Crónica de un Weekend viajero muy british en Bath y Bristol

Me gustan Inglaterra y sus clásicos. El té de las cinco, las cabinas de teléfono de color rojo, los pubs, la música pop-rock, caminar por pasillos enmoquetados,P1190515 las baked beans del desayuno, los callejones en penumbra donde sale solo el nombre de Jack el Destripador, la neblina nocturna, el pastel de zanahoria y lo solemnes y orgullosos que son los ingleses que se ven como continente y al resto de Europa como isla. Tan protocolarios en sus rutinas, tan excesivos en su tiempo libre… Viajar al Reino Unido implica sumergirse en ese mar de tópicos y permanecer inalterable al clima para vivir lo que me gusta denominar como una British Experience, es decir, absorber y participar en las peculiaridades del país situado al otro lado del Canal de la Mancha. Precisamente para ello nos juntamos un buen grupo de amigos viajeros, quienes nos decidimos por llevar a cabo un Weekend inolvidable en dos ciudades en las que ninguno habíamos estado. Bristol y, sobre todo, Bath, fueron el fondo de una bonita historia en la que unos locos unidos por una misma pasión compartimos 48 horas viajando sin parar.


Bristol (UK). De izquierda a derecha: David, Víctor el asturiano, Paula, Isaac, Eva, Víctor (Maka) y Alicia. En el suelo…yo

Grandes amigos y grandes destinos dentro de una aventura de bajo presupuesto. Bath es para mí la ciudad más bella que he conocido en Inglaterra, y Bristol un espacio que huele a grandes navieras que aprovecha sus viejos muelles para revitalizarse. En fín, Inglaterra, probablemente el país mejor comunicado de Europa tiene tantas sorpresas que hay que ir destapándolas poco a poco. En el relato de hoy lo hacemos en muy buena compañía. Leer artículo completo ➜