Postales para enamorarse de Flandes y Bruselas

No me costaría asegurar que Flandes se trata de una de las regiones europeas que mejor conozco y a la que más veces he regresado a lo largo de mi vida. Siempre me ha parecido un viaje agradecido, tanto para corta como larga estancia y, si se combina con la ciudad de Bruselas, permite rastrear auténticas bellezas aquitectónicas, su leyenda como parte de uno de los mayores imperios que jamás han existido, así como ese inspirador aroma a gofre que te acompaña en cada paseo, en cada atardecer. Y un destino para el que viajar enamorado o, sencillamente, enamorarse de lo que el horizonte guarda para tus ojos. Hay tal colección de rincones románticos en los que perderse con la mirada, solo o acompañado, para entrelazar las manos o gustarse con la cámara de fotos, que me gustaría recopilar al menos unos cuantos para regresar a Flandes y Bruselas cuando sienta que ha pasado demasiado tiempo de la última vez.

Postal nocturna de Brujas (Flandes)

¿Qué lugares de la región son ideales para contemplar solo o en pareja? ¿Dónde están esos rincones que se fotografían con un simple parpadeo de ojos? No os perdáis esta serie de postales de Flandes y Bruselas por los que merece pagar cada euro que cuesta el billete de avión.  Leer artículo completo ➜

Gante a golpe de pedal (Ruta por Gante en bicicleta)

Hay destinos en el mundo que inspiran subirse a una bicicleta y recorrerlos a pedaladas. Y os aseguro que la región de Flandes representa a uno de los más importantes. Hay quien asegura que lo es porque su conglomerado urbano y rural se posa sobre una inquebrantable planicie. Uno se da cuenta en Gante, por ejemplo, de que la bici allí se lleva en la sangre, que se trata de un medio irremplazable para trasladarse de un lugar a otro acompañado de la silueta de torreones, castillos, palacetes y, en definitiva, una de las siluetas urbanas más espléndidas del continente europeo. Algo instaurado no sólo en la mentalidad de unos habitantes dispuestos a tomar cada día uno de los medios de transporte más limpios y saludables que existen, sino también en la de los turistas que se encuentran de repente con la necesidad de vivir grandes experiencias flamencas dando pedales.

Ruta en bicicleta por Gante

Sin ser precisamente un ciclista empedernido, me vi por Gante olvidándome de mis propios pasos para pensar en los minutos en bicicleta que había de un sitio a otro y de la enorme sensación de libertad que ofrece recorrer lugares apasionantes que hacen de esta ciudad y de toda Flandes una maravilla para la vista, así como un paraíso del cicloturismoLeer artículo completo ➜

Flandes en cinco días y cinco ciudades

Se le reconoce al corazón de Flandes por la capacidad de latir experiencias de manera constante. Vivencias de una región que permite hacer cicloturismo en Brujas entre molinos de viento, hacer una ruta de cervecerías en Lovaina, perseguir las huellas del Emperador Carlos V en su Gante natal, perderse en ese cuento de hadas llamado Malinas o llamar a las puertas de la casa-taller de Rubens en la siempre intensa Amberes. No por nada la región de Flandes se regocija de tener bajo sus filas a varias de las ciudades más indiscutiblemente bellas de toda Europa. Auténticas protagonistas de un viaje perfecto entre canales, fábricas de cerveza, silenciosos beaterios y una colección excelsa y única de patrimonio histórico-artístico.

Gante (Flandes)

Te propongo un viaje a Flandes a través de cinco días y cinco ciudades, todas a un paso en coche, bus o tren desde Bruselas, y perfectas para destapar el tarro de las esencias flamencas.  Leer artículo completo ➜

Flandes, cinco ciudades y cinco restaurantes

Flandes no se mide sólo en ciudades bonitas, en las muestras de genialidad de la pintura flamenca o en la puntualidad de unos trenes que te llevan de una punta a otra de la región en apenas treinta minutos. Porque tras montar en bicicleta junto a los canales de Brujas, recorrer Gante de arriba a abajo, emocionarnos con la Grand Place de Bruselas, sorprendernos con la belleza de Malinas o perseguir lo que queda de Carlos V y de los famosos Tercios, siempre llega el instante de sentarnos a la mesa, refrescar el gaznate y deleitarnos con una oferta gastronómica amplia que va más allá de la típica fusión Moules-frites hecha a base de patatas fritas y mejillones.

Restaurante Lieven en Brujas (Bélgica)

Os propongo hacer un viaje con mesa y mantel a través de cinco ciudades y cinco restaurantes en los que saborear la buena cocina nacida en los fogones de Flandes. Leer artículo completo ➜

La abadía de San Bavón, el cuartel español de Gante

Hay rincones que se escapan muy a menudo de las guías turísticas y en los que se debe indagar más de la cuenta para llegar hasta ellos. O, a veces, simplemente dejarse llevar por la casualidad. Estando en Gante con mi bicicleta para buscar las huellas de los españoles en Flandes tuve la fortuna de que me acompañara un gantés que hablaba perfecto castellano y que me daría muchas de las claves de la época de Carlos V y los famosos tercios en este territorio. Pero no se limitó a compartir información, sino que se trataba de uno de los pocos ciudadanos de Gante que tenían a su disposición las llaves de la vieja abadía de San Bavón, un monasterio en ruinas al otro lado del río que no era muy conocido entre los turistas. Y cuyos muros podían ser el hilo perfecto para vislumbrar el pasado de los españoles en Gante dentro de un espacio cargado de romanticismo y nostalgia del que se había conservado poco pero suficiente.

Detalle de la Abadía de San Bavón (Gante, Flandes)

Nos dirigimos hasta la calle Spanjardstraat (calle de los españoles) y de los muros ennegrecidos de una iglesia pudimos distinguir una puerta roja metálica que estaba cerrada. ¿Entramos? – me preguntó Eugeen, que así se llamaba el tipo. ¡Por supuesto! repliqué con la misma pasión de un Goonie infantiloide. Y tras dejar las bicicletas a buen recaudo comenzamos una visita del todo inesperada.  Leer artículo completo ➜

Una ruta en bicicleta entre Brujas y Damme

Que Brujas se sitúa en entre las ciudades más “de cuento” de toda Europa es una obviedad. El corazón de Flandes emerge de forma sugerente de sus canales para proporcionar al viajero un entramado urbano delicado, hermosísimo, casi perfecto. Brujas no sólo se pasea a través de su afombra rugosa de adoquín o la hierba que recorre una inexistente muralla. También se navega desde uno de los botes que se toman en el embarcadero, a un paso de la plaza Markt. Y, por supuesto, pide a gritos un recorrido sobre dos ruedas sentados en un sillín y guiándonos por las calles mientras pedaleamos. Sobre esta tercera y entretenida opción de recorrer Brujas en bicicleta trata la experiencia de hoy después de rascar bien profundo para encontrar mis genes ciclistas que, aunque bien escondidos, los tengo. Sacamos la bici de paseo, afinamos el timbre para no atropellar a nadie, y salimos con cierta parsimonia de esta Venecia del norte rumbo a un pueblecito encantador de la campiña flamenca cuyo nombre es Damme.

Sele en bicicleta en Damme (Flandes, Bélgica)

Érase una preciosa ruta en bicicleta entre Brujas y Damme en la que hay que pasar por canales, beaterios, molinos de viento y campos de patatas. Érase una de las formas más divertidas y “flamencas” que se me ocurren de moverse por una región en la que no nos esperan cuestas sino planicies absolutas y paisajes bucólicos. ¿Me acompañáis?  Leer artículo completo ➜

12 cosas que ver y hacer de viaje por Gante

Tengo grabada en la mente la primera vez que miré a los ojos a Gante. Acababa de venir de Brujas y me hallaba en el Puente de San Miguel (Sint-Michielsbrug) al poco de bajarme de un tranvía proveniente de la estación. En ese punto concreto puedo asegurar que comenzó mi idilio con Gante y el que a la postre sería una especie de amor platónico. Frente a mí se disponía de forma casi milagrosa un paisaje urbano lleno de monumentalidad y armonía. Y no sólo eso, disfrutaba de una de las postales más hermosas que jamás vería en Europa. A posteriori descubriría sus rincones más bellos como Graslei y Korenlei, los muelles principales de la ciudad, o el imponente castillo de los Condes de Flandes. Pero no tuve más remedio que provocar aposta que no fuera aquel mi único viaje a Gante y poder regresar a la ciudad flamenca, mi preferida en la región, cuantas veces fuera necesario. De ese modo, seguiría indagando por sus calles y canales, incluso utilizando la bicicleta para moverme. Con esta última van ya tres escapadas a Gante, todas muy diferentes entre sí.

Graslei en Gante (Flandes, Bélgica)

Para quienes no conozcan aún Gante o quieran retomar su idilio con la capital de Flandes Oriental que vio nacer a Carlos V, he dispuesto una serie de ideas y consejos rescatados de mi cuaderno de notas con los que aprovechar al máximo la estancia en la ciudad. Me gustaría mostraros a continuación 12 cosas que ver y hacer en Gante, la que para mi es la más incomparable de las ciudades flamencas.  Leer artículo completo ➜