Peratallada, un viaje a la Edad Media en la Costa Brava

Si alguna vez me preguntan cuál es el pueblo catalán más bonito que he visto en mi vida diré que aún me quedan muchos viajes a Cataluña para descubrirlo. Pero si me vuelven a insistir , aunque sea un poco, probablemente deba mojarme para confesar que para mí Peratallada, ubicado en la comarca gerundense del Baix Empordà, lo que viene a ser Costa Brava tierra adentro, se trata del pueblo medieval más hermoso y auténtico de cuantos he visitado en este territorio. Quizás sea porque allí mi reloj no sumó minutos sino todo lo contrario, se atrasó una madeja de siglos para convertir una escapada ampurdanesa en todo un viaje a la Edad Media.

Peratallada, quizás el pueblo medieval más bonito no sólo de Costa Brava sino de Cataluña

Sus laberínticas calles de piedra, su castillo de cuento y las enredaderas estrangulando muros y ventanas recuerdan a lo mejor de la Toscana. Son escenarios de los libros de caballerías, con ese repique solemne de campanas, ese chirriar de espadachines imaginarios y el perfumado aroma de las buganvillas colándose en los callejones. Peratallada bien vale un viaje en el tiempo.  Leer artículo completo ➜

Costa Brava, territorio festivalero

No hay mejor momento que el verano para darse a los festivales de música y disfrutar de conciertos al aire libre. Este mes de agosto he tenido la oportunidad de vivir un concepto festivalero muy diferente en la Costa Brava. La provincia gerundense, y no sólo durante el estío, se encarga de organizar múltiples eventos culturales en entornos privilegiados. Escenarios como un castillo, un saliente que se asoma al mar o una plaza medieval bajo las estrellas son la parte y el todo de una experiencia tan enriquecedora que va más allá de una mera actuación.

Julieta Venegas en el Festival de Cap Roig

La Costa Brava es territorio festivalero. De eso no tengo ninguna duda. Me han bastado tres días en tres festivales completamente diferentes para captar la esencia mediterránea más pura endulzada con los acordes y grandes voces de los artistas a los que he ido a ver tocar.  Leer artículo completo ➜

Aprendiendo a volar en el túnel del viento de Empuriabrava

Recientemente una conocida marca de refrescos utilizó el siguiente lema para un divertido anuncio de televisión: “La increíble sensación de venirse arriba”. Recurro a él porque no encuentro frase más apropiada para definir la primera vez que pude volar en el túnel del viento. En Empuriabrava, Girona, junto al lugar donde salté en paracaídas años atrás, pude disfrutar de una de las experiencias más divertidas y adrenalíticas de toda mi vida. Este simulador compuesto por turbinas de viento en un enorme tubo de cristal lleva décadas siendo utilizado por los paracaidistas profesionales para obtener la sensación real de la caída libre y así entrenar sus saltos. Afortunadamente los avances tecnológicos y normativos permiten que hoy día sea utilizado como actividad turística para toda clase de personas que deseen aprender a volar utilizando su cuerpo y así ser capaces de sentirse Superman por unos minutos.

Sele en el túnel del viento de Empuriabrava (Costa Brava, España)

En el túnel del viento de Empuriabrava aprendí a ser consciente de que volaba, de que el más mínimo movimiento de mi cuerpo acarreaba consecuencias que me permitían subir o bajar a mi antojo. Y de que no existen imposibles, sino el tiempo necesario para alcanzarlos. Leer artículo completo ➜

Las Barrancas de Burujón, un paisaje de anuncio en Toledo

A veces no hay que irse demasiado lejos para viajar a paisajes deslumbrantes que uno imaginaría en países remotos. Cuando contemplé por primera vez Las Barrancas de Burujón , apenas a 30 kilómetros de la ciudad de Toledo, con motivo de una escapada corta de media tarde a este rincón de la provincia, me vinieron a la mente las semejanzas de lo que tenía delante. Por una parte los colores dorados del Gran Cañón del Colorado, por otro la forma caprichosa de las montañas que miran al Mar Muerto e incluso algún que otro áspero escenario del Death Valley californiano. Pero a su vez resultaba tan diferente, tan especial y, sobre todo, desconocido para lo que era capaz de transmitir que muy pronto me olvidé de parangones y me dediqué a disfrutarlo sin más.

Barrancas de Burujón (Toledo)

Las Barrancas de Burujón representan a uno de esos rincones de naturaleza deslumbrantes que tenemos a dos pasos y los cuales a veces pasan desapercibidos de puro milagro. En este caso aparecer fugazmente en un anuncio de Coca-Cola rodado en España hace varios años le sacó del anonimato. Lo que para muchos nos parecía el Gran Cañón resultaba estar en Toledo. Y eso, tenía que verlo con mis propios ojos.  Leer artículo completo ➜

Hotel Termal Burgo de Osma, el balneario renacentista

El balneario regresa a la universidad. Y no me lo estoy inventando. Si no, qué mejor ejemplo que remitirnos a lo que sucede en la bella localidad soriana de Burgo de Osma, la cual ha visto renacer un antiguo edificio del siglo XVI de la que fuera la Universidad de Santa Catalina para dar lugar a uno de los mejores complejos termales que existen en Castilla y León. Bajo el amparo de una deliciosa fachada plateresca y un hermosísimo claustro renacentista donde las gárgolas observan fijamente un cuadrado dominado por arcos de medio punto, nos hacemos Doctores cum laude del agua y el relax. Las habitaciones dan al patio y a una cúpula transparente donde surge el corazón de un hotel termal con una gran piscina de chorros y burbujas donde se ofrecen los mejores avances de la hidroterapia, una zona de contrastes convertida en una auténtica máquina del placer y todos aquellos espacios en los que venir a relajarse sientan cátedra.

Patio interior del Hotel Termal Burgo de Osma

Con el Hotel Termal Burgo de Osma rebrota la idea humanista de centrarse en uno mismo, cuidarse y sacarle todo el partido a una forma ancestral de relajarse como es el de disfrutar de un buen baño y aprovechar las propiedades que ofrece. Y todo en un entorno espectacular y con mucha historia como es una universidad del Renacimiento en el corazón de la provincia de Soria. Bienvenidos al balneario renacentista donde se imparte el doctorado de las aguas.  Leer artículo completo ➜

Sierra de Gata, el paraíso encontrado

En el nordeste de la provincia de Cáceres, separada de Portugal por una mera línea imaginaria, vive agazapada y silenciosa Sierra de Gata, uno de los últimos paraísos de esa Extremadura que emociona y sorprende a partes iguales. Las Hurdes o los montes salmantinos son también linde de un rincón cacereño en el que aún se perciben los efectos de su prolongado aislamiento geográfico. En este universo de montaña, bosques, olivos y castañares el color verde intenso acuna los valles de la comarca. Y pueblos con encanto medieval vestidos de pizarra, barro, granito o con los entramados de madera aireando su vejez, se escapan del silencio con un habla peculiar que se escucha dentro y fuera de las paredes de las casas. Aquí todavía se escucha A Fala, lengua que mezcla desde tiempos de la Reconquista el galaico-portugués con el astur-leonés, fruto de esa bendita impermeabilización cultural y de una férrea identidad.

Casa de Robledillo de Gata (Sierra de Gata, Extremadura)

Muchas veces se dice eso de que Extremadura es la gran desconocida de España. En ese caso me apresuro a asegurar que Sierra de Gata sería algo así como “la desconocida de la gran desconocida”, ese paraíso perdido… y encontrado en el que formalizar un paréntesis de autenticidad donde poder escapar cuando lo necesitamos.  Leer artículo completo ➜

Culto al tiempo en la villa medieval de Pedraza

Acurrucada entre murallas y con la Sierra de Guadarrama como telón de fondo, Pedraza respira el aire gastado de los siglos. Pocas, muy pocas, tienen la fortuna de estar consideradas como una de las villas medievales mejor conservadas no sólo de SegoviaCastilla y León, sino también de España. Este pequeño universo de casonas blasonadas, plaza porticada, iglesia románica e incluso su propio castillo en el cual hubo reos de sangre real, juega a no cumplir años, a dejar que el tiempo sólo pase para los demás, para sus habitantes y visitantes que acuden a admirar el porte recio de la que para muchos es una escapada incapaz de decepcionar.

Castillo de Pedraza (Segovia)

A poco más de una hora y media en coche desde Madrid, Pedraza nos ofrece un paseo por el tiempo donde, por supuesto hay mucho que ver, pero sobre todo que sentir y saborear. Leer artículo completo ➜

En los adentros de Cueva Coventosa, la catedral de la espeleología

La comarca cántabra del Alto Asón guarda muchos secretos escondidos más allá de donde se pone el sol o moja la lluvia. Este intenso valle refugiado en la Cantabria más oriental e inédita posee más de tres mil cuevas cuyas galerías se pierden en el origen de los tiempos. Mientras la luz natural toca tan sólo las aperturas que permanecen abiertas en los montes teñidos de verdor y niebla matutina, se cierne en la montaña el Reino de la oscuridad y el silencio gobernado por la ley del subterráneo. Entre estalactitas y estalagmitas, gotas de agua preservadas para la eternidad, el Valle del Asón presume ser la capital de la espeleología en Europa con la cueva Coventosa como su insigne catedral.

Cueva Coventosa (Cantabria)

Durante mi último viaje a Cantabria tuve la oportunidad de adentrarme en la cueva de Coventosa, con más de 35 kilómetros de galerías, para dar un espeleopaseo que se convirtió no sólo en una formidable experiencia sino también en una gran aventura, a pesar de no ser más que un simple aficionado a esta adrenalítica actividad. Leer artículo completo ➜

El día que hice la visita salvaje a Cabárceno

El Parque de la Naturaleza de Cabárceno desde bastidores, esa era la propuesta de la denominada visita salvaje que tuve la ocasión de realizar en uno de los lugares más populares de Cantabria. Ya había estado anteriormente de pasada pero esta vez recorrería el parque de otro modo junto a cuidadores y entrenadores para conocer de primera mano el funcionamiento de este valoradísimo modelo de conservación y concienciación natural. Durante una jornada completa aprendí de la labor que se realiza en el parque, lo que no se ve, y tuve más cerca que nunca elefantes, rincocerontes, jirafas, gorilas, tigres, guepardos, osos o incluso grandes rapaces.

Osos en Cabárceno (Cantabria)

Sin duda la visita salvaje a Cabárceno fue de esas experiencias que me dejaron huella. Una manera muy distinta de disfrutar y comprender el parque tras las bambalinas. Leer artículo completo ➜

Peñafiel en 8 consejos (Qué ver y hacer)

Érase un castillo medieval anclado a una loma tal como lo hacen los barcos en el mar. El casco recubierto de almenas, el timón en la torre del homenaje, proa y popa haciendo de los campos castellanos su horizonte y finas bodegas en la base para poner a buen recaudo el mejor vino. Gritaría Sancho García en el año 1013 que aquella sería “la Peña más fiel de Castilla”, el faro de una reconquista que forzó el retroceso de las tropas del temible Almanzor para alejar del Duero a un Al-Andalus cada vez más vulnerable. De ese modo nacería Penna Fidele, por todos conocida como Peñafiel, que viera pasar a reyes poderosos, valientes caballeros y la pluma del infante Don Juan Manuel, autor del Conde Lucanor y grande de las letras españolas cuyos restos reposan para siempre en la villa vallisoletana.

Peñafiel y su castillo

Peñafiel, la reina de todas las escapadas en la provincia de Valladolid, tiene muchas posibilidades para ese viajero con corazón medieval deseoso de ser sorprendido. No soy objetivo con este lugar que posee, además de uno de los castillos medievales más bonitos de toda España, un carácter reposado y noble donde los haya. Pero como las aficiones y pasiones hay que compartirlas he preparado una pequeña guía con 8 consejos para saber qué ver y hacer en Peñafiel y sacarle todo el partido a ese barco de piedra amarrado en plena Ribera del Duero a punto de zarpar.  Leer artículo completo ➜

Visita a los castillos señoriales en el valle del río Esgueva

El vallisoletano más universal, Don Miguel Delibes, tenía una forma muy original de explicar la razón por la cual la gente de Valladolid tiende a llamar desde siempre la Esgueva al río Esgueva y en cambio el Pisuerga conserva intocable su género masculino. Decía que “Esgueva es la, femenino, tal vez por sus curvas y redondeces, tal vez por sus arrebatos intempestivos que, en determinados momentos de la historia, pusieron a remojo la ciudad. El Pisuerga, como río macho, es más ancho y corpulento, pero también más controlado”. No le faltaba razón al definir a la Esgueva como curvada e intempestiva si seguimos su último viaje hasta fundirse definitivamente con el Pisuerga. Los aproximadamente 60 km que el río recorre en Valladolid dejan un mar de páramos teñidos en primavera con el blanco de los almendros, un suave aroma a vino en bodegas agazapadas bajo inocentes lomas y la robustez de castillos señoriales capaces de impedir que los siglos imiten el curso acelerado de las aguas. En Valle Esgueva todo es posible menos el tiempo.

Castillo de Villafuerte de Esgueva (Valle Esgueva, Valladolid)

Precisamente en el castillo de Villafuerte, así como en el castillo de Encinas, ambos con el río Esgueva como insigne apellido, nos detuvimos a admirar sus murallas cuadradas y su torre del homenaje. Y aprendimos que no todos los castillos estuvieron hechos para la guerra. Es el caso de los castillos señoriales que enderezan la silueta del Valle del río Esgueva nos encontramos con símbolos inequívocos de la ostentación de familias de rancio abolengo que con los siglos se olvidaron incluso de su propia existencia. Os animamos a que nos acompañéis en esta ruta poco conocida en una provincia como Valladolid que no deja de sacar ases en la manga que nos obligan a regresar una y otra vez.  Leer artículo completo ➜