Islas Galápagos, un viaje a la vida: El vídeo

Galápagos, un viaje a la vida (portada)

Dos leones marinos pegan su hocico a la cámara de vídeo mientras toda la familia ajena a lo que sucede a su alrededor retoza sobre la arena blanca de una playa desierta. Un pingüino busca de forma obsesiva a su pareja que merodea en los aledaños de un mar de lava petrificado. Varios tiburones pasan a nuestro lado como si fuésemos una especie marina más entrometiéndose en su camino. Mientras tanto una colonia de piqueros de patas azules comprueban cómo sale del huevo con éxito un nuevo miembro del equipo. Las tortugas gigantes levantan sus cabezas de aspecto alienígena para comprobar que no hay ningún ser extraño más pisando la hierba mojada por el empeño de un día de niebla en las tierras altas de la isla.

Fray Tomás de Berlanga tenía razón. Y Charles Darwin también. Los animales que pueblan las Galápagos no tienen miedo al hombre. En realidad no tienen miedo a nada. Desde una rama cercana frecuentada por pinzones gobierna la esencia de una vida tal cual era. De eso precisamente trata este trabajo en vídeo que os presentamos a continuación con una recopilación de imágenes fascinantes bajo el título de “Islas Galápagos, un viaje a la vida”Leer artículo completo ➜

Quiriguá y las estelas más grandes del mundo maya

Estela de Quiriguá (Guatemala)

Reconozco que jamás había oído hablar de Quiriguá hasta poco antes de emprender un viaje a Guatemala. Aprovechando que veníamos de la zona del Lago Izabal y Río Dulce nos dirigimos hacia el cartel de Patrimonio de la Humanidad UNESCO situado frente a la que es una de las ciudades mayas más interesantes, y sorprendentemente, menos conocidas que existen a pesar de contar con una característica única. Quiriguá, la ciudad del Motagua, ahora rodeada de fincas bananeras, levantó casi ocho siglos antes del descubrimiento de América las que se consideran las estelas más grandes del mundo maya. Leer artículo completo ➜

Notas sobre Quito de mi diario de viaje

Durante mis viajes me gusta tomar notas en un cuaderno sobre las cosas que más me llaman la atención de un lugar que visito. Muchas de las veces lo hago para apuntar datos que no debo olvidar de cara a futuros reportajes, pero también busco expresar sensaciones en caliente, escribir tan sólo lo que me pasa por la mente en ese instante. Estos días rebuscando en mis apuntes he dado con los textos del diario que hice durante el viaje a Quito y Galápagos. No tenía pensado publicarlo como tal, pero he escogido extractos o anotaciones para compartir mi visión de Quito, la hermosa capital de Ecuador y de la que ya he hablado en otras ocasiones, así como de las muchas posibilidades que ofrece como base excepcional para descubrir el país sudamericano.

Mujer sosteniendo unas rosas en la Hacienda la Compañía (Ecuador)

Los lugares más recomendables de la ciudad de Quito, recomendaciones, fotos a solas en la iglesia de la Compañía, el teleférico al volcán Pichincha, la visita a la mitad del mundo, una ruta en tren de época a El Boliche en plena avenida de los volcanes, el mercado de Otavalo, las haciendas coloniales y todos los sabores, del dulce al amargo, de uno de esos destinos apasionantes. Leer artículo completo ➜

Los vídeos de un viaje alucinante a Guatemala

Guatemala es uno de esos viajes en los que te preguntas una y otra vez cómo tardaste tanto en hacerlo. El auténtico corazón del mundo maya mantiene todavía el hilo de las tradiciones de sus muchos pueblos indígenas, cuenta con unos paisajes fabulosos de volcanes, selvas y grandes montañas a las que va a refugiarse el huidizo quetzal, sin pasar por alto la belleza de la arquitectura colonial en alguna de sus ciudades y templos centenarios. El lago Atitlán, Antigua Guatemala, los mercados e iglesias pintadas de Quetzaltenango, Río Dulce y su castillo anti-piratas, la gran Tikal y otras ciudades perdidas en las selvas del Petén son motivos creo que suficientes para poder afirmar que nos encontramos ante uno de los países más maravillosos y recomendables no sólo de Centroamérica sino de todo el continente hermano.

Fotografía de San Andrés Xecul y su iglesia amarilla (Guatemala)

Meses después de regresar tengo la ocasión de poder mostraros los vídeos que mi compañera de viaje Inés Fernández Tuesta (blogger de Misviajesporahi.es y miembro de Travel inspirers, la agrupación profesional a la que pertenezco) fue grabando pacientemente todos y cada uno de los días en que estuvimos en Guatemala. Me siento afortunado de formar parte, aunque sea pequeña, de un trabajo extraordinario con el que se demuestra que Guatemala va más allá de las palabras.  Leer artículo completo ➜

Isla Plaza Sur, el planeta rojo de Galápagos

Justo al nordeste de la gran isla Santa Cruz nacieron dos islotes gracias a las corrientes subterráneas de lava que emergieron espontáneamente del océano. Esta creación nada extraña en el archipiélago de las Galápagos, dentro de un evidente origen volcánico, se la conoce hoy día como Islas Plazas, nombre puesto en recuerdo del decimosexto presidente de la República del Ecuador, Leónidas Plaza. Ambas formaciones, Isla Plaza Norte e Isla Plaza Sur, cuentan con aproximadamente dos kilómetros de extensión cada una y se miran frente a frente desde su única frontera, un canal de agua cristalina de no más de cien metros de ancho donde la vida marina se despliega con especial intensidad. Esta delgada línea de mar es suficiente para que la evolución de las especies que habitan las islas haya ido de distinta manera como, por ejemplo, que sólo haya iguanas terrestres en sólo una de ellas (la sur). Dado que la isla Plaza Norte no admite visitas turísticas normalmente debido la presencia de investigadores, sí que logramos llegar a Plaza Sur, de la que puedo decir que nos regaló una de las excursiones más recomendables en barco que pudimos hacer desde Santa Cruz.

Isla Plaza Sur (Galápagos)

En isla Plaza Sur nos encontramos con una porción de tierra vestida con el rojo de los pocos vegetales que se han aferrado a ella junto a gigantescos cactus, alimento de las grandes iguanas amarillas que se aferran a la vida al igual que los leones marinos, las gaviotas de cola bifurcada o los multitudinarios grupos de pufinos que sobrevuelan el acantilado. Es uno de los lugares más pintorescos y originales de Galápagos, con una belleza que podríamos tildar de otro planeta.  Leer artículo completo ➜

Paseo fotográfico por el mercado de Almolonga

Si tuviera que decantarme por el lugar que, con toda probabilidad, me impactó más de toda Guatemala diría que éste se trata del mercado de Almolonga. En el corazón de un pequeño pueblo de mayoría quiché situado en el Departamento de Quetzaltenango se levanta más temprano que el sol un mercado de hortalizas y frutas donde se venden los productos recolectados en esta parte del mundo. Un mundo cargado de infinidad escenas emocionales en las que el objetivo de la cámara no puede dar abasto para retratar el colorido y la verdad que se respira en los rostros y atuendos típicos de una población indígena viviendo su día a día. En Almolonga no hay trampa ni cartón, tan sólo el inmenso y apreciado valor de lo cotidiano.

Escena de madre e hijo en el mercado de Almolonga (Guatemala)

Y, como sobran las palabras, he pensado que sería mejor disfrutar juntos de un paseo fotográfico por el mercado de Almolonga y saborear instantes que no se han separado un minuto de mi memoria. Las personas, siendo ellas mismas, son las que mejor nos pueden contar de qué se trata el que personalmente se trata mi rincón preferido de Guatemala. Leer artículo completo ➜

10 especies animales que ver y fotografiar en Galápagos

Es probable que no exista un lugar como Galápagos. Y no es sólo por cuestión de fauna, que es variada como en pocos lugares del mundo sino también por la forma en que los animales se comportan, como si el ser humano jamás hubiese pisado las islas. Su inocencia, la cercanía con la que se les puede observar y el respeto reverencial que existe hacia ellos en todo el archipiélago permite al viajero vivir una experiencia completamente única, muy alejada de los safaris habituales en otros países. La visita a Galápagos no consiste exclusivamente en ver animales sino más bien en integrarse con ellos en un medio natural muy singular cuyo aislamiento ha permitido el mantenimiento de una conducta original. Son la muestra evidente en un pequeño universo rodeado de océano de que Charles Darwin dio en el clavo con su teoría de la Evolución de las especies. Es decir, llegar a las islas es una manera de vivir la naturalidad hasta sus límites más ancestrales y lamentablemente olvidados en el resto del planeta. Por eso y muchas más razones se ha convertido con todo derecho en uno de los mejores destinos para observar, fotografiar y, sobre todo, comprender una fauna bastante peculiar adaptada a un entorno que debe seguir siendo intocable, reserva Patrimonio de la Humanidad… y la Naturaleza.

Iguana marina de islas Galápagos

Una vez hemos comprendido que venimos a convivir y estorbar lo mínimo posible sólo falta cargar la batería de la cámara, llevar suficientes tarjetas de memoria encima y contar con el beneplácito de los muchos seres que habitan las islas encantadas y que aparecerán como actores en un escenario teatral. Tras las bambalinas nada menos que la vida salvaje, y de espectadores nosotros, los que llegamos hasta aquí con la ilusión de presenciar una entretenidísima función. Por mi parte, si puedo aportar algo de luz y ayuda a esta aventura tan especial y soñada por muchos, os hablaré de 10 especies animales que pude ver y fotografiar durante el último viaje a Galápagos. Sólo ellos son los auténticos protagonistas que todos los visitantes de las islas deberían intentar contemplar en absoluta libertad y tachar de una check-list con la mejor y más completa fauna moradora de lugar sin igual como bien Darwin advirtió en su diario. Leer artículo completo ➜

Nacido para ser un patas azules

Si existe un ave que se le pueda considerar el icono de Galápagos por su originalidad y simpatía no se me ocurre otro mejor que el piquero de patas azules. Este tipo de alcatraz que pesca su alimento lanzándose al agua como un auténtico misil, que bien parece diseñado por la factoría Disney, es una de las fotografías más buscadas de las islas encantadas. Su largo pico y el color de sus curiosas patas pintadas de azul celeste le confieren un carácter amigable y es símbolo identidad de un lugar en el que la cotidianeidad se viste de  naturaleza insólita.

Patas azules de un piquero de patas azules (Islas Galápagos, Ecuador)

A pesar que durante nuestro viaje a islas Galápagos lo habíamos podido observar en múltiples ocasiones, no éramos capaces de estar próximos a él y fotografiarlo como sí habíamos hecho con pingüinos, leones marinos, tortugas, iguanas u otras muchas especies que habitan el archipiélago. Hasta que en los túneles de lava de isla Isabela, tras una angustiosa navegación en lancha, alcanzamos unas rocas utilizadas por los piqueros de patas azules para anidar y alimentar a sus crías. Aquel sería el lugar en el que no sólo podríamos contemplar esta especie en calma y en absoluta cercanía sino también donde presenciaríamos la llegada a este mundo de un polluelo que lentamente fue rompiendo su cascarón para nacer delante de nuestras narices. Leer artículo completo ➜

Respirando vida y naturaleza original en Galápagos

Con una cría de león marino en la Lobería de San Cristóbal (Galápagos)

Tengo unos minutos antes de irme a dormir para dejar unas palabras en este blog. Y es que es de recibo hacerlo. Estoy entusiasmado, ilusionado y sorprendido, siendo cortas las palabras para todo lo que pasa por mi mente en estos momentos. Puede parecer normal cuando uno escribe desde las islas Galápagos pero probablemente me encuentre en uno de los lugares más admirables e impactantes en los que he estado en mi vida. Para los amantes de la naturaleza éste es un destino único, y no sólo por contar con una cantidad tremenda de especies sino también por cómo se contemplan. Por primera vez estoy observando animales que no tienen miedo al ser humano, que te consideran parte del entorno y sólo eso. Los leones marinos nadan a tu lado, juguetean con tu cámara o tu ropa cuando te despistas, inmensas aves te muestran sus técnicas de caza, los pinzones que estudió Darwin se te posan en los dedos y las iguanas que se sumergen en el océano cual buzo se disfrazan de dragones, aunque sin ser fieros ni escupir fuego. Leer artículo completo ➜

Hipnosis en la iglesia de la Compañía en Quito

Cúpula de la iglesia de la Compañía de Jesús en Quito (Ecuador)

Se abre el portón flanqueado por columnas salomónicas retorciéndose. La Iglesia de la Compañía de Jesús de Quito, probablemente el templo cristiano con el interior más hermoso de Sudamérica, se queda para nosotros solos. El pan de oro nos deslumbra desde la entrada hasta el altar principal, mientras que los detalles de paredes, confesionarios y retablos supuran una belleza excesiva. Es la rúbrica de la obra maestra de la Escuela quiteña, cuyo barroco colonial es absolutamente irrepetible. Sólo por esos minutos de silencio y luces tibias de una mañana cualquiera de octubre colándose por pequeñas ventantas en los corredores laterales ha merecido la pena regresar a Quito, la ciudad maravilla, uno de esos rincones del mundo capaces de sorprender y emocionar. No todos los días uno tiene la oportunidad de fotografiar la iglesia de la Compañía bajo su propio dictado, ni de dejarse hipnotizar por una cúpula que te da vueltas en la cabeza. Leer artículo completo ➜

Nos vamos de viaje a Quito… e Islas Galápagos

 Cormorán de las rocas

Ya escuchamos la llamada de nuestro vuelo rumbo a Quito, la capital de Ecuador y una de las nominadas para estar entre las siete ciudades Maravillas del mundo. Con la sonrisa en los labios iniciamos una nueva aventura que nos llevará durante dos semanas a movernos por el país sudamericano y disfrutar de la silueta de volcanes como el gran Cotopaxi o de mercados indígenas muy vivos como el que se celebra en Otavalo. Recogeremos el testigo de un tal Charles Darwin en las Islas Galápagos para contemplar (y en nuestro caso fotografiar) la naturaleza singular de un enclave único. Éste es otro de mis sueños desde pequeño, viajar a este remoto archipiélago es para mí una de los regalos más grandes que me ha dado la vida. No puedo dejar de pensar que está a punto de hacerse realidad, que dentro de muy poco estaré frente a tortugas gigantes y casos en que la naturaleza ha sido tan caprichosa que dio para generar la teoría de evolución de las especies más importante que se ha escrito jamás. El mar, las rocas, los Andes… y una ciudad nacida para ser maravillosa. ¿Qué más puedo pedir? Leer artículo completo ➜