí es una de las películas más legendarias de la Historia del Cine.


Hacía mucho tiempo que se me había puesto entre ceja y ceja hacer mi primera incursión a Marruecos en un momento especial como es el Fin de Año. Pensé que sería ideal hacer ese paso en un lugar diferente, con otras tradiciones, con otra forma de ver la vida. Y poniéndonos a ello, qué mejor que en la lejanía e inmensidad del Desierto.

En las fechas navideñas en que estaba previsto el viaje marcharse tenía un gran inconveniente de carácter familiar. Nadie, absolutamente nadie de mi gente, veía comprensible irse en esta época. Y menos solo… Porque esa era la siguiente parte. Quería hacerlo en solitario, estar conmigo mismo y utilizarlo para “probarme” y saber si doy la talla viajera.Y ese momento llegó y hace escasos días que finalizó. Desde el 28 de diciembre hasta el 7 de enero del recién comenzado año he vivido una aventura en solitario que ha sobrepasado con creces todas mis expectativas.



