Un paseo por los pueblos más bonitos de La Garrotxa

Si bien la comarca gerundense de La Garrotxa es conocida por poseer más de cuarenta volcanes o estar considerada como una de las áreas más fértiles del sur de Europa, es de justicia recorrerla también por sus muchos y hermosos pueblos de origen medieval en mitad de todo este vergel. Tanto en la Vall d’en Bas, como en la zona volcánica declarada parque natural, o a orillas del río Fluvià, surgen pequeños reinos de piedra como Besalú, Pau u Hostalets d’en Bas con calles recias y silenciosas, aroma a pan recién horneado y flores frescas escapando de los balcones. Auténticas estampas donde la esencia de señores feudales, remensas y judíos parece continuar oculta tras los muros oscuros e intactos de estas plazas fuertes.

Hostalets d'en Bas (Vall d'en Bas, La Garrotxa)

Tras viajar a La Garrotxa me gustaría proponeros que me acompañéis a dar un paseo por los pueblos más bonitos (y de carácter medieval) de este bastión verde que antecede a los Pirineos. 

La Garrotxa, tierra de pueblos medievales entre volcanes

En La Garrotxa, situada en el corazón de la Cataluña más septentrional, a un paso de la barrera pirenaica, existen más volcanes de los que uno podría asimilar a simple vista. Hoy día estos conos volcánicos permanecen cubiertos por una tupida espesura de árboles y cuesta diferenciarlos de simples montañas (salvo que se sobrevuelen o se llegue hasta el corte longitudinal del volcán Croscat), pero se trata de una de las zonas más calientes bajo tierra de toda la península ibérica. Otra cosa es lo que se ve en la superficie. Praderas de un verde intenso que permanece incluso en pleno verano, hayedos milenarios y románticos como la Fageda d’en Jordà, masías de varios siglos de antigüedad en mitad de de los pastos de los que se alimenta el ganado y, por supuesto, pueblos, en su mayoría pequeños, así como la interesante ciudad de Olot en el centro de la comarca.

Santa Pau (La Garrotxa, Girona)

Algo que definiría perfectamente a La Garrotxa es la combinación del territorio natural con los usos agrícolas o ganaderos de la población. Una zona en la que además de volcanes tapados se conservan adorables villas y aldeas de origen medieval que atesoran muchísima historia sobre unos muros que soportan los siglos con dignidad y orgullo. Con Besalú marcado a fuego en un mapa de la región (es el pueblo más importante y visitado), pero con auténticas delicias de inferior tamaño por los que también merece la pena pasarse e incluir en un recorrido por la misma.

Capitel del hospital de Sant Julià en Besalú (La Garrotxa, Girona)

Mapa del recorrido por los pueblos medievales de La Garrotxa

Mi intención en este escrito o breve guía es contaros una ruta factible para una duración de un par de días (o tres máximo) de duración. A continuación podéis ver en un mapa los pueblos visitados en la ruta (no incluye áreas naturales que también visitamos como el volcán Croscat o la Fageda d’en Jordà, los cuales sí podéis ver en el reportaje titulado 10 razones que inspiran viajar a La Garrotxa).

Aunque no la hicimos en este orden, la ruta propuesta para este paseo de pueblos medievales de La Garrotxa sería BESALÚ – CASTELLFOLLIT DE LA ROCA – SANTA PAU – EL MALLOL – SANT PRIVAT D’EN BAS – HOSTALETS D’EN BAS – SANT ESTEVE D’EN BAS -JOANETES. En total ocho pueblos, aunque nos dejamos otros como Riudaura, Sant Joan les Fonts u otros que estoy convencido merecerían formar parte de un recorrido más profundo por la comarca (algo que recomiendo encarecidamente).

Los pueblos medievales más bonitos que pudimos ver en La Garrotxa

Besalú

Si hubiese que elegir uno solo de los pueblos medievales de La Garrotxa no tendría duda. Me quedaría con Besalú. Acceder al que fuera un condado independiente en el siglo X después de Cristo y admirar su inmenso y perfecto puente fortificado sobre el río Fluvià (reconstruido tras ser bombardeado en la Guerra Civil) es sinónimo de un viaje a la Edad Media. A la entrada del mismo Besalú se presenta como una postal del medievo donde fluye la armonía de su arquitectura de piedra.

Besalú (pueblo medieval de La Garrotxa, Girona)

Resulta muy sencillo meterse en escena y retroceder al instante en que los peregrinos bordeaban el deambulatorio de ocho columnas del monasterio románico de Sant Pere o cuando leían los terroríficos capiteles  historiados del antiguo hospital de Sant Julià donde se hospedaban a su paso por este lugar.

Deambulatorio del Monasterio de Sant Julià (La Garrotxa, Girona)

Pero Besalú es un imán de visitantes por lo que queda de su judería y, sobre todo, por poseer una mikve de origen medieval y que se considera uno de los escasísimos ejemplos conservados en España (recientemente se ha hallado uno en Zamora). Con mikve nos referimos al sitio donde se llevaban a cabo los baños de purificación del judaísmo, por lo que para los muchos turistas judíos que vienen de Israel y Estados Unidos visitar uno de aquella época es algo realmente emocionante. Los sefardíes abandonaron el lugar mucho antes de que lo exigieran los Reyes Católicos en 1492, pero la huella de su paso se mantiene en la que es, sin duda, una de las juderías más especiales y emotivas que se pueden ver en toda la península ibérica. Incluso se pueden encontrar los huecos a los lados (derechos) de las puertas de algunas casas donde se colocaban las mezuzás o pergaminos con versículos de la Torá (un ejemplo está en la Curia Real).

Mikve medieval en Besalú (La Garrotxa, Girona)

Además de estas visitas imprescindibles en Besalú que se pueden hacer de manera individual o guiada desde la oficina de turismo (a la entrada del puente e imprescindible para acceder a la mikve) es muy recomendable bordear la vieja muralla junto al río, seguir los pórticos de la Plaça de la Llibertat y entrar a las tiendas de antaño donde venden frutas, verduras y repostería tradicional de La Garrotxa.

Sele en Besalú, el pueblo medieval más famoso de La Garrotxa

UN CONSEJO PARA COMER BIEN EN BESALÚ (Y CON BUENAS VISTAS)

El restaurante Cúria Reial, entrando por Plaça de la Llibertat, se puede probar lo mejor de la gastronomía de La Garrotxa a buenos precios. Y si el tiempo es apacible, su terraza se asoma al puente fortificado. Mejores vistas imposibles para darse un homenaje culinario.

 

Restaurante Curia Reial de Besalú (La Garrotxa)

Castellfollit de la Roca

A tan sólo ocho kilómetros al nordeste de Olot, capital de comarca, o dieciséis al oeste de Besalú, lo que viene siendo desviarse diez minutos con el coche, surge un pueblo sostenido vertiginosamente en el filo de un acantilado de basalto de 50 metros llamado Castellfollit de la Roca. Una hilera de casas de piedra se asoman a esta pared formada por la erosión de los ríos Fluvià y Toronell sobre los restos de lava solidificada hace cientos de miles de años. Un enclave estratégico durante la Edad Media sobre un elemento volcánico que deja ver una oscura pared con largas columnas basálticas y conocer a ciencia cierta lo que es “vivir al borde del precipicio”.

Castellfollit de La Roca (Pueblo medieval de La Garrotxa)

Este pequeño pueblo, cuyo término municipal es el más pequeño de la provincia y el segundo en tamaño de toda Cataluña, se puede descubrir dejando el coche y asomándose desde la iglesia para ver la confluencia de los dos ríos. O mejor aún, dejándolo pasar en la carretera que va a Besalú y admirarlo desde abajo, donde se encuentra la mejor perspectiva de uno de los lugares más fotografiados y peculiares de La Garrotxa.

Castellfollit de La Roca, uno de los pueblos más bonitos de La Garrotxa (Girona)

Santa Pau

A diez kilómetros de Olot sentido Banyoles, muy cerca de la Fageda d’en Jordà y del Volcán Croscat con quienes forma un triángulo natural y cultural extraordinario, se abraza a sí misma una población amurallada llamada Santa Pau. En la Alta Edad Media fue allí construido el espléndido castillo de los Barones de Santa Pau. En torno a esta fortaleza de plaza cuadrada, hoy abandonada, nació el pueblo medieval que podemos visitar hoy día. Es del siglo XIII y ha cambiado relativamente poco su fisonomía desde entonces. Al otro lado del castillo habría que buscar el otro corazón de Santa Pau, su plaza principal y triangular conocida como Firal dels bous, que hace referencia al mercado de ganado que se celebraba en la localidad (En castellano literalmente significa “feria de toros”, que por supuesto también englobaría a las vacas).

Santa Pau, uno de los pueblos medievales más bonitos de La Garrotxa (Girona)

Dos de los lados de la plaza están porticados, advirtiéndose tanto arcos de medio punto como de otros estilos postreros. La iglesia de Santa María, gótica y con un curioso campanario almenada, preside esta tranquila plaza. Pero basta salir de ésta y pretender perderse, aunque el casco viejo de Santa Pau sea minúsculo, para disfrutar de uno de los parajes medievales mejor conservados de La Garrotxa junto a Besalú.

Sele en Santa Pau (La Garrotxa, Girona)

Es un pueblo para recorrer a pie y no pretender aparcar en el centro. Lo más idóneo es dejar el coche a las afueras y tomar la Carrer Major para deleitarse con las vistas de un magnífico mirador en el que Santa Pau se quedó detenida varios siglos atrás.

Santa Pau desde un mirador

LA ZONA VOLCÁNICA DE LA GARROTXA

Este artículo está centrado en la visita de pueblos bonitos de La Garrotxa pero no se puede obviar la cercanía (apenas cinco kilómetros) de Santa Pau con los mayores atractivos naturales y turísticos de la comarca como son el volcán Croscat, cuyo cráter es completamente interpretable desde donde durante mucho tiempo se extrajeron vetustos fragmentos piroclásticos procedentes de las erupciones. O el volcán de Santa Margarita con una pequeña ermita colocada en el mismo centro del cráter. Y, por supuesto, la presencia de uno de los hayedos a poca altitud más fotogénicos de Europa, la Fagueda d’en Jordà.

 

Volcán Croscat (La Garrotxa, Girona)

Cerca de Santa Pau (dirección Banyoles) queda otro pueblecito interesante como Mieres al que no está mal dedicarle una visita. Justo antes de acceder a éste nos quedamos a dormir en una estupenda y tranquila casa rural (Cal Carreter – www.calcarreter.cat) donde resulta fácil desconectar del mundo.

Casa Cal Carreter (La Garrotxa, Cataluña)

LA VALL D’EN BAS

El Mallol

Esta vez dejamos Olot al oriente y entramos a lo que se conoce como La Vall d’en Bas, que engloba a un municipio que cuenta a su vez con varias villas y pueblos entre los que destaca El Mallol. De una de sus masías procede precisamente la figura histórica de Francesc de Verntallat, que durante la segunda mitad del siglo XV capitaneó las guerras de los remensas o payeses contra los malos usos de la nobleza catalana, logrando una sentencia favorable en Guadalupe (Extremadura) en 1486 por parte de Fernando de Aragón. En aquel tiempo los señores feudales en Cataluña hacían y deshacían a su antojo y personajes como Verntallat, quien después estuvo en la corte de los Reyes Católicos, hicieron mucho en favor de la gente que trabajaba la tierra y se veía sujeta a anquilosadas leyes de servidumbre.

Casa del Veguer en El Mallol (La Garrotxa, Girona)

La sede de los vizcondes de Bas se alzaba orgullosa en una colina que se divisa a kilómetros. Actualmente en un núcleo de arquitectura típica de piedra de La Garrotxa sobrevive la casa del veguer (algo así como el alcalde en la época medieval en territorio catalán) e incluso una mazmorra de baja altura en la que permanecen ancladas a las paredes las cadenas de los reos que tuvieron la (mala) fortuna de estar encarcelados en ella.

Mazmorra de El Mallos (La Garrotxa, Girona)

Las vistas del corazón de La Garrotxa son espléndidas. Un silencio de praderas, montañas, viñedos y masías desperdigadas.

Vistas panorámicas de La Garrotxa desde El Mallol (Girona)

Sant Privat d’en Bas

A tan sólo tres kilómetros de El Mallol (al oeste) se encuentra Sant Privat d’en Bas, un pueblecito fortificado que apenas es una plaza. Se accede por una galería cubierta a lo que más bien parece el patio de un castillo que un lugar habitado. Aunque es cierto que Sant Privat es más conocido por su cercana piscina natural (La Garrotxa cuenta con decenas de ellas) y por la ruta a El Salt del Sallent, no está de más pararse en el núcleo histórico y disfrutar de esta fortificación en miniatura con muchísimo encanto.

Sant Privat d'en Bas (La Garrotxa, Girona)

Hostalets d’en Bas

Lugar de paso y hospedaje en el antiguo camino entre Vic y Olot. Su origen no es medieval como las anteriores (Hostalets sería de los siglos XVII y XVIII), aunque cuenta con una de las postales más bucólicas de La Garrotxa. En el carrer de La Teixeda surge una fila de casas con balcones de madera bien floridos que se dirigen hasta la iglesia del pueblo. Al fondo un mar de montañas garrotxinas que ornamentan aún más si cabe un decorado privilegiado.

Hostalets d'en Bas (Vall d'en Bas, La Garrotxa)

PARA COMER: El Restaurant l’Hostalet (C/ Vic, 18, Tel. 972 69 00 06) es uno de los adalides de la conocida como cocina volcánica de la comarca de La Garrotxa. Ambiente tranquilo y familiar. Se llena enseguida así que conviene reservar con antelación.

UN CLÁSICO: En la propia carrer de La Teixeda hay un forn de pa (horno de pan) con bastante solera donde se pueden comprar unas hogazas típicas de las que desmigar hasta que no quede nada.

 

Forn de pa de Hostalets d'en Bas (La Garrotxa, Girona)

Sant Esteve d’en Bas

Se trata de la capital administrativa La Vall d’en Bas, acompasada por la Serralada del Puigsacalm o las montañas apodadas dels Llancers i de Falgar. Esta población nació en el siglo XII, arremolinada en torno a su imponente iglesia parroquial de origen románico y con un curioso ábside hexagonal. Interiormente hay influencias del monasterio de Sant Joan les Fonts (también en La Garrotxa) con unos espléndidos capiteles que marcan un estilo que nos recuerda a las obras del Maestro de Cabestany en Sant Pere de Rodes (Alto Ampurdán).

Puerta medieval de Sant Esteve d'en Bas (La Garrotxa, Girona)

Joanetes

Con el macizo de Puigsacalm al fondo, Joanetes se postra en la escarpación de una colina. Este pequeño pueblo, que se viste de gala durante las navidades cuando muestra un bonito Belén viviente y la estrella iluminada más grande del mundo, visto desde la carretera es una maqueta perfecta del medievo en La Garrotxa. Su iglesia románica del siglo XII dedicada a San Román se alza sobre un número reducido de casas de piedra, pero sobre todo destaca el marco en el que se encuentra. Garrotxa 100%.

Joanetes (La Garrotxa, Girona)

DORMIR EN UNA MASÍA: Nada más típico de esta parte de la provincia de Girona que una masía. Pues algunas como El Ferrés (www.elferres.com/es) en Joanetes permiten pernoctar en una de estas casas antiguas. Habitaciones grandes, vistas inmejorables, un trato excelente y buena comida que se baja bien yéndose a montar en bici o haciendo trekking por los alrededores. Un lugar confortable, amable y familiar.

Y hasta aquí nuestra ruta por los pueblos más bonitos de La Garrotxa. Centros urbanos con corazón medieval y en el que atrasar nuestros relojes. En cierto modo la gracia de viajar no está solo en desplazarnos en espacio sino también en tiempo. Y en La Garrotxa os aseguro que es posible.

Santa Pau (La Garrotxa, Girona)

Más información sobre La Garrotxa en la web es.turismegarrotxa.com y en la página oficial de turismo catalán www.catalunya.com

Sele

PD: No os perdáis todos los artículos dedicados a Cataluña en este blog. Ni la sección general titulada RINCONES DE ESPAÑA con información sobre un montón de lugares increíbles que tenemos más cerca de lo que parece.

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