Entradas con la etiqueta ‘Monos’

11 de julio: BALI, UNA ISLA, UN UNIVERSO
Bali es capaz de abarcar gran parte de las necesidades y expectativas de cualquier clase de viajero. Posee una cultura ancestral única y abriga un paisaje de inmensos contrastes que parten de playas eternas para reverdecerse en los arrozales y elevarse hasta la cima de grandes volcanes. Ofrece un amplio abanico de ocio para todas las edades que gusta por igual a los más sibaritas o a los mochileros que miran por un presupuesto milimétrico. Regala un hálito de optimismo y alegría inusual mezclando altas dosis de música y danza, de fiestas y celebraciones, que ayudan a evadirse de los problemas. Vive por y para el Arte que se sitúa no solo en sus fabulosos templos sino también en cada una de las calles, puentes y paseos. Bali es una burbuja aparte entre miles y miles de islas que se agolpan en un mar cálido y rico. Es Indonesia, pero es otra Indonesia.

Su rasgo diferencial en lo que a lo religioso, cultural, artístico o idiomático se refiere, marcó esta nueva etapa dentro del gran viaje a tierras indonesias. La más célebre de las islas menores del Archipiélago de Nusa Tenggara la vivimos plenamente durante una semana. Este post versará de cómo empezamos a echarle el guante y a inmiscuirnos en su particular filosofía, así de la descripción detallada y ciertamente sentida de muchos lugares que parecen provenir de la pluma imaginativa de un novelista de aventuras que recrea mundos paralelos con extrañas criaturas. Leer el resto de esta entrada »

10 de agosto: TRAS LA PISTA DEL DOCTOR LIVINGSTONE … SUPONGO

«Los ángeles tienen que detener su vuelo para ver un espectáculo como éste» dijo David Livingstone un soleado día de 1855 cuando después de semanas navegando por el río Zambeze se encontró de lleno con las asombrosas cataratas a las que los indígenas denominaban Mosi-oa-Tunya, que quiere decir “El humo que truena”. El explorador que abrió más rutas en África y que asistió a las atrocidades colonizadoras que se estaban cometiendo en el continente quiso dignificar a la Reina Victoria poniéndole su nombre a una de las más impresionantes caídas de agua que se pueden ver en el mundo junto Iguazú, el Salto del Ángel o Niagara Falls. No fue su único descubrimiento (para Occidente me refiero) pero sí el más sonado, lo que le otorgó una gran fama en el que entonces era el Imperio Británico. David Livingstone vivió por África y murió por África, permaneciendo incluso desaparecido durante varios años hasta que David Stanley, enviado por New York Herald, le encontró muy enfermo y solo a orillas del Lago Tanganica y le dedicó una de las frases más célebres de la historia cuando después de una difícil expedición de búsqueda le tuvo por fín cara a cara: “Doctor Livingstone, supongo.”

11 DE ABRIL: AMBER A LOMOS DE UN ELEFANTE, LOS CENOTAFIOS REALES Y EL TEMPLO DE LOS MONOS

Leyendo el titular de este día uno puede pensar que estoy hablando de una de esas muchas novelas de aventura que narran las hazañas de intrépidos exploradores, de Willy Fogg o del Indiana Jones de turno. Nada más “próximo” a la realidad. En India no es complicado sentirse un “Héroe de Leyenda” (HdS dixit) si se exprimen las posibilidades casi ilimitadas que ofrece al viajero y que, por muy peliculeras que parezcan, son verdaderas y exóticas a partes iguales.














