Viaje a la Segunda Guerra Mundial

Suena Lili Marleen en una vieja radio de madera convertida en la única luz de un salón desordenado. Sólo la voz lánguida de Marlene Dietrich es capaz de detener el silencio dentro de un abismo de cuatro paredes. Se repite una y otra vez, aunque no hay nadie sentado escuchándola. En la calle tampoco hay transeúntes, ni tiendas de flores, ni se aprecia el olor de la panadería que horneaba pan y pasteles antes de cada amanecer. No veo sonrisas dibujadas en las caras de los niños porque ya no están. La desolación forma parte de esa pesadilla sin final, de esa visión del túnel de la muerte sin una sola luz a la que salir corriendo. No hay huída posible, y tiemblan los recuerdos de los supervivientes convertidos en un collage de imágenes en blanco y negro para quienes ni siquiera habíamos estado allí. Porque no hace falta haber nacido en la primera mitad del Siglo XX para sentirnos todos víctimas de la II Guerra Mundial. Por eso os pido que hoy me acompañéis a un viaje al pasado para poner nuestros pies y caminar a través de cinco rincones significativos dentro de la  contienda más mortífera que jamás ha existido.

Vamos a hacer un viaje a la II Guerra Mundial en cinco pasos, visitando lugares en los que todavía es perceptible el aroma del horror. Allá donde Lili Marleen se escuchaba con mucho miedo y lágrimas en los ojos. Leer artículo completo ➜

Desembarco de 48 horas en Normandía y Bretaña: Del Mont Saint Michel a las playas del Día-D

bannernormandia por ti.

Desde el viernes 13 de marzo por la tarde hasta la noche del domingo 15 mi novia Rebeca y yo estuvimos ejecutando otra de las misiones viajeras más esperadas: La Misión Marea alta. ¿En qué consistió? En visitar uno de los monumentos más impactantes del Patrimonio de la Humanidad que hay en Francia, el Mont Saint Michel.

Mapa recorrido Normandia por ti.

Leer artículo completo ➜

Viaje a Japón y las 2 Coreas: Capítulo 7

Banner viaje a Japón y las 2 Coreas por ti.

11 de Julio: 8 HORAS, 15 MINUTOS Y 17 SEGUNDOS

Viajar en tren bala por Japón es alucinante. El shinkansen es escrupulosamente puntual, amplio de espacios, sumamente confortable, silencioso y, por supuesto, veloz. Medio de transporte eficaz donde los haya, refleja perfectamente el desarrollo de un país que no deja de avanzar. Aquel viernes 11 de julio tomé no uno sino dos, y los trayectos fueron tan cortos que ni me enteré de la jugada. El primero salió temprano de la Estación Central de Kyoto con dirección Himeji, ciudad que hospeda el castillo más hermoso de Japón, cubriendo los 130 kilómetros que separan ambas poblaciones en 58 minutos de reloj. A mediodía aproximadamente salió el segundo desde la propia Himeji hasta Hiroshima en un trayecto mucho más largo (250 km) que realizó en un tiempo sorprendentemente similar al anterior (59 minutos). Ambos son destinos a los que muchos viajeros visitan en excursiones de un día teniendo a Kyoto u Osaka como base. Opción más que factible, aunque si se quiere añadir después la muy recomendable Isla de Miyajima es necesario contar con un día más para visitar los tres lugares. Eso era exactamente lo que yo tenía previsto en mis planes, aunque en vez de retornar a Kyoto me quedaría a dormir en Hiroshima, y así estaría más cerca de mi último puerto en Japón, Fukuoka, donde partiría el domingo a mi periplo coreano de una semana.

Leer artículo completo ➜