La Selva Negra y algo más…

Selva Negra 2007 por ti.

El nombre de nuestro nuevo destino se remonta a la época del Imperio romano en que denominaban Silva Nigra a una inmensa región boscosa que formaba parte de las lindes de los temidos bárbaros con los que batallaron hasta la extenuación. La impenetrabilidad y la oscuridad propia de una excesiva población de abetos eran características que definían una frontera demasiado complicada de acceder. Aunque lo hicieron, ya que en algunos lugares hay rastro de su paso. Esta vasta zona forestal es un enorme macizo montañoso ubicado en el suroeste alemán, más concretamente en el Estado de Baden-Würtemberg. Comienza en el mismo punto en que coinciden las fronteras de 3 países como Alemania, Suiza y Francia (quizá la ciudad helvética de Basilea sea su inicio), y asciende 160 kilómetros al norte (Karlsruhe). Su anchura es relativa, ya que en unas partes supera los 60 km y en otras apenas llega a los 30.

P1060834 por ti.

Hoy en día es la región germana en que más se ha desarrollado la idea de turismo ecológico que tan en boga se ha puesto últimamente. Allí los verdísimos bosques están bañados al mismo tiempo por impetuosos ríos, pintorescos lagos, y en ocasiones cubiertos de la blanca nieve. Pero no sólo posee un carácter eminentemente natural ya que la Selva Negra (Schwarzwald en alemán) ha conservado su cultura y tradición de siglos reflejado en la arquitectura de sus ciudades y pueblos, en su gastronomía e incluso en la forma de ver la vida que tienen los alemanes oriundos de este lugar que basa cientos de cuentos que tantas veces hemos oído de pequeños antes de dormir. Por tanto podemos mezclar en una sóla idea términos como Naturaleza pura, blancas cumbres, casitas de madera, esquí, alojamiento rural, costumbres de antaño, neblina, relojes de cuco y cestas llenas de cerezas con las que elaborar una deliciosa tarta. La Selva Negra es eso y mucho más.
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