Quiriguá y las estelas más grandes del mundo maya

Estela maya en Quiriguá (Guatemala)

Reconozco que jamás había oído hablar de Quiriguá hasta poco antes de emprender un viaje a Guatemala. Aprovechando que veníamos de la zona del lago Izabal y río Dulce nos dirigimos hacia el cartel de Patrimonio de la Humanidad UNESCO situado frente a la que es una de las ciudades mayas más interesantes y, sorprendentemente, menos conocidas que existen a pesar de contar con una característica única. Quiriguá, la ciudad del Motagua, ahora rodeada de fincas bananeras, levantó casi ocho siglos antes del descubrimiento de América las que se consideran las estelas más grandes del mundo maya. Leer artículo completo ➜

Una visita a Tikal contada a través de 20 postales

Toda mi vida había soñado con Tikal. Mucho antes incluso de que supiera que existía. Quizás porque de niño me encantaba jugar a ser Indiana Jones recreando en mi mente antiguas ciudades escondidas en la selva con pirámides escalonadas y animales salvajes protegiendo lugares sagrados. Cuando por fin tuve la ocasión de viajar a Tikal, en Guatemala, todas aquellas imágenes de la niñez se convirtieron en reales. La ciudad más importante de los mayas en las selvas del Petén, honor compartido con su rival Calakmul, había permanecido abandonada durante más de nueve siglos hasta que la arqueología volvió a recuperar muchas de sus historias enredadas en los árboles. Durante horas, del amanecer a la tarde, visité muchos de sus rincones en una caminata que sumó no pocos kilómetros los cuales me enseñaron uno de los lugares más fascinantes que había visto en mi vida. El tiempo pasó demasiado rápido y entendí que algún día tendría que volver. Pero esa oportunidad llegó incluso antes de lo previsto. Un par de años después tendría la fortuna de regresar a Tikal y poder darme cuenta que, llevando la contraria al dicho popular, segundas partes sí que resultan buenas.

Templo V de Tikal (Guatemala) visto desde la Acrópolis central

En el Petén, una de las selvas más profundas de Centroamérica, donde todavía moran los jaguares, se encuentra un lugar maravilloso del que llevaba mucho tiempo queriendo hablar pero nunca encontraba las palabras exactas. Me he sentido (y me siento) incapaz de expresar los porqués de lo que supone visitar Tikal, pero considero que es una historia que merece ser contada. Jugando con dos incursiones a la ciudad maya en distintas épocas y distintas horas del día os propongo realizar un viaje juntos a Tikal a través de 20 postales o imágenes disfrazadas de momentos que pude traerme de allí. Leer artículo completo ➜

5 ciudades mayas que recomiendo ver en el Yucatán (México)

Hablar de los antiguos mayas es viajar a una de las civilizaciones prehispánicas más avanzadas de América. Su huella es evidente en países como Honduras, Guatemala, Belice y, sobre todo México. Si de algo sirvieron las profecías sobre el Fin del mundo en diciembre de 2012 fue para saber un poco más de ellos y que mucha gente se interesara por su historia. En mi caso siempre me ha apasionado leer sobre las civilizaciones nativas del continente americano y durante mi paso por México no quise dejar atrás la apasionante cultura maya y lo que nos ha quedado de ellos. Visité numerosos complejos arqueológicos en territorio yucateco y reconozco que fue complicado escoger, pero mi intención hoy es lanzarme a la piscina (en este caso mejor al turquesa de las aguas caribeñas) y recomendar 5 ciudades mayas que ver en la Península del Yucatán que atañe a México.

Cinco ciudades mayas que recomiendo ver en la Península del Yucatán (México)

Bien desde Cancún o Riviera Maya las posibilidades de visitar ruinas mayas son inmensas. Y aunque algunas ya han alcanzado tremenda popularidad todavía siguen teniendo aspecto de ciudades perdidas que un día la selva engulló para fortuna de los viajeros que podemos asomarnos a ellas. Leer artículo completo ➜

Calakmul, la ciudad de los mayas que la selva quiso esconder

Calakmul y yo nos conocíamos de antes, aunque no lo supiera. Y es que es el mejor ejemplo de lo que un apasionado por los Viajes, la Arqueología y la Naturaleza puede soñar. Esta ciudad maya situada en el sur de México (Estado de Campeche) y a un paso de Guatemala se oculta en el interior un corredor de selva considerado Reserva de la biosfera, el cual contiene una diversidad de flora y fauna únicas en el mundo. Llegar hasta ella es un delirio de horas y más horas de carretera y soledad relativa, pero cuando uno penetra en los tupidos dominios de jaguares, pumas y tucanes de pico arcoiris, se da cuenta que nuevamente la realidad supera a la ficción. Tras los árboles, enredaderas y suelo resbaladizo por el musgo, allá donde crujen las hojas y se escucha penetrante el chillido del mono aullador, aparece una secuencia de pirámides, murallas y estelas que durante más de mil años han sucumbido a la protección de la jungla, el mejor escondrijo posible para mantener sus secretos. Calakmul fue, al parecer, la ciudad más grande del mundo maya durante largo tiempo, estando habitada durante casi dos milenios. Ahora su silencio legendario corretea por atrevidas escalinatas, profundas raíces y un enjambre de mosquitos. Dentro de sus pasadizos de piedra y piel verde el instinto del viajero se convierte en el de un niño que fantasea con lugares así que parecían existir únicamente en películas, libros y videojuegos.

Las ruinas de Calakmul no son tan conocidas como otras como Chichen Itzá, pero creo que esa es su mayor baza. Y reconozco no haber sabido de ella hasta estar en el propio México, pero como si de un imán se tratara, nos arrastró hasta allí por alguna razón. Hoy sé que caminar por los restos prodigiosos de esta ciudad cubierta de selva es uno de los viajes más apasionantes que he llevado a cabo nunca. Leer artículo completo ➜