Archivo de la categoría ‘Sur de África en 4×4 2009’

4 de agosto: EL DELTA DEL OKAVANGO EN AVIONETA
Desde que el Río Okavango nace en una de las zonas más húmedas de Angola tienen que pasar más de mil kilómetros para que desemboque en la sequedad de un Desierto como el Kalahari. Este es un caso poco usual de creación de un falso delta interior, que además se expande en un área de sequedad casi extrema. En el noroeste de Botswana reside este fenómeno natural que abarca algo más de 16000 metros cuadrados bañados por una explosión de agua que da forma a cientos de lagunas, charcas e isletas interiores donde habita una gran cantidad de animales, muchos de los cuales viven totalmente aislados y en ocasiones pasan toda su vida sin avistar jamás a un ser humano.
El río Okavango no es precisamente uno de los más anchos y caudalosos, pero cuando derrama sus aguas en Botswana, lo hace con fuerza. Sus formas se asemejan a las de la copa de una palmera o incluso a la de un brazo que finaliza en una mano abierta. Los dedos (o ramas) representarían en los límites de un poderío fluvial que termina desapareciendo bajo la dura y seca tierra del desierto. Se podría decir del Delta que es el mayor oasis del mundo, una irrupción casi milagrosa de vida donde nadie la esperaba.


2 de agosto: TOMANDO PROVISIONES Y CORRIENDO A LA FRONTERA CON LOS LAND ROVER
Ahora sí que sí, por fín estábamos en África. Nuestro avión aterrizó a la hora esperada en Johannesburgo, que contrariamente a lo que muchos pueden pensar NO es la capital de Sudáfrica. Sí es la ciudad más poblada (7 millones de habitantes) y su Aeropuerto Internacional es el que más tráfico aérereo produce del continente, pero quienes mantienen rango de capitalidad son Pretoria (capital administrativa), Ciudad del Cabo (capital legislativa) y Bloemfontein (capital judicial). Aunque sí es Sede de la Corte Constitucional, probablemente uno de los órganos más importantes del país.


31 de julio: UN DELICIOSO CODILLO A ORILLAS DEL RHIN MARCA EL INICIO DE SALIDA
La llegada a Johannesburgo estaría tildada de anarquía total si tenemos en cuenta que cada uno viajó hacia allá como pudo, dependiendo de si podía tener un día más de vacaciones, si el precio del billete había subido por no comprarlo con la necesaria antelación o si se deseaba ir por la vía rápida para no dar tantas vueltas. Leer el resto de esta entrada »

Hay experiencias que jamás se olvidan. Es más, las hay que se te quedan grabadas a fuego en la piel y en el corazón, y que forman ya parte de tu ser, de tu vida y de tu historia personal. Cuando uno vuelve de un viaje como este, cargado de vivencias únicas, no puede evitar sentir la necesidad de compartirlas con los demás, gritar a los cuatro vientos lo maravillosa que es la vida, y estar orgulloso de haber pertenecido por unas semanas a un devenir que siempre se había visto de lejos, por la pantalla de la televisón o por el negro sobre blanco de los libros. En este viaje africano no han sido las cámaras de National Geographic las que han captado el sigiloso descender de un árbol de un elegante leopardo, el aullido de hambrientas hienas en la oscuridad de un bosque impenetrable o la risa de unos niños emocionados de que extraños foráneos visiten su poblado. En esta aventura por el Sur del continente negro los protagonistas, los cámaras, los observadores, los conductores, los supervivientes… hemos sido ocho, con nombres y apellidos, quienes hemos tenido la fortuna de que nadie nos lo cuente.


* Fecha de inicio del viaje: 31 de julio de 2009
* Fecha de fin del viaje: 24 de agosto de 2009
* Países incluídos en la ruta: Emiratos Árabes Unidos (24 horas en Dubai), Sudáfrica (lugar de partida en África), Botswana, Zimbabwe (Cataratas Victoria), Namibia, Mozambique, ¿¿Swazilandia?? (sin confirmar)
* Alistados al viaje: Alberto, Ana, Bernon, Chema, Juanra, Pilar, Rebeca y Sele
* Medios de transporte a utilizar: Avión, Coches todoterreno (Land Rover Freelander 2) y Mokoros (canoas)
Todos los viajes que uno se plantea en su vida tienen algo especial, diferente, único. Y cuando se está a las puertas de iniciar la marcha es muy usual pensar que se está ante la aventura más esperada y deseada. En el caso de este viaje no exagero si digo que es el viaje que emprendo con más ganas en los últimos años.














