Érase una alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas

Érase una alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas. Érase un tapiz superlativo con colores de seiscientas mil begonias embelleciendo aún más si cabe este escenario único. Le tapis de fleurs sucede durante tan sólo tres días de agosto en los años pares y supone todo un acontecimiento en la capital belga. El mero hecho de ver engalanada una de las plazas más hermosas, y de largo, de Europa, es un regalo que quienes coincidimos alguna vez con esta alfombra prodigiosa no olvidaremos jamás. A pie de calle, dando un trago en Le Roy d’Espagne o desde el balcón del ayuntamiento, tuve la fortuna de admirar una obra maestra que hace de Bruselas un lienzo que grita bien alto su amor por el arte y la buena vida.

Alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas (Tapis de fleurs 2016)

Durante mi último viaje a Bruselas y ciudades de Flandes coincidí con la inauguración de la Alfombra Floral 2016 en la que se colaron motivos japoneses con los que conmemorar los 150 años de relaciones entre Bélgica y el país nipón. Y he recopilado una serie de postales de un evento que justifica por sí solo planificar una escapada a esta ciudad cada año que se celebre.  Leer artículo completo ➜

Hoja de ruta de un viaje a Georgia

El Gran Cáucaso convertido en un auténtico e inexpugnable muro alpino define por completo la silueta de un país adherido a montañas inmensas cuyas cumbres nevadas se prolongan en vertical durante todo el año. Y es que Georgia es caucásica en su máxima expresión. En la orilla oriental del Mar Negro y encajonada en una cordillera mayúscula acogió a reinos más antiguos que su propio nombre (Cólquida e Iberia), acopló a distintos pueblos en su seno y junto a su vecina Armenia abrazó el cristianismo más primitivo antes que ningún otro país. La cruz de San Jorge se mece orgullosa en un estandarte medieval con el que Georgia llega al siglo XXI tomando carrerilla para ponerse a la fila de las naciones más prósperas y europeas de una región que respira vientos tanto de oriente como de occidente.

Mestia (Svaneti, Georgia)

Desde Tbilisi, su hermosa capital, pudimos llevar a cabo una ruta de nueve días por uno de los países que más nos han sorprendido últimamente. Existe mucho que ver en Georgia entre vetustos monasterios ortodoxos, ciudades-cueva, fortalezas medievales, pueblos olvidados, una costa en alza y algunas de las montañas más impresionantes del mundo.  Leer artículo completo ➜

La abadía de San Bavón, el cuartel español de Gante

Hay rincones que se escapan muy a menudo de las guías turísticas y en los que se debe indagar más de la cuenta para llegar hasta ellos. O, a veces, simplemente dejarse llevar por la casualidad. Estando en Gante con mi bicicleta para buscar las huellas de los españoles en Flandes tuve la fortuna de que me acompañara un gantés que hablaba perfecto castellano y que me daría muchas de las claves de la época de Carlos V y los famosos tercios en este territorio. Pero no se limitó a compartir información, sino que se trataba de uno de los pocos ciudadanos de Gante que tenían a su disposición las llaves de la vieja abadía de San Bavón, un monasterio en ruinas al otro lado del río que no era muy conocido entre los turistas. Y cuyos muros podían ser el hilo perfecto para vislumbrar el pasado de los españoles en Gante dentro de un espacio cargado de romanticismo y nostalgia del que se había conservado poco pero suficiente.

Detalle de la Abadía de San Bavón (Gante, Flandes)

Nos dirigimos hasta la calle Spanjardstraat (calle de los españoles) y de los muros ennegrecidos de una iglesia pudimos distinguir una puerta roja metálica que estaba cerrada. ¿Entramos? – me preguntó Eugeen, que así se llamaba el tipo. ¡Por supuesto! repliqué con la misma pasión de un Goonie infantiloide. Y tras dejar las bicicletas a buen recaudo comenzamos una visita del todo inesperada.  Leer artículo completo ➜

Heidelberg, la última estirpe del romanticismo en Alemania

Las orillas del río Neckar regalan en Heidelberg una de las postales más admiradas por los adalides del romanticismo alemán. Joseph von Eichendorff o Clemens Brentano, la versión germana de los Bécquer, Zorrilla y compañía, huyeron del perfeccionismo neoclásico para abanderar un apego a lo medieval, a despreciar el orden y el rigor racional a través de una decepción disfrazada de melancolía. Amantes de las ruinas, la naturaleza y la niebla, hallaron en Heidelberg la ciudad ideal para plasmar su eterna nostalgia y dar pábulo a sus poesías y novelas. Las vistas del castillo desde el puente antiguo o desde el “camino de los filósofos” acercan a los viajeros de ayer y hoy uno de los escenarios más románticos (en ambos sentidos del término) de Alemania. El medievo que ya fue da paso a la alegría de una ciudad universitaria que acoge a todos por igual en su casco viejo y les recuerda que como ella hay pocas o ninguna.

Castillo de Heidelberg (Alemania)

A día de hoy visitar Heidelberg es una de las mejores cosas que nos han podido pasar en Alemania. Hay tanto que ver y hacer en esta joya de Baden-Wurtemberg, pero a su vez es tan fácil de recorrer en pasos cortos, que propongo romper todos los mapas y descubrirla dejándose llevar.  Leer artículo completo ➜

50 consejos prácticos para viajar a Armenia

Armenia es ese lugar donde el peso de la Historia te hace contar siglos y milenios más que horas y minutos. Un pedacito del Cáucaso volcado con la figura imponente del Monte Ararat que cuenta con algunas de las iglesias y monasterios cristianos más antiguos del mundo, ya que fue precisamente en este territorio bíblico donde la llama de la nueva religión prendió primero. Tras llevar a cabo un hermoso viaje a Armenia dentro de una aventura caucásica en la que también visitamos Georgia, tenéis a vuestra disposición un detallado reportaje en el que abunda la información práctica y de primera mano que, a que quienes estéis verdaderamente interesados en conocer este país, puede resultar útil. A través de multitud de anotaciones he podido documentar una lista de 50 consejos para viajar a Armenia con los que ayudar a preparar una estancia y una ruta en esta pequeña nación que se mece entre dos continentes.

Khor Virap (Armenia)

¿Cuál es la mejor época para viajar a Armenia? ¿Es fácil moverse por el país? ¿Dónde hacerse con su moneda? ¿Qué tal se come? ¿Es barato? ¿Cuales son los mejores lugares que ver en Armenia? ¿Es seguro en estos momentos? ¿Qué fronteras se pueden cruzar y cuales no? Son muchos temas los que conviene tener en cuenta a la hora de preparar un viaje a un país del que no se habla demasiado, por lo que os recomiendo que no os perdáis esta serie de consejos prácticos aplicables en un viaje a ArmeniaLeer artículo completo ➜

Hoja de ruta de un viaje a Armenia

El viento del Cáucaso erosiona los muros de piedra en las iglesias y monasterios del primer país que se dispuso a adoptar el cristianismo como religión oficial hace ya más de diecisiete siglos. Armenia, un reducto diminuto en la confluencia entre oriente y occidente respecto a lo que fue su poderoso reinado en Asia Menor, vive tan apegada a su historia que su orgullo se escapa de sus fronteras de alambre. Ese corazón llamado Monte Ararat, donde según la Biblia se posó el Arca de Noé para dar una segunda oportunidad al mundo, se deja ver desde múltiples rincones del país como esa tierra prometida que se mira pero no se toca. Un horizonte de cruces de piedra que dibujan el imaginario armenio, señalan un camino milenario a los viajeros que se ven seducidos por una nación bañada por su propia historia, la nostalgia de la Leyenda que permanece dentro de ella y la alegría de seguir sorprendiendo a propios y extraños por mucho tiempo que lleve ahí latiendo.

La iglesia más pequeña de Armenia

Tirando del hilo en una extraordinaria aventura caucásica hallamos muchos de esos lugares soñados que ver en Armenia y que merecen formar parte de una hoja de ruta por este pequeño país. A través de un recorrido de aproximadamente una semana de duración tuvimos la fortuna de encontrarnos frente a una manera de celebrar la vida a través de la alegría, de ser sabedores de haber tenido un glorioso pasado, mantener un patrimonio excelso y tener el orgullo irreprochable de sentirse armenios.  Leer artículo completo ➜

Carta desde el Cáucaso: Notas de un gran viaje a Armenia y Georgia

Siempre he pensado que la clave para seguir enamorado de viajar es no perder bajo ningún concepto la capacidad de sorprenderse. No importan cuantos países llevamos metidos en la mochila, ni tan siquiera los mapas que hemos plegado en nuestros bolsillos. Sin sorpresa no hay ilusión, sin ilusión no hay emoción y sin emoción no hay viaje. Soy incapaz de verlo de otra manera. Mientras escribo estas líneas puedo contemplar desde la ventana las murallas de Tbilisi, la capital de Georgia, y cómo las luces de la noche se clavan en los tejados cónicos de las iglesias, así como en los coloridos balcones de madera de las casas. Me vienen a la cabeza muchos de esos instantes maravillosos que nos ha regalado hasta el último día la región del Cáucaso con Armenia o la propia Georgia como protagonistas de un idilio amoroso sin retorno.

Sele en Armenia

Descubrir el Cáucaso, la cuna de no pocas leyendas tan divinas como humanas, me ha permitido reabrir el mito de Jasón y los Argonautas, el secreto del fuego que Prometeo reveló al mundo bajo la ira de Zeus o los orígenes del cristianismo en las naciones que se atrevieron primero a proclamarla como religión oficial. Un viaje a Armenia y Georgia da, en realidad, para ponerse a saltar por la Historia y vanagloriarse de surcar valles y montañas mágicas recortadas por la silueta de monasterios milenarios desde los cuales uno llega a creer que existe en ellos un hilo directo con el mismísimo cielo, en sentido estricto y, por supuesto, figurado. Leer artículo completo ➜

Ronda de propuestas para hacer en Valonia

Valonia es una región europea cuyo corazón late a un ritmo lento, que vive agazapada entre bosques, castillos medievales y una ronda interminable de cervezas. Es esa parte de Bélgica más tímida que no siempre sale en las fotos y se siente tan orgullosa de ser el último bastión del Imperio romano al norte de la Galia como de haber escuchado por primera vez el sonido del saxofón. La región valona se descubre como una de las mejores y más sorprendentes escapadas europeas con la ciudades de Bruselas o Charleroi como puntos desde los que partir.

Dinant (Valonia, Bélgica)

Para quien esté pensando en realizar un viaje a esa Bélgica que habla francés y es heredera del Primer Cruzado, Don Godofredo de Bouillon, a continuación va un decálogo de propuestas para hacer en Valonia y regresar con muy buenas sensaciones. Leer artículo completo ➜

La ruta de Juego de Tronos en Irlanda del Norte

En ocasiones veo caminantes blancos, me da por vaticinar la llegada inminente de un largo invierno y miro al cielo esperando que los cuervos me arrojen mensajes secretos. Admito que le tengo pánico a las pelirrojas e incluso ya no voy a una boda a no ser que sea estrictamente necesario. Pero Doctor, no hace falta que me ofrezca un diagnóstico porque soy consciente de la enfermedad incurable que tengo. Estoy enganchado a Juego de Tronos. Y la ansiedad sólo se me quita de dos maneras, con un episodio de la serie o viajando por el mundo. Trato de ver los nuevos capítulos antes de que vengan los odiosos spoilers y me los fastidien. Y viajo por el mundo todo lo que puedo. Incluso tanta es mi pasión por la trama de los Lannister o los Stark que recientemente me decidí a viajar a Irlanda del Norte para buscar aquellas localizaciones donde se grabaron algunas de las escenas más impactantes de Juego de Tronos. Y reconozco que después de hacerlo, me encuentro mucho mejor.

The Dark Hedges (Escenario de la Ruta de Juego de Tronos en Irlanda del Norte)

La ruta de Juego de Tronos en Irlanda del Norte se convierte en una excusa formidable para disfrutar de un precioso collage de castillos y abadías en ruinas, del vértigo de asomarse a acantilados afilados como espadas de acero valirio, de los corredores de basalto volcánico hechos para que caminen los gigantes, bosques de cuento de hadas y, en definitiva, algunos de los paisajes más fotogénicos de Europa siguiendo la estela de una de las mejores series de televisión de todos los tiempos. ¿Quieres saber dónde están los escenarios de Juego de Tronos en Irlanda del Norte? Doctor, le pido que me siga en este sendero. Tomemos carretera y manta, y partamos rumbo a Poniente cuanto antes pues la noche es oscura y alberga horrores… Leer artículo completo ➜

Una postal desde un lugar llamado Armenia

La cumbre del Monte Ararat siempre está acompañada de nieves perpetuas así como de historias que suman miles de años y millones de páginas. Allí se cuenta en la Biblia que se posó el mismísimo Arca de Noé tras el diluvio universal, siendo la metáfora perfecta de esa segunda oportunidad que Dios le daría al mundo. El Ararat sería al Cáucaso lo que el Kilimanjaro a África y el Monte Fuji a Japón, un símbolo o más bien el corazón de un pueblo, el pozo de sus creencias. En Armenia, de hecho, aman tanto a esta montaña que su máximo dolor es poderla casi alcanzar con los dedos de la mano pero sin tocarla, ya que se encuentra en la actualidad dentro de territorio turco por un cúmulo de desafortunadas circunstancias. Frente al monte, que en realidad es un volcán, surge la silueta vigilante de Khor Virap, un solitario y sagrado monasterio ubicado en el lugar exacto en que el cristianismo decidió quedarse en Armenia por siempre jamás.

Khor Virap y el Monte Ararat (Armenia)

Tras varios días realizando un bonito viaje por Armenia (hoy mismo cruzamos a Georgia) me apetecía compartir con todos vosotros una postal que para mí resume a la perfección cómo es este pequeño e intenso país caucásico.  Leer artículo completo ➜

Isla de Ré, un baño de luz en la costa atlántica de Francia

Dicen que aquellos lugares acariciados por la luz con cierta persistencia son mucho más felices y se respira un cierto optimismo que supera la mera banalidad. Y estoy convencido de que en cierto modo es verdad. Hace muy poco comprobé en Isla de Ré que, sin duda, la luz es su piedra filosofal. De hecho, este trocito de paz inmerso en el Charente Marítimo, en plena Francia Atlántica, recibe al año tantos días de cielos luminosos como la célebre Costa Azul en el Mediterráneo. Una suerte en el que la brisa suave y el olor a salitre inundan los callejones de casas blancas y malvarrosas siempre a punto para ser olidas con deleite. Al otro lado de La Rochelle flota una isla marcada por pueblos cargados de hermosura y vitalidad, magníficas playas de arena fina, una historia intensa que se aprecia en la construcción de bastiones defensivos que la volvieron inmortal así como poderosos faros retando al océano que vieron saltar a más de mil ballenas.

Torre de las ballenas (Isla de Ré, Francia)

Isla de Ré (en francés Île de Ré), una de las escapadas vacacionales más sorprendentes y agradables de toda Francia, es un paréntesis de luz y tranquilidad en la bravura de un Atlántico que muestra una docilidad inusual. Posee muchos atractivos que ver y de los que disfrutar, unos imprescindibles y otros, simplemente, a gusto del consumidor. Porque hay una isla por cada tipo de viajero.  Leer artículo completo ➜