Días de vino y termas en Ourense y Ribeira Sacra

Galicia tiene el don de desconectarme del alejetreo, el ruido y el estrés para conectarme de pleno con la naturaleza, la gastronomía y sus muchas historias escritas en piedra, ya sea en cruceiros medievales cubiertos de musgo o espirales celtas redimensionando las rocas. Así lleva haciéndolo mis últimos veinte años, que sin duda he celebrado a lo grande estos días. Un aniversario que recuerda que año tras año he regresado a tierras gallegas para volver a recordar quién soy (y quien quiero ser). Muchas veces vuelvo a los mismos sitios donde pasé mi infancia y adolescencia, pero siempre me gusta añadirle lugares y momentos nuevos. Por eso antes de partir hacia Rías Baixas me marché con Rebeca a relajarnos en las termas naturales de la estupenda (y menos conocida de lo que debería) ciudad de Ourense así como asistir a los paisajes rotundos del Cañón del río Sil y visitar alguna de las bodegas en que practican eso que se conoce como “viticultura heroica” en la Ribeira Sacra lucense.

Sele en el Cañón del Sil (Ribeira Sacra, Galicia)

Días de vino y termas. De dormir en un viejo pazo. De conducir por aldeas minúsculas con su corazoncito románico latiendo en muros gastados por el tiempo. Y de disfrutar de la verde Galicia a remojo en el agua caliente y sulfurosa que mana de las profundidades de a terriña. Leer artículo completo ➜

Costa Brava, territorio festivalero

No hay mejor momento que el verano para darse a los festivales de música y disfrutar de conciertos al aire libre. El pasado verano, en pleno agosto, tuve la oportunidad de vivir un concepto festivalero muy diferente en la Costa Brava. La provincia gerundense, y no sólo durante el estío, se encarga de organizar múltiples eventos culturales en entornos privilegiados. Escenarios como un castillo, un saliente que se asoma al mar o una plaza medieval bajo las estrellas son la parte y el todo de una experiencia tan enriquecedora que va más allá de una mera actuación.

Julieta Venegas en el Festival de Cap Roig

La Costa Brava es territorio festivalero. De eso no tengo ninguna duda. Bastaron tres días en tres festivales completamente diferentes para captar la esencia mediterránea más pura endulzada con los acordes y grandes voces de los artistas a los que he ido a ver tocar.  Leer artículo completo ➜

Hotel Don Pancho, el resurgimiento de un clásico en Benidorm

Hay clásicos que nunca mueren, que por mucho que los mires o los escuches te siguen trayendo recuerdos imborrables (y alguna que otra sonrisa). Para mí eso es Benidorm, un clásico, el lugar de mis vacaciones infantiles en familia, mis primeros chapuzones entre olas, esos paseos nocturnos en los que se mezclaban las canciones de Manolo Escobar con lo último de Stevie Wonder. Y la mirada de mi padre, mi madre y mi hermana, a quienes les debo todo. Quizás por eso recientemente tuve ganas de vivir un fin de semana de revivals y regresar veinte años después a la ciudad alicantina, hospedándome además en un hotel más famoso incluso que el islote de Benidorm. Y me refiero al mítico e inconfundible Hotel Don Pancho, el cual lleva más de cuatro décadas acogiendo turistas de medio mundo, y donde más de una vez jugué a creerme Superman siendo tan sólo niño.

Sele en la terraza de la habitación del Hotel Don Pancho (Benidorm)

El Hotel Don Pancho, sin perder su filosofía y las razones por las que la gente regresa una y otra vez, acaba precisamente de reabrir sus puertas tras hacerse un lifting completo y entrar por la puerta grande en el siglo XXI. Volví a Benidorm y a este hotel ya como un hombre casado para rememorar algunos de los momentos más bonitos de mi vida. Y, por supuesto, disfrutar del mar donde aprendí a nadar.  Leer artículo completo ➜

8 razones para hacerse una escapada a Talavera

Si observamos Talavera de la Reina desde la lejana posición de la autovía de Extremadura sobresale el pilono vertical de su puente, el más alto de España y por poco de toda Europa. También se dejan apreciar edificios de viviendas desordenados y a la vista poco atractivos fruto de un crecimiento mal planificado. Pero no conviene dejarse engañar por la primera impresión e indagar en esta caja llena de sorpresas. A escasa hora y media de Madrid, donde el curso del río Tajo aumenta de grosor, Talavera aguarda a los viajeros en la cima de la tradición cerámica nacional, con una basílica ornamentada con azulejos digna de estudiar en los libros de arte como es la de la Virgen del Prado, algunos de los mejores ejemplos de mudéjar en la península y al abrigo de sus fuertes murallas y torres albarranas que reflejan su glorioso pasado árabe.

Plaza del Pan en Talavera de la Reina

Hoy, la que los musulmanes llamaron Talabira, sigue poseyendo suficientes atractivos para rendirle una merecida visita. Y si no me crees, te lo cuento a base de poderosas razones para hacerse una escapada a Talavera, ya sea de un día o dos, y exprimir lo mucho que atesora la gran desconocida que se refleja en aguas del Tajo.  Leer artículo completo ➜

Talavera de la Reina a través de sus azulejos

Talavera de la Reina es al azulejo lo que China a la porcelana, Egipto al papiro y la Selva Negra a los relojes de cuco. Es decir, la Historia ha hecho de ellos una unión indisoluble, incluso un apellido fácil de reconocer. La tradición ceramista talaverana llevó a que de esta localidad castellano-manchega salieran algunas de las mejores manufacturas jamás llevadas a cabo en un alfar. Hoy día sigue esta industria siendo referencia y sus calles se recorren a base de conjuntos preciosos de azulejos que decoran templos religiosos, comercios, museos y buena parte del mobiliario urbano.

Talavera de la Reina en azulejos

Para darnos cuenta de que la azulejería de Talavera de la Reina es el mejor marco para este cuadro de época, os propongo darnos un paseo a través de varias imágenes con las que estoy convencido entrarán unas ganas tremendas de hacerse una escapada a la ciudad bañada por el Tajo.  Leer artículo completo ➜

La trilogía del arte mudéjar en Talavera de la Reina

Reconozco que me apasiona el arte mudéjar. La inclusión de elementos artísticos propios del arte islámico de Al-Ándalus en estilos presentes de los reinos cristianos en la Península Ibérica durante la Edad Media como el románico y el gótico, constituye uno de los grandes hitos de la Historia del Arte. Cuando tengo la posibilidad trato de salir a buscar aquellos monumentos con arquerías ciegas, alfices, o ajedrezados que recuerdan este período tan prolífico. Recientemente tuve la ocasión de hacer una escapada a Talavera de la Reina, situada a escasa hora y media desde Madrid, y descubrir que es una ciudad en la que predomina el arte mudéjar. Y disfruté de una visita a algunos de los lugares en los que hay clara presencia este estilo.

Iglesia de Santiago el Nuevo (Talavera de la Reina)

En este breve viaje quedé verdaderamente asombrado de tres preciosos templos religiosos en su casco viejo como son Santiago el Nuevo, El Salvador y la Colegiata de Santa María la Mayor, una verdadera trilogía del arte mudéjar en Talavera de la Reina que me dejó con muy buen sabor de boca y que debería formar parte sí o sí de cualquier itinerario en la ciudad castellano-manchega.  Leer artículo completo ➜

Monasterio de Valbuena, un balneario medieval en la Ribera del Duero

Un paseo por los corredores góticos del Monasterio de Santa María de Valbuena nunca fue tan placentero como lo es ahora. Durante siglos este emplazamiento monacal que el císter hizo suyo hasta la temible desamortización de Mendizábal, acogió a numerosos monjes, los mismos que iniciaron sin saberlo el mito del vino en la Ribera del Duero. Ahora, tras recuperarse de décadas de semiabandono, sirve como lugar de relajación y contemplación entre viñedos, pero sin oración, ejercicios espirituales ni tempraneros maitines. Y es que a mediados de 2015 Castilla Termal abrió en este lugar su último hotel balneario en la provincia de Valladolid, a dos pasos de Peñafiel y de las bodegas más importantes de la región.

Balneario Monasterio de Valbuena (Ribera del Duero, Valladolid)

El Monasterio de Valbuena ha renacido, respetándose el formidable conjunto histórico-artístico que posee, a orillas del río Duero como un balneario de la Edad Media en pleno siglo XXI. Y allí precisamente le dimos la bienvenida al año con nuestra primera escapada en pareja.  Leer artículo completo ➜

12 cosas que ver y hacer en Sevilla (Guía para primerizos)

Arturo Pérez-Reverte en La piel del tambor describía Sevilla como “una superposición de historias, de vínculos imposibles de explicar unos sin otros” y como un “rosario de tiempo, y sangre, y rezos en lenguas diferentes bajo un cielo azul” donde resulta fácil abstraerse de todo para escuchar incluso hablar a las piedras supervivientes de una historia sin igual. La primera vez que uno ve Sevilla con sus propios ojos no sabe dónde mirar o con qué escena quedarse, si con un mar de tópicos del sur volcados en los ajimeces de la Giralda, con un toque de guitarra retumbando en un callejón estrecho de la judería o con una frontera entre dos mundos en mitad del puente de Triana. Si de Toledo dicen que fue la ciudad de las tres culturas, de Sevilla habría que añadirle una cuarta, la del arte impregnado de alegría, la de la música y el vocerío a deshoras y, en definitiva, la cultura de vivir la vida como si fuera cada día el último.

Giralda de Sevilla

Me entusiasma Sevilla. Me temo que no soy sospechoso de lo contrario. Para compartir una de mis pasiones con otros viajeros he preparado una guía rápida para primerizos con lo mejor que ver y hacer en Sevilla en una escapada de un par de días. Se trata de una suma de lugares y momentos dignos de vivir en la capital andaluza. Volver ya será otra historia porque la vieja Híspalis nunca se termina de conocer nunca…  Leer artículo completo ➜

La sonrisa del Sol, el documental que viaja de Groenlandia a Canarias

Este mes se ha estrenado el documental titulado “La sonrisa del Sol” que muestra un viaje de contrastes, un largo paseo por las sensaciones en uno de esos proyectos antropológicos que garantizan la sorpresa y la emoción. Un grupo de once inuits procedentes de una remota y aislada aldea de la costa oriental de Groenlandia llamada Kulusuk viajan durante unos días a las Islas Canarias ofreciendo al espectador una colección magistral de reacciones, gestos y, sobre todo, sonrisas, al pasar de uno de los ambientes invernales más hostiles que existen a saborear el que para muchos se trata del mejor clima del planeta.

Playa de Canarias al atardecer

La sonrisa del Sol es una aventura en imágenes donde se captan a la perfección los extremos de lo que supone dar un salto en el océano Atlántico de más de 3000 kilómetros de distancia. Y donde cada paso se mide a través de las emociones. Leer artículo completo ➜

Las extrañas estatuas de la Lonja de la Seda en Valencia

El edificio más emblemático y probablemente más hermoso de la ciudad de Valencia es el que ocupa la antigua Lonja de la Seda, una joya de la arquitectura civil levantada con los últimos retazos del gótico tardío que se encuentra enclavada y protegida dentro del Patrimonio de la Humanidad que agrupa la UNESCO. Su construcción se inició a finales del siglo XV, viviendo el primer período del Descubrimiento de América y, por lo tanto, el traslado del cuerpo, el alma y el poder de los puertos comerciales más importantes del Mediterráneo al Atlántico. Realmente fue una manera de dar un puñetazo en la mesa por parte de los mercaderes que se aferraban al que había sido un nudo comercial imprescindible en la Corona de Aragón. La Lonja o Llotja desde entonces llevó el apellido “de la seda” para honrar a uno de los gremios esenciales para comprender la ciudad.

Estatua de la Lonja de la Seda en Valencia

Pero la que es una visita imprescindible en Valencia requiere que la prestemos una atención especial y sepamos leer entre líneas sus muchos mensajes sobre la oscuridad del pecado, la brujería y, por tanto, el mal, a través de una magnífica e insólita colección de esculturas y gárgolas más propias del capitel de una iglesia románica que del que fuera el edificio estrella del Siglo de Oro valenciano levantado por esa acaudalada burguesía nacida de una larga tradición mercantil. Es entonces cuando nos sumergimos en un mar infernal habitado por monstruos y lo peor del ser humano con el que se trataba de aleccionar a una población iletrada capaz de comprender aquellos tétricos mensajes. Leer artículo completo ➜

Una visita al Museo Postal y Telegráfico en Madrid (Cartero por un día)

Me vienen a la mente esos tiempos no tan lejanos en que recibir una carta de un familiar que vivía en el extranjero, de ese amor de verano que vivía en la otra punta del país o una postal de tu mejor amigo durante sus vacaciones, se convertía en todo un acontecimiento. El mero hecho de recoger del buzón una carta manuscrita y descifrar las curvas de una letra algo enrevesada escrita a bolígrafo se trataba de una noticia que por sí misma era capaz de arrancarme una sonrisa. Hoy día, cuando no se recibe correspondencia como antes, los Christmas te llegan por whatsapp y los sobres no esconden más que tristes facturas, no viene mal recordar cómo funcionaban los envíos postales antes de que llegara la Era de internet. Y para ello me gustaría hablaros de un lugar que he tenido la suerte de conocer recientemente en Madrid y del que no sabía ni de su existencia hasta apenas días antes de visitarlo. Se trata del Museo Postal y Telegráfico, historia viva de las comunicaciones en España y en el mundo, que durante un buen rato fue capaz de trasladarme a esos tiempos de carteros en bicicleta, buzones con cabezas de león y sellos de solapa. O de los primeros telégrafos con código morse así como esas centralitas de madera en que todavía resuena la frase con voz femenina de “Le paso”.

Buzón del Museo Postal y Telegráfico de Madrid

Una visita al Museo Postal y Telegráfico permite darse un paseo bien entretenido por los dos últimos siglos no sólo para aprender sino también para revivir con nostalgia ese instante en que prácticamente se esperaba al cartero a la puerta de casa para recibir de sus manos el mensaje que uno tanto llevaba esperando. Y no me estoy refiriendo de tiempos pretéritos en blanco y negro, sino de ayer mismo… Leer artículo completo ➜