10 cosas que ver y hacer en Malinas, corazón calmado de Flandes

El único pecado de Malinas es haber nacido en Flandes junto a dos de las ciudades más hermosas de este mundo como son Brujas y Gante. Sólo ese. Y, créeme, que en el pecado lleva la penitencia. Cómo sí no, entonces, se justifica que no reciba ni la cuarta parte de visitas que las otras dos. Pero eso para los viajeros que llegan hasta ella es todo lo contrario a un problema. Más bien una bendición. Malinas (Mechelen en neerlandés) trae tras de sí una gran historia, ya que fue corazón de los Países Bajos, la casa y escuela del gran Carlos V durante casi quince años y el rostro más afable de la poderosa Margarita de Austria. Y su dicha se pasea plácida en sus calles, canales, iglesias, beaterios o en una de las plazas mayores más radiantes en toda Bélgica. Incluso en la cerveza, que se elabora con la receta original que tanto deleite provocó al Emperador durante toda su vida, y a la que no halló jamás otra que le hiciera sombra.

Edificios en la Grote Markt de Malinas (Flandes, Bélgica)

Malinas se trata una visita altamente recomendable en Flandes , ideal para pasar un día. Tras haber viajado hasta ella en tren desde Bruselas me gustaría proponerte que la recorramos juntos a través de una lista con 10 cosas que ver y hacer en Malinas. ¿Me acompañas? ¡Pues allá vamos! Leer artículo completo ➜

Paseo fotográfico por el sendero marítimo de San Vicente do Mar (Pedras Negras – Con Negro)

En uno de los extremos exteriores de la Ría de Arousa, la mayor de las rías gallegas, surge la península de O Grove. Desde hace ya muchos años acudo cada año a admirar este portón rocoso que se atreve a mirar a los ojos a las islas de Ons y Sálvora, y al que los días nublados le sientan especialmente bien. Suelo dejar el coche en el puerto de Pedras Negras en San Vicente do Mar y me pongo a caminar, cámara de fotos en mano y a paso lento, por una de las rutas costeras a pie más extraordinarias y fotogénicas que existen en Rías Baixas. La pasarela de madera de poco más de dos kilómetros entre Pedras Negras y Con Negro regala una caminata escénica para todos los públicos que permite contemplar un paisaje de costa inverosímil mientras se atraviesan esas mismas rocas que el mar se ha ocupado de golpear con vehemencia durante millones de años.

Paisaje rocoso a la vista en el camino de San Vicente do Mar (pasarela a Con Negro)

El sendero marítimo que nace de San Vicente do Mar es una vía de escape onírica en la que sólo cabe el sonido de las olas y el aleteo incesante de gaviotas y cormoranes. Os propongo dar juntos un breve e intenso paseo fotográfico por este hermoso museo al aire libre dedicado al océano y a la ría de Arousa en sus primeros pasos. Leer artículo completo ➜

Tras las huellas del Emperador Carlos V en Flandes

Resulta paradójico que un personaje histórico tan importante como el Emperador Carlos V, el mismo que fuera capaz de amasar un poder inigualable en un Imperio en el que nunca se ponía el sol, tuviera a bien nacer en una letrina. Su madre, Juana de Castilla, quien tuvo la mala suerte de pasar a la posteridad como Juana la Loca, confundió una indisposición intestinal con el que sería el parto de su primer hijo y lo tuvo sola, sin ayuda, en la oscuridad de un baño palaciego. Sucedió en la noche del 24 de febrero del año 1500 durante una fiesta en el Palacio Prinsenhof de la ciudad flamenca de Gante. Allí precisamente, en Flandes, surgiría toda una Leyenda. Fue en este territorio donde el monarca pasó buena parte de su vida y protagonizaría algunos de los episodios más importantes que se conocen de tan estudiada figura.

Hora azul en el puente de San Miguel de Gante (Flandes, Bélgica)

Durante varios viajes a la región me he empeñado en perseguir con afán las huellas de Carlos V en Flandes. Y no son pocos, precisamente, los rastros del Emperador y su familia, o el legado español superviviente a los tiempos de los famosos Tercios. Basta con levantar la cabeza y observar lo que se tiene delante… Leer artículo completo ➜

Sierra de Gata, el paraíso encontrado

En el noroeste de la provincia de Cáceres, separada de Portugal por una mera línea imaginaria, vive agazapada y silenciosa Sierra de Gata, uno de los últimos paraísos de esa Extremadura que emociona y sorprende a partes iguales. Las Hurdes o los montes salmantinos son también linde de un rincón cacereño en el que aún se perciben los efectos de su prolongado aislamiento geográfico. En este universo de montaña, bosques, olivos y castañares el color verde intenso acuna los valles de la comarca. Y pueblos con encanto medieval vestidos de pizarra, barro, granito o con los entramados de madera aireando su vejez, se escapan del silencio con un habla peculiar que se escucha dentro y fuera de las paredes de las casas. Aquí todavía se escucha A Fala, lengua que mezcla desde tiempos de la Reconquista el galaico-portugués con el astur-leonés, fruto de esa bendita impermeabilización cultural y de una férrea identidad.

Casa de Robledillo de Gata (Sierra de Gata, Extremadura)

Muchas veces se dice eso de que Extremadura es la gran desconocida de España. En ese caso me apresuro a asegurar que Sierra de Gata sería algo así como “la desconocida de la gran desconocida”, ese paraíso perdido… y encontrado en el que formalizar un paréntesis de autenticidad donde poder escapar cuando lo necesitamos.  Leer artículo completo ➜

50 consejos prácticos para viajar a Georgia

Hay países que tienen la suerte de mirar al cielo desde muy cerca. Y Georgia es uno de ellos. El Gran Cáucaso pone su muro de nieve para formar una de las más imponentes fronteras naturales del planeta. Todo ese universo mitológico, en el que Jasón y los argonautas conseguirían el vellocino de oro, surge precisamente en una nación originada tras el paso de diferentes reinos y culturas que dejaron aquí sus huellas. Además sería éste junto a Armenia uno de los primeros países que se atrevieron a abrazar el cristianismo de manera oficial, dejando atrás creencias paganas anteriores. Tras regresar de un apasionante viaje a Georgia enmarcado dentro de un itinerario caucásico que también abarcaría territorio armenio, ponemos a vuestra disposición en este blog un escrito con múltiple información práctica que pueda resultarle útil a quienes estén interesados en conocer este país. Por medio de anotaciones realizadas durante esta experiencia nace esta lista documentada que agrupa nada menos que 50 consejos para viajar a Georgia con los que ayudar a planificar una ruta del todo inolvidable.

Fortaleza de Ananuri (Georgia)

¿Cuál es la mejor época para viajar a Georgia? ¿Cómo moverse por el país? ¿Qué moneda utilizan? ¿Qué tal es la comida? ¿Es un país caro o barato? ¿Cuales son los mejores lugares que ver en Georgia? ¿Es seguro en estos momentos? ¿Cómo llegar a Georgia? ¿Qué tal se conduce? Son muchos temas los que conviene tener en cuenta a la hora de preparar un viaje a un país aún no demasiado conocido, por lo que os recomiendo que no os perdáis esta serie de consejos prácticos aplicables en un viaje a GeorgiaLeer artículo completo ➜

Las grutas de Yungang y los 50.000 Budas del Monte Wuzhou

Hace más de mil quinientos años en China, en plena Dinastía Wei del Norte, se mandó construir en las faldas del Monte Wuzou (cerca de la ciudad de Datong) una de las más sublimes obras de arte budista en el mundo. Se excavaron un total de 252 cuevas a lo largo de un kilómetro de ancho, las cuales fueron decoradas con nada menos que 50.000 estatuas de Buda, Bodhisattvas y demás criaturas de una religión que se expandía a toda velocidad por todo el Imperio. Distintas influencias artísticas se mezclaron con la amalgama de la Ruta de la Seda en el fondo, y bajo el mandato de una sola dinastía varias decenas de miles de personas trabajaron en este tesoro que desde el año 2001 es Patrimonio de la Humanidad. El preciosismo de las esculturas es suficiente motivo para incluir Datong dentro de un viaje a China. Por fortuna leí sobre este lugar justo cuando estaba preparando la ruta del Transmongoliano y por ello pude acercarme con mis amigos a conocer los secretos que se esconden tras las paredes huecas del Monte Wuzhou.

Foto de las Grutas de Yungang (China)

Las grutas de Yungang nos acercan a una China milenaria aferrada a un budismo que estaba echando el lazo a gran parte del continente asiático y que se quedó para siempre en aquellas lejanas montañas. Leer artículo completo ➜

Érase una alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas

Érase una alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas. Érase un tapiz superlativo con colores de seiscientas mil begonias embelleciendo aún más si cabe este escenario único. Le tapis de fleurs sucede durante tan sólo tres días de agosto en los años pares y supone todo un acontecimiento en la capital belga. El mero hecho de ver engalanada una de las plazas más hermosas, y de largo, de Europa, es un regalo que quienes coincidimos alguna vez con esta alfombra prodigiosa no olvidaremos jamás. A pie de calle, dando un trago en Le Roy d’Espagne o desde el balcón del ayuntamiento, tuve la fortuna de admirar una obra maestra que hace de Bruselas un lienzo que grita bien alto su amor por el arte y la buena vida.

Alfombra de flores en la Grand Place de Bruselas (Tapis de fleurs 2016)

Durante mi último viaje a Bruselas y ciudades de Flandes coincidí con la inauguración de la Alfombra Floral 2016 en la que se colaron motivos japoneses con los que conmemorar los 150 años de relaciones entre Bélgica y el país nipón. Y he recopilado una serie de postales de un evento que justifica por sí solo planificar una escapada a esta ciudad cada año que se celebre.  Leer artículo completo ➜

Hoja de ruta de un viaje a Georgia

El Gran Cáucaso convertido en un auténtico e inexpugnable muro alpino define por completo la silueta de un país adherido a montañas inmensas cuyas cumbres nevadas se prolongan en vertical durante todo el año. Y es que Georgia es caucásica en su máxima expresión. En la orilla oriental del Mar Negro y encajonada en una cordillera mayúscula acogió a reinos más antiguos que su propio nombre (Cólquida e Iberia), acopló a distintos pueblos en su seno y junto a su vecina Armenia abrazó el cristianismo más primitivo antes que ningún otro país. La cruz de San Jorge se mece orgullosa en un estandarte medieval con el que Georgia llega al siglo XXI tomando carrerilla para ponerse a la fila de las naciones más prósperas y europeas de una región que respira vientos tanto de oriente como de occidente.

Mestia (Svaneti, Georgia)

Desde Tbilisi, su hermosa capital, pudimos llevar a cabo una ruta de nueve días por uno de los países que más nos han sorprendido últimamente. Existe mucho que ver en Georgia entre vetustos monasterios ortodoxos, ciudades-cueva, fortalezas medievales, pueblos olvidados, una costa en alza y algunas de las montañas más impresionantes del mundo.  Leer artículo completo ➜

La abadía de San Bavón, el cuartel español de Gante

Hay rincones que se escapan muy a menudo de las guías turísticas y en los que se debe indagar más de la cuenta para llegar hasta ellos. O, a veces, simplemente dejarse llevar por la casualidad. Estando en Gante con mi bicicleta para buscar las huellas de los españoles en Flandes tuve la fortuna de que me acompañara un gantés que hablaba perfecto castellano y que me daría muchas de las claves de la época de Carlos V y los famosos tercios en este territorio. Pero no se limitó a compartir información, sino que se trataba de uno de los pocos ciudadanos de Gante que tenían a su disposición las llaves de la vieja abadía de San Bavón, un monasterio en ruinas al otro lado del río que no era muy conocido entre los turistas. Y cuyos muros podían ser el hilo perfecto para vislumbrar el pasado de los españoles en Gante dentro de un espacio cargado de romanticismo y nostalgia del que se había conservado poco pero suficiente.

Detalle de la Abadía de San Bavón (Gante, Flandes)

Nos dirigimos hasta la calle Spanjardstraat (calle de los españoles) y de los muros ennegrecidos de una iglesia pudimos distinguir una puerta roja metálica que estaba cerrada. ¿Entramos? – me preguntó Eugeen, que así se llamaba el tipo. ¡Por supuesto! repliqué con la misma pasión de un Goonie infantiloide. Y tras dejar las bicicletas a buen recaudo comenzamos una visita del todo inesperada.  Leer artículo completo ➜

Días de vino y termas en Ourense y Ribeira Sacra

Galicia tiene el don de desconectarme del alejetreo, el ruido y el estrés para conectarme de pleno con la naturaleza, la gastronomía y sus muchas historias escritas en piedra, ya sea en cruceiros medievales cubiertos de musgo o espirales celtas redimensionando las rocas. Así lleva haciéndolo mis últimos veinte años, que sin duda he celebrado a lo grande estos días. Un aniversario que recuerda que año tras año he regresado a tierras gallegas para volver a recordar quién soy (y quien quiero ser). Muchas veces vuelvo a los mismos sitios donde pasé mi infancia y adolescencia, pero siempre me gusta añadirle lugares y momentos nuevos. Por eso antes de partir hacia Rías Baixas me marché con Rebeca a relajarnos en las termas naturales de la estupenda (y menos conocida de lo que debería) ciudad de Ourense así como asistir a los paisajes rotundos del Cañón del río Sil y visitar alguna de las bodegas en que practican eso que se conoce como “viticultura heroica” en la Ribeira Sacra lucense.

Sele en el Cañón del Sil (Ribeira Sacra, Galicia)

Días de vino y termas. De dormir en un viejo pazo. De conducir por aldeas minúsculas con su corazoncito románico latiendo en muros gastados por el tiempo. Y de disfrutar de la verde Galicia a remojo en el agua caliente y sulfurosa que mana de las profundidades de a terriña. Leer artículo completo ➜

Heidelberg, la última estirpe del romanticismo en Alemania

Las orillas del río Neckar regalan en Heidelberg una de las postales más admiradas por los adalides del romanticismo alemán. Joseph von Eichendorff o Clemens Brentano, la versión germana de los Bécquer, Zorrilla y compañía, huyeron del perfeccionismo neoclásico para abanderar un apego a lo medieval, a despreciar el orden y el rigor racional a través de una decepción disfrazada de melancolía. Amantes de las ruinas, la naturaleza y la niebla, hallaron en Heidelberg la ciudad ideal para plasmar su eterna nostalgia y dar pábulo a sus poesías y novelas. Las vistas del castillo desde el puente antiguo o desde el “camino de los filósofos” acercan a los viajeros de ayer y hoy uno de los escenarios más románticos (en ambos sentidos del término) de Alemania. El medievo que ya fue da paso a la alegría de una ciudad universitaria que acoge a todos por igual en su casco viejo y les recuerda que como ella hay pocas o ninguna.

Castillo de Heidelberg (Alemania)

A día de hoy visitar Heidelberg es una de las mejores cosas que nos han podido pasar en Alemania. Hay tanto que ver y hacer en esta joya de Baden-Wurtemberg, pero a su vez es tan fácil de recorrer en pasos cortos, que propongo romper todos los mapas y descubrirla dejándose llevar.  Leer artículo completo ➜