Guía un viaje a Yunnan, el secreto mejor guardado de China

En el suroeste de China nace una de las provincias más variopintas e increíbles del país asiático. Yunnan quiere decir “al sur de las nubes” y su nombre refleja esa ubicación privilegiada que le permite vivir en una eterna primavera durante todo el año. Tras recorrer buena parte de Yunnan en un viaje maravilloso lleno de aprendizajes, certezas y sorpresas me di cuenta que allí estaba esa China que venía buscando desde hacía mucho tiempo. Un collage de paisajes dispares de terrazas de arroz con el sol reflejándose en el agua y grandes montañas que nos prometen un ascenso a fabulosos rincones tibetanos. El sinuoso sendero de la ruta del té y los caballos del cual ya habló Marco Polo. La tradición a la vista de las distintas etnias que visten con colores y autenticidad su forma de entender la vida. Porque así es Yunnan, un largo camino a la diversidad y a las muchas verdades que todavía esconde el lejano oriente.

Lijiang (Yunnan, China)

¿Qué ver en Yunnan? ¿Cuáles son esas experiencias que no debemos perdernos? ¿Cómo llegar? Para resolver algunas cuestiones a quienes tengan interés de hacer un viaje a Yunnan y profundizar en los imprescindibles de esta provincia he preparado una guía y una hoja de ruta con numerosos lugares y buenos consejos con los que descubrir paso a paso el secreto mejor guardado de China.  Leer artículo completo ➜

Una visita a los osos panda en su casa de Chengdú (China)

Leía hace algún tiempo en un reportaje de National Geographic que eso de que los osos panda nos resulten tan irresistibles tiene incluso explicación científica. Al parecer durante toda la vida retenemos en nuestro subconsciente ciertas características infantiles y cuando observamos un animal con la ternura de un bebé se estimula nuestra producción de oxitocina, la considerada como “hormona del amor”.  Internet está lleno de vídeos de adorables ositos panda con números récord en visualizaciones. Y sí, reconozco que a mí también me encantan. Así que cuando planeé viajar al suroeste de China me detuve unos días en Chengdú para visitar, entre otras cosas, el Centro de Investigación y Cría del Panda Gigante y así contemplar de cerca a estos animales a los que entran ganas de achuchar como a un peluche.

Oso panda de Chengdú (China)

Aunque son oriundos de las montañas de Sichuan, en Chendú desde 1987 llevan haciendo una labor encomiable que les ha llevado a lograr más de 200 nacimientos de una especie que hasta hace muy poco rozaba su propia extinción. Hoy día el centro es una de las atracciones más importantes con las que cuenta la ciudad china.  Leer artículo completo ➜

Esa China que andaba buscando (y encontré) en Yunnan y Sichuan

No siempre uno encuentra en sus viajes lo que andaba buscando. Y menos cuando se lleva a cabo en un país absolutamente cambiante como es China. Pero en mi último viaje a Yunnan (y una pequeña parte de Sichuan), en el suroeste chino, tuve la ocasión y la fortuna de sumergirme en esa eterna primavera del país al sur de las nubes, en la ruta milenaria del té y los caballos que parece seguir latente en cada plaza y cada sendero. También en una sucesión de templos, monasterios, grandes budas de piedra y deidades desconocidas donde la religión cambia tan sólo de apellido. Un lugar en el que las etnias minoritarias arropan sus tradiciones más antiguas y luchan por reafirmarse para escapar de su propio olvido. Y en el que los paisajes vibran para transformar un mar de arrozales puramente surasiático en las cumbres nevadas de imponentes colosos alimentados por los vientos tibetanos.

Arrozales de Yuanyang (Yunnan, China)

Siguiendo las sinuosas curvas del Yangtzé me perdí en un sendero lleno de contradicciones que resultaron ser todas ciertas. Y el único fin era encontrar la China que había venido a buscar. Aunque el tiempo me terminó demostrando que en realidad fue ella la que terminó encontrándome a mí.  Leer artículo completo ➜

Rumbo al suroeste de China: Yunnan y Sichuan

Yunnan significa “país al sur de las nubes”. Y supuestamente las nubes a las que se refiere son las de Sichuan. Ambas provincias forman parte de todo un conglomerado cultural y paisajístico que se encuentra en el suroeste de China. Conocidas por ser el último refugio del oso panda gigante pero, sobre todo, son importantes por la diversidad de etnias que las pueblan. En toda China hay en torno a 55 de estas etnias. La abrumadoramente mayoritaria en el país es la Han, pero sólo en Yunnan hay 25 de éstas (y en un tamaño como España). De ahí que todavía permanezcan muchas de las particularidades de estas comunidades en una zona que limita al sur con países del sudeste asiático como Vietnam, Myanmar o Laos, mientras que al norte u oeste se sumerge en las llanuras tibetanas.

Sele en Macao (China)

Allí es donde pretendo viajar. Y hacia allí es donde parto hoy mismo. Con la sana intención de perderme por unas semanas en esa China profunda y diversa vuelco todas mis esperanzas en poder contaros lugares y momentos que merezcan la pena. Así será… Leer artículo completo ➜

Las grutas de Yungang y los 50.000 Budas del Monte Wuzhou

Hace más de mil quinientos años en China, en plena Dinastía Wei del Norte, se mandó construir en las faldas del Monte Wuzou (cerca de la ciudad de Datong) una de las más sublimes obras de arte budista en el mundo. Se excavaron un total de 252 cuevas a lo largo de un kilómetro de ancho, las cuales fueron decoradas con nada menos que 50.000 estatuas de Buda, Bodhisattvas y demás criaturas de una religión que se expandía a toda velocidad por todo el Imperio. Distintas influencias artísticas se mezclaron con la amalgama de la Ruta de la Seda en el fondo, y bajo el mandato de una sola dinastía varias decenas de miles de personas trabajaron en este tesoro que desde el año 2001 es Patrimonio de la Humanidad. El preciosismo de las esculturas es suficiente motivo para incluir Datong dentro de un viaje a China. Por fortuna leí sobre este lugar justo cuando estaba preparando la ruta del Transmongoliano y por ello pude acercarme con mis amigos a conocer los secretos que se esconden tras las paredes huecas del Monte Wuzhou.

Foto de las Grutas de Yungang (China)

Las grutas de Yungang nos acercan a una China milenaria aferrada a un budismo que estaba echando el lazo a gran parte del continente asiático y que se quedó para siempre en aquellas lejanas montañas. Leer artículo completo ➜

Qué ver y hacer en Macao: Guía de viaje

Érase en China un lugar llamado Macao en el que se escuchan fados y se bebe vino de Oporto mientras el incienso sobrevuela un templo taoísta en una montaña. La niebla imprime saudade a la tierra más portuguesa del Lejano Oriente. Durante más de cuatro siglos y hasta 1999 Macao perteneció a Portugal como colonia lusa en ultramar. Este puerto esencial en la ruta de las especias y en la expansión del cristianismo en China vive ahora su propio presente manteniendo las huellas de su historia por un lado, mientras por el otro no deja de crecer para mirar al mañana. Esta Región Administrativa Especial también tiene algo de Las Vegas con su apuesta clara por los casinos, los hoteles cinco estrellas, el entretenimiento y una gran oferta de lujo asiático.

Rúa da Felicidade en Macao

La ciudad más densamente poblada del planeta, le guiña un ojo a su vecina Hong Kong, para ser uno de los destinos con mayor pujanza de Asia. Pero sin olvidarse de que un día fue un pedacito de Portugal y de que siempre le quedará de la tierra de los navegantes algo más que un casco histórico colonial Patrimonio de la Humanidad. Los viajeros tienen mucho que ver y hacer en Macao y desde aquí os vamos a dar las pistas para sacarle todo el partido a la China que fala portugués.  Leer artículo completo ➜

Macao, el legado portugués en la Gran China

Tras 442 años de presencia portuguesa en Macao, una pequeña región situada el sudeste chino y separada de Hong Kong por el Delta del río de las Perlas, terminaba en 1999 un largo periodo como colonia europea en Asia. Una delgada península y dos pequeñas islas ven cómo a pesar de los casinos y los hoteles de lujo que conforman Las Vegas del Lejano Oriente, aún queda mucha saudade de Portugal en sus calles, todavía apodadas como rúas. Los restos del pasado colonial se resisten a apagarse en una pequeña Lisboa oriental donde aún se conservan fabulosas fachadas barrocas en el casco viejo, se brinda con vino alentejano y por suerte no resultan necesarios los palillos chinos para degustar el mejor bacalhau à brás a este lado del Pacífico.

Fachada de la Avenida Almeida Ribeiro de Macao

El objetivo de mi viaje a Macao fue la búsqueda de las huellas portuguesas que sobreviven en la considerada como una peculiarísima excepción administrativa e histórica en territorio chino. Huellas que demuestran que el legado luso continúa estando más vivo que nunca.  Leer artículo completo ➜

Rumbo a Macao, la China que “fala” portugués

Estos días le contaba a amigos y familiares que me marchaba de viaje a Macao. Y las pregunta no se hacía esperar. ¿Macao? ¿Pero eso dónde está? ¿A qué sitio raro vas a perderte esta vez? Los rostros de extrañeza eran tales que me veía obligado a despejar confusiones y explicar que Macao forma parte de la República Popular China pero en régimen especial, como lo está Hong Kong, y que fue colonia portuguesa hasta el año 1999. Este enclave luso en Cantón (Sudeste chino) que se mantuvo cerca de cinco siglos bajo la tutela de Portugal representa, no sólo uno de los últimos bastiones del colonialismo nacido en la Edad Moderna sino también una excepción capitalista en un país gobernado por un régimen comunista. Más rico que Las Vegas y con mayor densidad de población que ningún otro territorio del planeta, Macao pretende dejar de ser una incógnita. Mi misión para ello es que lo descubramos juntos a partir de hoy.

Sele en un templo chino

Razones no le faltan a Macao para que me atrajera desde hace mucho tiempo. Entre ellas la conservación de un casco histórico portugués proclamado Patrimonio de la Humanidad, una mezcla de religiones y tradiciones propias de uno y otro lado del mapa y el carácter macaense o patuá de quienes se mezclaron para falar portugués en el Lejano Oriente.  ¿Me acompañáis a esta nueva aventura?  Leer artículo completo ➜

Transiberiano 2005

Si hay un viaje que supuso un antes y un después a mi voraz ansia de conocer mundo, éste es el denominado Transiberiano que llevé a cabo junto a mis amigos del barrio en el verano de 2005. Y no sólo cambió mi ambición viajera sino que influyó en mi forma de mirar las cosas, de establecer objetivos y de saber marcar el camino a una temporada que no había sido fácil. Quizá por inesperado, por las fantásticas personas con las que lo hice, por el momento de mi vida en que me encontraba y por ser un recorrido tan excitante como llamativo, puedo decir que fue el viaje de mi vida. Superarlo supone una dificultad casi extrema, aunque por supuesto, no cesaré en mi empeño de sentirme igual de feliz, igual de vivo… Me abrió los ojos y desde entonces no los he vuelto a cerrar.

Leer artículo completo ➜