Una postal desde un lugar llamado Armenia

La cumbre del Monte Ararat siempre está acompañada de nieves perpetuas así como de historias que suman miles de años y millones de páginas. Allí se cuenta en la Biblia que se posó el mismísimo Arca de Noé tras el diluvio universal, siendo la metáfora perfecta de esa segunda oportunidad que Dios le daría al mundo. El Ararat sería al Cáucaso lo que el Kilimanjaro a África y el Monte Fuji a Japón, un símbolo o más bien el corazón de un pueblo, el pozo de sus creencias. En Armenia, de hecho, aman tanto a esta montaña que su máximo dolor es poderla casi alcanzar con los dedos de la mano pero sin tocarla, ya que se encuentra en la actualidad dentro de territorio turco por un cúmulo de desafortunadas circunstancias. Frente al monte, que en realidad es un volcán, surge la silueta vigilante de Khor Virap, un solitario y sagrado monasterio ubicado en el lugar exacto en que el cristianismo decidió quedarse en Armenia por siempre jamás.

Khor Virap y el Monte Ararat (Armenia)

Tras varios días realizando un bonito viaje por Armenia (hoy mismo cruzamos a Georgia) me apetecía compartir con todos vosotros una postal que para mí resume a la perfección cómo es este pequeño e intenso país caucásico. 

Un país a la sombra de su montaña mágica

Si tuviera que definir Armenia con lo visto y vivido hasta ahora diría que se trata de un país a la sombra de una montaña mágica a la que veneran con todas sus fuerzas, que posee algunas de las iglesias y monasterios más antiguos del mundo en ubicaciones privilegiadas y, a veces vertiginosas. Que cuenta con una diversidad de paisajes que mutan cada pocos kilómetros y cuyo tesoro más preciado es esa cantidad de gente abierta y hospitalaria que aunque no entienda tu idioma te contesta con una sonrisa de verdad y que sabe disfrutar de la vida mientras se levanta de cada tropiezo, por muy fuerte que este sea. Y donde, para colmo, se come muy bien. ¿Qué más se puede pedir?

Con Ereván (o Yerevan) de base hemos descubierto hasta ahora rincones formidables como Noravank, Echmiadzín, el cañón de Kasagh y sus iglesias asomándose al filo o el Lago Sevan, lo más parecido a un mar que tienen los armenios, quienes añoran un pasado en que sus barcos navegaban por el Caspio, el Mar Negro e incluso el Mar Mediterráneo. Nos hemos detenido a observar el elaborado tallado de las cruces de piedra, aquí llamadas Khachkars, que jalonan los senderos armenios. Y hemos probado más platos a la brasa de lo que nunca nos atreveremos a reconocer. Pero sobre todo, nos hemos sentido (aunque todavía estamos aquí) muy a gusto.

Sele y Rebeca en Armenia

Información útilExisten múltiples posibilidades de trasladarse entre distintas localidades en marshrutka (o furgonetas que salen cuando se llenan), negociando con un taxi, alquilando un coche con conductor, etc. (Prometo hacer una guía práctica a la vuelta). Nosotros en la fase armenia de este viaje lo hemos dejado todo reservado de antemano (hoteles, vehículo y plan de ruta) con la agencia Insòlit Viajes que trabaja con un receptivo local y la cual nos ha facilitado mucho las cosas en cuanto a la organización y puesta en marcha de nuestra ruta. Por el momento la experiencia está siendo muy positiva y le estamos sacando mucho partido al destino. Más información al respecto en posteriores publicaciones.

A escasas horas de entrar a un nuevo país como es Georgia, en este itinerario transcaucásico que estamos haciendo, y con bastantes días por delante, no podemos tener más que buenas impresiones. Incluso el clima está siendo muy benevolente con nosotros, ya que no hace el calor brutal a estas alturas del año, y estamos siempre a unos 25 grados.

Gracias a todos los que estáis siguiendo nuestro viaje en el blog y en las redes sociales Facebook, Twitter e Instagram. Nos sentimos muy acompañados con vosotros. Os mandamos un gran abrazo (y un par de sonrisas) desde ese pequeño gran país llamado Armenia.

Sele y Rebeca en Armenia

¡Que la aventura continúe!

Sele

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7 comentarios en “Una postal desde un lugar llamado Armenia

    1. Lo del águila fue una sorpresa tremenda. Llevaba un rato disparando con la cámara y de repente salió el ave… y mira qué guapo quedó ;-=

      Gracias por comentar!!

      Sele

  1. Hace unos meses junto con mi mujer recorrimos Armenia haciendo auto-stop y, junto con Irán, es uno de nuestros paises favoritos. La gente es muy amable y servicial y los paisajes son increibles.
    La primera noche la pasamos acampados en el monasterio de Haghpat, fue algo inolvidable tanto por el guarda que nos señaló el mejor sitio para acampar como por el hecho de hacerlo junto a muros de mil años de antiguedad.
    Cuando pasamos por el lago Sevan a bordo de un coche que nos recogió conducido (creemos que) por mafiosos todas las montañas nevadas y cubiertas por una capa de hielo relucían con el sol del mediodía.
    Si os ha gustado Armenia, Georgia no os va a decepcionar.
    Un saludo.

  2. Hola, en Sep 8/16 estaremos pisando esas tierras las cuales para nosotros al otro lado del Charco, En Colombia, encontramos embrujador poder visitar un conjunto de edificaciones que llevan en pie miles de años, hemos revisado fotografías y varios blog, y este en particular tiene el encanto de tener una buena redacción, como de animosas fotografías que invitan y hacen aun mas visible lo que proximaente viviremos.
    Estere pendiente de los temas y mas que todo me interesa conocer de antemano costos y destinos que se salgan de lo cotidiano.

    Un saludo desde Medellin, otro destino que se debe visitar antes de morir. una invitación.

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