Ruta de los molinos de viento en La Mancha, los gigantes de Don Quijote

Los molinos de viento en los que Don Quijote sólo veía “desaforados gigantes” corresponden, sin duda, a la postal más reconocible de La Mancha. Más que un icono que representa a la madre de todas las quijotadas, la silueta de los molinos con sus aspas cercenando la llanura manchega es también un objetivo de muchos viajeros que se dirigen en busca de los tópicos clásicos de una región que llevan imaginando toda la vida. Y en ningún modo se marchan decepcionados. Al contrario, asomarse a los distintos balcones de La Mancha que cuentan con su colección de molinos de viento es una manera muy loable de comenzar un flirteo con aquello que nos mostró Miguel de Cervantes en la novela más universal escrita en castellano.

Molinos de viento en Consuegra (Ruta de Don Quijote en coche)

No son pocos los pueblos de Castilla-La Mancha en los que poder revivir la escena de la más desigual e inútil de las batallas originadas en El Quijote. Tras hacer varios viajes a la región me gustaría proponeros una ruta de los molinos de viento en La Mancha y así conocer de primera mano esos gigantes de brazos largos que aportan lustre a la meseta. 

La aparición de los molinos de viento en La Mancha

Durante siglos o más bien milenios, el hombre había triturado el grano con sus propias manos utilizando rudimentarios molinos de piedra. Este aparejo común a muchas civilizaciones constaba de dos piedras pulidas, una llana para depositar el grano y otra más redondeada que servía para quebrarlo. Posteriormente surgieron los conocidos como molinos de agua, los cuales aprovechaban la fuerza de los ríos para la molienda.

Pero en la España del siglo XVI llegó algo que los Cruzados venidos de Tierra Santa mucho tiempo atrás habían relatado con todo detalle. Se trataba de una idea perfecta para el clima seco y ventoso del interior de la península. Al parecer estos caballeros se habían encontrado en su viaje a Jerusalén con un tipo de construcciones de gran tamaño que aprovechaban los distintos vientos para hacer funcionar una maquinaria que podía moler inmensas cantidades de grano en muy poco tiempo. De ese modo se mandaron levantar en cerros y altozanos de La Mancha grandes molinos de viento que trataran la materia prima esencial para obtener alimento rápido y así soliviantar el hambre del pueblo.

Molino de viento en La Mancha

Se calcula que hubo centenares de molinos de viento repartidos en La Mancha, pero con el paso del tiempo fueron cayendo en desuso, quedando unos pocos como recuerdo de aquellas construcciones inmensas que Cervantes había colocado en uno de los pasajes más célebres de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha ubicado, concretamente, en el capítulo octavo de la primera parte de la novela.

“La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.

–¿Qué gigantes? –dijo Sancho Panza.

–Aquellos que allí ves –respondió su amo– de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.

–Mire vuestra merced –respondió Sancho– que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.”

¿Dónde ver molinos de viento en La Mancha? Consejos para una ruta tras los gigantes de Don Quijote

Existen diversas poblaciones manchegas que tienen en sus molinos de viento muchas de sus aspiraciones para erigirse como el lugar en el que Don Quijote creyó ver gigantes (Campo de Criptana siempre se ha postulado con mayor fuerza en este sentido). El de los molinos se trata de un antiguo reclamo turístico que sigue atrayendo la atención de no pocos visitantes, y los cuales justifican una escapada de uno o dos días a conocer la región de La Mancha comenzando por los tópicos. De hecho el anzuelo molinero termina trayendo muchas más experiencias dichosas de las que habían ido a buscar.

En coche haciendo una ruta de los molinos de viento en La Mancha

A continuación os muestro una propuesta (con mapa) de nada menos que diez localidades manchegas en los que poder ver los molinos de viento que tan bien representan a La Mancha:

De mayor a menor número de construcciones que forman parte de esta ruta de molinos de viento en La Mancha tendríamos:

Consuegra

En esta localidad toledana de origen romano (Consaburum), con un casco histórico interesante y bien preservado se pueden encontrar nada menos que doce molinos de viento, siendo el lugar que conserva más edificios de este tipo en toda la región. Todos ellos se encuentran esparcidos en el conocido como Cerro Calderico, junto a un castillo de origen árabe renovado por la Orden de Malta que vio morir al hijo del Cid Campeador, la mayoría abiertos al público. Corresponden al siglo XIX cuando fueron levantados trece (sólo uno desapareció) y sus nombres son Clavileño, Espartero, Rucio, Caballero del Verde Gabán, Chispas, Alcancía, Cardeño, Vista Alegre, Sancho, Mochilas, Mambrino y Bolero.

Cerro Calderico de Consuegra (Toledo) - Ruta de Don Quijote de La Mancha en coche

De los mismos Bolero, Sancho, Rucio, Espartero y Mochilas tienen su maquinaria en perfecto estado. De hecho Bolero sirve como Oficina de Turismo y Rucio como museo de la molienda con el que poder comprender el funcionamiento de los molinos. En cambio, el conocido como Caballero del Verde Gabán ha sido reconvertido en 2017 para ser el primer gastromolino de la península ibérica, ya que en su interior se pueden degustar platos y productos típicos de la tierra. ¡Toda una experiencia gastronómica en un lugar excepcional!

Molinos de viento en Consuegra (ruta de los molinos de viento en La Mancha)

LA FIESTA DE LA ROSA DEL AZAFRÁN

Una vez al año, durante el último fin de semana del mes de octubre se celebra en Consuegra la Fiesta de la rosa del azafrán. Es entonces cuando el molino Sancho mueve sus aspas pudiéndose disfrutar de la conocida como “Molienda de la Paz”.

Campo de Criptana

En el cerro de la paz de la ciudarealeña Campo de Criptana una decena de molinos de viento (tres de ellos del siglo XVI declarados Bien de Interés Cultural) configuran el paisaje más quijotesco de Castilla-La Mancha. De hecho pocos lo conocen como cerro de la paz y sí como la sierra de los molinos. Las casas blancas, con matices de azul añil, de un pueblo hermoso con su propio “albaicín” morisco, suben casi hasta este altozano en el que en tiempos de Cervantes hubo más de treinta molinos de viento y donde los investigadores coinciden que éste se trata con bastantes probabilidades del escenario en el que Don Quijote la emprende con furia contra lo que él creía que eran gigantes. Esta localidad se sitúa a apenas un cuarto de hora de El Toboso, con la que conforma el corazón más puro de la ruta de Don Quijote de La Mancha (viaje del que podéis leer en este blog).

Molinos de viento en Campo de Criptana (ruta de los molinos de viento en La Mancha)

Por supuesto, como es típico en la región, todos los molinos tienen su propio nombre. Algunos a tener en cuenta son Sardinero, Burleta e Infante, los cuales conservan su maquinaria original. Uno de ellos (Burleta) celebra el primer domingo de cada mes una molienda para que los visitantes conozcan de primera mano este proceso mecánico. Pero casi todos ellos son visitables, ya que se han convertido en mini-museos de diferentes temáticas. Por ejemplo, Culebro cuenta con un museo dedicado a Sara Montiel, nacida en Campo de Criptana, mientras que Poyatos sirve de oficina de turismo. También se pueden visitar los museos de Vicente Huidobro, de Enrique Alarcón u otros dedicados al mundo del vino, de la poesía o de la labranza con aperos que un día sirvieron para trabajar la denominada como “tierra de gigantes”.

Molinos de Campo de Criptana (Ciudad Real) Un clásico de la Ruta del Quijote en coche

INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VISITAR LOS MOLINOS DE CAMPO DE CRIPTANA

Si bien al área exterior de los molinos de viento Campo de Criptana se puede acceder libremente tanto a pie como en vehículo propio, el interior de los mismos se encuentra abierto al público de martes a sábado. En el molino Poyatos, que es la oficina de turismo y abre de lunes a domingo de 10:00 a 14:00 y de 16:30 a 19:00 horas, se pueden conseguir visitas guiadas y venta de entradas a los molinos.

 

Molinos de viento de Campo de Criptana (Ciudad Real, Castilla-La Mancha)

Mota del Cuervo

En la trilogía más prodigiosa de los molinos de viento manchegos no podría faltar de ningún modo Mota del Cuervo, dentro de la provincia de Cuenca. Allí se ubica el balcón de La Mancha, un lugar privilegiado que permite atisbar un paisaje horizontal e inspirador donde la presencia de siete molinos permite contar con una postal de las llanuras de Don Quijote.

Molinos de viento de Mota del Cuervo (Ruta de los molinos de viento en La Mancha)

De los veintitrés molinos que un día formaron parte de esta serrezuela sobrevive el conocido como “El Zurdo”(denominado así por que sus aspas giran al revés), separado de los otros seis por una carretera. Éstos fueron reconstruidos en los años sesenta en su lugar original y ahora son gestionados por la Asociación de Amigos de los Molinos. Junto al aparcamiento “El Gigante” sirve de oficina de turismo y todos los sábados por la mañana (si el mal tiempo no lo impide) se pone en marcha para celebrar una molienda con la que comprender el funcionamiento de toda la maquinaria. Tuve la suerte de vivir una de estas moliendas y es interesantísimo contemplar cómo primero buscan la dirección del viento para posicionar las aspas correctamente y colocarlas unas telas a las que se conoce como lienzos, con las cuales el movimiento es mucho más rápido. En la tercera planta del molino se suelta el grano, que va cayendo ya molido (luego requiere un filtro posterior para convertirlo definitivamente en harina). Todo a imagen y semejanza de cómo era la molienda en tiempos de Cervantes.

Molineras en Mota del Cuervo (Cuenta - Ruta de los molinos de viento en La Mancha)

INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VISITAR LA SIERRA DE LOS MOLINOS DE MOTA DEL CUERVO

El acceso a la sierra de los molinos es completamente libre. Los horarios de la oficina de turismo en el molino Gigante son los siguientes:  De abril a septiembre  de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 de martes a sábado, mientras que de octubre a marzo lo hace a las 18:00. Los domingos sólo abre de mañanas y los lunes permanece cerrada. por mañanas, mientras que los lunes cierra todo el día. La visita los sábados de molienda cuesta 1,50€ (de 10:00 a 13:30), aunque los menores de 10 años no tienen que pagar.

 

Sele en los molinos de Mota del Cuervo (Ruta de los molinos de viento en La Mancha)

Herencia

A mitad de camino entre Puerto Lápice y Alcázar de San Juan se encuentra la localidad de Herencia, en la cual se pueden observar siete molinos de viento de los once que se llegaron a contabilizar en el año 1807. El primero había sido levantado en 1790, en el marco de una nueva sequía y dado que éstos resultaban más económicos y fiables que los de agua. Los nombres de los supervivientes son El Ama, La Sobrina, Dulcinea, Maritornes, La Dueña Dolorida, La Duquesa y Teresa Panza. Los cuatro últimos fueron restaurados exteriormente en 2003 con el objeto de proporcionar a Herencia de la postal que muchos viajeros andan buscando en La Mancha.

Fotografía antigua de un molino de Herencia (Ciudad Real)
Imagen obtenida de la web 775aniversario.herencia.info

Alcázar de San Juan

Desde la sierra de los molinos de Campo de Criptana se distingue perfectamente la silueta de los cuatro molinos de del cerro de San Antón, perteneciente a la localidad de Alcázar de San Juan. Se ha documentado la presencia de no menos de 19 molinos de viento en uno de los municipios más genuinamente cervantinos de la Ruta de Don Quijote. Sus nombres son: Rocinante, Barataria, Fierabrás y Barcelona, siendo los dos primeros centros de interpretación musealizados. Mientras que Rocinante dispone de una reconstrucción de la maquinaria original del siglo XVI en la que se realizan moliendas tradicionales en diversas fechas a lo largo del año (las cuales se avisan en la web oficial de turismo de Alcázar de San Juan), Barataria se ocupa de albergar el Centro de Interpretación del paisaje manchego. El acceso a ambos (por la carretera de Tomelloso) es completamente gratuito y abren de viernes a domingo de 10:30 a 13:30 y de 16:00 a 18:00 horas.

Molinos de Alcázar de San Juan desde Campo de Criptana (Ciudad Real)

Recientemente se ha dotado de iluminación a los cuatro molinos del cerro de San Antón en Alcázar de San Juan. De ese modo Rocinante, Barataria, Fierabrás y Barcelona cuentan con una paleta cromática completa gracias a la instalación de treinta y seis proyectores de Led de colores rojos, verdes, azules y blancos. Y además el Gobierno regional de Castilla-La Mancha se ha comprometido a iluminar los molinos de viento manchegos como reclamo turístico, lo que particularmente me parece una excelente idea. ¡Otro motivo para volver a hacer la ruta de los molinos de viento en La Mancha!

El Romeral

Volvemos a Toledo, en este caso muy cerca de Tembleque (localidad que también forma parte de la ruta de los molinos de viento en La Mancha), para subirnos nuevamente a un cerro y ver, como en el caso de Alcázar de San Juan, a cuatro molinos vigilando la llanura manchega. Corresponden al siglo XIX en adelante, siendo el conocido como “Crítica” de 1852. Sería el molino “Pechuga” el que conserva su maquinaria original, ya que fue el último al que se le dio uso de molienda. Los nombres de los demás son “Gorrino” y “Muela”, este último de titularidad privada. Tanto “Crítica” como “Gorrino” se utilizan como improvisadas salas de exposiciones.

Vídeo con el Molino Pechuga funcionando:

LA FIESTA DE LOS MOLINOS EN EL ROMERAL

En torno finales del mes de abril (a veces primeros de mayo) se celebra la Fiesta de los Molinos con un montón de actividades y en las que el cerro (así como todo el pueblo) se engalana para volver al siglo XVII. Se hacen representaciones teatrales, pasacalles con temática quijotesca así como degustaciones culinarias con lo mejor de la tierra.

Puerto Lápice

Uno de los lugares, junto a El Toboso, más mencionados en El Quijote es Puerto Lápice. De hecho se trata uno de los imprescindibles de toda ruta de Don Quijote que se precie por tierras manchegas. Y, aunque la mayoría de los visitantes se detienen en esta localidad ciudadrealeña buscando las ventas típicas manchegas en las que conocer mejor estos lugares de paso que funcionaron durante siglos hospedando viajeros (La Venta del Quijote es un clásico que no conviene perderse), muchos desconocen que se recuperaron tres molinos de viento en el punto más alto de la localidad.

No os perdáis este vídeo de Puerto Lápice a vista de drone compartido por Bruno González en su canal de Youtube:

A la serranilla de los molinos de Puerto Lápice se puede subir por una carretera estrecha (aunque si se va con GPS o no se pregunta cuesta encontrarla). Desde este cerro elevado hay buenas vistas de la llanura manchega. La de los molinos se convierte en una excusa, sobre todo habiendo estado antes en los de Consuegra, Campo de Criptana, Mota del Cuervo o Herencia.

Belmonte

Dentro de la parte conquense de la ruta de Don Quijote de La Mancha destacan dos localidades como son la ya mencionada Mota del Cuervo, con sus siete molinos de viento, así como la monumental Belmonte. Si bien en Belmonte todo el que la visita lo hace por su fabuloso castillo gótico-mudéjar, el mejor de la provincia y uno de los más destacados de toda Castilla-La Mancha, así como por contar con un casco histórico rico y espléndidamente conservado. Pero también cuenta con un altozano con molinos, tres concretamente, desde donde se ven unos atardeceres de La Mancha que son de los que ponen los pelos de punta.

Atardecer en los molinos de viento de Belmonte (Castilla-La Mancha)

Sólo se puede entrar a uno de ellos, el último y asomado casi al borde del cerro, para conocer su funcionamiento así como una bonita colección de tejas que se venden in situ por el responsable de mostrar el molino. Para llegar hasta ellos hay que buscar el Palacio del Infante Don Juan Manuel y seguir subiendo un poco más hasta desviarnos a la izquierda con nuestro vehículo. No tiene pérdida y las vistas tanto del castillo como del pueblo hacen que merezca la pena el esfuerzo.

Atardecer en Belmonte (La Mancha del Quijote)

Tembleque

La localidad toledana de Tembleque, otra de las de la ruta de Don Quijote accesibles enseguida por la Autovía de Andalucía (A4) como Consuegra o Puerto Lápice (incluso Ocaña), es un pequeño tesoro digno de descubrir. No requiere mucho tiempo de dedicación porque su encanto está concentrado en su maravillosa plaza mayor porticada que bien parece una plaza de toros cuadrangular, pero detenerse en ella es un absoluto placer.

Molinos de viento de Tembleque (Toledo, Castilla-La Mancha)

A las afueras del pueblo, al otro lado de la carretera, se encuentran los restos de una construcción antigua del siglo XVI junto a dos réplicas que se levantaron en el año 2000 sobre los cimientos de otros anteriores.

Madridejos

Madridejos, el pueblo por el que uno se desvía normalmente a Consuegra si se va por la A4, se suele ver eclipsado por su vecina. Y a mucha gente se le escapa que tiene un molino visitable muy interesante como es del del Tío Genaro. De hecho tiene más de 400 años (los de Consuegra son del siglo XIX) y se encuentra en un estado de conservación excelente que es ideal para el que quiera conocer cómo funcionaban los “gigantes” de Don Quijote que, en realidad, servían para moler grano.

El molino del Tío Genaro, declarado Bien de Interés Cultural, es de propiedad privada pero está preparado perfectamente para recibir visitantes (se encuentra en la calle Dulcinea de El Toboso, número 8). De hecho, los antepasados del actual propietario lo utilizaron para la molienda hasta entrado el siglo XX. .Fue restaurado en 1987 para convertirlo en un museo en el que conocer un poco más sobre los molinos que son parte de la esencia de La Mancha. Se organizan incluso visitas teatralizadas y eventos culturales dentro de un marco 100% manchego. No os perdáis este vídeo de ejemplo:

Se sabe que además de este molino, en Madridejos hubo otros cuatro más, aunque no queda un solo rastro de los mismos.  Algo común en muchas poblaciones de la región de las que se sabe que tuvieron (pero no conservaron) estos elementos que forman parte de la idiosincrasia de La Mancha.

Con todo esto, si os apetece hacer una ruta de molinos de viento en La Mancha en coche, moto o bicicleta, ya sabéis qué lugares tener en cuenta para hacer vuestra la historia de Don Quijote y los furibundos gigantes. Sin duda da para hacerse una o varias escapadas por un territorio que Miguel de Cervantes logró interiorizáramos incluso antes de haber puesto nuestros pies en suelo manchego.

Ruta del Quijote en coche

“Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.”

¡Que tengáis un venturoso viaje!

Sele

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PD: No os perdáis la ruta en coche tras las huellas de Don Quijote de La Mancha ni la sección RINCONES DE ESPAÑA con todos los artículos dedicados a este país.

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2 comentarios en “Ruta de los molinos de viento en La Mancha, los gigantes de Don Quijote

  1. ¡Interesantísimo! De este año no pasa que haga una ruta por los molinos. Vergüenza me da no conocer estas poblaciones viviendo relativamente cerca (al sur de la Comunidad Valenciana). Pero nos empeñamos en conocer otros países y a veces descuidamos los paraísos cercanos. Un post muy trabajado y útil! Gracias 🙂

    1. Hola Silvia,

      Últimamente estoy dándole mucha importancia a esos paraísos cercanos que se nos pasan por alto. Echa un ojo a lo escrito hoy sobre Las Hurdes, que te sorprenderá.

      Gracias por tu comentario,

      Saludos,

      Sele

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