Cannes, ciudad con sabor a cine en la Costa Azul

Tener una segunda residencia en Cannes fue durante los años veinte una moda entre los más pudientes de Francia y Reino Unido. El clima, la luz y la belleza del litoral que circunda la privilegiada Riviera francesa resultaban ideales para escapar de los fríos y lluviosos inviernos del norte de Europa. Surgieron villas palaciegas, hoteles de lujo y un paseo mítico: La Croisette. Aunque a muchos les suene Cannes solo por su Festival Internacional de Cine, la ciudad más elitista de la Costa Azul lleva décadas como símbolo de glamour y distinción.

Cannes (Costa Azul, Francia)

Cannes ha crecido mucho desde entonces, pero ha sabido mantener su esencia en las calles de Le Suquet, donde una vez hubo un humilde barrio de pescadores. Pasear por esta ciudad es conocer los entresijos de este icono de la Francia del sol, la playa y el placer de disfrutar de la vidaLeer artículo completo ➜

Monasterio de Santa María de Vilabertrán, el secreto mejor guardado del Alto Ampurdán

A mitad de camino entre Figueras y Peralada, con tan sólo cuatro kilómetros de margen, tiende a quedar en el olvido de quienes visitan la comarca del Alto Ampurdán un monasterio peculiarísimo, con un románico maravilloso, que guarda muchos secretos en la sencillez del claustro y la bóveda de cañón de su iglesia. El monasterio de Santa María Vilabertrán no es ni tan siquiera un monasterio al uso sino una canónica, cuya función en la Edad Media fue congregar canónigos bajo las normas de San Agustín. Clérigos que debían dar ejemplo a la comunidad y ser un ejemplo para los demás mediante la sencillez de su vida en congregación. Su torre rectangular de estilo lombardo sirve de faro para visitantes desorientados que no se imaginan, ni por asomo, la belleza de lo que les espera en el interior.

Monasterio de Santa María de Vilabertrán (Alto Ampurdán, Girona)

El monasterio de Santa María Vilabertrán, que llegó a hospedar peregrinos que se dirigían a Tierra Santa, ha mantenido su esencia a pesar de guerras y desamortizaciones. Y, aunque no posee la fama de su vecino ampurdanés Sant Pere de Rodes, merece muchísimo la pena acercarse hasta él y conocer sus dependencias.  Leer artículo completo ➜

12 especies animales que ver y fotografiar en un viaje a Alaska

No hay mayor dicha en Alaska que ser testigo de la vida silvestre en un territorio tan gigantesco. La observación de fauna en este paraíso natural de Norteamérica se convierte en uno de los atractivos, sino obsesiones, de quienes visitamos un destino al que la palabra salvaje se le queda incluso pequeña. Porque viajar a Alaska no sólo consiste en disfrutar de paisajes superlativos por tierra, mar y aire sino de comprender que todos aquellos bosques, montañas, islas y bahías enfriadas por glaciares e icebergs son el hogar de un elevado número de animales que los habitan en completa libertad.

Cría de oso pardo en Alaska (Lake Clark)

Os proponemos pasear durante un instante a tierras indómitas en el extremo noroeste de los Estados Unidos, que toméis la cámara, así como papel y lápiz y pasemos juntos lista a esas especies animales que tuvimos la suerte de ver y fotografiar haciendo un viaje por Alaska (así como a otras que se nos resistieron).  Leer artículo completo ➜

Próxima estación… ¡Groenlandia!

El tiempo justo para deshacer el equipaje del viaje a Alaska, lavar la ropa, quitarme de encima el maldito jet lag. ¡Y vuelta a empezar! Viene otra aventura que comienza hoy mismo. Y nuevamente es en latitud norte. Tanto que cerca de un 80% del territorio es todo hielo. Partiré rumbo al sur de Groenlandia para vivir un montón de experiencias árticas en la segunda mayor isla del planeta, sólo después de Australia, hogar de los inuit y, sobre todo,reino de sus majestades los glaciares, sus altezas los icebergs y su cohorte de fauna marina como focas y ballenas.

Iceberg flotando en el océano

Groenlandia es uno de esos destinos que tenía entre ceja y ceja hacía ya muchos años. Una espinita de hielo que pienso quitarme para cuando estés leyendo este post.  Leer artículo completo ➜

8 lugares imprescindibles que ver en un viaje a Costa Rica

Costa Rica es un país se define en su propio lema: Pura vida. Una nación de encajonada en Centroamérica que carece de ejército, que permanece abierto a los visitantes como pocos, con la mitad de su territorio cubierto de bosques y selvas, y un 25 % del mismo protegido bajo la figura de reserva o parque natural. Resulta lógico, por tanto, que se le considere como uno de los destinos mejor valorados por los viajeros de todo el mundo. El apodo de paraíso verde podría estamparse en la bandera costarricense, un país de un superficie semejante a la de Extremadura o Aragón, pero con uno de lo índices más ricos en biodiversidad de todo el planeta. Un destino de aventura, pero también de relax, que te permite caminar sobre los árboles de un bosque nublado escuchando el grito de los monos aulladores y terminar la jornada bebiendo unos mojitos en aguas termales bajo las faldas de un volcán activo que no deja de rugir. Así es Costa Rica y en eso consiste precisamente la pura vida.

Playa en el Parque Nacional de Corcovado (Uno de los imprescidibles que ver en Costa Rica)

En Costa Rica puedes despertar en una playa del Caribe y ver cómo se oculta el sol por la tarde en el Pacífico. ¡Todo en un solo día! Pero para quienes nos gusta viajar con tiempo suficiente y absorber cada instante, os voy a contar cuáles son mis rincones favoritos que ver en Costa Rica y que no deberíais perderos por nada del mundo.  Leer artículo completo ➜

Carta desde Alaska, la última frontera

Sobre la mesa de la autocaravana con la que estamos recorriendo Alaska me dirijo a ti que, aunque seguramente no nos conozcamos personalmente, has venido a parar aquí, probablemente por casualidad. Escribo esta carta desde McCarthy o, mejor dicho, el bosque que rodea McCarthy en el Parque Nacional Wrangell-St Elias, el más grande de los Estados Unidos (ahí es nada). Aquí esos pioneros buscavidas que trabajaron las minas del cobre y batearon los ríos en busca de oro dejaron una ciudad del lejano oeste abandonada empequeñecida por los años y el frío viento que escupe el glaciar Root, una mole de hielo a la que no se le llega a ver el final. Tras una primera semana de viaje, y con otros tantos días por venir, me gustaría dedicarte unas palabras en caliente, como más me gusta, para expresar esas primeras sensaciones que me está dejando Alaska.

Oso en una playa de Lake Clark National Park de Alaska

Recorrer la conocida como última frontera de Norteamérica es una acumulación de sueños y deseos donde las imágenes de icebergs, ballenas, bosques impenetrables, osos y alces se entremezclan en una sucesión de experiencias que se terminan convirtiendo en la única verdad. Leer artículo completo ➜

Rumbo a Alaska en autocaravana (y sin planes)

Llevo toda mi vida soñando con Alaska. Siempre he visualizado la idea de contemplar un mar de árboles y montañas, así como glaciares quebrándose a pocos metros. O la idea de ir conduciendo por una larga y solitaria carretera y tener que detener el vehículo para dejar cruzar a un alce. En mi cabeza aparece también la imagen de un oso con mitad del cuerpo sumergido un río enrabietado para pescar todos los salmones que pueda después de meses hibernando. Y esa frase de Into the wild (Hacia rutas salvajes) que trato de repetir todos y cada uno de los días de mi vida que asegura que“La libertad y la simple belleza son demasiado buenas para dejarlas pasar.” Pues Alaska es una de esas cosas demasiado buenas. Y ya mismo comienza esta aventura hacia ese sueño.

La que será nuestra autocaravana en Alaska

Vamos rumbo a Alaska en autocaravana. Y sin planes ni hojas escritas en una agenda. Porque la improvisación en un mapa de carretera, de esos tan grandes que después resulta imposible volverlos a plegar, puede ser algo maravilloso.  Leer artículo completo ➜

Ideas para una escapada perfecta en el Alto Ampurdán

El último salto de la Costa Brava antes de entrar a Francia por Portbou o la Jonquera no puede ser más prometedor. El Alto Ampurdán (oficialmente en catalán Alt Empordà) guarda vibrantes propuestas para todos los gustos en el que lo mismo te tiras en paracaídas como que te dejas caer por un silencioso claustro románico de un monasterio del medievo. Con playas espléndidas, un cielo gastronómico de Estrellas Michelin, soberbios conjuntos arqueológicos como Ampurias y buena parte del universo creativo de ese genio llamado Salvador Dalí. Por si parece poco tiene castillos, pueblos con encanto, festivales de música y un buen número de bodegas donde brindar por la nueva cosecha a este lado del Mediterráneo.

Ventana de la casa de Dalí en Portlligat (Cadaqués, Alto Ampurdán)

Para disfrutar de una escapada perfecta a esta comarca gerundense, me gustaría compartir contigo una serie de ideas que harán que tu viaje sea lo más completo posible. ¿Quieres saber qué ver y hacer en un viaje al Alto Ampurdán? Entonces no lo pienses más y acompáñame…  Leer artículo completo ➜

10 buenas razones que inspiran viajar a La Garrotxa

El término garrotxa procede del catalán antiguo y se refiere a un relieve abrupto y de rocas, “áspero, roto y de mal pisar”. Hoy día esta definición ni se digna a aparecer en los diccionarios actuales porque nadie usa la palabra para definir un territorio, pero se mantiene en la denominación de una comarcas muy especial y hermosa de Cataluña. Al norte de Girona, con la cordillera de los Pirineos a punto de entrar en escena, La Garrotxa nace como uno de los parajes más fértiles de toda la Península Ibérica. Un territorio verde que deja hueco a nada menos que cuarenta y dos volcanes, extensos hayedos de cuento, firmes acantilados de basalto y praderas salpicadas de masías centenarias. O una red de villas y pueblos medievales con el encanto suficiente como para convertirse en auténticas máquinas del tiempo y hacernos regresar a la época de los señores feudales y los remensas. Rincones de románico puro cuyos capiteles son capaces de narrar varios libros a la vez sin tener que pasar una sola hoja.

Castellfollit de La Roca (Pueblo medieval de La Garrotxa)

Debo reconocer que razones son muchas para viajar a La Garrotxa. No os perdáis este decálogo garrochino con el que aprender y disfrutar a la vez de una comarca con mucho que ver y hacer, que te atrapa mucho antes de que la niebla cubra las montañas y un amable payés te salude con la mirada. Leer artículo completo ➜

Dónde comer (y muy bien) en Las Hurdes

Hemos hablado largo y tendido de Las Hurdes como un viaje de leyenda a todo color, de esa postal fantástica de la naturaleza llamada Meandro del Melero, incluso de una atractiva ruta por las alquerías hurdanas como máximos exponentes de la arquitectura negra. Y después de todo nos hemos quedado con un poco de hambre. Así que, si me lo permitís y os interesa, voy a dejar anotados a continuación varios restaurantes y un bar tipiquísimo donde probar la rica gastronomía de esta pequeña comarca montañosa situada al norte de Cáceres.

Pimiento del piquillo en lata de conservas del restaurante La Meancera de El Gasco (Las Hurdes)

En todos los viajes o escapadas que se precien el tema gastronómico cuenta con bastante importancia, sobre todo si se trata de lugares con alma que van más allá de lo que cuentan sus platos. Así que, sin temor a desviarme demasiado, voy a comentar dónde comer en Las Hurdes. O, mejor dicho, dónde comer bien en Las Hurdes (y sin necesidad de rascarse demasiado el bolsillo).  Leer artículo completo ➜

Un paseo por los pueblos más bonitos de La Garrotxa

Si bien la comarca gerundense de La Garrotxa es conocida por poseer más de cuarenta volcanes o estar considerada como una de las áreas más fértiles del sur de Europa, es de justicia recorrerla también por sus muchos y hermosos pueblos de origen medieval en mitad de todo este vergel. Tanto en la Vall d’en Bas, como en la zona volcánica declarada parque natural, o a orillas del río Fluvià, surgen pequeños reinos de piedra como Besalú, Pau u Hostalets d’en Bas con calles recias y silenciosas, aroma a pan recién horneado y flores frescas escapando de los balcones. Auténticas estampas donde la esencia de señores feudales, remensas y judíos parece continuar oculta tras los muros oscuros e intactos de estas plazas fuertes.

Hostalets d'en Bas (Vall d'en Bas, La Garrotxa)

Tras viajar a La Garrotxa me gustaría proponeros que me acompañéis a dar un paseo por los pueblos más bonitos (y de carácter medieval) de este bastión verde que antecede a los Pirineos.  Leer artículo completo ➜