Bacharach, un pueblo de cuento a orillas del Rin

Alemania atesora grandes rutas escénicas en las que los viajeros parecen sumergirse en un auténtico cuento de hadas. En Renania-Palatinado el Valle Superior del Medio Rin permite un viaje fascinante entre pueblos medievales, imponentes castillos vigilando desde la cima y un mar de viñedos que se reflejan sobre una de las cuencas fluviales más importantes del país. De todo este área Patrimonio de la Humanidad elegimos para perdernos en una escapada en coche por tierras germanas un solo lugar cuyo nombre es Bacharach y que por sí solo acumula numerosas razones que lo convierten en quizás el pueblo más bonito a orillas del Rin.

Casas con entramados de madera en Bacharach

Bacharach es el espejismo de un cuento con casas de entramados de madera, torreones góticos, ruinas de capillas medievales y su propio castillo emergiendo de cultivos vinícolas que buscan la verticalidad de manera constante. Un tesoro que merece la pena visitar y ser catado como sus vinos, con el paladar, la vista y el olfato.  Leer artículo completo ➜

Cinco ciudades para cinco fiordos: Ruta circular en Noruega

Noruega es famosa por tener dibujada en su silueta una inacabable costa horadada por fiordos que se adentran en profundos valles desde la Edad de Hielo. Hay cientos, o más bien miles, de entrantes marinos de este tipo en el que sin duda alguna se trata de uno de los países con mejores paisajes en toda Europa. Pero cerca o junto a algunos de los fiordos más fotogénicos en territorio escandinavo hay una ciudad con alma vikinga que merece la pena visitar o formar parte de un recorrido que fusione naturaleza extrema con admirables conjuntos urbanos.

Casas de Stavanger (Noruega)

Os propongo hacer juntos una ruta circular en Noruega con la que asociar en un mismo viaje cinco ciudades con cinco fiordos magníficos. ¿Me acompañáis? Leer artículo completo ➜

10 consejos para ver las auroras boreales

Es evidente que uno de los momentos más buscados de quienes viajamos a los países nórdicos cuando no es verano es la mera posibilidad de poder ver en directo el baile de las auroras boreales. Noruega, Islandia, Suecia, Finlandia, Alaska, Groenlandia y el norte de Siberia o Canadá son lugares cuyo territorio se mece en la frontera del Círculo Polar Ártico y, por tanto, receptores de las célebres luces del norte. Este fenómeno natural rodeado de mitos y leyendas justifica por sí solo un viaje a estos países. Al menos intentar salir a su encuentro porque, a diferencia de quien va a visitar una catedral, una cascada o un glaciar, las auroras no se dejan ver tan fácilmente.

Auroras boreales fotografiadas en Noruega

Si bien no es posible garantizar el avistamiento de las luces del norte porque dependemos de varias condiciones, sí podemos aprender cuál es el contexto ideal para salir en su búsqueda. Por ello, tras varios intentos fracasados y otros de éxito, aquí van una serie de consejos para ver las auroras boreales en nuestro viaje a los países nórdicos. Y, sobre todo, disfrutarlas. Leer artículo completo ➜

Particularidades sobre los safaris para ver tigres en India

Recientemente tuvimos la ocasión de buscar la mirada del tigre de Bengala en el corazón de la India. Nos centramos en los parques de Kanha y Bandhavgarh, al sur del Estado de Madhya Pradesh, puesto que según todo los censos es donde encuentra la mayor densidad de tigres en el continente asiático. Y, por tanto, donde existen ciertas posibilidades para ver ver y fotografiar en libertad a estos grandes felinos. Aunque para ello sean necesarias altas dosis de paciencia y, sobre todo, de suerte.

Tigre de Bengala en Kanha (India)

A continuación he recopilado algunas particularidades sobre este tipo de safaris para ver tigres en India para conocer mejor cómo funcionan, sus diferencias con los safaris en África y, de ese modo, poderle sacar el mejor partido a uno de los viajes de naturaleza más apasionantes que se pueden llevar a cabo en el mundo.  Leer artículo completo ➜

Un viaje a Laponia Noruega contado en 10 latidos

Siempre he pensado que hay algo muy atractivo en los extremos. Las sensaciones que he podido obtener a lo largo de mi vida cuando he tenido ocasión de viajar a ciertos confines o hitos geográficos del globo me han reactivado como en pocas aventuras. Laponia Noruega es uno de esos lugares que más me han llenado de entusiasmo. Y no es para menos. Se trata de un territorio que se columpia con la línea del Círculo Polar Ártico, que está habitado por uno de los últimos pueblos nativos del continente europeo como es el sami, en el que hay casi más renos que personas y donde existe la posibilidad de observar las auroras boreales durante los meses de invierno (también en parte de la primavera). Por otro lado, a lo largo del verano el sol no llega a esconderse del todo regando con su luz de medianoche un panorama fabuloso de fiordos, montañas afiladas y archipiélagos como Lofoten o Vesteralen.

Detalle de Reine en las Islas Lofoten (Laponia Noruega)

En mi último viaje a Laponia Noruega en época primaveral he tenido tiempo de experimentar grandes momentos como ver por primera vez las auroras boreales, realizar una travesía en trineo de perros por territorio nevado, hacer trekking con raquetas de nieve, dar de comer a los renos en una granja sami o disfrutar de la belleza de las Islas Lofoten en pleno Mar del Norte. En definitiva, vivir el norte de Noruega en 10 latidos que todavía soy capaz de escuchar cuando voy a dormir. Leer artículo completo ➜

Macao, el legado portugués en la Gran China

Tras 442 años de presencia portuguesa en Macao, una pequeña región situada el sudeste chino y separada de Hong Kong por el Delta del río de las Perlas, terminaba en 1999 un largo periodo como colonia europea en Asia. Una delgada península y dos pequeñas islas ven cómo a pesar de los casinos y los hoteles de lujo que conforman Las Vegas del Lejano Oriente, aún queda mucha saudade de Portugal en sus calles, todavía apodadas como rúas. Los restos del pasado colonial se resisten a apagarse en una pequeña Lisboa oriental donde aún se conservan fabulosas fachadas barrocas en el casco viejo, se brinda con vino alentejano y por suerte no resultan necesarios los palillos chinos para degustar el mejor bacalhau à brás a este lado del Pacífico.

Fachada de la Avenida Almeida Ribeiro de Macao

El objetivo de mi viaje a Macao fue la búsqueda de las huellas portuguesas que sobreviven en la considerada como una peculiarísima excepción administrativa e histórica en territorio chino. Huellas que demuestran que el legado luso continúa estando más vivo que nunca.  Leer artículo completo ➜

A solas con los frailecillos en Islandia

Los viajes no se componen tan sólo de lugares. Son, en realidad, los momentos que pasamos en ellos, todo lo que nos va sucediendo en el camino, lo que configura esa aventura que recordaremos mientras vivamos. Tras un largo viaje en coche por Islandia en el sentido de las agujas del reloj a finales de abril, esperaba con ansia la llegada primaveral de las aves más características del país, los frailecillos, quienes regresan siempre por esta época procedentes de fríos y duros meses de pesca en las aguas del Ártico. Muchos islandeses me habían dicho que esperara y fuera paciente, que poco antes de llegar mayo empezaría a ver frailecillos en los acantilados, donde acuden cada año para tener a sus crías. Faltaba un día para que terminara el viaje (así como mayo), y justo en la última oportunidad que me quedaba antes de marcharme de vuelta a casa llegué a horas tardías, aunque con algo de luz, al promontorio de Dyrhólaey, en el sur de Islandia, donde nevaba con gran intensidad. ¡Ahora o nunca! – me dije mientras buscaba altura en una estrecha carretera donde no pasaba un sólo coche.. Aparqué mi vehículo y comencé a caminar. No necesité dar más de tres pasos para ver la mirada de una pareja de curiosos frailecillos al filo del acantilado. Ya estaban aquí…

Frailecillos en Islandia

El cielo encapotado y los copos de nieve no me impidieron apreciar la escena y que me acercara lentamente hacia ellos. Entonces los dos frailecillos se multiplicaron por cien, por doscientos, por trescientos… Lo que tenía delante era una gran colonia de hermosos puffins, nombre con el que se les conoce en casi todo el mundo a los frailecillos (lundi es en islandés). Entonces me senté a apenas un par de metros de ellos, tomé fotografías, grabé algún pequeño vídeo (que os mostraré a continuación) y disfruté en silencio de uno de los momentos más memorables y emocionantes de mi viaje a IslandiaLeer artículo completo ➜

Érase una vez en India la aldea de El Libro de la Selva

Érase una vez en India la aldea de los hombres, el lugar donde Mowgli regresara después de ser criado en la naturaleza por una manada de lobos y aprender a comunicarse con los animales. La historia de El Libro de la Selva está presente en los tupidos bosques del sur de Madhya Pradesh, con Kanha y Bandhavgarh, así como Pench, como máximos exponentes con los que contextualizar esta recopilación de cuentos que publicara en 1894 el británico Rudyard Kipling y después fuera llevada al cine por Disney en 1967. El temible Shere Kahn, el gran tigre de Bengala, y su descendencia siguen dejándose ver ocasionalmente en la espesura del que siempre fue su territorio. Y algunos pueblos que no han cambiado nada en siglos sobreviven a las puertas de la jungla. Como aquella aldea sin nombre que encontramos al borde de Kanha en la que el azar nos detuvo para contemplar cómo la vida sigue igual en una de las zonas rurales más auténticas y sorprendentes de toda India .

Aldea de Madhya Pradesh en India

Un pueblo anónimo disfrazado de blanco y azul salió a nuestro encuentro una tarde cualquiera. Y aquella podía ser la aldea de los hombres que imaginara Kipling porque tenía todos los ingredientes para ser su escenario.  Leer artículo completo ➜

Noche de auroras boreales en Laponia Noruega

Un largo viaje de Madrid hasta Tromsø nos había hecho llegar bien entrada la noche a nuestra pequeña cabaña de color rojo al otro lado del gran puente. La corriente de un río helado se dejaba escuchar a pocos metros y las nubes pugnaban con las estrellas por adueñarse de los cielos polares de este pequeño punto de Laponia Noruega. De repente alguien señaló el cielo y una banda luminosa que al principio percibimos como gris pasó por encima de nuestras cabezas. Tras correr como locos adentro y preparar los trípodes y las cámaras salimos fuera ante lo que para el grupo se trataba nada menos que nuestra primera aurora boreal.

Aurora boreal en Laponia Noruega

La mirada enseguida se hizo a la oscuridad y lo que al principio era gris se volvió verde. Parecía imposible pero un juego de luces empezó a jugar con nosotros. Si bien el gran objetivo de nuestro viaje a Laponia Noruega era precisamente ver en directo auroras boreales, no había hecho falta más que aproximarnos a las puertas de la cabaña para disfrutar de uno de los mayores espectáculos que la naturaleza es capaz de ofrecer en estas latitudes. Leer artículo completo ➜

¿Y si de repente apareciera una manada de leones?

La temporada seca había dejado exhausto al canal de Savuti en Botswana. Los animales que todavía seguían por la zona tenían que conformarse con una cantidad cada vez menor de charcos en los que el agua era más bien lodo. Habíamos pasado el mediodía y hacía calor, mucho calor. Demasiado para seguir de safari en nuestro 4×4, pero se nos había echado el tiempo encima buscando a una pareja de guepardos que sólo nos dejaron huellas frescas en la arena y poco más. Y entonces, cuando mirábamos la hora para regresar a nuestro campamento móvil nos encontramos con un búfalo solitario agazapado en un charco minúsculo en el que apenas quedaba agua. Era el único ser vivo en aquel canal con el que se había cebado la sequía. Nos detuvimos frente a él mientras que uno de nosotros preguntó en alto “¿Y si de repente apareciera una manada de leones?”.

Leones cazan un búfalo en Botswana

Sin saberlo estaba naciendo una de las escenas de naturaleza más auténticas, impactantes y crueles que viviríamos nunca en África. Porque el búfalo no estaba solo. Un grupo de leones hambrientos le estaban aguardando tras los arbustos. Aquello era una trampa de la que jamás podría escapar. Y de la que nosotros seríamos testigos de excepción. Leer artículo completo ➜

Érase un avión abandonado en una playa de Islandia

No se me ocurre un escenario más inspirador para ir a tomar fotos. Se trata del cuerpo de un viejo avión abandonado sobre la arena negra de una playa tan inmensa que parece un desierto. Apenas se le intuyen unas alas que no tiene, ni la cola. Hueco por dentro, no es más que un amasijo de recuerdos en el silencio de su varamiento forzoso. Hace ya más de cuatro décadas que este avión militar que perteneciera a las fuerzas aéreas norteamericanas destacadas en Islandia en plena Guerra Fría tuvo que realizar un aterrizaje forzoso sobre la tierra volcánica de Sólheimasandur sin lamentar la pérdida de vidas humanas. Y allí se quedó, testigo mudo de una catástrofe interrumpida in extremis.

Avión abandonado en Islandia

Hoy día saber dónde está el avión abandonado de Islandia es uno de los retos más bonitos y curiosos que tienen los viajeros que recorren el país en coche. Y es que para fotografiar su deteriorado fuselaje hay que localizarlo primero. Para ello me gustaría contar exactamente en qué lugar se encuentra y cómo llegar hasta él.  Leer artículo completo ➜