Heidelberg, la última estirpe del romanticismo en Alemania

Las orillas del río Neckar regalan en Heidelberg una de las postales más admiradas por los adalides del romanticismo alemán. Joseph von Eichendorff o Clemens Brentano, la versión germana de los Bécquer, Zorrilla y compañía, huyeron del perfeccionismo neoclásico para abanderar un apego a lo medieval, a despreciar el orden y el rigor racional a través de una decepción disfrazada de melancolía. Amantes de las ruinas, la naturaleza y la niebla, hallaron en Heidelberg la ciudad ideal para plasmar su eterna nostalgia y dar pábulo a sus poesías y novelas. Las vistas del castillo desde el puente antiguo o desde el “camino de los filósofos” acercan a los viajeros de ayer y hoy uno de los escenarios más románticos (en ambos sentidos del término) de Alemania. El medievo que ya fue da paso a la alegría de una ciudad universitaria que acoge a todos por igual en su casco viejo y les recuerda que como ella hay pocas o ninguna.

Castillo de Heidelberg (Alemania)

A día de hoy visitar Heidelberg es una de las mejores cosas que nos han podido pasar en Alemania. Hay tanto que ver y hacer en esta joya de Baden-Wurtemberg, pero a su vez es tan fácil de recorrer en pasos cortos, que propongo romper todos los mapas y descubrirla dejándose llevar.  Leer artículo completo ➜

Bacharach, un pueblo de cuento a orillas del Rin

Alemania atesora grandes rutas escénicas en las que los viajeros parecen sumergirse en un auténtico cuento de hadas. En Renania-Palatinado el Valle Superior del Medio Rin permite un viaje fascinante entre pueblos medievales, imponentes castillos vigilando desde la cima y un mar de viñedos que se reflejan sobre una de las cuencas fluviales más importantes del país. De todo este área Patrimonio de la Humanidad elegimos para perdernos en una escapada en coche por tierras germanas un solo lugar cuyo nombre es Bacharach y que por sí solo acumula numerosas razones que lo convierten en quizás el pueblo más bonito a orillas del Rin.

Casas con entramados de madera en Bacharach

Bacharach es el espejismo de un cuento con casas de entramados de madera, torreones góticos, ruinas de capillas medievales y su propio castillo emergiendo de cultivos vinícolas que buscan la verticalidad de manera constante. Un tesoro que merece la pena visitar y ser catado como sus vinos, con el paladar, la vista y el olfato.  Leer artículo completo ➜