50 consejos prácticos para viajar a Georgia

Hay países que tienen la suerte de mirar al cielo desde muy cerca. Y Georgia es uno de ellos. El Gran Cáucaso pone su muro de nieve para formar una de las más imponentes fronteras naturales del planeta. Todo ese universo mitológico, en el que Jasón y los argonautas conseguirían el vellocino de oro, surge precisamente en una nación originada tras el paso de diferentes reinos y culturas que dejaron aquí sus huellas. Además sería éste junto a Armenia uno de los primeros países que se atrevieron a abrazar el cristianismo de manera oficial, dejando atrás creencias paganas anteriores. Tras regresar de un apasionante viaje a Georgia enmarcado dentro de un itinerario caucásico que también abarcaría territorio armenio, ponemos a vuestra disposición en este blog un escrito con múltiple información práctica que pueda resultarle útil a quienes estén interesados en conocer este país. Por medio de anotaciones realizadas durante esta experiencia nace esta lista documentada que agrupa nada menos que 50 consejos para viajar a Georgia con los que ayudar a planificar una ruta del todo inolvidable.

Fortaleza de Ananuri (Georgia)

¿Cuál es la mejor época para viajar a Georgia? ¿Cómo moverse por el país? ¿Qué moneda utilizan? ¿Qué tal es la comida? ¿Es un país caro o barato? ¿Cuales son los mejores lugares que ver en Georgia? ¿Es seguro en estos momentos? ¿Cómo llegar a Georgia? ¿Qué tal se conduce? Son muchos temas los que conviene tener en cuenta a la hora de preparar un viaje a un país aún no demasiado conocido, por lo que os recomiendo que no os perdáis esta serie de consejos prácticos aplicables en un viaje a GeorgiaLeer artículo completo ➜

Hoja de ruta de un viaje a Georgia

El Gran Cáucaso convertido en un auténtico e inexpugnable muro alpino define por completo la silueta de un país adherido a montañas inmensas cuyas cumbres nevadas se prolongan en vertical durante todo el año. Y es que Georgia es caucásica en su máxima expresión. En la orilla oriental del Mar Negro y encajonada en una cordillera mayúscula acogió a reinos más antiguos que su propio nombre (Cólquida e Iberia), acopló a distintos pueblos en su seno y junto a su vecina Armenia abrazó el cristianismo más primitivo antes que ningún otro país. La cruz de San Jorge se mece orgullosa en un estandarte medieval con el que Georgia llega al siglo XXI tomando carrerilla para ponerse a la fila de las naciones más prósperas y europeas de una región que respira vientos tanto de oriente como de occidente.

Mestia (Svaneti, Georgia)

Desde Tbilisi, su hermosa capital, pudimos llevar a cabo una ruta de nueve días por uno de los países que más nos han sorprendido últimamente. Existe mucho que ver en Georgia entre vetustos monasterios ortodoxos, ciudades-cueva, fortalezas medievales, pueblos olvidados, una costa en alza y algunas de las montañas más impresionantes del mundo.  Leer artículo completo ➜

Carta desde el Cáucaso: Notas de un gran viaje a Armenia y Georgia

Siempre he pensado que la clave para seguir enamorado de viajar es no perder bajo ningún concepto la capacidad de sorprenderse. No importan cuantos países llevamos metidos en la mochila, ni tan siquiera los mapas que hemos plegado en nuestros bolsillos. Sin sorpresa no hay ilusión, sin ilusión no hay emoción y sin emoción no hay viaje. Soy incapaz de verlo de otra manera. Mientras escribo estas líneas puedo contemplar desde la ventana las murallas de Tbilisi, la capital de Georgia, y cómo las luces de la noche se clavan en los tejados cónicos de las iglesias, así como en los coloridos balcones de madera de las casas. Me vienen a la cabeza muchos de esos instantes maravillosos que nos ha regalado hasta el último día la región del Cáucaso con Armenia o la propia Georgia como protagonistas de un idilio amoroso sin retorno.

Sele en Armenia

Descubrir el Cáucaso, la cuna de no pocas leyendas tan divinas como humanas, me ha permitido reabrir el mito de Jasón y los Argonautas, el secreto del fuego que Prometeo reveló al mundo bajo la ira de Zeus o los orígenes del cristianismo en las naciones que se atrevieron primero a proclamarla como religión oficial. Un viaje a Armenia y Georgia da, en realidad, para ponerse a saltar por la Historia y vanagloriarse de surcar valles y montañas mágicas recortadas por la silueta de monasterios milenarios desde los cuales uno llega a creer que existe en ellos un hilo directo con el mismísimo cielo, en sentido estricto y, por supuesto, figurado. Leer artículo completo ➜

Rumbo a Armenia y Georgia: Arranca la aventura caucásica

Las iglesias más antiguas del planeta se enzarzan entre el vértigo de los lugares donde permanecen encaramadas y el paso nada sigiloso de la Historia. Son un reflejo en piedra que se aferra a la fe del primer cristianismo, de la vertiente primitiva de un movimiento que cambiaría el mundo por completo. El Monte Ararat, con su semblante bíblico teñido de blanco, ilumina las ciudades y paisajes de Armenia, mientras que en Georgia la gente se asoma al balcón para saludar a Europa brindando con una copa de vino en ese cruce de caminos oriente-occidente donde se han mantenido unidos durante miles de años. Es el Cáucaso, región legendaria donde las haya, en que las historias se mantienen congeladas en diminutos monasterios y la diversidad cultural marca todo su razonamiento.

Pintura de Armenia

Nos vamos de viaje a Armenia y Georgia para vibrar con lo que la vieja Transcaucasia nos tenga que contar. Y porque deseamos vivir una de las regiones más legendarias e indómitas que existen hoy en día. Un deseo viajero de mucho tiempo atrás, una cuenta pendiente que estamos dispuestos a saldar ya mismo.  Leer artículo completo ➜