Vídeo de los pingüinos africanos de Stony Point

El pingüino es una de las especies animales más adorables que he podido ver en toda mi vida. Escogen a su pareja y pasan toda la vida juntos bajo cualquier adversidad. Por el mero hecho de engendrar una nueva criatura se arriesgan con su propia existencia, pero son conscientes de que su singularidad es el mayor tesoro que poseen. En Sudáfrica son cada vez menos los pingüinos africanos supervivientes a la crónica de una extinción anunciada y por eso lugares como Stony Point, una lengua rocosa en el corazón de la sureña Betty’s Bay, nos regalan la opción maravillosa y única de podernos pasear junto a centenares de ellos dentro de un paisaje arrebatador.

Pingüino en Stony Point (Betty's Bay, Sudáfrica)

No hace mucho os hablé de mi experiencia dentro de una visita a la colonia de pingüinos africanos de Stony Point. Por si os quedasteis con ganas de más he preparado un pequeño vídeo en el que trasladar las fotos al movimiento y podáis ver a las aves marinas más simpáticas y tiernas hacer su vida en libertad, sabedoras (o no) de que son parte de la naturaleza más genuina que posee la costa austral de SudáfricaLeer artículo completo ➜

Lo mejor de un viaje a Sudáfrica en vídeo

Como sabéis hace aproximadamente un año llevé a cabo un viaje a Sudáfrica junto a grandes amigos viajeros y auténticos cracks de la comunicación turística. Esta aventura nos llevó, por ejemplo, a Sabi Sand, una reserva en el corazón del Parque Kruger donde fuimos testigos de preciosas escenas de fauna en libertad durante un safari excepcional. También a la ciudad más especial del sur de África, que no es otra que Ciudad del Cabo donde disfrutamos desde un salto en parapente o un vuelo en helicóptero pasando por experimentar una barbacoa multiétnica en un township. O al interior de una jaula en Gaansbai para mirar a la cara al gran tiburón blanco sin olvidarnos de la ruta por los viñedos sudafricanos, de la Costa de las Ballenas a vista de avioneta, del Cabo de Buena Esperanza ni, por supuesto, de los soberbios atardeceres en las solitarias playas de Grootbos.

Guepardo en el Parque Kruger de Sudáfrica

Un año después lo mejor de ese viaje a Sudáfrica lo podéis ver en vídeo, una vez han sido procesadas todas las imágenes. Me gustaría compartir con vosotros en concreto cuatro vídeos muy breves, de no más de tres minutos cada uno, con secuencias espectaculares de todo lo que pudimos vivir en durante nuestra aventura africana.  Leer artículo completo ➜

El día que probé a volar en parapente en Ciudad del Cabo

Consulto las notas que allá con muy corta edad escribí sobre esas cosas que no podía dejar de hacer en la vida, al menos una vez. Obviamente se trataba de acciones poco relacionadas con las responsabilidades y su fondo no dejaba de ser el que podría darle un pre-adolescente con demasiados pájaros en la cabeza. Eso de tener un hijo y plantar un árbol no aparece, aunque casualmente (y no puedo evitar sonreír) sí que está lo de escribir un libro. El resto habla, entre otras muchas cosas, de viajar, tener perro, visitar castillos hasta hartarme, ver ganar al Real Madrid una final de Champions, tirarme en paracaídas, volar en parapente y no ser muy tardío en eso de tener novia. No abunda la poesía como podéis comprobar. A día de hoy puedo decir que viajé lo que pude, tuve un perro al que adoré como a un hermano, no dejo de hacer rutas por castillos de cuento, llevo disfrutadas cuatro Copas de Europa a todo color con mi equipo, di un salto en paracaídas en Empuriabrava y lo de tener novia llevó tiempo, aunque llegó, e incluso puedo decir que hoy día soy un hombre felizmente casado. Pero, ¿y lo de volar en parapente? Era algo que debía tachar de la lista, pero nunca había tenido la oportunidad de lograrlo. Hasta que viajé a Sudáfrica y me propusieron probarlo en Ciudad del Cabo, una de las mejores ciudades del mundo para practicar parapente (paragliding en inglés). Con semejante escenario, a pesar de temblarme las piernas con la idea, no podía decir que no. Era el momento cumplir y no mirar atrás.

Sele haciendo parapente en Ciudad del Cabo (Sudáfrica)

Hacer vuelo en parapente en Ciudad del Cabo fue un estreno de bandera con el que grité, solté adrenalina, me emocioné y me alegré de haber esperado tanto para practicarlo en una localización inmejorable. Sudáfrica, corazón del turismo activo en África, está reservada para grandes experiencias en la vida. Y planear como los pájaros mientras observas una de las ciudades más bellas del mundo, es una razón más para saber que has tomado la decisión correcta.  Leer artículo completo ➜

20 consejos para hacer un safari en África

Leona en el Parque Nacional Kruger (Sudáfrica)

No cabe duda que hacer un safari en África está entre las ensoñaciones de muchos viajeros que desean encontrarse cara a cara con la naturaleza más auténtica. La mera posibilidad de salir a buscar leones, leopardos, elefantes o rinocerontes a los que tomar fotografías a una distancia que sólo creías posible en documentales televisivos es algo que podríamos calificar de apasionante. Si estáis pensando en hacer próximamente este viaje tan especial me gustaría poder brindaros una serie de recomendaciones o consejos para hacer un safari en África y lograr que la experiencia sea óptima. Qué hacer y qué no hacer, en qué países se pueden vivir los safaris más espectaculares, cuál es la mejor época para irse de safari o cómo diferenciar un rinoceronte blanco de un negro (y ya adelanto que la clave no es el color) son algunas de las cosas que conviene tener muy claras antes de emprender una gran aventura que poco o nada tendrá que ver con la película Memorias de África, pero que puede ser si cabe más gratificante.  Leer artículo completo ➜

La colonia de pingüinos de Stony Point en Sudáfrica

Pingüinos en Stony Point (Sudáfrica)

Cientos de pingüinos africanos alternan su refugio rocoso de Betty’s Bay con las frías aguas del océano. No muy lejos de ellos ya se sabe que merodea el gran tiburón blanco, que no pierde de vista a uno de sus snacks favoritos con los que a duras penas lograría engañar a su propio estómago. Nos situamos en concreto en Stony Point, una rompiente que hasta los años treinta estuvo ligada a la caza de ballenas, y donde se encuentra uno de los mejores lugares de Sudáfrica para ver pingüinos en libertad. A tan sólo noventa kilómetros de Ciudad del Cabo, representa un gran atractivo para los amantes de la naturaleza que acuden a visitar a estas simpáticas aves marinas.  Leer artículo completo ➜

2 minutos en el Kruger

El Parque Nacional Kruger es el lugar de naturaleza con mayor número de visitas en Sudáfrica. De hecho se trata uno de los rincones más recomendables de África para irse de safari y ver fauna en libertad. La gran densidad de animales con la que podemos encontrarnos es tan abrumadora que cuesta asimilar todo lo que está aconteciendo a nuestro alrededor. El ronroneo de los leones o el barrito de los elefantes se convierten en la banda sonora original de un largo viaje a la denominación de origen de un planeta todavía salvaje. De ese modo la mejor aventura que se puede tener en el Kruger es dejar que todo suceda sin más, ser testigos privilegiados de la presencia de los actores esenciales que permiten que el ciclo de la vida continúe rodando.

Bebé elefante en el Parque Kruger de Sudáfrica

Me gustaría que vieseis todo lo que pueden dar de sí dos minutos en el Kruger. Y es que bastan sólo 120 segundos de vídeo que pude grabar recientemente en el parque sudafricano por antonomasia para comprender por qué merece la pena seguir viviendo esta gran aventura.  Leer artículo completo ➜

Encuentro con el gran tiburón blanco en Sudáfrica

Hay momentos en la vida que nunca se olvidan. El primer día de colegio, el primer beso, el día de tu boda, ese cumpleaños que acabó en borrachera o incluso la primera vez en que realizas un viaje al extranjero. A toda esta retahíla de aconteceres convendría añadir otro instante no menos importante como, por ejemplo, la primera vez en que ves de cerca al gran tiburón blanco. Y no precisamente en la confortabilidad y alta definición de un televisor de plasma sino cara a cara en el que es su hogar, el mar, sin más separación que la que ofrecen los barrotes de una jaula de metal donde agarrarse para soportar el incesante vaivén de las olas. Durante mi último viaje a Sudáfrica tuve la ocasión de tomar un barco en el puerto sureño de Gansbaai para salir al encuentro de uno de los mayores depredadores del océano. No cabe duda de que se trataba de una apuesta segura dado que no resulta descabellado aseverar que no existe mejor lugar en el mundo donde poder ver de cerca a los tiburones blancos en su estado natural.

Tiburón blanco en Gansbaai (Sudáfrica)

La mera posibilidad de mirar a los ojos al gran tiburón blanco es una de las experiencias más gratificantes e impactantes que pude vivir en Sudáfrica. A pesar de que hacerlo no fuera tan fácil ni divertido como imaginaba… Leer artículo completo ➜

Ciudad del Cabo en helicóptero

Ciudad del Cabo cuenta con una de las localizaciones más privilegiadas y asombrosas que existen en África. Quizás Río de Janeiro sea la única a la que pueda comparársela en este aspecto. Vive atrapada entre las montañas y bahías más australes del Atlántico y uno se percata con facilidad de semejante emplazamiento cuando camina por sus calles y se asoma a miradores magníficos como Table Mountain, Lion´s Head o Signal Hill, incluso desde playas como Table View. Si de algo estoy convencido después de haber viajado a Sudáfrica y recorrer de arriba abajo los rincones de la primera urbe fundada en este país es que las mejores vistas de Ciudad del Cabo las he podido disfrutar desde un helicóptero. No cabe duda que la capital sudafricana del turismo activo ofrece a sus visitantes todo tipo de posibilidades para admirar esta joya a través de inolvidables panorámicas. Qué mejor que el cielo, entonces, para comprender y apreciar los detalles de una ciudad abrazada a su bahía y que mira con nostalgia el último cabo de África.

Imagen de Cudad del Cabo desde un helicóptero

Volar en helicóptero sobre Ciudad del Cabo fue una experiencia magnífica. No todos los días se puede contemplar a vista de pájaro el Waterfront, el Estadio del Mundial de 2010, la rectitud de Table Mountain o esa Camps Bay convertida en la Malibú sudafricana.  Leer artículo completo ➜

Safari fotográfico en el Parque Kruger de Sudáfrica

El Parque Nacional Kruger se trata de uno de esos lugares del continente africano en que a nadie resultaría extraño que el mismísimo Arca de Noé se hubiese posado al término del diluvio universal. Situado en el nordeste de Sudáfrica y con una extensión de 350 por 60 kilómetros, que sumando hectáreas podríamos llegar al tamaño de Israel, Gales o la provincia de Cáceres, cuenta con una cantidad mareante de animales. La fauna salvaje tiene en el Kruger su paraíso particular con más de 500 especies de aves y 147 de mamíferos, considerándose uno de los mejores parques naturales de África para observar y fotografiar animales. Es aquí donde la palabra safari, que en swahili quiere decir “viaje”, cobra todo su sentido y los auténticos apasionados de la naturaleza vuelven a ser niños otra vez para mirar con ojos limpios lo que una vez vieron en televisión o le contaron los libros. Todos los que visitamos Sudáfrica soñamos con el Kruger como ese sitio en el que te acunan por la noche los rugidos de los leones y sientes que te vigilan permanentemente los ojos brillantes del astuto leopardo.

Guepardo en el Parque Kruger de Sudáfrica

Durante mi último viaje a Sudáfrica tuve la ocasión de pasar varias jornadas de safari fotográfico en el Parque Kruger, concretamente en las verdes planicies de la reserva privada de Sabi Sand. Abordo de un todoterreno fui testigo de uno de los mayores despliegues de fauna salvaje que he podido vivir (y sentir) en África. Como si la suerte, cuya única propietaria aquí es la Madre Naturaleza, se hubiese puesto de acuerdo para hacer de cada salida un éxito. Y puedo asegurar que no faltó casi nadie a la cita… Leer artículo completo ➜

La Costa de las ballenas en Sudáfrica a vista de avioneta

A poco más de una hora al este de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, nos adentramos en una serie de bahías, playas y acantilados en los que la naturaleza se mide en ballenas, tiburones blancos, pingüinos y leones marinos. Desde Betty´s Bay y a lo largo de casi 200 kilómetros de ruta nace Cape Whale Coast, la Costa de las ballenas, por ser uno de los mejores lugares del mundo para ver a la ballena franca austral. Hermanus o Gansbaai son sus ciudades principales, esta última además base para entrar en una jaula desde la que observar al gran tiburón blanco. El resto es absolutamente salvaje, con playas de gran oleaje, las cuevas en las que vivían los aborígenes sudafricanos de Walker Bay y una colección de flora endémica inusual en la reserva de Grootbos. Esta parte del país, sin duda entre mis favoritas, posee una belleza arrebatadora salpicada por el océano cuyas olas se rompen en un sendero panorámico sin igual el que conviene detenerse. Durante nuestro viaje a Sudáfrica no sólo pudimos vivir en tierra todas estas maravillas, sino también contemplarlas desde el aire abordo de una pequeña avioneta de cuatro plazas con la que sobrevolamos la Costa de las ballenas.

Walker Bay (Costa de las Ballenas, Sudáfrica)

Precisamente de aquella experiencia en avioneta, desde la cual incluso pudimos distinguir la silueta de grandes tiburones blancos, guardo en mi memoria (y en vídeo) uno de los momentos más excitantes y adrenalíticos de todo el viaje. ¡Abróchense los cinturones, que vamos a volar por la Costa de las ballenas y nos esperan rachas de viento!

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Un viaje a Sudáfrica contado en 10 latidos

Una vez leí que las emociones se miden al ritmo de los latidos del corazón y que cuando uno es capaz de sentirlos, después es capaz de recordarlos cada día cómo si todo estuviese sucediendo de nuevo. Durante los viajes atrapamos los momentos más valiosos, los arropamos como a un bebé y dejamos que nuestro corazón nos los cuente una vez más. Mientras escribo estas palabras creo estar todavía en Sudáfrica y escuchar mis propios latidos provenientes de este país tan maravilloso como indefinible que convierte los sonidos en ruido de tambores, la luz en continuos atardeceres, el color en una mera casualidad y el movimiento en una estampida de cebras perseguidas por leones hambrientos. De las verdes planicies en las que caza el sigiloso leopardo al último cabo que ve clavar una cruz en los océanos de la historia surge un país multirracial de naturaleza portentosa en el que un viaje se hace a golpe de emociones y la piel se vuelve transparente.

Leopardo en el Parque Nacional Kruger de Sudáfrica

Me gustaría recordar mi último viaje a Sudáfrica por medio de los latidos que lo hicieron posible. Compartir los momentos más impactantes e inolvidables es un paseo común al qué ver y hacer en Sudáfrica, una guía de instantes de los que podría ser testigo cualquier viajero que se decante por el país más austral de África.  Leer artículo completo ➜