Loket y su castillo de cuento en la República Checa

Que el Emperador Carlos IV hubiese estado preso en el castillo de Loket en su niñez no sirvió de impedimento para que éste amara todos y cada uno de los rincones de esta maravilla fortificada a la que el río Ohře se empeña en abrazar con todas sus fuerzas. El hechizo de uno de los escenarios más sugerentes de la República Checa tiene un efecto demoledor para los ojos que lo contemplan. Como si se tratara de una Český Krumlov en miniatura, Loket se yergue sobre los tupidos bosques de Bohemia Occidental, y devuelve a la vida los cuentos de castillos encantados, bellas durmientes y seres imaginarios que se encuentran en un lugar utópico.

Castillo de Loket (Bohemia Occidental, República Checa)

Loket, una ciudad diminuta que habita a expensas de un imponente castillo medieval, se apropia del silencio, el viento y la niebla que se juntos mecen alrededor de este estandarte de piedra que no permite distinguir entre leyenda y realidad.  Leer artículo completo ➜

Molina de Aragón, corazón medieval y valiente del viejo Señorío

En el extremo oriental de Guadalajara, en un lugar perpetrado a base de batallas y de largos inviernos, surge uno de los pueblos más hermosos y medievales de Castilla. Molina de Aragón atesora viejas historias de moros y cristianos, de señores, señoríos y princesas. Una alineación de calles estrechas que atrapan las noches más frías miran hacia arriba buscando el abrigo de su inmenso castillo-fortaleza. Esta localidad de sangre castellana y apellido aragonés es capaz de proporcionar una de esas escapadas inolvidables en las que uno es capaz de escuchar cómo se funde el repique de campanas con un ruido de tambores y espadas escapándose como lo hacen los siglos por las aguas del río Gallo bajo su puente de piedra.

Molina de Aragón (Guadalajara)

Molina de Aragón, sabedora de su ubicación limítrofe que absorbe de todos sus extremos, ofrece a sus visitantes una serie de posibilidades que tienen mucho que ver con un pasado glorioso de banderas, religiones y esa sensación constante de sentirse demasiado lejos de todo.  Leer artículo completo ➜

El castillo de Zafra, soberbio escenario de Juego de Tronos en Guadalajara

¿Quién hubiera imaginado que una de las localizaciones más extraordinarias de Juego de Tronos tendría lugar en la fría y solitaria Sierra de Caldereros de Guadalajara? ¿Y que el castillo de Zafra se convertiría en un icono soberbio de toda esta historia? Situado en un lugar absolutamente despoblado, de inviernos siberianos y silencios ventosos, el considerado entre los castillos más hermosos y desconocidos de cuantos existen en España atrajo al equipo de la famosa serie de la HBO para trabajar en importantes escenas de la sexta temporada. Sin duda no es de extrañar que les llamara tanto la atención tanto la fortaleza como este entorno situado en el extremo oriental de la provincia de Guadalajara, a pocos kilómetros de territorio aragonés. Lo raro es que tanta gente de este país no supiera de su existencia antes.

Castillo de Zafra (Guadalajara). Es la Torre de la Alegría de Juego de Tronos

Dentro de una ruta por el corazón del Señorío de Molina en la que visitamos Molina de Aragón o el Barranco de la Hoz, nos desplazamos hasta el castillo de Zafra para disfrutar a solas de un increíble escenario capaz de trasladarnos a la Edad Media y que corresponde en la ficción a la Torre de la Alegría de Juego de TronosLeer artículo completo ➜

El castillo de Gormaz, la mayor fortaleza califal en Europa

Entre los siglos X y XI, cuando el río Duero ejercía de difícil frontera entre musulmanes y cristianos, las luchas se sucedían en uno y otro bando. La tan ansiada Reconquista de la Península Ibérica para serle devuelta a la cristiandad pasaba por un hecho o, más bien por un lugar. El castillo de Gormaz, bajo el poder califal y considerado como la fortaleza más grande y poderosa de la Europa medieval, debía ser derrotado. Quien se hiciera con este enclave vital (situado en el interior de la actual provincia de Soria) daría el paso más importante durante los siete siglos de reconquista. Desde lo alto de una colina, protegido por un perímetro amurallado de más de un kilómetro, las huestes árabes vigilaron aquella tierra de nadie que todos ansiaban controlar hasta que se decantó la balanza en el año 1060. Sería bajo el reinado de Fernando I de León cuando la guerra se puso cuesta abajo para los cristianos. Destaca la insigne figura de El Cid Campeador como Señor del castillo dos décadas más tarde. Sin Gormaz ni un califa tan guerrero como Almanzor, hacerse con la totalidad de la península era cuestión de tiempo.

Puerta califal en el Castillo de Gormaz (Soria)

Hoy día las ruinas de la mayor fortaleza califal jamás construida en territorio europeo son la sombra de un pasado de asedios y batallas cruentas. Solitario, olvidado de su propia fama y bajo un sol impenitente restregándose sobre la meseta soriana, el castillo de Gormaz se limita a mirar con sus arcos de herradura como ojos esos campos de Castilla a los que nos llevara la poesía del gran Machado. Su carácter humilde contrasta con su papel en la Historia de España y son los viajeros quienes, extraordinariamente asombrados, devuelven el orgullo a este lugar con piropos y suspiros.  Leer artículo completo ➜

Peñafiel en 8 consejos (Qué ver y hacer)

Érase un castillo medieval anclado a una loma tal como lo hacen los barcos en el mar. El casco recubierto de almenas, el timón en la torre del homenaje, proa y popa haciendo de los campos castellanos su horizonte y finas bodegas en la base para poner a buen recaudo el mejor vino. Gritaría Sancho García en el año 1013 que aquella sería “la Peña más fiel de Castilla”, el faro de una reconquista que forzó el retroceso de las tropas del temible Almanzor para alejar del Duero a un Al-Andalus cada vez más vulnerable. De ese modo nacería Penna Fidele, por todos conocida como Peñafiel, que viera pasar a reyes poderosos, valientes caballeros y la pluma del infante Don Juan Manuel, autor del Conde Lucanor y grande de las letras españolas cuyos restos reposan para siempre en la villa vallisoletana.

Peñafiel y su castillo

Peñafiel, la reina de todas las escapadas en la provincia de Valladolid, tiene muchas posibilidades para ese viajero con corazón medieval deseoso de ser sorprendido. No soy objetivo con este lugar que posee, además de uno de los castillos medievales más bonitos de toda España, un carácter reposado y noble donde los haya. Pero como las aficiones y pasiones hay que compartirlas he preparado una pequeña guía con 8 consejos para saber qué ver y hacer en Peñafiel y sacarle todo el partido a ese barco de piedra amarrado en plena Ribera del Duero a punto de zarpar.  Leer artículo completo ➜

Visita a los castillos señoriales en el valle del río Esgueva

El vallisoletano más universal, Don Miguel Delibes, tenía una forma muy original de explicar la razón por la cual la gente de Valladolid tiende a llamar desde siempre la Esgueva al río Esgueva y en cambio el Pisuerga conserva intocable su género masculino. Decía que “Esgueva es la, femenino, tal vez por sus curvas y redondeces, tal vez por sus arrebatos intempestivos que, en determinados momentos de la historia, pusieron a remojo la ciudad. El Pisuerga, como río macho, es más ancho y corpulento, pero también más controlado”. No le faltaba razón al definir a la Esgueva como curvada e intempestiva si seguimos su último viaje hasta fundirse definitivamente con el Pisuerga. Los aproximadamente 60 km que el río recorre en Valladolid dejan un mar de páramos teñidos en primavera con el blanco de los almendros, un suave aroma a vino en bodegas agazapadas bajo inocentes lomas y la robustez de castillos señoriales capaces de impedir que los siglos imiten el curso acelerado de las aguas. En Valle Esgueva todo es posible menos el tiempo.

Castillo de Villafuerte de Esgueva (Valle Esgueva, Valladolid)

Precisamente en el castillo de Villafuerte, así como en el castillo de Encinas, ambos con el río Esgueva como insigne apellido, nos detuvimos a admirar sus murallas cuadradas y su torre del homenaje. Y aprendimos que no todos los castillos estuvieron hechos para la guerra. Es el caso de los castillos señoriales que enderezan la silueta del Valle del río Esgueva nos encontramos con símbolos inequívocos de la ostentación de familias de rancio abolengo que con los siglos se olvidaron incluso de su propia existencia. Os animamos a que nos acompañéis en esta ruta poco conocida en una provincia como Valladolid que no deja de sacar ases en la manga que nos obligan a regresar una y otra vez.  Leer artículo completo ➜

10 castillos que no perderse en un viaje al Alentejo

No es novedad mi afición apasionada a visitar castillos, la cual es una parte de ciertos viajes a la que le presto una atención que podría definir incluso de desmedida. En cuanto menos me lo espero termino subido en lo alto de un torreón o haciendo el paseo de ronda que antes recorrieron valerosos centinelas. La historia recogida en cada uno de ellos hace que constituyan por sí mismos verdaderos signos de identidad de ciudades y pueblos enteros que se han levantado a su alrededor. Por ello en los dos viajes que llevo hechos hasta ahora a la región de Alentejo, en Portugal, no he evitado dar protagonismo a esas imponentes fortalezasque siluetean y engrandecen pueblos de frontera o villas insignes de casas blancas y vistas prodigiosas desde las dehesas hasta el océano. Alentejo es tierra de castillos que conforman un paseo a tiempos medievales en los que el más fuerte era el que estaba más reforzado militarmente y gozaba de una envidiable situación estratégica.

Castillo de Beja (Alentejo, Portugal)

Visitar estas almas de piedra rematadas con almenas ha sido, por mi parte, una gustosa obligación, por lo que ahora es momento de confesar cuáles son esos diez castillos que más me han llamado la atención en el Alentejo. Son recomendaciones personales con justificación histórica e incluso diría que emocional. Porque, ¿qué es un viaje más que un recorrido a través de las emociones?  Leer artículo completo ➜

El castillo de Trakai, orgullo medieval de Lituania

Entre lagos y verdes arboledas, sostenido por las aguas como si fuera un milagro, nace y se refleja el castillo de Trakai, del que nadie duda se trata de la fortaleza medieval más hermosa de Lituania. Sus muros y torreones de ladrillo son accesibles a pie tras surcar dos puentes de madera en un entorno tan idílico que parece de cuento. Los cisnes y patos confunden sus siluetas con los de los pequeños botes de pesca que rodean el símbolo patrio por antonomasia de todos los lituanos. Trakai es el recuerdo de una historia compartida con otros pueblos y de fondo la figura de Vytautas el Grande, que logró en la Edad Media que las fronteras de Lituania se extendieran nada menos que del Mar Báltico al Mar Negro, con las tropas mongoles del gran Tamerlán acechando un paso. El propio Vytautas, nacido en el castillo, es el héroe nacional que ondea en las banderas del subconsciente lituano, que se siente tremendamente orgulloso e identificado con sus raíces.

Castillo de Trakai (Lituania)

A poco más de media hora de distancia de Vilna se encuentra el castillo de Trakai, que se ha convertido en una de las visitas más interesantes e imprescindibles que se pueden hacer en Lituania. Llegar y asomarme al lago que lo sustenta fue uno de esos momentos que recordaré siempre de mi paso por tierras lituanas dentro de un fabuloso viaje a las Repúblicas Bálticas. La nostalgia vive en ese castillo que esconde aún demasiadas historias que merecen ser contadas. Leer artículo completo ➜

El castillo de San Felipe de Lara, un fortín antipiratas en Guatemala

Castillo de San Felipe de Lara en Izabal (Guatemala)

Que Guatemala no deja de sorprender es un hecho. Este país es un filón para los viajeros por poseer una naturaleza exhuberante, ser el corazón del mundo maya y contar con importantes restos coloniales. De su última faceta precisamente quería hablaros. Y para ello viajaremos a los siglos XVI y XVII en que los piratas saqueaban a placer las costas caribeñas con pericia y éxito para llenar sus arcas. En el límite en el que el Río Dulce pasa a convertirse en el Lago de Izabal, lo que viene a ser el Golfo Dulce que absorbía el comercio y mercancías entre la Corona y Guatemala, no hubo más remedio que combatir estas constantes embestidas construyendo un fortín que hiciera frente a los ladrones. Nació así el Castillo de San Felipe de Lara, que logró convertirse en un bastión antipiratas y uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar de todo Centroamérica. Leer artículo completo ➜

La ruta de los castillos de Guadalajara

Viajar es escapar, no importa si vas cerca o lejos sino cómo lo vives, cómo lo disfrutas. Abrir paréntesis a la semana y a la rutina es tan sano como necesario. Con el mero hecho de cambiar el chip se puede decir que el objetivo está más que cumplido. Bajo semejantes premisas nos marcamos una escapada de turismo rural a un diminuto y apartado pueblo de Guadalajara llamado Abánades desde el que no sólo encontramos el relax que necesitábamos sino que también nos sirvió de base para hacer una maravillosa ruta de castillos que dio forma a este pequeño viaje posible a dos pasos desde Madrid. La ruta de los castillos de Guadalajara desconozco si aparece en los libros o no como tal, porque esta tierra está bien poblada de ellos. Pudimos realizar un recorrido particular dejándonos llevar por estas fortalezas de tiempos inmemoriales que conforman la silueta de una provincia llena de secretos y posibilidades para los viajeros.

Castillo de Atienza (Guadalajara)

A continuación podréis ver lo que dio de sí esta ruta absolutamente improvisada por algunos de los mejores castillos de Guadalajara y así poder darle forma a una escapada corta desde Madrid (o desde donde se quiera). Una mezcla de turismo rural y el sabor de la búsqueda apasionada de rincones históricos que bien merecen no pasarse por alto. Leer artículo completo ➜

El castillo de Karlštejn, una joya fortificada a un paso de Praga

Si me preguntaran por una excursión corta desde Praga, de medio día apenas, no dudaría en recomendar hacer una visita al castillo de Karlštejn. El que para muchos es el castillo más hermoso y fotogénico de la República Checa fue una opción que no dudé en aprovechar en mi último día de viaje al país centroeuropeo. Me vuelven loco los castillos y después de consultar guías y leer distintas experiencias en internet tenidas lugar en Chequia me decanté por viajar hasta el castillo de Karlštejn, que fue uno de los sueños del Emperador Carlos IV, rey de los bohemios, quien ordenó su construcción en 1348. De estilo gótico y añadidos renacentistas esta imponente fortaleza utilizada durante muchos años para custodiar los tesoros reales se alza sobre una colina rodeada de bosques. El ascenso al castillo desde un camino que va atravesando un pequeño pueblo lleno de restaurantes y casitas color pastel desemboca en un verdadero prodigio de torreones y murallas.

Castillo de Karlštejn (República Checa)

La de Karlštejn es una de las postales checas que más me mereció la pena recolectar en forma de experiencia. Sin duda es un castillo de esos que dejan con la boca abierta. Leer artículo completo ➜