Viaje a la Segunda Guerra Mundial

Suena Lili Marleen en una vieja radio de madera convertida en la única luz de un salón desordenado. Sólo la voz lánguida de Marlene Dietrich es capaz de detener el silencio dentro de un abismo de cuatro paredes. Se repite una y otra vez, aunque no hay nadie sentado escuchándola. En la calle tampoco hay transeúntes, ni tiendas de flores, ni se aprecia el olor de la panadería que horneaba pan y pasteles antes de cada amanecer. No veo sonrisas dibujadas en las caras de los niños porque ya no están. La desolación forma parte de esa pesadilla sin final, de esa visión del túnel de la muerte sin una sola luz a la que salir corriendo. No hay huída posible, y tiemblan los recuerdos de los supervivientes convertidos en un collage de imágenes en blanco y negro para quienes ni siquiera habíamos estado allí. Porque no hace falta haber nacido en la primera mitad del Siglo XX para sentirnos todos víctimas de la II Guerra Mundial. Por eso os pido que hoy me acompañéis a un viaje al pasado para poner nuestros pies y caminar a través de cinco rincones significativos dentro de la  contienda más mortífera que jamás ha existido.

Vamos a hacer un viaje a la II Guerra Mundial en cinco pasos, visitando lugares en los que todavía es perceptible el aroma del horror. Allá donde Lili Marleen se escuchaba con mucho miedo y lágrimas en los ojos. Leer artículo completo ➜

Interrail 2007: De Rumanía a Polonia en tren (Paseo Fotográfico)

Dos semanas perfectas. Esa es la conclusión con la que quiero catalogar el viaje del que regresé el 19 de agosto. El recorrido planteado se cumplió por entero y tuvimos la fortuna de ver y vivir ciudades, regiones y países realmente espectaculares.

Me imagino que la mayoría sabréis que el Interrail es un billete que permite viajar en tren por gran parte de los países europeos durante un tiempo igual o inferior a un mes. Yo ya había dado cuenta de esa experiencia en el verano de 2001 cuando con otros cinco amigos logramos el objetivo marcado, que no era otro que llegar a Cabo Norte (Noruega). Entre medias estuvimos en lugares como París, Gante, Brujas, Amsterdam, Copenhague, Oslo, Bergen, Trondheim, Bodo, Islas Lofoten y fiordos del Norte, Alta, Narvik, Estocolmo, Hamburgo, Berlín, Munich, Salzburgo, Innsbruck, Nyon, Niza, Cannes y Mónaco. Inexpertos y novatos dejamos el pabellón de Aluche bien alto. Pero esa fue otra historia…

Seis años después, con un mayor bagaje a nuestras espaldas, preparé un itinerario por algunos de los países del Este europeo que se encontraban en el lado comunista del telón de acero desde la finalización de la II Guerra Mundial (1945) hasta la caída del muro de Berlín en 1989. Julián, que ya me acompañó en otros viajes a Bélgica, Holanda y Finlandia, y Edu, que por fín estrenó “internacionalidad”, se enfundaron las mochilas, sacos y esterillas para compartir conmigo esta nueva experiencia.

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