Ideas para una escapada perfecta en el Alto Ampurdán

El último salto de la Costa Brava antes de entrar a Francia por Portbou o la Jonquera no puede ser más prometedor. El Alto Ampurdán (oficialmente en catalán Alt Empordà) guarda vibrantes propuestas para todos los gustos en el que lo mismo te tiras en paracaídas como que te dejas caer por un silencioso claustro románico de un monasterio del medievo. Con playas espléndidas, un cielo gastronómico de Estrellas Michelin, soberbios conjuntos arqueológicos como Ampurias y buena parte del universo creativo de ese genio llamado Salvador Dalí. Por si parece poco tiene castillos, pueblos con encanto, festivales de música y un buen número de bodegas donde brindar por la nueva cosecha a este lado del Mediterráneo.

Ventana de la casa de Dalí en Portlligat (Cadaqués, Alto Ampurdán)

Para disfrutar de una escapada perfecta a esta comarca gerundense, me gustaría compartir contigo una serie de ideas que harán que tu viaje sea lo más completo posible. ¿Quieres saber qué ver y hacer en un viaje al Alto Ampurdán? Entonces no lo pienses más y acompáñame…  Leer artículo completo ➜

Costa Brava, territorio festivalero

No hay mejor momento que el verano para darse a los festivales de música y disfrutar de conciertos al aire libre. El pasado verano, en pleno agosto, tuve la oportunidad de vivir un concepto festivalero muy diferente en la Costa Brava. La provincia gerundense, y no sólo durante el estío, se encarga de organizar múltiples eventos culturales en entornos privilegiados. Escenarios como un castillo, un saliente que se asoma al mar o una plaza medieval bajo las estrellas son la parte y el todo de una experiencia tan enriquecedora que va más allá de una mera actuación.

Julieta Venegas en el Festival de Cap Roig

La Costa Brava es territorio festivalero. De eso no tengo ninguna duda. Bastaron tres días en tres festivales completamente diferentes para captar la esencia mediterránea más pura endulzada con los acordes y grandes voces de los artistas a los que he ido a ver tocar.  Leer artículo completo ➜

10 cosas que aprendí en mi último viaje a la Costa Brava

Adoro la Costa Brava porque cada vez que me aproximo a ella me enseña cosas diferentes. Resulta del todo comprensible que se convirtiera en la locura más razonable de Dalí, en un plato deconstruido de Ferrán Adriá o en la protagonista de las metáforas más hermosas que Serrat le dedicó al Mediterráneo. Este tesoro que se extiende por territorio gerundense por el litoral hasta abrazar el último balcón del Pirineo constituye uno de esos universos caleidoscópicos que van mostrando una imagen distinta cada vez. Calas pintorrojeando de turquesa el fondo del mar, monstruos medievales desfigurando el mejor románico catalán desde lo alto de un capitel, masías de piedra donde desayunar pa amb tomàquet viendo amanecer o esas encantadoras casitas blancas que sueñan con ser el Cap de Creus forman parte del imaginario de una de las regiones más fascinantes en el sur de Europa. Por eso no me canso de volver, ni de Cadaqués, Calella de Palafrugell o Peratallada, ni tan siquiera de esas tardes completamente mediterráneas que no terminan nunca.

Calella de Palafrugell, uno de los pueblos a pie de playa más bonitos de la Costa Brava

Mi infancia me llevó hasta allí en alguna ocasión, y luego tuve la suerte de regresar con los años. Pero probablemente esté último viaje a la Costa Brava haya sido el más inspirador de todos ellos. De eso trata el artículo de hoy precisamente, de las cosas que aprendí en esta andadura reciente por tierras catalanas.  Leer artículo completo ➜

Peratallada, un viaje a la Edad Media en la Costa Brava

Si alguna vez me preguntan cuál es el pueblo catalán más bonito que he visto en mi vida diré que aún me quedan muchos viajes a Cataluña para descubrirlo. Pero si me vuelven a insistir , aunque sea un poco, probablemente deba mojarme para confesar que para mí Peratallada, ubicado en la comarca gerundense del Baix Empordà, lo que viene a ser Costa Brava tierra adentro, se trata del pueblo medieval más hermoso y auténtico de cuantos he visitado en este territorio. Quizás sea porque allí mi reloj no sumó minutos sino todo lo contrario, se atrasó una madeja de siglos para convertir una escapada ampurdanesa en todo un viaje a la Edad Media.

Peratallada, quizás el pueblo medieval más bonito no sólo de Costa Brava sino de Cataluña

Sus laberínticas calles de piedra, su castillo de cuento y las enredaderas estrangulando muros y ventanas recuerdan a lo mejor de la Toscana. Son escenarios de los libros de caballerías, con ese repique solemne de campanas, ese chirriar de espadachines imaginarios y el perfumado aroma de las buganvillas colándose en los callejones. Peratallada bien vale un viaje en el tiempo.  Leer artículo completo ➜

Aprendiendo a volar en el túnel del viento de Empuriabrava

Recientemente una conocida marca de refrescos utilizó el siguiente lema para un divertido anuncio de televisión: “La increíble sensación de venirse arriba”. Recurro a él porque no encuentro frase más apropiada para definir la primera vez que pude volar en el túnel del viento. En Empuriabrava, (Alto Ampurdán, Girona), junto al lugar donde salté en paracaídas años atrás, pude disfrutar de una de las experiencias más divertidas y adrenalíticas de toda mi vida. Este simulador compuesto por turbinas de viento en un enorme tubo de cristal lleva décadas siendo utilizado por los paracaidistas profesionales para obtener la sensación real de la caída libre y así entrenar sus saltos. Afortunadamente los avances tecnológicos y normativos permiten que hoy día sea utilizado como actividad turística para toda clase de personas que deseen aprender a volar utilizando su cuerpo y así ser capaces de sentirse Superman por unos minutos.

Sele en el túnel del viento de Empuriabrava (Costa Brava, España)

En el túnel del viento de Empuriabrava aprendí a ser consciente de que volaba, de que el más mínimo movimiento de mi cuerpo acarreaba consecuencias que me permitían subir o bajar a mi antojo. Y de que no existen imposibles, sino el tiempo necesario para alcanzarlos. Leer artículo completo ➜

Saltando en paracaídas en Empuriabrava

Miro una vez más la lista de “cosas que hacer sí o sí en esta vida” y aparece en los primeros puestos una frase marcada fuertemente sobre el cuaderno de notas, como si las letras hubiesen sido repasadas con el bolígrafo en varias ocasiones. Esta inequívoca señal de conceder importancia a algo refleja tan sólo tres palabras en mayúsculas: TIRARME EN PARACAÍDAS. Experimentar la sensación de caer desde una altura considerable siempre lo había considerado un reto al que tenía que ir muy concienciado. Podía ser lo más cerca que iba a estar de ese sueño que tenemos desde pequeños, que es volar. Porque cuando uno da un salto y vive en sus carnes la caída libre se encuentra muy cerca del cielo, a expensas del viento que mece el planeo de las aves y de esa pregunta eterna de si se abrirá el paracaídas cuando debe. Una mezcla de ilusión y temor al mismo tiempo, pero al fín y al cabo algo que desde dentro se desea con fuerza. Cuando tuve la posibilidad de realizarlo en Ampuriabrava (Empuriabrava en catalán), una de las mejores zonas del mundo para realizar esta actividad y que se encuentra en la comarca del Alto Ampurdán (provincia de Gerona), no me lo pensé dos veces. Sin comerlo ni beberlo me ví subido a una avioneta junto a mis compañeros blogueros con los que estaba viviendo la #Catalunyaexperience, un blogtrip montado por Minube para saborear las mieles que las tierras catalanas dispensan al viajero. La puerta se abrió y casi en cuclillas me fui acercando al borde junto al monitor con el que iba a dar el salto en tándem. La razón se aferraba a las barras del avión, al último suspiro en lugar seguro. La tensión recorría todo mi cuerpo, aunque dejaba el corazón libre para vivir lo que tenía delante, una caída a 4000 metros de altura en los cielos ampurdaneses, la sensación más parecida a volar…

Saltando en Tándem con Skydive Empuriabrava

¿Que si tuve miedo? ¿Que qué sentí al abrirse la puerta de la avioneta? ¿Cuánto duró la caída? ¿Dónde lo hice? Preguntas con respuesta y lo que no debe faltar en una experiencia como esta… el vídeo en el que se ve todo el proceso de un Salto en Tándem como este. No todos los días se tira uno en paracaídas… Leer artículo completo ➜