Las extrañas estatuas de la Lonja de la Seda en Valencia

El edificio más emblemático y probablemente más hermoso de la ciudad de Valencia es el que ocupa la antigua Lonja de la Seda, una joya de la arquitectura civil levantada con los últimos retazos del gótico tardío que se encuentra enclavada y protegida dentro del Patrimonio de la Humanidad que agrupa la UNESCO. Su construcción se inició a finales del siglo XV, viviendo el primer período del Descubrimiento de América y, por lo tanto, el traslado del cuerpo, el alma y el poder de los puertos comerciales más importantes del Mediterráneo al Atlántico. Realmente fue una manera de dar un puñetazo en la mesa por parte de los mercaderes que se aferraban al que había sido un nudo comercial imprescindible en la Corona de Aragón. La Lonja o Llotja desde entonces llevó el apellido “de la seda” para honrar a uno de los gremios esenciales para comprender la ciudad.

Estatua de la Lonja de la Seda en Valencia

Pero la que es una visita imprescindible en Valencia requiere que la prestemos una atención especial y sepamos leer entre líneas sus muchos mensajes sobre la oscuridad del pecado, la brujería y, por tanto, el mal, a través de una magnífica e insólita colección de esculturas y gárgolas más propias del capitel de una iglesia románica que del que fuera el edificio estrella del Siglo de Oro valenciano levantado por esa acaudalada burguesía nacida de una larga tradición mercantil. Es entonces cuando nos sumergimos en un mar infernal habitado por monstruos y lo peor del ser humano con el que se trataba de aleccionar a una población iletrada capaz de comprender aquellos tétricos mensajes. Leer artículo completo ➜

El instante viajero (VIII): Tiburón en el mercado central de Valencia

Tiburón en el Mercado Central de Valencia

El Mercado Central de Valencia, el mítico mercat, es uno de mis rincones preferidos de la ciudad levantina. No sólo porque este espacio ha tenido la misma función durante los últimos mil años, sino también por cómo su envoltura modernista actual siempre es capaz de sumergirme en un laberinto de aromas y sabores en los que podría estar vagabundeando durante horas. La última vez que tuve la oportunidad de pasearme por aquí me llamó la atención en una pescadería en concreto la figura grotesca de un tiburón disecado bajo un cartel en alfabeto kanji, es decir, en japonés. El escualo inerte parecía retorcerse para dar su último bocado en un instante que me llevó fulminantemente al Tsuji Market de Tokyo o, mejor aún, a toda la imaginería manga y la fantasía de los anime creados en el país del sol naciente. Pero era Valencia, era un secreto más de los muchos que se pasean por pasillos teñidos de naranja, el rojo de los deliciosos tomates del Perelló o el color plata de la piel de las anguilas recién traídas de La Albufera. Leer artículo completo ➜

Un tranquilo paseo en barca en La Albufera de Valencia

Garza en La Albufera de Valencia (paseo en barca)

A tan sólo 10 kilómetros de la ciudad de Valencia se ubica delicioso paréntesis vestido de naturaleza y tradiciones de las de toda la vida al que merece la pena detenerse. La Albufera es un pequeño pero intenso mar interior de agua dulce, canales, vastos arrozales y clásicas barracas levantadas como el gran Vicente Blasco Ibáñez nos contara en “Cañas y barro”. Este parque natural no es un disfraz sino una de las más interesantes puestas de largo al que los árabes le pusieron nombre (Albufera significa mar pequeño) y el futuro le ha permitido sobrevivir para disfrute tanto de los turistas como de los propios valencianos que en los buenos días de verano se escapan a probar una paella de verdad con los amigos y la familia en alguno de los restaurantes o casas de comidas de El Palmar. Precisamente allí, en el humilde embarcadero del Tío Pastilla, tuve la ocasión de saborear durante un agradable paseo en barca el sol sobre las aguas calmadas, el revoloteo constante de las garzas y la sensación de que la ciudad debía estar mucho más lejos.

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Los rostros más bellos de la naturaleza en Bioparc Valencia

Bioparc no es un zoológico cualquiera, ni si quiera un zoológico propiamente dicho. Bioparc es un pedacito de la naturaleza de África situado en el Parque de Cabecera de Valencia donde no existen las rejas como tal y el visitante se siente inmerso en unos paisajes diversos magníficamente recreados en los que no sólo se ven a más tres mil animales de ciento cincuenta especies distintas sino que además se aprende de todos y cada uno de ellos. Recientemente tuve la ocasión de visitar este espacio al que la admirada naturalista y primatóloga Jane Goodall otorgó la máxima calificación en 2012 que aleja por mucho el concepto de los anquilosados y maltrechos zoos de antaño. Y después de más tres horas disfrutando de todas las zonas de este parque salí realmente entusiasmado con lo que había presenciado.

Lemures en Bioparc Valencia

Os voy a contar mi experiencia en Bioparc Valencia de una manera infalible para que entendáis a qué me refiero, a través de los rostros más bellos de la naturaleza con el que aquel día me obsequiaron sus simpáticos huéspedes. Leer artículo completo ➜

El día que fuimos Entrenadores en el Oceanográfico de Valencia

Hace aproximadamente un par de meses visitamos el Oceanográfico de Valencia en el increíble y moderno entorno de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Nos quedamos realmente impresionados de este inmenso museo que recrea distintos habitats marinos y que se enorgullece de ser el más grande de Europa. Lo pasamos tan bien que no quisimos conformarnos con hacer una visita general y le dimos vueltas a cómo podíamos ir más allá y conocer qué se tejía entre las bambalinas del parque. Surgió entonces la posibilidad de realizar una de las actividades que se ofrecen, ser entrenadores por un día. De esa forma no sólo interactuaríamos con algunos de los muchos animales que allí tienen, sino que conoceríamos el trabajo de sus cuidadores y otros muchos personajes esenciales en el funcionamiento del Oceanogràfic. Nos pusimos manos a la obra y escogimos un día para llevar a cabo nuestros planes y ser uno más entre todo ese maremágnum que hace que los visitantes se queden entusiasmados con lo que ven. Tras las cortinas y nuestros nuevos uniformes estaban los animales, los cuidadores, los examinadores y entrenadores….

¿Quéreis saber cómo fue nuestra experiencia como entrenadores por un día en el Oceanográfico de Valencia? ¿Queréis conocer más de cerca a morsas, focas, leones marinos, delfines, belugas y tortugas? ¿Queréis entrar a los rincones que no quedan a la vista? Os animo a acompañarnos y acariciar a la fauna marina que allí vive. Leer artículo completo ➜