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Se terminó la intriga, salen a la luz los secretos. El viaje sorpresa de este fin de semana es Atenas. Teníamos pendiente desde hacía mucho tiempo ir algún día a la capital griega. Muchas veces se nos resistió esta ciudad y por fín vamos a
disfrutar de la cuna de la Filosofía, la sede de una de las civilizaciones más importantes de la Historia…
Forma parte de un regalo de cumpleaños a Rebeca que no va a saber dónde se va prácticamente hasta que nos subamos al avión. El secreto se ha querido mantener oculto hasta las últimas consecuencias. No quería que supiera ni por asomo dónde iba a pasar el último fin de semana de enero, quince días después de que viese en esta misma página cuál iba a ser su regalo. Cuando estéis leyendo este post bien estaremos en el avión, pasándolo de miedo en Atenas o quizás regresando a Madrid.

“Lo que hagamos en esta vida tendrá eco en la Eternidad”
Frase pronunciada por el General Maximus (Russel Crowe) en la película Gladiator
Siempre he creído fervientemente que en un trabajo uno de los aspectos más importantes es tu entorno, las personas con las que pasas jornada tras jornada. Puedes tener o no tener un buen sueldo, puede que lo que haces no te apasione, pero lo que hace en gran medida que estés o no a gusto es el buen rollo con tus compañeros. Un buen feeling
entre las partes es un elemento que en mi caso considero fundamental para sobrevivir al día a día y la rutina. Afortunadamente puedo decir que en mi trabajo más que compañeros tengo amigos, gente con la que puedo hablar de todo sin tapujos, con la que me río y con la que no me cuesta nada ser yo mismo. Un reflejo de ese ambiente entre los miembros del proyecto en el que llevamos trabajando ya prácticamente dos años, fue un viaje a Suiza en febrero de este mismo año, aventura invernal que nos llevó al pico más alto de los Alpes suizos, el Jungfrau. Allí superamos los 3454 metros de altura y probamos lo que es estar a veinticuatro grados bajo cero. Fue un fin de semana excepcional entre montañas, casitas de cuento, nieve a raudales, y sobre todo de muchas risas. Obviamente nos quedamos con ganas de repetir experiencia, un weekend viajero de esos que tanto hablo en el Rincón de Sele, en el que de viernes a domingo das un golpe en la mesa de la rutina para romper con tu oficina y trasladarte a otra dimensión completamente distinta.

Hace 2 años y 32 días en la Fontana de Trevi cumplí con el rito de tirar una moneda de espaldas, con la mano derecha y por encima del hombro izquierdo. Dice la tradición que el que lo hace se asegura volver a Roma, la bien llamada Ciudad Eterna. Cuando lo hacía estaba convencido de que dicha premisa iba a ser cierta, que como fuera tenía que retornar a la que para mí es la Capital Mundial de la Historia. Roma es algo así como mi ojito derecho, mi niña mimada.
Con mis compañeros de trabajo y mi novia, muchos de los protagonistas que conquistamos el Jungfrau en el invierno pasado, nos vamos desde el viernes por la tarde en que salgamos de trabajar hasta el domingo noche a pasar un enorme Weekend viajero a la ciudad de Roma. Una vez más gracias a los Vuelos de Bajo Coste (50 euros ida y vuelta con Easyjet) y a las ganas que teníamos todos de viajar juntos de nuevo, vamos a disfrutar de un fin de semana più bello.

Uno de los últimos viajes cortos previos al “Grande” del verano, tuvo lugar durante el fin de semana del 7 al 9 de junio en el suroeste de Inglaterra. Teníamos marcado como objetivo desde hace meses al conjunto prehistórico de Stonehenge y hacia allí marchamos Rebeca y yo para poner otra equis a la lista de lugares imprescindibles que ver en esta vida.
Este es uno de los lugares con más Carácter e Historia de las islas británicas. Se quiera o no se ha convertido en un icono que aparece en incontables medios. Y si no, no hay más que ponerse a buscar los millones de posters y fondos de pantalla que este monumento ha generado en los últimos años. Catalogado fuera de toda duda como uno de los mejores ejemplos que se conservan de la Prehistoria, este conjunto megalítico de estructura circular ha sido objeto de reverencia de numerosas civilizaciones como la celta o la romana. Incluso ha recibido apasionadas visitas de aborígenes autralianos o budistas tibetanos que no pasan por alto ese halo mágico que le rodea.


Desde el viernes 13 de marzo por la tarde hasta la noche del domingo 15 mi novia Rebeca y yo estuvimos ejecutando otra de las misiones viajeras más esperadas: La Misión Marea alta. ¿En qué consistió? En visitar uno de los monumentos más impactantes del Patrimonio de la Humanidad que hay en Francia, el Mont Saint Michel.
Andorra y Luxemburgo habían sido los primeros “países minúsculos” en visitar en 2008 después de marcarme el objetivo de hacer al menos cuatro de los Estados más pequeños de Europa durante dicho año. El tercero sería San Marino y ya el cuarto Liechtenstein en otro viaje a realizar tres semanas después. Este post trata de cómo accedimos a San Marino en un fin de semana frenético en el que cruzamos Italia de oeste a este y viceversa volando a Milán y utilizando a Bolonia como Base de operaciones.

Charleroi es una ciudad de la región belga de Valonia ubicada a tan sólo 46 kilómetros al sur de Bruselas. Por habitantes (205.000) ocupa el cuarto lugar sólo por detrás de la propia Bruselas y de las flamencas Gante y Amberes. Antiguamente era un pequeño pueblo llamado Charnoy, pero a finales del Siglo XVII, cuando pertenecía a los españoles, se construyó una fortaleza a la que se le puso el nombre de Charleroy, en honor a Carlos II, último Rey de la Dinastía de los Austrias, y por extensión pasó a ser conocido de esa manera.
Su actividad, eminentemente relacionada con la metalurgia, hace que esta ciudad tenga un carácter demasiado industrial. Si a eso le sumamos un casco histórico discreto, escasos atractivos turísticos y una oferta de ocio que se encuentra bajo mínimos, se podría decir sin tapujos que Charleroi no es un lugar demasiado interesante para visitar. Pero cuenta con un factor muy importante a su favor, que le confiere rango de un destino importante de cara a los viajeros de corto o largo recorrido, de fin de semana o de tiempo indefinido, que quieran moverse por el Benelux e incluso más allá de este área. Es un factor llamado Aeropuerto Bruselas Sur Charleroi (Brussels South Charleroi Airport–> http://www.charleroi-airport.com/), también conocido como Aeropuerto de Gosselies.
La particularidad de este pequeño Aeropuerto es que se ha convertido en el acogedor hogar de las Low Cost. Aerolíneas de bajo coste como Ryanair, Wizzair, Jet4you y otras más pequeñas han establecido aquí sus bases, provocando que Charleroi esté perfectamente comunicado con numerosas ciudades europeas. En España la compañía Ryanair tiene vuelos directos a Charleroi desde Madrid, Alicante, Valencia, Reus, Gerona, Zaragoza, Málaga o Valladolid.

Eso significa que seleccionando fechas con antelación es posible adquirir billetes de ida y vuelta por precios bajísimos, en ocasiones ridículos. Y eso es lo que hice yo, nada menos que en tres ocasiones en apenas tres meses, compré vuelos a Charleroi para cortas estancias de fin de semana por apenas 35 euros (i/v) cada uno, impuestos incluidos. Fue entonces cuando me puse a indagar y a preguntarme qué opciones tenía para moverme desde Charleroi. Las respuestas me llevaron a planificar tres rutas muy diferentes para cada uno de los períodos que tenía seleccionados. Leer el resto de esta entrada »

Allá por el Siglo X de nuestra Era, en Europa Occidental, y más concretamente en la región del Languedoc (Sur de Francia), floreció un movimiento religioso y cultural que chocó con la ideología imperante e impuesta de la Iglesia Católica.
Los Cátaros, también llamados “Hombres Buenos” u “Hombres Perfectos”, pusieron patas arriba muchas de las afirmaciones dadas por sentadas desde el inicio del cristianismo. En una época de Cruzadas surgió una nueva creencia, una nueva filosofía, una nueva forma de vida.
El Catarismo contradecía al Catolicismo en varios conceptos como no considerar a Dios como creador del mundo material que envolvía toda la maldad y sufrimiento posible. Para ellos se debía separar la parte espiritual, la única para llegar a Dios, de la material, obra del Demiurgo o Demonio. El alma versus La Carne. Logrando separar la materialidad del Ser Humano se llegaría a ser “Perfecto”, y por tanto preparado para estar en contacto con Dios. Creían además en la reencarnación, a no ser que se llegara a este estado espiritual, que rompería este ciclo. Esto sólo se conseguiría eliminando la conexión material de las personas por medio de una vida ascética y cargada de autoconocimiento.




