12 cosas que ver y hacer de viaje por Núremberg

Nadie hubiera imaginado que Núremberg, la segunda ciudad más grande de Baviera después de Múnich, esa urbe celosamente amurallada y próspera que acogiera a emperadores y príncipes electores en algunas de las dietas o asambleas más importantes en la historia del Sacro Imperio Romano Germánico, fuera recordada para siempre por el dolor y las fotografías en blanco y negro de la II Guerra Mundial. La capital de la región histórica de Franconia pasó de la gloria a las cenizas, siendo herida de muerte con más de un 90% de su territorio devastado por la ignominia de las bombas. Pero como si fuera el Ave Fénix, desplegó sus alas doloridas para cicatrizar sus muchas heridas y erigirse de nuevo como una de las ciudades más hermosas y atractivas en territorio germano. Entre todos se pudo recomponer el puzzle de sus ruinas y, pieza a pieza, con mucho tesón, aspiró con éxito a ser algo más que la sede del juicio más famoso de la Historia. Y de ese modo Núremberg salió de su amnesia temporal para volver a ser la casa natal de Alberto Durero, un pintoresco enclave medieval atravesado por el río Pegnitz y, por supuesto, el mercado de Navidad más famoso e increíble de Alemania.

Puente del verdugo de Núremberg (Baviera, Alemania)

Un casco histórico rejuvenecido, interesantísimos museos, una oferta cultural y gastronómica de altura, así como la opción número uno para vivir la Navidad en el norte de Baviera. Con el objetivo de aprovechar al máximo una visita de dos o tres días en la ciudad he juntado una serie de ideas y consejos rescatados de mi cuaderno de notas. A continuación me gustaría mostraros 12 cosas que ver y hacer en Núremberg, un lugar que entendió a la perfección que sólo se puede avanzar teniendo en cuenta el pasado.  Leer artículo completo ➜

En busca de la Navidad en el norte de Baviera

Sostener una taza de glühwein, el vino caliente especiado que los alemanes utilizan como remedio para las bajas temperaturas, y contemplar alrededor un universo de luces, adornos y artesanía en el que parece que incluso los objetos cobren vida propia. Era como si se hiciera real el famoso cuento del cascanueces y el rey de los ratones y la fantasía se ocupara de mover los hilos invisibles de todo lo que sucediera en aquel océano de casetas navideñas de una plaza cualquiera. Son sensaciones e instantes que me vienen a la cabeza nada más regresar de realizar un viaje en busca de la Navidad en el norte de Baviera. No teníamos duda de que muchos de los mejores mercados navideños de Alemania se encuentran precisamente en esta región, por lo que fuimos tras ellos para, de una forma u otra, volver a ser niños otra vez.

Casas de Rothenburg en Navidad (norte de Baviera, Alemania)

Os propongo llevar a cabo juntos una ruta de mercados de Navidad en el norte de Baviera. Y mostraros todas las ciudades y pueblos que nos han hecho vivir por unos días el encanto de una época del año que se disfruta de una manera especial.  Leer artículo completo ➜

Empieza nuestro viaje más navideño a Alemania y República Checa

Siempre he pensado que cuando comienza un roadtrip no importa en absoluto el destino final. El camino, en este caso la carretera, se convierte en el objetivo y en tu aliado insustituible. Un cuentakilómetros en movimiento es como un pasaporte lleno de sellos. Cada decisión pesa e improvisar te abre mapas que jamás hubieras imaginado. Por eso me apasiona viajar en coche. Y Europa es una de las mejores carreteras para hacerlo. En esta ocasión toca ponerse al volante para realizar un recorrido que nos llevará a visitar algunos de los mercados navideños más bonitos de Alemania y reponer fuerzas en los balnearios de Bohemia Occidental en República Checa.

Decoración de un mercadillo navideño de República Checa

Hoy arranca un viaje que nos acercara a la Navidad en la región de Franconia y a probar las aguas termales de Karlovy Vary y Mariánské Lázně. Nos esperan mercadillos, pueblos de cuento, castillos y, con suerte, ver cómo nieva al otro lado del cristal. Leer artículo completo ➜

Heidelberg, la última estirpe del romanticismo en Alemania

Las orillas del río Neckar regalan en Heidelberg una de las postales más admiradas por los adalides del romanticismo alemán. Joseph von Eichendorff o Clemens Brentano, la versión germana de los Bécquer, Zorrilla y compañía, huyeron del perfeccionismo neoclásico para abanderar un apego a lo medieval, a despreciar el orden y el rigor racional a través de una decepción disfrazada de melancolía. Amantes de las ruinas, la naturaleza y la niebla, hallaron en Heidelberg la ciudad ideal para plasmar su eterna nostalgia y dar pábulo a sus poesías y novelas. Las vistas del castillo desde el puente antiguo o desde el “camino de los filósofos” acercan a los viajeros de ayer y hoy uno de los escenarios más románticos (en ambos sentidos del término) de Alemania. El medievo que ya fue da paso a la alegría de una ciudad universitaria que acoge a todos por igual en su casco viejo y les recuerda que como ella hay pocas o ninguna.

Castillo de Heidelberg (Alemania)

A día de hoy visitar Heidelberg es una de las mejores cosas que nos han podido pasar en Alemania. Hay tanto que ver y hacer en esta joya de Baden-Wurtemberg, pero a su vez es tan fácil de recorrer en pasos cortos, que propongo romper todos los mapas y descubrirla dejándose llevar.  Leer artículo completo ➜

Bacharach, un pueblo de cuento a orillas del Rin

Alemania atesora grandes rutas escénicas en las que los viajeros parecen sumergirse en un auténtico cuento de hadas. En Renania-Palatinado el Valle Superior del Medio Rin permite un viaje fascinante entre pueblos medievales, imponentes castillos vigilando desde la cima y un mar de viñedos que se reflejan sobre una de las cuencas fluviales más importantes del país. De todo este área Patrimonio de la Humanidad elegimos para perdernos en una escapada en coche por tierras germanas un solo lugar cuyo nombre es Bacharach y que por sí solo acumula numerosas razones que lo convierten en quizás el pueblo más bonito a orillas del Rin.

Casas con entramados de madera en Bacharach

Bacharach es el espejismo de un cuento con casas de entramados de madera, torreones góticos, ruinas de capillas medievales y su propio castillo emergiendo de cultivos vinícolas que buscan la verticalidad de manera constante. Un tesoro que merece la pena visitar y ser catado como sus vinos, con el paladar, la vista y el olfato.  Leer artículo completo ➜

5 lugares del mundo donde me gustaría retirarme algún día

A veces me da por pensar en lugares donde me iría a vivir durante un tiempo indefinido, algo así como un plan imaginario de lo que sería una fuga o un retiro soñado. No hablo precisamente de la jubilación, porque quiero creer que me queda mucho para eso, sino de esos rincones del mundo en los que desaparecería por un tiempo, me dedicaría a poner las cosas en su sitio, escribir, descansar y vivir la vida mucho más despacio. Y es que, a lo largo de estos años viajando, he conocido y experimentado esa sensación de felicidad y paz interior en escenarios a los que me gustaría regresar para algo más que una mera visita.

Arrozales de Bali

Hoy os planteo cinco lugares donde retirarse a tiempo sería una victoria, un paréntesis con mucho fundamento y mucha pasión. Y es que viajando me he dado cuenta de que sé dónde deseo estar en todo momento. Leer artículo completo ➜

5 lugares que ver en Berlín… y que me gustan mucho

Alguien dijo una vez que “París siempre es París pero Berlín nunca es Berlín” refiriéndose a que la capital alemana está en constante crecimiento, en un permanente cambio. He tenido la suerte de haber hecho varios viajes a Berlín y observar su actualización, cómo se reinventa cada día pero sabiendo mantener el poder y la fuerza de unos símbolos sujetos a una Historia realmente agitada. Aunque la ciudad crezca siempre nos quedarán aquellos rincones sobre los que siempre se ha sustentado. Y, por supuesto, rincones a los que me gusta regresar.

Foto de pintura en el Muro de Berlín

Hoy quiero mostraros cinco lugares que ver en Berlín. Iconos sobre los que la capital germana es capaz de explicarse, y crecer sin miedo a mirar atrás.

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Así fue el viaje destino Malmö con El Sueño de Morfeo

La pasada semana disfruté de una experiencia personal y profesional extraordinaria. Como parte del equipo de Los40viajes, marché como medio de comunicación a vivir y cubrir el viaje en barco del grupo que representará a España en el Festival de Eurovisión 2013 con el tema “Contigo hasta el final”. Raquel del Rosario, David Feito y Juan Luis Suárez llegaron a Malmö con una semana de antelación y de una forma distinta… en crucero. El Buque Empress de Pullmantur fue el medio con el que la delegación española, músicos y prensa, viajó hasta la ciudad sueca. En mi caso me subí a bordo en Amsterdam tras visitar la capital holandesa para después continuar hacia Hamburgo y navegar por el Mar del Norte hasta llegar a la sede eurovisiva.

Con El Sueño de Morfeo en el buque Empress de Pullmantur

Fue una aventura profesional que mezcló música y viajes, en las que conseguí departir con el grupo sobre anécdotas y sueños viajeros y en las que me sentí en familia con la organización y mis compañeros de otros medios de comunicación. Una experiencia nueva para mí que además me regaló unas escenas en ciudades tan apetecibles como Amsterdam, Hamburgo, Copenhague y la propia Malmö. Leer artículo completo ➜

Me voy rumbo a Malmö con Los40viajes y El Sueño de Morfeo

Hoy miércoles 8 de mayo inicio un viaje de tintes musicales. Así puede ser porque voy representando a la web de Los40viajes, en la cual trabajo desde hace ya casi dos meses. Me voy rumbo a Malmö, en Suecia, sede de Eurovisión este año. Y acompañando al grupo español que participará en el Festival, El Sueño de Morfeo. La idea es comenzar en Amsterdam y movernos en barco parando en Hamburgo para llegar finalmente a la bella ciudad sueca.

Mapa Malmo

Y será una experiencia que, como siempre, os iré contando al detalle. Leer artículo completo ➜

Viaje a la Segunda Guerra Mundial

Suena Lili Marleen en una vieja radio de madera convertida en la única luz de un salón desordenado. Sólo la voz lánguida de Marlene Dietrich es capaz de detener el silencio dentro de un abismo de cuatro paredes. Se repite una y otra vez, aunque no hay nadie sentado escuchándola. En la calle tampoco hay transeúntes, ni tiendas de flores, ni se aprecia el olor de la panadería que horneaba pan y pasteles antes de cada amanecer. No veo sonrisas dibujadas en las caras de los niños porque ya no están. La desolación forma parte de esa pesadilla sin final, de esa visión del túnel de la muerte sin una sola luz a la que salir corriendo. No hay huída posible, y tiemblan los recuerdos de los supervivientes convertidos en un collage de imágenes en blanco y negro para quienes ni siquiera habíamos estado allí. Porque no hace falta haber nacido en la primera mitad del Siglo XX para sentirnos todos víctimas de la II Guerra Mundial. Por eso os pido que hoy me acompañéis a un viaje al pasado para poner nuestros pies y caminar a través de cinco rincones significativos dentro de la  contienda más mortífera que jamás ha existido.

Vamos a hacer un viaje a la II Guerra Mundial en cinco pasos, visitando lugares en los que todavía es perceptible el aroma del horror. Allá donde Lili Marleen se escuchaba con mucho miedo y lágrimas en los ojos. Leer artículo completo ➜

Notas de una Ruta por el Sur de Baviera (Parte 2 de 2)

LEER LA 1ª PARTE DE LAS NOTAS DE UNA RUTA POR EL SUR DE BAVIERA

Pensábamos que con nuestra entrada al Castillo del Rey Loco habría desaparecido el encantamiento, que dejar atrás el cisne de piedra nos haría despertar de nuestros sueños en el sur bávaro. Pero estábamos equivocados porque ese halo mágico nos acompañaría durante todo lo que quedaba de viaje, que no era poco. Aún teníamos dos jornadas por delante en las cuales nos dejaríamos llevar en función de los lugares que se fueran presentando por el camino, algunos de los cuales los tenía anotados en la libreta por si acaso (como Oberammergau o el Palacio Linderhof), pero de los que no existía ningún orden ni ninguna premisa clara. El domingo por la mañana desconocíamos dónde íbamos a comenzar y, sobre todo, dónde íbamos a terminar. Fue el momento, la improvisación… o el viento el que decidía si ir hacia uno u otro lado. El viaje estaba en más manos que las nuestras. Y fue una bendición que así fuera.

Hay quien piensa que el Sur de Baviera es el castillo y poco más. Que sea lo más conocido no quita que debamos taparnos los ojos ante otras muchas maravillas que hay en la región. Porque el cuento de hadas bávaro no pone nunca el final en ninguna de sus hojas.  Leer artículo completo ➜