Entradas con la etiqueta ‘Reflexiones’
Echo la vista justo diez años atrás y me veo en mi barrio de siempre, disfrutando de unos soleados días en la piscina con mis
amigos, en los que la toalla se convertía en nuestro hogar durante tres largos meses. Lo que parecía el comienzo de un verano completamente normal, con las vacaciones en Galicia casi a punto de venir, resultó que hubo una vuelta de tuerca radical a nuestros planes. Surgió de la nada y muy a última hora la idea de hacer un interrail y salir a conocer Europa utilizando el tren. Yo lo veía al principio muy precipitado, pues se había comentado que el pistoletazo de salida era en tan sólo una semana, y además los objetivos eran grandes, llegar a Cabo Norte, en Noruega, considerado como el punto más septentrional de Europa y donde no se pone el Sol en verano. Casi nada para quien apenas había hecho un viaje al extranjero en toda su vida. Reconozco que me lo estuve pensando un par de días pero en el fondo sabía que aquella historia no iba a quedar en saco roto. Compré finalmente el billete del interrail, al igual que los otros cinco que formarían parte del primer gran viaje, y empecé una preparación concienzuda de mi mochila Altus de color rojo que había utilizado para los campamentos veraniegos por el Pirineo Aragonés y que por fín iba a conocer otros aires más lejanos. El viaje en sí no iba a conllevar planificación alguna salvo la ilusión de unos chicos de barrio que estábamos determinados a perdernos un mes por Europa y conocer una serie de lugares que sólo habíamos visto por televisión. La Expedición Cabo Norte estaba en camino y dispuesta a no fallar en el intento.

En ese momento los vuelos de bajo coste no existían y el mero hecho de cruzar una frontera parecía conseguirse casi únicamente a través de las agencias de viaje. Sería la primera vez en que marchase al extranjero por mi cuenta, sin intermediación alguna. De una forma u otra, todos nosotros empezábamos a saborear las mieles de viajar de forma independiente. Lo que nunca sabríamos es que no volveríamos siendo los mismos… Leer el resto de esta entrada »
Se fue el olor a incienso que perfumaba el gran Buda tumbado que nació de las rocas hace más de mil años. Se fue el aroma del té cultivado en las montañas que se abrazaban a las primeras nieblas de la mañana. Atrás quedaron las puertas abiertas y ese suave y sincero gesto en los labios tan lleno de bondad. También lo hicieron las ramas y troncos doblados por el paso inquebrantable de una manada de elefantes tan libres como el mismo suspiro que mecía las palmeras hasta acercarlas a las olas del mar. Todo está de nuevo muy lejos, a una distancia casi impronunciable que llegamos a tocar con las yemas de los dedos y que ahora se nubla en los mapas y en el tiempo. Nuestros pasos los ha borrado la tierra, pero soy capaz de asegurar que esa lágrima llamada Sri Lanka se ha quedado para siempre dentro de nosotros.

Siempre es complicado asumir que el color verde de una Naturaleza atronadora se vuelca en tonos más grises, que hay que buscar de nuevo la paleta y los pinceles. Pero no hay mejor solución que cerrar de nuevo los ojos, apretar los puños con mucha fuerza y volver a soñar. Lo que queda atrás ya está con nosotros. Serán los recuerdos y los deseos quienes den un nuevo equilibro a la balanza de las experiencias. Sólo así lograremos no detenernos en el camino. Leer el resto de esta entrada »
Reconozco un efecto hipnótico cuando tengo un mapamundi frente a mí. Como un niño que observa con los ojos bien abiertos el escaparate de una juguetería en invierno, pierdo toda la presencia con un simple globo terráqueo o un mapa colgado de la pared. No lo puedo evitar. Los párpados se me congelan, el corazón se me acelera y la emoción me sobrelleva a un viaje para el que no necesito de aviones. ¡Cuántas vueltas al mundo habré dado desde la silla! ¡Qué de aventuras me aguardan con un ligero movimiento del dedo índice! Y es que es algo que me sucede desde muy pequeño, cuando empezaba a aprender de los lugares que aparecían en la serie de dibujos animados “La vuelta al mundo de Willy Fog” y después los buscaba en cualquier libro de texto de mi hermana mayor. Hoy me reconozco un adicto a los mapamundis. Y no me refiero a coleccionarlos sino a leerlos con tanta dedicación como a un Best Seller. O más bien a devorarlos…

Convencido estoy de que los mapas invitan a soñar al viajero, arrancándole de la realidad más inmediata, y transportándole por los siete mares y por montañas imposibles en cuestión de segundos. Son imanes de la ilusión y la desesperanza de quien piensa que el mundo es demasiado bello, pero también demasiado grande. Leer el resto de esta entrada »
Nunca sale el Sol en Las Vegas. La noche y el neón son su cielo, envolviendo todo lo que queda bajo sus pies en una alfombra de alquitrán que ve apurar un cigarrillo tras otro. Se hace llamar Sin City o Ciudad del Pecado, quizás porque cuando se traspasa el límite del cartel que dice Welcome to Fabulous Las Vegas para llegar a The Strip no tienen cabida ni la moral, ni la culpa ni tus propios límites. En ese momento deja de existir la persona que eres realmente y salen a la luz muchos de los instintos más profundos, algunos de los cuales desconoces. La ciudad de Las Vegas, incrustada como si nada en el árido Desierto de Nevada, es ese resorte que quiebra las esferas de los relojes y alienta el Universo de las Pasiones que vive en nosotros. Los lazos se deshacen y los grilletes de la convencionalidad más anodina se convierten en cenizas. Resurge un nuevo personaje, un nuevo ser con decisión dispuesto a dejarse arder por las llamas que iluminan la habitación del hotel, que falsean las apariencias y que hacen rodar una ruleta infinita.

Nadie parece recordar que Las Vegas nació como la ensoñación de gángsters, mafiosos y personajes de la peor calaña, que supieron ver el negocio de sus vidas en los años 30. En pleno Siglo XXI todo el mundo es bienvenido a la capital del juego y el entretenimiento. Hoy me he levantado con ganas romper ese tópico de que todo lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas y anotar en este blog reflexiones varias de una ciudad que me dio mucho más de lo que jamás pude imaginar. Leer el resto de esta entrada »
Los controladores aéreos, por unanimidad, sin previo aviso y sin ampararse a la Legislación vigente, han decidido hacer dejación de sus funciones y paralizar la totalidad del espacio aéreo español. La situación es de extrema gravedad y se acaba de firmar un Real Decreto en el que el Ejército del Estado toma el control del aire. En esta ocasión no se puede hablar de Huelga sino de Sabotaje. En un Puente que preveía que en torno a medio millón de personas tomaran vuelos bien para irse de vacaciones, ver a su familia o asuntos de mayor urgencia como los de carácter hospitalario, el perjuicio ha alcanzado cotas nunca vistas en este país.
Una vez más es la gente de la calle es la que queda a merced de los caprichos de un sector de por sí privilegiado como es el de los controladores aéreos donde los sueldos medios superan los 200.000 euros anuales. A estas horas miles y miles de personas son rehenes de la incoherencia y la insolidaridad de quienes han llegado demasiado lejos.

Desde elrincondesele.com deseamos se solvente de inmediato este problema, la gente pueda viajar los antes posible y, por supuesto, pedimos caiga todo el peso de la Ley sobre este grupo de incompetentes que ha decidido echarle un pulso a los ciudadanos. Ójala se quiten las caretas para ver cómo se firma su despido inminente y justo en tiempos en los que son más de cuatro millones de personas las que se encuentran sin trabajo en España.
Desconozco cuántos de vosotr@s estáis afectados por esta noticia tan desagradable. Si es el caso, espero de corazón que vuestros viajes sigan vivos de alguna manera y que nadie logre apagar las ilusiones que habíais depositado en los mismos. Mi solidaridad con vosotros y con la gente que a estas horas se encuentra en un aeropuerto padeciendo este caos creado por los controladores.
Mucha fuerza y, sobre todo, Justicia!!
José Miguel Redondo (Sele)
www.elrincondesele.com
Expresiones tales como “El mundo es un pañuelo” o “¡Qué pequeño es el mundo!” las decimos en no pocas ocasiones a lo largo de nuestra vida. Sobre todo cuando nos encontramos gente que conocemos en los sitios más insospechados o cuando padecemos extrañas casualidades, siempre relacionadas con los demás. Estoy convencido de que todos y cada uno de nosotros podríamos contar más de una historia, tanto a nivel local como a nivel global. Y puesto que esta web va de viajes me gustaría compartir alguna que otra anécdota que me ha sucedido en estos años fuera de España. Aunque realmente este post surge de la conversación con un muy buen amigo que viajó a la India recientemente y me trajo una “prueba fotográfica” de una enorme casualidad con la que se encontró sin comerlo ni beberlo y que me ha hecho divagar sobre lo pequeño que es nuestro mundo.

Dos amigos como Carlos, al que le llamamos desde pequeño “Kalipo”, y Alicia, estuvieron en abril en la India haciendo un recorrido más o menos similar al que llevé yo a cabo un año antes. Aunque no viajamos juntos desde hace bastante tiempo, hemos compartido mil avatares por el mundo, y tenemos bastante relación. De hecho Carlos y yo somos vecinos. Así que un día estando en su casa para intercambiarnos guías de viaje y habiendo vuelto de su viaje a tierras indias me mostró unas fotos en su ordenador que me dejaron boquiabierto. Simplemente no me lo podía creer cómo entre tanta gente había podido encontrar eso que había fotografiado… Leer el resto de esta entrada »
















