Snorkeling en Cayo Caulker (Belice): Lo que vimos bajo el mar

Belice es un pequeño y extraño país de piel negra y habla inglesa acorralado entre México y Guatemala que cuenta con una privilegiada salida a las aguas turquesas del Mar Caribe. El allí donde emergen pequeñas islitas de arena y sugerentes palmeras, los célebres cayos, que siglos atrás fueran refugio predilecto de piratas y rudos cazateroros. Un sendero riquísimo de arrecifes de coral atraviesa en línea recta todas estas islas, constituyéndose la segunda barrera coralina más larga del mundo, sólo superada por la de Australia. Con estas características sobra decir que es un destino siempre apetecible y que no dudamos en experimentar dentro de este viaje por el continente americano. Desde la Riviera maya mexicana viajamos en bus a la bizarra Belize City, sin nada planeado, y nos decantamos prácticamente sobre la marcha por perdernos varios días en el minúsculo Cayo Caulker, el cual cumplía todas las expectativas que podíamos tener de una isla paradisíaca. Pero lo mejor no estaba en esta lengua de arena de ritmos caribeños sino más allá de sus muelles, en ese cinturón de coral compuesto por la Reserva marina de Hol Chan y alrededores, con unos fondos marinos espectaculares en los que podemos asegurar que practicamos el mejor snorkeling (o buceo clásico con gafas, tubo y aletas) de nuestra vida viajera. Bajo el mar nos zambullimos con tiburones, rayas, tortugas, morenas, barracudas y un sinfín de hermosos pececillos de colores que merodearon a nuestro lado. Por último logramos ver bien de cerca a un solitario manatí procedente de un fondo azulado, regalándonos un momento realmente único. No faltó de nada y, por fortuna, fue posible captar inolvidables escenas con nuestra cámara sumergible. Después de verlas una y otra vez… aquí están.

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Cayo Caulker y, sobre todo, su mar repleto de vida marina, sacó lo mejor de nosotros mismos. Porque ser testigos de esa otra dimensión que nada tiene que ver con lo humano (pero sí con lo divino) es un privilegio que alimenta el baúl de las experiencias que nuestro bello Planeta es capaz de proporcinar y que, a veces, parecen imposibles. Es la muestra de que no hay sueño que se resista a ser cumplido… Leer artículo completo ➜