Escapada de invierno a Saint-Lary sin ponerme los esquís

Érase un viaje al corazón del Pirineo francés en pleno enero sin tener la más mínima idea de esquiar. Érase una escapada a Saint-Lary, considerada la más importante de las estaciones pirenaicas en Francia para quienes practican deportes de invierno, a apenas veinte kilómetros del túnel de Bielsa y la frontera española. No era mi intención, ni mucho menos, ponerme unos esquís pero sí disfrutar de las muchas propuestas que tiene para ofrecer este hermoso pueblo de montaña. Un paisaje mayúsculo de valles nevados y picos que te retan desde arriba, una arquitectura de piedra con bellísimos ejemplos de hace siglos, la soledad de las aldeas que permanecieron practicamente aisladas hasta no hace demasiado tiempo, senderismo del bueno con raquetas en una rugosa alfombra de nieve, el eco de los ladridos del gran mastín y una gastronomía contundente pero elaborada con la que quitarse el sombrero son algunas de las excusas que me prestó Saint-Lary en uno de los primeros fines de semana del año.

Foto de los Pirineos tomada en Saint-Lary (Francia)

Los Pirineos son una obra de arte que la Naturaleza le ha regalado a Europa y que nada entienden de límites fronterizos trazados de forma artificial. Son Patrimonio de todos y cada uno de nosotros, un largo suspiro acompañado con aire puro y uno de los escenarios viajeros que más entusiasmo generan, aunque sea invierno y no se sepa (o quiera) esquiar. Leer artículo completo ➜