De ruta en Quetzaltenango, la Guatemala de sangre caliente

Quetzaltenango es de sangre caliente. No sólo porque su suelo esté en constante ebullición al encontrarse en una zona esencialmente volcánica, sino también por una rebeldía innata mantenida por las tres cuartas partes de población de origen indígena. Cuentan que éste fue era lugar de quetzales y de ahí deriva su nombre, aunque a los guatemaltecos les gusta llamarlo Xela derivando en quiché a Xelahú. Hoy en día, además de la segunda ciudad en importancia de Guatemala tras la capital, es el nombre de un Departamento o provincia en que viajar resulta una experiencia fabulosa, quizás por ser mucho más íntima e inédita. Y es que posee lugares nada masificados en los que la autenticidad y su carácter nativo te capturan a través de sensaciones no descritas en multitud de libros de viajes. Por eso precisamente recorrer Quetzaltenango es una continua sorpresa en la que siempre se parte con cierta ventaja.

Escena en el Mercado de Almolonga (Guatemala)

Enmarcado en el último viaje a Guatemala me aventuré a conocer algunos de los lugares que hay que ver en Quetzaltenango, en la amable y vaporosa Xela, donde el término “típico” tiene sólo una connotación local. A continuación describiré los movimientos de una ruta que quizás pueda servir a otros viajeros que deseen profundizar en ciertos rincones de Guatemala cargados de verdad.

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Quiriguá y las estelas más grandes del mundo maya

Estela de Quiriguá (Guatemala)

Reconozco que jamás había oído hablar de Quiriguá hasta poco antes de emprender un viaje a Guatemala. Aprovechando que veníamos de la zona del Lago Izabal y Río Dulce nos dirigimos hacia el cartel de Patrimonio de la Humanidad UNESCO situado frente a la que es una de las ciudades mayas más interesantes, y sorprendentemente, menos conocidas que existen a pesar de contar con una característica única. Quiriguá, la ciudad del Motagua, ahora rodeada de fincas bananeras, levantó casi ocho siglos antes del descubrimiento de América las que se consideran las estelas más grandes del mundo maya. Leer artículo completo ➜

Los vídeos de un viaje alucinante a Guatemala

Guatemala es uno de esos viajes en los que te preguntas una y otra vez cómo tardaste tanto en hacerlo. El auténtico corazón del mundo maya mantiene todavía el hilo de las tradiciones de sus muchos pueblos indígenas, cuenta con unos paisajes fabulosos de volcanes, selvas y grandes montañas a las que va a refugiarse el huidizo quetzal, sin pasar por alto la belleza de la arquitectura colonial en alguna de sus ciudades y templos centenarios. El lago Atitlán, Antigua Guatemala, los mercados e iglesias pintadas de Quetzaltenango, Río Dulce y su castillo anti-piratas, la gran Tikal y otras ciudades perdidas en las selvas del Petén son motivos creo que suficientes para poder afirmar que nos encontramos ante uno de los países más maravillosos y recomendables no sólo de Centroamérica sino de todo el continente hermano.

Fotografía de San Andrés Xecul y su iglesia amarilla (Guatemala)

Meses después de regresar tengo la ocasión de poder mostraros los vídeos que mi compañera de viaje Inés Fernández Tuesta (blogger de Misviajesporahi.es y miembro de Travel inspirers, la agrupación profesional a la que pertenezco) fue grabando pacientemente todos y cada uno de los días en que estuvimos en Guatemala. Me siento afortunado de formar parte, aunque sea pequeña, de un trabajo extraordinario con el que se demuestra que Guatemala va más allá de las palabras.  Leer artículo completo ➜

Paseo fotográfico por el mercado de Almolonga

Si tuviera que decantarme por el lugar que, con toda probabilidad, me impactó más de toda Guatemala diría que éste se trata del mercado de Almolonga. En el corazón de un pequeño pueblo de mayoría quiché situado en el Departamento de Quetzaltenango se levanta más temprano que el sol un mercado de hortalizas y frutas donde se venden los productos recolectados en esta parte del mundo. Un mundo cargado de infinidad escenas emocionales en las que el objetivo de la cámara no puede dar abasto para retratar el colorido y la verdad que se respira en los rostros y atuendos típicos de una población indígena viviendo su día a día. En Almolonga no hay trampa ni cartón, tan sólo el inmenso y apreciado valor de lo cotidiano.

Escena de madre e hijo en el mercado de Almolonga (Guatemala)

Y, como sobran las palabras, he pensado que sería mejor disfrutar juntos de un paseo fotográfico por el mercado de Almolonga y saborear instantes que no se han separado un minuto de mi memoria. Las personas, siendo ellas mismas, son las que mejor nos pueden contar de qué se trata el que personalmente se trata mi rincón preferido de Guatemala. Leer artículo completo ➜

Una visita a Tikal contada a través de 20 postales

Toda mi vida había soñado con Tikal. Mucho antes incluso de que supiera que existía. Quizás porque de niño me encantaba jugar a ser Indiana Jones recreando en mi mente antiguas ciudades escondidas en la selva con pirámides escalonadas y animales salvajes protegiendo lugares sagrados. Cuando por fin tuve la ocasión de viajar a Tikal, en Guatemala, todas aquellas imágenes de la niñez se convirtieron en reales. La ciudad más importante de los mayas en las selvas del Petén, honor compartido con su rival Calakmul, había permanecido abandonada durante más de nueve siglos hasta que la arqueología volvió a recuperar muchas de sus historias enredadas en los árboles. Durante horas, del amanecer a la tarde, visité muchos de sus rincones en una caminata que sumó no pocos kilómetros los cuales me enseñaron uno de los lugares más fascinantes que había visto en mi vida. El tiempo pasó demasiado rápido y entendí que algún día tendría que volver. Pero esa oportunidad llegó incluso antes de lo previsto. Un par de años después tendría la fortuna de regresar a Tikal y poder darme cuenta que, llevando la contraria al dicho popular, segundas partes sí que resultan buenas.

Templo V de Tikal (Guatemala) visto desde la Acrópolis central

En el Petén, una de las selvas más profundas de Centroamérica, donde todavía moran los jaguares, se encuentra un lugar maravilloso del que llevaba mucho tiempo queriendo hablar pero nunca encontraba las palabras exactas. Me he sentido (y me siento) incapaz de expresar los porqués de lo que supone visitar Tikal, pero considero que es una historia que merece ser contada. Jugando con dos incursiones a la ciudad maya en distintas épocas y distintas horas del día os propongo realizar un viaje juntos a Tikal a través de 20 postales o imágenes disfrazadas de momentos que pude traerme de allí. Leer artículo completo ➜

El castillo de San Felipe de Lara, un fortín antipiratas en Guatemala

Castillo de San Felipe de Lara en Izabal (Guatemala)

Que Guatemala no deja de sorprender es un hecho. Este país es un filón para los viajeros por poseer una naturaleza exhuberante, ser el corazón del mundo maya y contar con importantes restos coloniales. De su última faceta precisamente quería hablaros. Y para ello viajaremos a los siglos XVI y XVII en que los piratas saqueaban a placer las costas caribeñas con pericia y éxito para llenar sus arcas. En el límite en el que el Río Dulce pasa a convertirse en el Lago de Izabal, lo que viene a ser el Golfo Dulce que absorbía el comercio y mercancías entre la Corona y Guatemala, no hubo más remedio que combatir estas constantes embestidas construyendo un fortín que hiciera frente a los ladrones. Nació así el Castillo de San Felipe de Lara, que logró convertirse en un bastión antipiratas y uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar de todo Centroamérica. Leer artículo completo ➜

La magia del Lago Atitlán, el espejo de Guatemala

En el Lago Atitlán se detiene el mundo. Es un microcosmos que en el corazón de Guatemala protagoniza uno de los mejores viajes que podríamos soñar. Porque alrededor del que probablemente sea el lago más hermoso del planeta convive la cultura maya en doce pueblos que emergen de sus orillas y tres perfectos volcanes que se fusionan en una estampa difícilmente superable. San Juan, San Pablo, Santiago, San Pedro o Panajachel circundan este espejo con su alma nativa. Se aferran a las aguas que ocasionalmente remueve Xocomil a través de remolinos como férreos baluartes de la tradición maya en lengua kakchikel, quiché o tz’utujil, sin olvidar ese sincretismo religioso cristiano-ancestral que marca su vida diaria.

Lago Atitlán (Guatemala)

Guatemala, el auténtico corazón del mundo maya, tiene en el Lago Atitlán uno de sus mayores referentes. Y particularmente conocerlo me proporcionó las sensaciones y experiencias más inolvidables de mi viaje al país centroamericano. Porque asomarse a las aguas de Atitlán puede explicar semejante sensación de paz y felicidad vamos a dar un paseo juntos por el lago. ¿Os apetece subiros en barca conmigo? Leer artículo completo ➜