Crónica de un viaje a Camboya y Singapur: Capítulo segundo

21 de marzo de 2010: VIAJE A LA JUNGLA TROPICAL Y URBANA DE SINGAPUR

Se suele identificar siempre a Singapur con muchas cosas como sus rascacielos, las calles abarrotadas, los templos de distintas religiones, los pubs y discotecas más fashion, las tiendas de marca, los food center, el visitadísimo Merlion Park y las luces nocturnas de los Teatros de la Bahía. Son más o menos las señas de identidad de una ciudad grandiosa que para seguir creciendo no tiene más remedio que robarle espacio al mar. Pero nadie o muy pocos recuerdan que la Isla de Singapur fue hasta hace un siglo una isla cubierta de vegetación propia de climas tropicales húmedos. Un P1120543bosque en toda regla con una destacada variedad de flora y fauna. Había, por ejemplo, una amplísima población de tigres que tenían atemorizados a los locales que vivían en las áreas costeras y no se atrevían a adentrarse en las espesura. A pesar de ser una isla separada de la península malaya por el Estrecho de Johor, la representación de animales, árboles y plantas de las áreas más tropicales Sudeste asiático era más que evidente. Un arca de Noé viviente que se ocuparon de vaciar los británicos a su llegada cartucho a cartucho, disparo a disparo. Y así fue muriendo lentamente este mar verde de raíces bien arraigadas hasta eliminar de la lista a decenas de especies que habitaban la isla. De hecho el último tigre fue abatido en 1902 en las proximidades del Raffles Hotel. A partir de ahí surgió algo bien distinto, un conglomerado urbano que invadió cielo, mar y bosque con todos esos elementos que enumeraba en las primeras líneas de este capítulo. Singapur desde entonces es otra cosa. Pero, ¿queda algo de todo aquello que fue?

La respuesta es que sí. Aún resta en el centro de la isla un resquicio de biodiversidad que ha sobrevivido al tiempo y a la especulación. Son 163 hectáreas en torno a una colina tapizadas de puro bosque primario del que se asegura que hay más especies de árboles y plantas que en toda Norteamérica. Obviamente ya no hay tigres, pero sí que hay rastro de algún leopardo revoltoso que no se resigna a desaparecer. La Reserva Natural de Bukit Timah, que significa en lengua malaya “Colina de estaño”, representa al último guerrero que habita la Isla de Singapur desde hace millones y millones de años. Y ese viaje a la selva aún es posible. No es demasiado conocido para los turistas, pero sí para los singapurenses que quieren huir del stress y el olor a asfalto. A tan sólo 10 kilómetros del bullicio reside la paz, el silencio importunado por los chillidos de los macacos y el aleteo de los pájaros e insectos que se esconden del sol. No es el Amazonas, pero sí la única oportunidad de desprenderse del ruido de una ciudad y sentir por un instante que estás en una selva húmeda donde no hace tanto nadie se atrevía a pasar.

Mis planes del día pasaban, por tanto, por conocer, sin solución de continuidad, dos facetas de Singapur. Su pequeñísima “jungla vegetal” de Bukit Timah, y regresar a la “jungla urbana” de Orchard Road, el paraíso de las compras más exclusivas, para terminar la jornada en el Barrio Chino “más chino” del mundo. Al fin y al cabo Singapur es todo eso y mucho más. Leer artículo completo ➜

Crónica de un viaje a Camboya y Singapur: Capítulo primero

18 de marzo de 2010: DEL TRABAJO AL AVIÓN SIN SOLUCIÓN DE CONTINUIDAD

Ya estaba otra vez en faena. La misma rutina de siempre cuando me marcho de viaje y me toca trabajar ese día. El equipaje debajo de la mesa, los nervios encima de ella y mis compañeros asistiendo en directo a las últimas horas, los últimos preparativos y las últimas dudas. Realmente es muy complicado concentrarse para el trabajo diario cuando uno va a tomar dos aviones por la tarde, el primero a Londres y el segundo nada menos que a Singapur. Sumando las horas de los dos vuelos me salían quince horas, que ya era tiempo. Ciertamente ya estaba más allí que aquí, pero en realidad entre la duración del vuelo y el constante transpasar de husos horarios no me vería en Singapur hasta la tarde del viernes 19, día de San José y del Padre.

Afortunadamente se pasó rápida mi estancia en la oficina y cuando me quise dar cuenta ya estaba en la gigantesca e inabarcable Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas. Buscar el stand de la compañía (British Airways), facturar el equipaje, pasar los odiosos controles de seguridad (fuera cinturón, móviles, líquidos y portátil para que la maquinita termine pitando igual), recorrer los kilométricos pasillos de la T-4, ir a la Puerta de Embarque, embarcar y…para adentro. Rutina dentro de la rutina para la primera etapa de este viaje. Ir a Londres fue pan comido. Me puse en el netbook la película de “Los Gritos del Silencio” (Título original: The Killing Fields) para irme empapando de la Historia más cruel e inhumana de Camboya, y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba en el Gran Centro Comercial de Heathrow. Ya, ya sé que es un aeropuerto pero si no fuera por los aviones en la pista hubiera pensado que estaba en la planta tres de Harrods y que me iba encontrar de cara con Mohammed Al Fayed y hasta con Santa Claus. Eso sí que es un negocio y lo demás son tonterías…

Aproveché a cambiar euros por dólares, que en iba a ser la moneda de la que más iba a tirar durante el viaje, y a cenar un poco de sushi a cinco libras la caja. Estaba loco ya por desaparecer de Heathrow y que fueran los focos asiáticos los que dieran luz a mis días. Sin olvidarme de que iba directo al verano, algo que después del invierno más frío y crudo de mi vida era de agradecer.

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Barcelona 2010: La familia viajera sigue creciendo

 

Primero Madrid, luego Cambridge…y por último Barcelona. Las sedes de los distintos Encuentros que en el último año se están organizando para que los viajeros del Foro Lonely Planet nos reunamos se han ido moviendo hasta ir a parar este último fin de semana a la Ciudad Condal. Este ha sido un motivo como cualquier otro para saludar a quienes han pasado de ser nicks a amigos con nombres y apellidos, de conocer otros muchos compañeros de mochila inquieta y, sobre todo, de pasarnos las horas hablando de viajes, desplegando los mapas y recorriendo el mundo una y otra vez. Reir, soñar, disfrutar, compartir y…viajar juntos. En eso precisamente consisten estos “Encuentros” que llegaron en octubre de 2009 para quedarse y ver cómo aumenta “la familia” poco a poco. He tenido la suerte de asistir con Rebeca a las tres citas que se han organizado hasta ahora, y si de algo estoy seguro es que cuando haya una cuarta, allí estaré sin falta. Barcelona, al igual que las anteriores, ha sido un verdadero éxito de convocatoria, de ilusiones, de diversiones y de un aprendizaje de conocimientos ajenos que sirven de impulso para continuar soñando.

Este fin de semana además ha tenido otras connotaciones muy especiales, ya que han sido varios los lectores de esta web que se han acercado a donde estábamos para que pudiésemos conocernos e intercambiar palabras e impresiones. Me ha encantado poner cara a la gente y sentir esa cercanía por parte de todos ellos. Es una forma de trasladar el código binario de ceros y unos al código de las personas de carne y hueso. Al fin y al cabo es lo que somos.

Y por si fuera poco, en el marco de un excepcional Día de Sant Jordi tuve la oportunidad y la suerte de acercarme junto a algunos amigos a compartir cerca de dos horas con el gran viajero Jorge Sánchez que, como much0s sabéis, es una de las personas que más admiro. Ese tiempo que Jorge nos dedicó no se me va a olvidar nunca. Por su generosidad, por su simpatía y por ser uno de los máximos impulsores de que iniciara años atrás lo que él denomina”el camino del viajero”. Fue un verdadero orgullo.

En Barcelona más que a un Encuentro terminé asistiendo a una Clase Magistral en el que uno sólo podía aprender de cada palabra. Leer artículo completo ➜

Este verano nos vamos a…INDONESIA!!!

Ya no hay tiempo para cábalas, hipótesis y adivinanzas. Desde marzo Rebeca y yo tenemos los billetes de avión destino Jakarta para hacer un recorrido de tres semanas por un país al que le tenía especiales ganas, Indonesia. Apenas estamos empezando a prepararlo, pero ya sabemos más o menos algunos de los lugares que pretendemos visitar con seguridad. Indonesia, el país de las 18.000 islas, es tan sumamente grande que da para muchos viajes. Pero alguna vez tenía que ser la primera. En octubre, hablando con amigos que habían estado allí y con otros que estaban planeando marcharse, se me metió el virus indonesio por las venas. Historias sobre orangutanes, Dragones de Komodo, paisajes naturales increíbles, monumentos Patrimonio de la Humanidad, etnias, playas de aguas cristalinas e ideales para bucear, buen clima sin Monzones en verano, precios razonables…y un billete de ida y vuelta a Jakarta vía Londres con Emirates Airlines por ¡¡500 euros!! me parece que son motivos para plantearse esta nueva aventura. Estaba entre ceja y ceja, a Rebeca le apetecía mucho también, no había más que hablar. Me…lo…llevo!

Aún es pronto para contar qué vamos a ver, pero en principio queremos centrarnos en Java, el Sur de Borneo, Bali, Flores y la Isla de Komodo. Nada está hecho, reservado o preparado. Todo lo iremos moviendo a partir de ahora a falta de dos meses y pocos días para marcharnos. Un regreso a Asia, de la que estoy completamente enamorado, a un país al que estoy enganchado sin haber estado todavía.

Confirmando el nuevo destino del verano finaliza un juego que ha durado cerca de una semana y en la que ha intervenido mucha gente. Ha sido increíble el empeño de todos por superar las pruebas con las que entrar a la Caja Fuerte, donde estaban las pistas que definían cuál iba a ser el viaje. Muchos lo intentaron y se quedaron a las puertas, otros lograron romper la cerradura y algunos acertaron. Pero el ganador del premio (Fotografía 40×50 a elegir del Rincón de Sele) es el primero que hubiese indicado el destino con exactitud. Avanzado el juego también dije que se llevaría un pequeño regalo traído de Camboya una de las personas que lograran acceder a la Caja Fuerte. Y ya está sorteado. ¿Queréis saber quién se lleva la foto y el detalle camboyano?, ¿Resolvemos las preguntas y las pistas? Vamos al lío… Leer artículo completo ➜

¿Dónde será el viaje del verano? El que lo adivine primero…PREMIO!

Hace algo más de un mes tenemos cerrado el destino de este verano. Será un viaje que tendrá lugar entre los días 2 y 25 de julio. Una aventura en la que nos embarcaremos tanto Rebeca como yo, y que apenas hemos empezado a preparar, puesto que todas las energías estaban puestas en el más reciente a Camboya y Singapur. Mucha gente nos pregunta dónde y, por experiencias anteriores, soltar pistas nos ha hecho pasar unos días muy divertidos con hipótesis y elucubraciones. De eso es lo que trata este post, de jugar. Vamos a jugar a ver quién adivina cuál va a ser el viaje de este verano. Y la PRIMERA PERSONA QUE DE LA RESPUESTA CORRECTA, TENDRÁ PREMIO. Será un juego corto que durará lo que tarde en salir el destino en cuestión. Razonado, eso sí. Y en el que tendrán ventaja los más fieles, aquellos que ya llevan tiempo abriendo y cerrando los cajones del Rincón de Sele, aquellos que me llevan acompañando en distintos viajes por el mundo. Creo que es lo justo que el PREMIO se lo lleve alguno de ellos. Aún así animo a participar a todo el que quiera puesto que sólo hablo de “una pequeña ventaja” pero no de desenvolverles todo el juego. Voy a desarrollar todo esto que no me entiendo ni yo. Allá vamos… Leer artículo completo ➜

Crónica de un viaje a Camboya y Singapur: Introducción y Guía práctica

Comentaba antes de embarcarme en este viaje que Asia era un destino que había logrado embrujarme, que siempre permanecería grabado a fuego en mi corazón por muchos motivos. En este caso incluso se ha querido quedar conmigo en mi casa incluso unos días después del regreso. Aunque en esta ocasión ha sido en forma de fiebre o de a saber qué virus que me ha dejado realmente baldado hasta el día de hoy en que parece que soy capaz de juntar letras con un mínimo sentido. Son esas otras cosas que tiene el viajar, caer enfermo y nublar las imágenes durante un período de tiempo concreto. Afortunadamente todo fue muy al final y no afectó para nada ni a la planificación ni a los objetivos que me había enmarcado previamente. Es otra anécdota más, otra forma de vivir las cosas, que no siempre van de cara al 100%. Pero viajar es eso y hay que estar siempre abierto a los contratiempos que surgen como brazos taponándote el camino. Para eso estamos nosotros, para poder quitar todos esos obstáculos y observar con luz clara los senderos que se suceden delante de nosotros. Y regresar y deciros sinceramente: Amigos, ha sido fabuloso.

Porque esta aventura vivida en Camboya y Singapur ha sido fabulosa, ilusionante, divertida, apasionada y electrizante. Hacía exactamente un año que no me marchaba solo y dos en que no lo hacía durante tanto tiempo. En esta ocasión he vivido 18 jornadas realmente intensas en las que he vuelto a sentir la plenitud y la satisfacción de contemplar algunos de los más grandes tesoros que guarda nuestro Planeta, de corresponder miradas puras y sinceras, de gastar mis suelas en parajes sin igual y de poder tener compañía tanto física como virtual bajo un penetrante Sol oriental.

Es momento pues de que me acompañéis de nuevo en este recorrido, de que os atéis fuerte las botas y de que nos volvamos a adentrar a los hasta hace poco impenetrables Templos de Angkor, de que busquemos juntos un bote que remonte el Río Mekong, y de que nos perdamos en la jungla urbana de Singapur. Hoy empezaremos de forma más suave, con un capítulo introductorio en el que se especifica qué lugares componen este puzzle, cómo llegué hasta ellos, cuáles fueron las moradas de descanso, así como una serie de consejos prácticos que pueden ser útiles para recomponer esta aventura de forma previa a los relatos que se irán sucediendo a lo largo de las próximas semanas. Leer artículo completo ➜

Recién llegado de Camboya y Singapur “con los brazos de la fiebre”

Ya estoy de vuelta. La aventura por tierras de Camboya y Singapur ha puesto su rúbrica hace tan solo unas horas. Ahora se confunden en mi cabeza sensaciones contradictorias. Por una parte me embarga la nostalgia de los lugares y las personas que me han atrapado definitivamente, ese hechizo asiático del que ya os he hablado en alguna ocasión. Y por otra la alegría de estar aqui de nuevo, ver a la gente a la que quiero y poder disfrutar de una hermosa primavera en Espana.

El jet lag azota mi cabeza y mi visión y creo que de un momento a otro se va a detener un tuk tuk delante de mí o se me van a cruzar por delante un grupo de monjes budistas cubriéndose del Sol con sus clásicos parasoles naranjas a juego con sus túnicas. Es complejo este contraste tanto cuando se va como cuando se viene.

Pero lo peor ahora mismo es que no parece remitir esta fiebre que me acompaña en los últimos días y que me tiene hecho un muñeco de trapo. La verdad que no sé cómo he llegado hasta aquí. Pero vaya, un poco de descanso, que es lo que me ha faltado, me hará recuperarme pronto.

Durante algo más de dos semanas he ido conectándome con bastante asiduidad y contandoos prácticamente en tiempo real las experiencias que he ido viviendo en este viaje. Y ha sido espectacular sentir vuestro apoyo y vuestra presencia en todo momento y en toda circunstancia. Os he sentido muy cerca. En el fondo he descubierto las maravillas de Angkor a vuestro lado y he navegado por el Mekong con vuestro impulso. Más de cien mensajes y decenas de correos eléctronicos avalan este sentimiento de gratitud. Me habéis ayudado a soportar la carga de la mochila y a superar los momentos menos brillantes con los que tambien cuenta un viaje.

Mientras me recupero de la fiebre y de este batiburrillo mental necesito algo de tiempo para reorganizar todo el material (mas de 1000 fotos y un sinfín de vídeos). Dentro de muy poco, apenas unos días, publicaré una completa Introducción y Guía práctica que resuma en que ha consistido este viaje, los objetivos cumplidos y aquellos aspectos básicos para los viajeros que deseen preparar una aventura tanto en Camboya como en Singapur. Como siempre trataré de cumplir con esa premisa con la que el Rincón de Sele se identifica plenamente, narrar mis experiencias por el mundo y poder servir de ayuda al viajero independiente que aboga por información práctica, actualizada y lo mas útil posible.

A pesar de los 39 grados que marca el termómetro que me acabo de poner tengo que decir que he regresado encantado, he regresado feliz. Han sido tantos los momentos que se han ido añadiendo a un arrugado mapa del Sudeste Asiático que me costaria quedarme con uno. Pero muy pronto recorreremos Camboya y Singapur de nuevo, de forma mas sosegada y deteniéndonos el tiempo que haga falta frente a las ninfas que decoran los muros de Angkor Wat o frente a una solitaria Isla en mitad del Mekong donde sobreviven los ultimos delfines de Irrawady. Nos subiremos en otra ocasión a lomos de un elefante para perdernos completamente en una selva cerrada o contemplaremos los impresionantes rascacielos de Singapur, la Nueva York asiática. A bordo de un tuk tuk, de una motocicleta o como sea. Acabo de regresar, pero tengo la sensación de que este viaje no ha hecho más que comenzar.

Hasta pronto!

Sele

Planes, preparativos y expectativas del viaje a Camboya y Singapur

* Fecha de inicio del viaje: 18 de marzo de 2010
* Fecha de fin del viaje: 4 de abril de 2010
* Países incluídos en la ruta: Camboya y Singapur (Sudeste Asiático)
* Alistados al viaje: Sele
* Medios de transporte a utilizar: Avión, autobús, rickshaw, lancha y alguno más quizás

Asia engancha. Esa es una de las cosas más claras que tengo en mi vida. Da igual que hayas ido al norte o al sur, al este o al oeste, o que sea el continente más grande del Planeta. Creo que la primera vez que tus pies se posan en Asia respiras un veneno que se queda en la sangre para siempre y que ejerce influjos tan extraños como irremediables. Te ata, te obsesiona, te apasiona y, sobre todo, te imanta para regresar cuantas veces sea necesario. Y nunca será sufiente.

Será su gente, amable, hospitalaria, con un punto de ingenuidad enternecedor, y que sabe cómo acoger al extranjero. O serán sus paisajes variados y enigmáticos, de limpias aguas, frondosa jungla o incluso de duro y solitario desierto. Quizás sus construcciones buscando siempre el horizonte de la armonía y la pureza. O quien sabe si su deliciosa gastronomía… En realidad creo que es un compendio de todas esas cosas.

El embrujo asiático me invadió ya hace unos años. Y creo que fue esencial para que nuevamente me decantara por adentrarme a un país que siempre me tuvo hechizado: Camboya. La sola imagen de los templos enigmáticos de Angkor atrapados en la espesa jungla era suficiente para cumplir uno de mis más fuertes anhelos. Leyendo sobre este país de agitada historia, tanto antigua como reciente, me convencí a mí mismo para traspasar las fronteras del Imperio Jemer y conocer además otros recovecos que aún no han sido batidos por las hordas del turismo. La base de conexión en el Sudeste asiático para este viaje la conforma la Ciudad-Estado de Singapur, símbolo del nuevo capitalismo que se respira en el Continente. La versión exótica de Nueva York en el Lejano Oriente es una amalgama de culturas venidas de India, China, Malasia o Filipinas y que está creciendo mucho más allá de su pequeño espacio isleño.

Son, por tanto, Camboya y Singapur los países que protagonizarán este viaje que tiene su inicio hoy jueves 18 de marzo y que pondrá su rúbrica el domingo 4 de abril. En total dieciocho días en los que sentiré de nuevo los efectos de ese veneno tan potente llamado Asia. Una aventura en solitario en la que he volcado muchas esperanzas. Leer artículo completo ➜

Atenas: Límite 48 horas

Viajar a Atenas es como bailar un sirtaki. Para conocer esta ciudad hay que danzar por ella adaptándose a sus distintos ritmos. Uno muy pausado para surcar los restos de la Grecia clásica en la que vivieron Sócrates, Aristóteles y Platón. Y otro más acelerado para mezclarse en el trasiego diario de esas calles apelotonadas y asimétricas en las que vive un pueblo de sangre caliente muy aferrado a sus tradiciones y que tiene otra forma de ver la vida. Agobiante, desgastada, amable, filosófica, gastronómica, melódica son muchos de los atributos que definen a la primera capital de la Cultura Occidental, el lugar en que se forjaron un sinfín de ideas que continúan siendo la base de la la sociedad en que vivimos. En realidad todos nosotros procedemos en parte a la Grecia del Siglo V antes de Cristo.

Atenas fue, por tanto, un viaje al hogar de las ideas envuelto en un regalo sorpresa. Porque fuimos allí para celebrar el cumpleaños de Rebeca, que no supo dónde iba hasta el mismo instante de tomar el avión. Este era un destino que los dos deseábamos desde hace bastante tiempo y que por fín pudimos llevar a cabo en 48 horas inolvidables. La ciudad de la Diosa Atenea nos abrió sus puertas para que pudiésemos captar sus sabores y esencias que la hacen tan especial.

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En este post mi intención es resumir brevemente nuestro paso por la capital griega y ofrecer a futuros viajeros una serie de consejos prácticos con los que exprimir al máximo su estancia en una ciudad que a no todo el mundo gusta, pero que siempre deja su huella. Quizás sea porque supone una vuelta a casa…

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Un vídeo homenaje al Transmongoliano

Ocurrió en el verano de 2005. Catorce amigos del barrio nos juntamos para hacer un apasionante recorrido en tren desde Berlín hasta la ciudad china de Shanghai. Eminentemente seguimos la ruta del Transmongoliano para cruzar Rusia, Mongolia y China. De este viaje siempre he considerado que ha sido sido una de las mejores experiencias que he tenido en mi vida. Y no sólo por todo lo que pude ver sino también por las personas con las que tuve el placer de compartirlo. Esto es algo que ya he comentado en el relato Transiberiano 2005 donde hace tiempo resumí esta aventura. O incluso en una amena y larga entrevista radiofónica en Radio Gáldar.

Hoy, por tanto, no voy a hablaros de los visados, de los trenes o de las muchas anécdotas que generó este viaje. Hoy os voy a presentar un vídeo de aproximadamente seis minutos que elaboró mi amigo Jesulen como un pequeño collage de imágenes y vivencias casi cinco años después de nuestro regreso. Es un vídeo divertido, gamberro y que es capaz de arrancar más de una sonrisa. Me llegó hace tiempo pero aún no lo había incluido al Rincón de Sele. Es momento ahora de mostraros un pequeño homenaje al más asombroso recorrido terrestre que se puede hacer hoy en día. Y sobre todo un gran homenaje a todos los que pudimos disfrutarlo y que lo llevamos grabado en la memoria desde entonces.

 

El vídeo comienza en el instante en que tuvimos la mala suerte de despistarnos en Xi´an y perder un tren. Después hace un repaso fotográfico con música y termina con unas escenas en el Desierto del Gobi bastante divertidas y consecuentes con lo bien que lo estábamos pasando en esos instantes. Mejor no os cuento más y lo véis directamente, ¿no?

 

 

Agradezco que Jesulen tuviera el detalle y el tiempo de hacer este montaje. Realmente sé lo que significó todo aquello y esta ha sido una forma espléndida de volver atrás al que probablemente fuera el mejor mes de mi vida.

Menudo viaje…

Cambridge 2010: Un Encuentro de viajeros cum laude

Cuando terminó el I Encuentro de viajeros del foro Lonely Planet de octubre de 2009 apenas hicieron falta unos días para idear el siguiente. Y puesto que de viajes y viajeros tratan esta clase de eventos, qué mejor que proponer una celebración en el extranjero. Algo bueno, bonito, barato y, sobre todo, bien comunicado para que P1120081pudiéramos desplazarnos sin problemas desde prácticamente cualquier parte. Surgieron varias candidatas, pero finalmente por votación venció la opción de Cambridge. Una elección que respondía a las peticiones de facilidad para viajar, ya que tratándose de un fin de semana no se podía perder mucho tiempo en los trayectos, de un coste lo más económico posible, que fuera interesante para visitar, y algo importante, que ninguno de nosotros conociéramos. Cambridge reunía todos esos elementos, puesto que se puede llegar a ella muy fácilmente desde Londres (tren y bus desde tanto desde la capital como del Aeropuerto de Stansted, donde vuelan Ryanair y Easyjet), destino de la mayoría de aeropuertos españoles, el coste de los billetes oscilaba dependiendo de los puntos de salida entre 20 y 70 euros, cuenta con grandes atractivos como sede de una de las Universidades más antiguas y prestigiosas del mundo, todos ellos ampliamente abarcables para un fin de semana. Y ninguno habíamos estado allí nunca. Por tanto no había marcha atrás: Cambridge 2010 ya estaba en marcha.

Después de que cuajaran las fechas del encuentro para celebrarse el último fin de semana de febrero (viernes 26 al domingo 28) la gente fue apuntándose poco a poco. Muchos de los asistentes a la reunión de Madrid compraron sus billetes de avión a Londres, así como algunas novedades que querían experimentar un British Weekend entre amigos cuya obsesión es viajar y compartir sus experiencias por el mundo. Hubo bajas de última hora que impidieron acercarnos a la veintena, pero en el momento de máxima afluencia de público llegaríamos a las quince personas. Creo que para ser el primer Encuentro fuera de nuestras fronteras, tuvo bastante éxito.

He aquí pues un paseo escrito, fotográfico y videográfico del fin de semana en que muchos viajeros nos doctoramos cum laude por la Universidad de Cambridge en la imaginaria carrera de Viajerología. Leer artículo completo ➜