Flandes, cinco ciudades y cinco restaurantes

Flandes no se mide sólo en ciudades bonitas, en las muestras de genialidad de la pintura flamenca o en la puntualidad de unos trenes que te llevan de una punta a otra de la región en apenas treinta minutos. Porque tras montar en bicicleta junto a los canales de Brujas, recorrer Gante de arriba a abajo, emocionarnos con la Grand Place de Bruselas, sorprendernos con la belleza de Malinas o perseguir lo que queda de Carlos V y de los famosos Tercios, siempre llega el instante de sentarnos a la mesa, refrescar el gaznate y deleitarnos con una oferta gastronómica amplia que va más allá de la típica fusión Moules-frites hecha a base de patatas fritas y mejillones.

Restaurante Lieven en Brujas (Bélgica)

Os propongo hacer un viaje con mesa y mantel a través de cinco ciudades y cinco restaurantes en los que saborear la buena cocina nacida en los fogones de Flandes. Leer artículo completo ➜

10 cosas que ver y hacer en Malinas, corazón calmado de Flandes

El único pecado de Malinas es haber nacido en Flandes junto a dos de las ciudades más hermosas de este mundo como son Brujas y Gante. Sólo ese. Y, créeme, que en el pecado lleva la penitencia. Cómo sí no, entonces, se justifica que no reciba ni la cuarta parte de visitas que las otras dos. Pero eso para los viajeros que llegan hasta ella es todo lo contrario a un problema. Más bien una bendición. Malinas (Mechelen en neerlandés) trae tras de sí una gran historia, ya que fue corazón de los Países Bajos, la casa y escuela del gran Carlos V durante casi quince años y el rostro más afable de la poderosa Margarita de Austria. Y su dicha se pasea plácida en sus calles, canales, iglesias, beaterios o en una de las plazas mayores más radiantes en toda Bélgica. Incluso en la cerveza, que se elabora con la receta original que tanto deleite provocó al Emperador durante toda su vida, y a la que no halló jamás otra que le hiciera sombra.

Edificios en la Grote Markt de Malinas (Flandes, Bélgica)

Malinas se trata una visita altamente recomendable en Flandes , ideal para pasar un día. Tras haber viajado hasta ella en tren desde Bruselas me gustaría proponerte que la recorramos juntos a través de una lista con 10 cosas que ver y hacer en Malinas. ¿Me acompañas? ¡Pues allá vamos! Leer artículo completo ➜

Tras las huellas del Emperador Carlos V en Flandes

Resulta paradójico que un personaje histórico tan importante como el Emperador Carlos V, el mismo que fuera capaz de amasar un poder inigualable en un Imperio en el que nunca se ponía el sol, tuviera a bien nacer en una letrina. Su madre, Juana de Castilla, quien tuvo la mala suerte de pasar a la posteridad como Juana la Loca, confundió una indisposición intestinal con el que sería el parto de su primer hijo y lo tuvo sola, sin ayuda, en la oscuridad de un baño palaciego. Sucedió en la noche del 24 de febrero del año 1500 durante una fiesta en el Palacio Prinsenhof de la ciudad flamenca de Gante. Allí precisamente, en Flandes, surgiría toda una Leyenda. Fue en este territorio donde el monarca pasó buena parte de su vida y protagonizaría algunos de los episodios más importantes que se conocen de tan estudiada figura.

Hora azul en el puente de San Miguel de Gante (Flandes, Bélgica)

Durante varios viajes a la región me he empeñado en perseguir con afán las huellas de Carlos V en Flandes. Y no son pocos, precisamente, los rastros del Emperador y su familia, o el legado español superviviente a los tiempos de los famosos Tercios. Basta con levantar la cabeza y observar lo que se tiene delante… Leer artículo completo ➜

Érase una alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas

Érase una alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas. Érase un tapiz superlativo con colores de seiscientas mil begonias embelleciendo aún más si cabe este escenario único. Le tapis de fleurs sucede durante tan sólo tres días de agosto en los años pares y supone todo un acontecimiento en la capital belga. El mero hecho de ver engalanada una de las plazas más hermosas, y de largo, de Europa, es un regalo que quienes coincidimos alguna vez con esta alfombra prodigiosa no olvidaremos jamás. A pie de calle, dando un trago en Le Roy d’Espagne o desde el balcón del ayuntamiento, tuve la fortuna de admirar una obra maestra que hace de Bruselas un lienzo que grita bien alto su amor por el arte y la buena vida.

Alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas (Tapis de fleurs 2016)

Durante mi último viaje a Bruselas y ciudades de Flandes coincidí con la inauguración de la Alfombra Floral 2016 en la que se colaron motivos japoneses con los que conmemorar los 150 años de relaciones entre Bélgica y el país nipón. Y he recopilado una serie de postales de un evento que justifica por sí solo planificar una escapada a esta ciudad cada año que se celebre.  Leer artículo completo ➜