Safari en el río Kinabatangan, el Amazonas de Borneo

Aún queda ese Borneo que nos narraron exploradores y naturalistas en sus cuadernos de notas. Sigue viva la luz que se propaga en la espesura de la jungla, aún cuando la niebla despierta con ella. Borneo es el hogar de cientos de mamíferos, aves y reptiles, algunos de los cuales sólo se dejan ver en lo más profundo de la isla y en ningún sitio del planeta más. Y aunque este paraíso natural no atraviesa sus mejores momentos por la progresiva destrucción y tala de un hábitat único, siempre nos quedará el Kinabatangan. Este longevo río que se retuerce entre recodos de selva virgen es, sin duda, el pulmón isleño en el que la vida se expresa como mejor sabe, con los animales acudiendo diariamente al punto de partida.

Cálao rinoceronte en el Kinabatangan

Hacer un safari en barca en el río Kibanatangan es uno de los imprescindibles de Sabah, dentro del Borneo malasio, puesto que ofrece la mejor oportunidad de observar ejemplares de avifauna en su propio paraíso. Leer artículo completo ➜

Con los orangutanes de Sepilok en el Borneo de Malasia

En una época en la que los seres humanos alegando un falso progreso estamos reduciendo los espacios naturales a su mínima expresión, observar orangutanes, los grandes simios asiáticos, se empieza a convertir en una auténtica proeza. Reducido tan sólo a las selvas de dos islas como Sumatra y Borneo, el orangután no vive su mejor momento. Es víctima de la caza furtiva, el comercio como especie exótica y la deforestación imparable de su hábitat. Escurridizo como pocos, con razones muy de peso, se hace cada vez más complejo poderlo encontrar fuera de un zoológico, por lo que viajar por Malasia o Indonesia se convierte en la excusa perfecta para disfrutar de la presencia de este animal de pelo naranja y sonrisa fisgona.

Orangután en Sepilok (Borneo, Malasia)

Durante el último viaje que hice por Malasia, más concretamente dentro Estado de Sabah, acudí al Santuario de Sepilok donde todavía es posible ver de cerca las acrobacias de quienes pueden considerarse los últimos orangutanes de Borneo. Leer artículo completo ➜

Una postal desde Borneo en pleno atardecer

Atardecer en Borneo

Tengo la suerte de encontrarme en un lugar en el que las puestas de Sol no se producen sin que el cielo prenda fuego a sus colores. Así es Borneo, esa isla de sueños de aventura inmersa en una naturaleza única que me trae a la cabeza demasiados recuerdos bonitos para dejarlos atrás. Si antes vislumbré algunos sus encantos en el lado indonesio (que ocupa la mayor parte) esta vez lo estoy haciendo desde Sarawak, de donde pertenece esta postal robada al mar, y también desde Sabah, el estado malasio en el que me encuentro ahora mismo a pocas horas de salir a buscar orangutanes y otros seres vivos sin los cuales el Planeta Tierra sería más frío, inhóspito y triste. Otra vez estoy cumpliendo un sueño, que no es otro que regresar sin dejar de descubrir rincones nuevos que escribir en un cuaderno de notas con sus alegrías, sus sorpresas y también sus infortunios, por qué no decirlo. Estoy feliz de estar aquí, en Borneo, uno de los lugares en los que las palabras remoto, salvaje y natural todavía se escuchan al otro lado del Monte Kinabalu. Leer artículo completo ➜