Molina de Aragón, corazón medieval y valiente del viejo Señorío

En el extremo oriental de Guadalajara, en un lugar perpetrado a base de batallas y de largos inviernos, surge uno de los pueblos más hermosos y medievales de Castilla. Molina de Aragón atesora viejas historias de moros y cristianos, de señores, señoríos y princesas. Una alineación de calles estrechas que atrapan las noches más frías miran hacia arriba buscando el abrigo de su inmenso castillo-fortaleza. Esta localidad de sangre castellana y apellido aragonés es capaz de proporcionar una de esas escapadas inolvidables en las que uno es capaz de escuchar cómo se funde el repique de campanas con un ruido de tambores y espadas escapándose como lo hacen los siglos por las aguas del río Gallo bajo su puente de piedra.

Molina de Aragón (Guadalajara)

Molina de Aragón, sabedora de su ubicación limítrofe que absorbe de todos sus extremos, ofrece a sus visitantes una serie de posibilidades que tienen mucho que ver con un pasado glorioso de banderas, religiones y esa sensación constante de sentirse demasiado lejos de todo.  Leer artículo completo ➜

Empieza nuestro viaje más navideño a Alemania y República Checa

Siempre he pensado que cuando comienza un roadtrip no importa en absoluto el destino final. El camino, en este caso la carretera, se convierte en el objetivo y en tu aliado insustituible. Un cuentakilómetros en movimiento es como un pasaporte lleno de sellos. Cada decisión pesa e improvisar te abre mapas que jamás hubieras imaginado. Por eso me apasiona viajar en coche. Y Europa es una de las mejores carreteras para hacerlo. En esta ocasión toca ponerse al volante para realizar un recorrido que nos llevará a visitar algunos de los mercados navideños más bonitos de Alemania y reponer fuerzas en los balnearios de Bohemia Occidental en República Checa.

Decoración de un mercadillo navideño de República Checa

Hoy arranca un viaje que nos acercara a la Navidad en la región de Franconia y a probar las aguas termales de Karlovy Vary y Mariánské Lázně. Nos esperan mercadillos, pueblos de cuento, castillos y, con suerte, ver cómo nieva al otro lado del cristal. Leer artículo completo ➜

El placer de caminar por Dubrovnik, la princesa del Adriático

Dubrovnik es de esas ciudades que no pueden faltar en la pasarela sobre la que desfilan las más bellas del mundo. Orgullo de la Costa Dálmata, de Croacia y, diría que de todo el Adriático, la vieja Ragusa es prima hermana y, a su vez, rival histórica de Venecia. Sin canales pero con gruesas murallas y ese mar azul verdoso tan de postal, le planta cara calle a calle, palacio a palacio y tejado a tejado. Sus días de gloria y fortaleza ya pasaron, pero Dubrovnik sigue exhibiéndose como la princesa del Adriático, abrazándose a las olas y resplandeciendo un blanco marmóreo que fue defendido con uñas y dientes durante toda su historia.

Dubrovnik desde sus murallas (Qué hacer en Dubrovnik)

Os propongo dar un paseo juntos por las calles más famosas de Croacia y así descubrir qué ver y hacer en Dubrovnik durante una escapada a la ciudad amurallada.  Leer artículo completo ➜

Un paseo por Gdansk, la ciudad de ámbar a orillas del Báltico

En el norte de Polonia la brisa del mar Báltico se cuela por los callejones de altas y estrechas casonas de los mercaderes del ámbar que hicieron de Gdansk una de las ciudades más ricas y perfectas de Europa. Siempre fue una próspera ciudad-estado con sangre germana ligada al comercio, pero se topó con un siglo XX que la zarandeó sin piedad a través de guerras (y garras) que casi terminan con ella. Vio el comienzo y el final de la II Guerra Mundial como ninguna otra. La que hasta 1939 era conocida como Ciudad Libre de Danzig era atrapada por el Tercer Reich, mutilada por los bombardeos aliados y controlada posteriormente por los brazos alargados de la etapa más dura del comunismo soviético. Una vez dentro de Polonia, con la melancolía de saberse grande en tiempos pasados, surgió la figura de Lech Wałęsa para empezar a cambiar las cosas desde los astilleros y llevar al país directamente al siglo XXI. Entonces Gdansk recuperó el color que había perdido y ahora se siente orgullosa de ser una de las ciudades más bellas del continente.

Fachadas típicas de Gdansk (qué ver en Gdansk)

Caminando por el empedrado, a la sombra de espigados edificios que recuerdan a casas de muñecas,  descubrimos que Gdansk tiene mucho que ver y que mostrar a quien llega a la considerada como la capital mundial del ámbar y lo único que desea es perderse por su agitada historia.  Leer artículo completo ➜

Guía alternativa de qué ver y hacer en Budapest

Cuando viajamos por segunda vez a un determinado destino nos sucede lo mismo que cuando visionamos de nuevo una misma película, que reparamos más en los detalles y nos damos cuenta de cosas que nos habían pasado inadvertidas. Regresando a Budapest en un viaje corto pude encontrarme con una ciudad diferente, que abrió nuevas aristas que cinco años antes no habían formado parte de los planes ni sabía casi que podían encontrarse allí. La capital de Hungría es algo más que la monumentalidad en ambos lados del Danubio. Es también una amalgama de ofertas culturales y de ocio que destaca sobre otras ciudades en el este de Europa. Salvo en algunos aspectos puedo asegurar que hice un viaje completamente distinto a lo largo de cuatro días, con la mayoría de lugares nuevos para mí y que en ocasiones no tienen tanta presencia en las guías o en los programas organizados de esa trilogía de catálogo llamada Viena-Praga-Budapest.

Budapest by night

Hoy me propongo contaros, a grandes rasgos, qué aprendí en este viaje a Budapest, incidiendo en muchos de los casos en opciones turísticas alternativas que son altamente recomendables. Una guía a esa otra Budapest puede serle útil a futuros viajeros a la ciudad que vayan por primera vez o que, como yo, repitan.  Leer artículo completo ➜

Los placeres de viajar a Noruega en invierno

Siempre he pensado que Noruega es un destino que merece la pena todo el año. Y, aunque la cantidad de horas de luz hacen tremendamente atractivos a la primavera y el verano, debo reconocer que me apasiona sobremanera viajar a Noruega en invierno. Porque cuando permanece cubierta con un grueso manto de nieve da la sensación de que los paisajes, los tejados y los instantes se tornan en pura magia. Quizás se pueda explicar por esas reconstituyentes chimeneas en una idílica cabaña de madera o porque cuanto más arriba nos desplacemos surge en los cielos el suave caminar de las auroras boreales.

Caminando por la nieve. Un clásico de viajar a Noruega en invierno

La presencia de las luces del norte, una travesía en trineo de perros en Laponia o la posibilidad de dormir en un hotel de hielo son algunos de los placeres que se vuelven posibles cuando realizas un viaje a Noruega en invierno. A continuación podéis ver algunas ideas para sacarle partido a uno de esos destinos del mundo en los que se puede disfrutar (y mucho) del frío.  Leer artículo completo ➜

Noche de auroras boreales en Laponia Noruega

Un largo viaje de Madrid hasta Tromsø nos había hecho llegar bien entrada la noche a nuestra pequeña cabaña de color rojo al otro lado del gran puente. La corriente de un río helado se dejaba escuchar a pocos metros y las nubes pugnaban con las estrellas por adueñarse de los cielos polares de este pequeño punto de Laponia Noruega. De repente alguien señaló el cielo y una banda luminosa que al principio percibimos como gris pasó por encima de nuestras cabezas. Tras correr como locos adentro y preparar los trípodes y las cámaras salimos fuera ante lo que para el grupo se trataba nada menos que nuestra primera aurora boreal.

Aurora boreal en Laponia Noruega

La mirada enseguida se hizo a la oscuridad y lo que al principio era gris se volvió verde. Parecía imposible pero un juego de luces empezó a jugar con nosotros. Si bien el gran objetivo de nuestro viaje a Laponia Noruega era precisamente ver en directo auroras boreales, no había hecho falta más que aproximarnos a las puertas de la cabaña para disfrutar de uno de los mayores espectáculos que la naturaleza es capaz de ofrecer en estas latitudes. Leer artículo completo ➜

El castillo de Zafra, soberbio escenario de Juego de Tronos en Guadalajara

¿Quién hubiera imaginado que una de las localizaciones más extraordinarias de Juego de Tronos tendría lugar en la fría y solitaria Sierra de Caldereros de Guadalajara? ¿Y que el castillo de Zafra se convertiría en un icono soberbio de toda esta historia? Situado en un lugar absolutamente despoblado, de inviernos siberianos y silencios ventosos, el considerado entre los castillos más hermosos y desconocidos de cuantos existen en España atrajo al equipo de la famosa serie de la HBO para trabajar en importantes escenas de la sexta temporada. Sin duda no es de extrañar que les llamara tanto la atención tanto la fortaleza como este entorno situado en el extremo oriental de la provincia de Guadalajara, a pocos kilómetros de territorio aragonés. Lo raro es que tanta gente de este país no supiera de su existencia antes.

Castillo de Zafra (Guadalajara). Es la Torre de la Alegría de Juego de Tronos

Dentro de una ruta por el corazón del Señorío de Molina en la que visitamos Molina de Aragón o el Barranco de la Hoz, nos desplazamos hasta el castillo de Zafra para disfrutar a solas de un increíble escenario capaz de trasladarnos a la Edad Media y que corresponde en la ficción a la Torre de la Alegría de Juego de TronosLeer artículo completo ➜

La experiencia de montar en trineo de perros en Laponia Noruega

El viento gélido se ocupaba de formar un imponente aura en nuestro trayecto por aquellos paisajes de Laponia Noruega teñidos de blanco. Durante aquella mañana de cielos despejados la nieve se había convertido en el sendero más rápido y seguro posible para nuestro nuevo medio de transporte. Subidos a un trineo tirado por perros dejó de existir para nosotros la más mínima muestra de noción del tiempo que pudiéramos cargar como equipaje. El ímpetu de los canes se ocupaba de guiarnos por colinas y terraplenes en los que se mantenía inalterable un escenario fantástico de montañas blancas y brillantes fiordos. Aquello no podía ser más hermoso. Sin duda estábamos disfrutando de una de las razones más convincentes para disfrutar de lo mejor de Noruega en invierno.

Trineo de perros en Noruega (Laponia)

La experiencia de montar en trineo de perros en Laponia Noruega (o hacer mushing) abraza conceptos indisolublemente nórdicos como son naturaleza, tradición, nieve, libertad y adrenalina. Una vivencia emocionante con la que crear tu propia historia al otro lado de la línea imaginaria del Círculo Polar Ártico.  Leer artículo completo ➜

El sendero de los Gobbins o el arte de caminar por los acantilados en Irlanda del Norte

En la escarpada península de Islandmagee, en el corazón del condado de Antrim, se creó hace más de cien años un enrevesado y divertido sendero costero con pasarelas, túneles y puentes colgantes que lo convirtieron entonces en la mayor atracción turística de Irlanda del Norte, incluso por encima de la famosa Calzada del Gigante. Pero esta ruta diseñada para quienes viajaban en tren de vapor desde Belfast a territorios norteños fue abandonada por completo pasada la II Guerra Mundial. En 2015, tras varios intentos fallidos previos, se reabrió por fin el que se conoce como sendero de los Gobbins. Meses después tuve la oportunidad de conocerlo y dar un paseo de tres kilómetros en los que pude vivir la experiencia de caminar por el filo de los acantilados para vislumbrar uno de los mejores paisajes de la costa norirlandesa.

El sendero de los Gobbins en Irlanda del Norte

El sendero de los Gobbins ha regresado para devolver a la realidad el sueño de su creador original, Berkeley Deane Wise, con el que deseaba demostrar a los demás que asomarse al Mar de Irlanda desde las rocas puede ser algo maravilloso.  Leer artículo completo ➜

Medinaceli y el arco del tiempo en Soria

Sobre un cerro asomado al valle del Jalón surge un reino en piedra cincelado durante milenios por celtíberos, romanos, árabes y cristianos viejos. Todavía la soriana Medinaceli sigue recibiendo a sus visitantes por su arco de tres puertas que en tiempos del Emperador Domiciano (siglo I d.C) servía como acceso a esta ciudad situada en la calzada romana que comunicaba Emerita Augusta (Mérida) con Caesar Augusta (Zaraguza). El gran arco de Medinaceli sería algo así como un gran portón desde el que poder llevar a cabo un viaje en el tiempo a través de uno de los pueblos más encantadores y sugerentes de la provincia de Soria.

Imagen de Medinaceli (Soria) desde la carretera

A escasas dos horas en coche desde Madrid, Medinaceli nos regala un casco histórico excepcional y armonioso donde, por supuesto hay mucho que ver, por lo que os propongo nos demos juntos un paseo por esta villa sin igual.  Leer artículo completo ➜