2 minutos en las Lagunas de Villafáfila

Hace algún tiempo comentamos en este blog que uno de los mejores lugares de España para observar aves migratorias durante el invierno era la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila, en la provincia de Zamora. Dentro de un paisaje estepario y uniforme del que fuera y es el granero de Castilla nace un espacio del todo idóneo para que no pocas especies de pájaros pasen aquí sus inviernos huyendo de los fríos glaciales del norte de Europa. Es el caso de los ánsares, las grullas, las avefrías, ánades y distintas aves que vacacionan en un entorno acuático que varía la monotonía de hectáreas de llanura en las cuales se viene cultivando el cereal desde tiempos inmemoriales. Por otro lado se dejan ver las enormes avutardas entre pastos secos y baldíos mientras huyen de cualquier presencia humana que ose incomodarlas. De ese modo surge en pleno corazón de Tierra de Campos un rincón fascinante de naturaleza en el que llevar a cabo una ruta ornitológica en la que ver y fotografiar aves invernantes es sólo uno de los muchos atractivos de la recia y legendaria planicie zamorana.

Gansos en las Lagunas de Villafáfila (Zamora)

Para que podáis seguir comprobando lo que ofrece esta reserva natural he preparado un vídeo en el que se narra lo que pueden dar de sí dos minutos en las Lagunas de Villafáfila. Y ya veréis que no es poco… Leer artículo completo ➜

Tiedra y el castillo que vigila los cielos

Viajar al interior de la provincia de Valladolid empieza a convertirse en una afición consistente en dejarse llevar, manteniendo siempre abierta la capacidad de sorprenderse. Y a no dar nada por sentado porque cuando crees que lo has visto todo aparece un nombre que jamás habías oído escuchar y trastoca incluso los mapas de tu propia conciencia. Tiedra es uno de los ejemplos que han revuelto mis emociones dentro de un viaje por los rincones históricos, geográficos, gastronómicos y culturales de esa Castilla tan pura que te abraza fuerte en unos horizontes que tienden al infinito y donde el mar mece sus olas en el mismo cielo. Su discurso es la humildad vestida de grandilocuencia dentro de una fortaleza medieval que convierte en inútiles las manecillas de cualquier reloj.

Castillo de Tiedra (Valladolid)

El castillo de Tiedra, así como su ermita, el verde tapizado de sus campos rasos y su facilidad para mostrarte los cielos más limpios, tanto de día como de noche, hace de este pueblo una de esas bonitas ilusiones que me he llevado como viajero y que no puedo dejar de compartir.  Leer artículo completo ➜

Molina de Aragón, corazón medieval y valiente del viejo Señorío

En el extremo oriental de Guadalajara, en un lugar perpetrado a base de batallas y de largos inviernos, surge uno de los pueblos más hermosos y medievales de Castilla. Molina de Aragón atesora viejas historias de moros y cristianos, de señores, señoríos y princesas. Una alineación de calles estrechas que atrapan las noches más frías miran hacia arriba buscando el abrigo de su inmenso castillo-fortaleza. Esta localidad de sangre castellana y apellido aragonés es capaz de proporcionar una de esas escapadas inolvidables en las que uno es capaz de escuchar cómo se funde el repique de campanas con un ruido de tambores y espadas escapándose como lo hacen los siglos por las aguas del río Gallo bajo su puente de piedra.

Molina de Aragón (Guadalajara)

Molina de Aragón, sabedora de su ubicación limítrofe que absorbe de todos sus extremos, ofrece a sus visitantes una serie de posibilidades que tienen mucho que ver con un pasado glorioso de banderas, religiones y esa sensación constante de sentirse demasiado lejos de todo.  Leer artículo completo ➜

El castillo de Zafra, soberbio escenario de Juego de Tronos en Guadalajara

¿Quién hubiera imaginado que una de las localizaciones más extraordinarias de Juego de Tronos tendría lugar en la fría y solitaria Sierra de Caldereros de Guadalajara? ¿Y que el castillo de Zafra se convertiría en un icono soberbio de toda esta historia? Situado en un lugar absolutamente despoblado, de inviernos siberianos y silencios ventosos, el considerado entre los castillos más hermosos y desconocidos de cuantos existen en España atrajo al equipo de la famosa serie de la HBO para trabajar en importantes escenas de la sexta temporada. Sin duda no es de extrañar que les llamara tanto la atención tanto la fortaleza como este entorno situado en el extremo oriental de la provincia de Guadalajara, a pocos kilómetros de territorio aragonés. Lo raro es que tanta gente de este país no supiera de su existencia antes.

Castillo de Zafra (Guadalajara). Es la Torre de la Alegría de Juego de Tronos

Dentro de una ruta por el corazón del Señorío de Molina en la que visitamos Molina de Aragón o el Barranco de la Hoz, nos desplazamos hasta el castillo de Zafra para disfrutar a solas de un increíble escenario capaz de trasladarnos a la Edad Media y que corresponde en la ficción a la Torre de la Alegría de Juego de TronosLeer artículo completo ➜

Medinaceli y el arco del tiempo en Soria

Sobre un cerro asomado al valle del Jalón surge un reino en piedra cincelado durante milenios por celtíberos, romanos, árabes y cristianos viejos. Todavía la soriana Medinaceli sigue recibiendo a sus visitantes por su arco de tres puertas que en tiempos del Emperador Domiciano (siglo I d.C) servía como acceso a esta ciudad situada en la calzada romana que comunicaba Emerita Augusta (Mérida) con Caesar Augusta (Zaraguza). El gran arco de Medinaceli sería algo así como un gran portón desde el que poder llevar a cabo un viaje en el tiempo a través de uno de los pueblos más encantadores y sugerentes de la provincia de Soria.

Imagen de Medinaceli (Soria) desde la carretera

A escasas dos horas en coche desde Madrid, Medinaceli nos regala un casco histórico excepcional y armonioso donde, por supuesto hay mucho que ver, por lo que os propongo nos demos juntos un paseo por esta villa sin igual.  Leer artículo completo ➜

Paseo fotográfico por el sendero marítimo de San Vicente do Mar (Pedras Negras – Con Negro)

En uno de los extremos exteriores de la Ría de Arousa, la mayor de las rías gallegas, surge la península de O Grove. Desde hace ya muchos años acudo cada año a admirar este portón rocoso que se atreve a mirar a los ojos a las islas de Ons y Sálvora, y al que los días nublados le sientan especialmente bien. Suelo dejar el coche en el puerto de Pedras Negras en San Vicente do Mar y me pongo a caminar, cámara de fotos en mano y a paso lento, por una de las rutas costeras a pie más extraordinarias y fotogénicas que existen en Rías Baixas. La pasarela de madera de poco más de dos kilómetros entre Pedras Negras y Con Negro regala una caminata escénica para todos los públicos que permite contemplar un paisaje de costa inverosímil mientras se atraviesan esas mismas rocas que el mar se ha ocupado de golpear con vehemencia durante millones de años.

Paisaje rocoso a la vista en el camino de San Vicente do Mar (pasarela a Con Negro)

El sendero marítimo que nace de San Vicente do Mar es una vía de escape onírica en la que sólo cabe el sonido de las olas y el aleteo incesante de gaviotas y cormoranes. Os propongo dar juntos un breve e intenso paseo fotográfico por este hermoso museo al aire libre dedicado al océano y a la ría de Arousa en sus primeros pasos. Leer artículo completo ➜

Sierra de Gata, el paraíso encontrado

En el noroeste de la provincia de Cáceres, separada de Portugal por una mera línea imaginaria, vive agazapada y silenciosa Sierra de Gata, uno de los últimos paraísos de esa Extremadura que emociona y sorprende a partes iguales. Las Hurdes o los montes salmantinos son también linde de un rincón cacereño en el que aún se perciben los efectos de su prolongado aislamiento geográfico. En este universo de montaña, bosques, olivos y castañares el color verde intenso acuna los valles de la comarca. Y pueblos con encanto medieval vestidos de pizarra, barro, granito o con los entramados de madera aireando su vejez, se escapan del silencio con un habla peculiar que se escucha dentro y fuera de las paredes de las casas. Aquí todavía se escucha A Fala, lengua que mezcla desde tiempos de la Reconquista el galaico-portugués con el astur-leonés, fruto de esa bendita impermeabilización cultural y de una férrea identidad.

Casa de Robledillo de Gata (Sierra de Gata, Extremadura)

Muchas veces se dice eso de que Extremadura es la gran desconocida de España. En ese caso me apresuro a asegurar que Sierra de Gata sería algo así como “la desconocida de la gran desconocida”, ese paraíso perdido… y encontrado en el que formalizar un paréntesis de autenticidad donde poder escapar cuando lo necesitamos.  Leer artículo completo ➜

Días de vino y termas en Ourense y Ribeira Sacra

Galicia tiene el don de desconectarme del alejetreo, el ruido y el estrés para conectarme de pleno con la naturaleza, la gastronomía y sus muchas historias escritas en piedra, ya sea en cruceiros medievales cubiertos de musgo o espirales celtas redimensionando las rocas. Así lleva haciéndolo mis últimos veinte años, que sin duda he celebrado a lo grande estos días. Un aniversario que recuerda que año tras año he regresado a tierras gallegas para volver a recordar quién soy (y quien quiero ser). Muchas veces vuelvo a los mismos sitios donde pasé mi infancia y adolescencia, pero siempre me gusta añadirle lugares y momentos nuevos. Por eso antes de partir hacia Rías Baixas me marché con Rebeca a relajarnos en las termas naturales de la estupenda (y menos conocida de lo que debería) ciudad de Ourense así como asistir a los paisajes rotundos del Cañón del río Sil y visitar alguna de las bodegas en que practican eso que se conoce como “viticultura heroica” en la Ribeira Sacra lucense.

Sele en el Cañón del Sil (Ribeira Sacra, Galicia)

Días de vino y termas. De dormir en un viejo pazo. De conducir por aldeas minúsculas con su corazoncito románico latiendo en muros gastados por el tiempo. Y de disfrutar de la verde Galicia a remojo en el agua caliente y sulfurosa que mana de las profundidades de a terriña. Leer artículo completo ➜

Costa Brava, territorio festivalero

No hay mejor momento que el verano para darse a los festivales de música y disfrutar de conciertos al aire libre. El pasado verano, en pleno agosto, tuve la oportunidad de vivir un concepto festivalero muy diferente en la Costa Brava. La provincia gerundense, y no sólo durante el estío, se encarga de organizar múltiples eventos culturales en entornos privilegiados. Escenarios como un castillo, un saliente que se asoma al mar o una plaza medieval bajo las estrellas son la parte y el todo de una experiencia tan enriquecedora que va más allá de una mera actuación.

Julieta Venegas en el Festival de Cap Roig

La Costa Brava es territorio festivalero. De eso no tengo ninguna duda. Bastaron tres días en tres festivales completamente diferentes para captar la esencia mediterránea más pura endulzada con los acordes y grandes voces de los artistas a los que he ido a ver tocar.  Leer artículo completo ➜

Hotel Don Pancho, el resurgimiento de un clásico en Benidorm

Hay clásicos que nunca mueren, que por mucho que los mires o los escuches te siguen trayendo recuerdos imborrables (y alguna que otra sonrisa). Para mí eso es Benidorm, un clásico, el lugar de mis vacaciones infantiles en familia, mis primeros chapuzones entre olas, esos paseos nocturnos en los que se mezclaban las canciones de Manolo Escobar con lo último de Stevie Wonder. Y la mirada de mi padre, mi madre y mi hermana, a quienes les debo todo. Quizás por eso recientemente tuve ganas de vivir un fin de semana de revivals y regresar veinte años después a la ciudad alicantina, hospedándome además en un hotel más famoso incluso que el islote de Benidorm. Y me refiero al mítico e inconfundible Hotel Don Pancho, el cual lleva más de cuatro décadas acogiendo turistas de medio mundo, y donde más de una vez jugué a creerme Superman siendo tan sólo niño.

Sele en la terraza de la habitación del Hotel Don Pancho (Benidorm)

El Hotel Don Pancho, sin perder su filosofía y las razones por las que la gente regresa una y otra vez, acaba precisamente de reabrir sus puertas tras hacerse un lifting completo y entrar por la puerta grande en el siglo XXI. Volví a Benidorm y a este hotel ya como un hombre casado para rememorar algunos de los momentos más bonitos de mi vida. Y, por supuesto, disfrutar del mar donde aprendí a nadar.  Leer artículo completo ➜

8 razones para hacerse una escapada a Talavera

Si observamos Talavera de la Reina desde la lejana posición de la autovía de Extremadura sobresale el pilono vertical de su puente, el más alto de España y por poco de toda Europa. También se dejan apreciar edificios de viviendas desordenados y a la vista poco atractivos fruto de un crecimiento mal planificado. Pero no conviene dejarse engañar por la primera impresión e indagar en esta caja llena de sorpresas. A escasa hora y media de Madrid, donde el curso del río Tajo aumenta de grosor, Talavera aguarda a los viajeros en la cima de la tradición cerámica nacional, con una basílica ornamentada con azulejos digna de estudiar en los libros de arte como es la de la Virgen del Prado, algunos de los mejores ejemplos de mudéjar en la península y al abrigo de sus fuertes murallas y torres albarranas que reflejan su glorioso pasado árabe.

Plaza del Pan en Talavera de la Reina

Hoy, la que los musulmanes llamaron Talabira, sigue poseyendo suficientes atractivos para rendirle una merecida visita. Y si no me crees, te lo cuento a base de poderosas razones para hacerse una escapada a Talavera, ya sea de un día o dos, y exprimir lo mucho que atesora la gran desconocida que se refleja en aguas del Tajo.  Leer artículo completo ➜