Cuando en Praga es Navidad

Cuando en Praga es Navidad la sangre de la ciudad se vuelve vino caliente, los árboles se enredan en luces que los hacen resplandecer y el humo de unas buenas salchichas a la brasa se convierte en repentina niebla que se cuela por los tejados. Las plazas se vuelven mercados, las parejas se besan en el Puente de Carlos escondiendo sus manos y las estufas se convierten en aliadas de lujo. La celebración de las navidades en Praga se siente en todos los rincones de la capital checa, desde el castillo hasta Mala Strana, desde la ciudad vieja hasta la nueva. Los adornos iluminan con estrellas y rayos de luces de distintos colores las callejuelas, avenidas y placitas logrando que el viajero se sumerga desde el minuto uno en un auténtico cuento de Navidad.

Fotografía de Praga en Navidad

Os propongo hacer un recorrido juntos a través de los mejores mercadillos navideños de Praga, a pasear para buscar detalles propios de estas fiestas y descubrir algunas de las tradiciones checas más importantes que suceden justo ahora. Leer artículo completo ➜

Un viaje a Praga y Bohemia del Sur con sabor navideño

Hay algo que suena aún mejor que viajar a República Checa. Y eso sólo puede ser “volver” a República Checa. Porque si la primera vez el país centroeuropeo te deja la miel en los labios, la segunda te acaricia el paladar y en la tercera, con una reposada digestión, te permite descubrir rincones nuevos además de disfrutar mejor de detalles que se te habían pasado por alto. Durante los primeros fríos invernales, muy cerca de la Navidad, tuve la ocasión de regresar a Chequia para rondar por joyas de Bohemia del Sur como, por ejemplo, Český Krumlov, Holašovice o České Budějovice, y asistir a la inauguración de los mercadillos navideños de una ciudad como Praga que reconozco apetece más que nunca en esta época del año.

Tejados de Cesky Krumlov (Bohemia del Sur, República Checa)

De estos días gélidos me quedo con muchas cosas, sobre todo con la calidez de unas ciudades teñidas de una magia que se convierte en el mejor abrigo del viajero. Leer artículo completo ➜

Las noches azules de Praga

En Praga las noches de verano son sencillamente sublimes. Cuando se agotan los rayos de sol y se acerca la noche el cielo no llega a oscurecerse del todo hasta pasado un rato. Ese intervalo de tiempo los colores que uno ve son azulados, y ese escenario exquisito es el que se cierne sobre la capital de República Checa. Durante mi último viaje al país cada vez que llegaba la noche a Praga, más tarde de lo normal al encontrarnos en las postrimerías solsticio de verano, me dedicaba a contemplar su cielo. Presenciaba lo que venían a ser las noches azules de Praga, un hálito de luz que deja un Sol recién perdido y que tiñe de índigo un panorama urbano hermoso en rotundidad.

Imagen noche azul de Praga desde el Puente de Carlos

Uno de mis objetivos fue perseguir con pasión las noches azules de Praga. Con la cámara fotográfica preparada cuando llegaba la hora, me perdía en sus calles y principales monumentos buscando congelar aquellos instantes vestidos de azul. Leer artículo completo ➜

Interrail 2007: De Rumanía a Polonia en tren (Paseo Fotográfico)

Dos semanas perfectas. Esa es la conclusión con la que quiero catalogar el viaje del que regresé el 19 de agosto. El recorrido planteado se cumplió por entero y tuvimos la fortuna de ver y vivir ciudades, regiones y países realmente espectaculares.

Me imagino que la mayoría sabréis que el Interrail es un billete que permite viajar en tren por gran parte de los países europeos durante un tiempo igual o inferior a un mes. Yo ya había dado cuenta de esa experiencia en el verano de 2001 cuando con otros cinco amigos logramos el objetivo marcado, que no era otro que llegar a Cabo Norte (Noruega). Entre medias estuvimos en lugares como París, Gante, Brujas, Amsterdam, Copenhague, Oslo, Bergen, Trondheim, Bodo, Islas Lofoten y fiordos del Norte, Alta, Narvik, Estocolmo, Hamburgo, Berlín, Munich, Salzburgo, Innsbruck, Nyon, Niza, Cannes y Mónaco. Inexpertos y novatos dejamos el pabellón de Aluche bien alto. Pero esa fue otra historia…

Seis años después, con un mayor bagaje a nuestras espaldas, preparé un itinerario por algunos de los países del Este europeo que se encontraban en el lado comunista del telón de acero desde la finalización de la II Guerra Mundial (1945) hasta la caída del muro de Berlín en 1989. Julián, que ya me acompañó en otros viajes a Bélgica, Holanda y Finlandia, y Edu, que por fín estrenó “internacionalidad”, se enfundaron las mochilas, sacos y esterillas para compartir conmigo esta nueva experiencia.

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