El vídeo de 2 meses de un sueño presentado en el TBM Gredos 2012

Hoy en día cuando se habla de largas distancias uno debe hacerlo con la relatividad necesaria ya que tenemos a nuestra disposición unos medios tecnológicos que nos permiten compartir sensaciones e imágenes al instante independientemente de dónde nos encontremos. De esa forma, estando en pleno viaje por tierra americanas, traté de colarme e intervenir durante unos minutos en el Travelbloggers Meeting de Gredos celebrado el último fin de semana. Aparecí (a pesar de los fallos técnicos) a través de un vídeo breve de unos seis minutos en los que hice resumen de este sueño en el que me encuentro en estos momentos y así pude sentarme virtualmente en la sala junto a tantos colegas blogueros que construyen viajes en la red.

Si no visualizas el vídeo en pantalla pincha aquí para verlo en Vimeo

El escenario es el mejor posible, Isla de Pascua, pero en el fondo se vislumbran numerosos lugares e instantes asombrosos que he podido disfrutar en estos meses de un viaje de Mochilero en América sin billete de vuelta. Aún quedando mucho por delante, fue el momento de echar la mirada hacia atrás y recordar con infinita ilusión lo que está formando parte de una de las mejores experiencias de mi vida. Leer artículo completo ➜

Colonia del Sacramento, brisa de plata uruguaya

Pequeñas casas con paredes lisas de colores amables rivalizan con los muros de piedra y las enredaderas bañadas en flor de cada verano. Ningún otro lugar del Uruguay cuenta con tanta Historia ni, probablemente, con tanto sabor colonial. De hecho la ciudad recibió el nombre de Colonia del Sacramento por parte de los portugueses que, comandados por Manuel de Lobo, quisieron contrarrestar el poder de España al otro lado del Río de la Plata, en la actual Buenos Aires. Fundada en 1680 es hoy en día Patrimonio de la Humanidad, por ser un ejemplo absolutamente único de la más rica arquitectura colonial situada en territorio uruguayo.

Para llegar a Colonia tan sólo me bastó saltar de orilla a orilla un río inmenso, retrasar una hora el reloj con respecto a Argentina y mirar con los ojos de un viajero de hace trescientos años. De esa manera me encontraría cara a cara con la brisa de plata que revuelve el agua reflejada en la rambla. Leer artículo completo ➜