Zurich, Lucerna y Zug (Viaje a Suiza 2007)

Suiza 2007 por ti.

Desde el Viernes 23 de febrero por la tarde hasta la noche del domingo estuve disfrutando de uno de mis Weekends viajeros más esperados. En esta ocasión tuve la suerte de ir a Suiza con mi colega Carlos que vive en un pequeño pueblo del país helvético. Ambos, que somos miembros de Couchsurfing (red de hospedajes gratuitos), estuvimos alojados en la casa de una chica canadiense encantadora (Lindsey) situada en una pequeña y bucólica ciudad llamada Zug a orillas de un lago con su mismo nombre. En este tiempo nos hemos centrado tanto en esta localidad como en otras dos más grandes e importantes tales como Zurich y Lucerna.

A continuación podréis ver tanto el recorrido como un resumen a grandes rasgos de lo que he podido hacer en el fin de semana suizo.


– Viernes 23 de Febrero: Llegada al Aeropuerto de Zurich a las 19:20 horas procedente de Madrid en el Vuelo JK103 de Spanair/SwissAir. Allí ya estaba Carlos esperándome para trasladarnos a casa de nuestra Couchsurfer en Zug. Una vez nos encontramos con la chica que nos hospedó en su apartamento (Lindsay) volvimos a Zurich para salir por la noche con unos amigos de Carlos (Ilia y Romeo). Escogieron una discoteca de las afueras que resultó ser un antro hiphopero en el que nos cobraron una pasta y no tuvimos consumición. Pero a lo tonto, lo pasamos muy bien. Volvimos a la casa de Zug en autobús a eso de las cuatro de la madrugada.

– Sábado 24 de Febrero: Carlos y yo comenzamos nuestra ruta del día en el propio Zug, donde hay interesantísimos edificios en el Barrio Antiguo (Altstadt) casi a orillas del inmenso Lago. Después cogimos un tren a P1010016Lucerna (30 min) y recorrimos exhaustivamente todos sus rincones, tarea que nos llevó hasta la tarde. Volvimos de nuevo a Zug donde Lindsey nos preparó una cena riquísima. Por la noche salimos todos juntos (amigos de Carlos y amigos de Lindsay) por Zurich y nos lo pasamos genial. Ronda de mojitos, Derby Atlético-Real Madrid en un Pub irlandés, nuestra “no entrada” a un garito glamouroso por considerarnos un grupo “unhealthy” y ronda de cervezas en un Bar Australiano. Esa noche Lindsay, su amiga polaca, Erik (alias Radek Bjebl), Ilia, Jose, Carlos y yo, la disfrutamos a lo grande. Hacía mucho que no me reía tanto. A las cuatro nos fuimos a dormir a la casa de la mejor anfitriona posible. Lindsey se portó fenomenal con nosotros.

Domingo 25 de febrero: Nos despedimos de Lindsay antes de coger un tren a Zurich para poder verla bien “de P1010102día”. Comenzamos nuestra visita por la cosmopolita y lujosa Banhofstrasse para después bordear ambas orillas del río que pertenecen al casco histórico de la ciudad. Callejuelas, catedrales, tiendas de todo tipo, un precioso lago y…el Teatro de la Ópera donde Carlos y yo nos colamos en un palco. Zurich comenzaba ese día su Carnaval 2007 y las calles presentaban una animación festiva y musical que le daban ritmo y color. Las dos últimas horas las pasamos en el Museo Nacional de Suiza que da un repaso a la historia del país de un modo más ameno que convencional. A las seis de la tarde nos despedimos Carlos y yo (¡nos vemos en Munich!) porque a las ocho de la tarde.

El fin de semana para mí ha sido prácticamente inmejorable. No sólo he tenido la fortuna de ver ciudades y paisajes tremendamente bonitos sino que también he disfrutado de la compañía de muy buena gente, que es en realidad la que provoca que las cosas salgan bien. A Carlos le conocía de charlar sobre viajes y mil cosas en internet. Muchas horas de messenger le habíamos dedicado durante los últimos meses. Fue además quien me mostró Couchsurfing y su sistema de hospedaje realmente interesante y útil para viajeros.  Como está pasando una temporada en Suiza aprendiendo alemán me animé a visitarle y ya de paso ver algunos lugares interesantes de la zona. No eran pocas precisamente las opciones que teníamos debido a la cercanía entre los principales puntos por los cuales podíamos movernos. Basilea, Berna, Lucerna o la propia Zurich están separadas por trayectos inferiores a una hora de duración. Finalmente nos decantamos por ver bien tanto Zurich como Lucerna debido a que íbamos a estar hospedados en Zug (a mitad de camino entre ambas) en la casa de nuestro contacto de Couchsurfing, Lindsay (canadiense que trabaja actualmente en Suiza).  Y creo que la elección fue la correcta…

ZÜRICH: A pesar de no ser la capital de Suiza, es una de las metrópolis helvéticas más influyentes no sólo en el país, sino en el mundo entero. Y si no quién no ha oído hablar de sus bancos que contienen lujosas cuentas secretas de P1010140personajes de todo tipo. Esta ciudad respira cosmopolitismo, glamour y riqueza a raudales pero mantiene desde hace siglos su aspecto provinciano que la hace diferente de las grandes urbes europeas. Es fácil de recorrer a pie y se recomienda empezar por su avenida más importante, la Banhofstrasse, que parte de la Estación de Trenes y llega hasta las orillas del Lago al final del río Limmat (Puente Quai brücke). Sedes de bancos, tiendas de alta costura y joyerías se aglutinan en edificios palaciegos del Siglo XIX. Los tranvías azules suben y bajan una de las calles de Europa donde más vale el metro cuadrado (Bahnhofstrasse). En ese mismo flanco, sin tener que cruzar puente P1010131alguno se encuentran algunas callejuelas estrechas y con mucho colorido además de interesantes iglesias como la de San Pedro (cuyo campanario tiene el reloj de mayor diámetro de Europa) o de Nuestra Señora (Fraumünster) cuyos ventanales fueron diseñados por el ruso Marc Chagall. Próxima a estos templos religiosos se alza una pequeñísima colina (Lindehof) con restos romanos desde donde se obtiene una de las mejores panorámicas de la ciudad.
Al otro lado del río se ubica quizá la parte más bonita de Zurich: El Altstadt o Barrio antiguo donde no sólo se encuentra la Catedral desde la que Zwinglio dirigió una durísima reforma protestante sino que conforma un entramado de calles con casas que se llegan a remontar incluso al Siglo XII. En sentido sur se llega hasta el Neoclásico y elegante Teatro de la Ópera y en sentido norte se llega a Niederdorf  Strasse, la calle más bohemia de Zurich, reconocida por sus librerías antiguas y sus locales nocturnos. Y qué decir de Limmatquai justo a la orilla del río desde donde es un gustazo darse un paseíto mientras los cisnes se bañan al compás de las frías aguas azules. Y no son pocos los museos que hay en esta ciudad, aunque si hay que elegir uno es imprescindible visitar el MUSEO NACIONAL SUIZO, ubicado en un antiguo castillo prácticamente pegado a la Estación de Trenes. Una forma entretenida de saborear la agitada historia del pequeño país alpino.

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LUCERNA: Una de las mejores joyas urbanísticas de toda Suiza. En mi caso se ha convertido una de mis favoritas porque contiene algunos de los ingredientes que más valoro: Localidad pequeña, rodeada de naturaleza, un inmenso río cruzándola, edificios no demasiado altos pero estéticamente llamativos, preciosos puentes, hermosas vistas, una interesante oferta cultural y museística, y bien comunicada con otras ciudades.
Sin duda alguna “la estrella” más importante de Lucerna (Luzern en alemán) es el Puente de la Capilla(Kapellbrücke). Realizado en madera durante el Siglo XIV, tiene una longitud superior a los 200 metros, y en la cubierta tiene numerosas pinturas del XVII que tratan la historia de la ciudad. A pesar de sufrir un pavoroso incendio en 1993 ha sido minuciosamente reconstruido para volver a tener su apariencia habitual. A media altura del puente se alza la Torre del Agua(Wasserturm), que en su día sirvió de bastión defensivo, de prisión e incluso de sala de torturas. Hoy en día se ha convertido en el monumento más fotografiado de Suiza.

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No es el Kapellbrücke el único puente que cruza el Río Reuss. El de los Molinos (Spreuerbrücke) no es tan largo como el anterior, pero sí el que mejor ha soportado el peso de los años. Llamado así por ser el lugar donde se arrojaban los restos de la molienda, se caracteriza por tener en su interior una pequeñísima capilla. Pero también posee pinturas en su interior que retratan el paso de la muerte firme e invencible.
A ambos lados del Río Reuss hay cosas interesantes pero quizá el más típico y antiguo sea el derecho (el contrario al de la Estación) por sus preciosas plazas y edificios medievales perfectamente conservados. Desde el Puente de los Molinos hasta el Lago se sitúan sucesivamente La Plaza de los molinos, de los ciervos (impresionantes pinturas en P1010044los edificios) y del vino. En este margen también hay un Museo dedicado a Picasso y el Antiguo Ayuntamiento, reconocible por su inmensa Torre del Reloj. La principal arteria peatonal y comercial cruza este margen alternándose con dichos lugares y plazas.  Incluso las Murallas y torretas defensivas se encuentran en este lado. Ya en las proximidades del Lago uno puede visitar el Jardín de los Glaciares (Der Gletschergarten) que de forma interactiva muestra cómo era esa zona cuando era un glaciar. Aunque quizá lo más interesante sea perderse en el laberinto de espejos, ver una casa de época o subirse a lo más alto para coger una buena vista de la ciudad. Allí mismo, a la entrada, se puede visitar uno de los símbolos de Lucerna, El León herido, tallado en la roca desde finales del XVIII y que está dedicado a los caídos suizos en la Revolución francesa. El gesto de tristeza de la cara del animal es simplemente estremecedor. La colegiata de San Leodegario y su cementerio es otro de los monumentos destacados de Lucerna.
P1010079En el otro margen del río el templo religioso más importante es la Iglesia de los Jesuitas aunque una de las excursiones más interesantes consiste en subir en funicular al Chateau Gutsch, un castillo convertido en hotel desde donde se obtienen las mejores panorámicas no sólo de la ciudad sino de todo el cantón rodeado de altas cumbres nevadas. Justo detrás del mismo hay inmensos bosques por los que se puede pasear, montar en bicicleta, a caballo, o simplemente pasar un día en plena naturaleza. Para reponer fuerzas, una vez se vuelve a la ciudad, es recomendable detenerse a tomar un chocolate a uno de sus muchos locales o terrazas (estas últimas en verano).
Sin duda recomiendo a todos los viajeros que no descarten Luzern en sus itinerarios por suiza. Seguro que nadie se va a arrepentir después.

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ZUG: Pequeña ciudad de no más de 30000 habitantes en torno al lago del mismo nombre. Su encanto se centra en P1010018su riquísimo barrio antiguo (Altstadt) donde edificios como el del Ayuntamiento o la Torre del Tiempo llaman la atención del visitante. El primero por las imágenes dibujadas en sus paredes y el segundo por su esfera del reloj que lleva siglos marcando las horas. Los restos de un antiguo torreón y de las murallas de la ciudad son también motivo para pasearse por sus calles. Y en verano…a bañarse al lago, donde hay lugares suficientes para tumbarse al sol y zambullirse tranquilamente. Además, está a medio camino entre Zurich y Lucerna (30 minutos en tren). Por ello, puede ser una parada interesantísima en vuestro viaje. A mí me sirvió de alojamiento ya que la casa de la chica que nos hospedó vive allí mismo, a escasos metros de la moderna Estación (Bahnhof).

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Como podéis ver, un fin de semana bien aprovechado da mucho de sí, tanto para el turismo y la cultura como para la fiesta y las reuniones de amigos. En este tiempo no sólo he conocido personalmente a un gran tío como Carlos, que se ha convertido en uno de mis mejores amigos, sino que también he tratado con la buena gente que le rodea en P1010097Suiza. Ilia, un chico nacido en San Petersburgo, criado en Gran Canaria y que vive desde los 13 años en el país helvético, en una ciudad llamada Olten. Es un apasionado del Hip-Hop y el Rap y compone sus propias canciones. Jose es hijo de emigrantes gallegos y a pesar de llevar desde muy pequeño en Suiza no se olvida de la España que le vio nacer. Ha pedido hacer el ERASMUS en Madrid y espero que se lo concedan. Es un tío muy noble.
Romeo es un italiano de Calabria que no se le entiende ni papa pero con muy buen sentido del humor. No tuve la ocasión de conocerle demasiado porque se vio envuelto en la atmósfera discotequera del viernes noche. Y tal era el antro al que fuimos, que tan sólo podíamos ver, oir y callar.

No puedo tampoco olvidarme de la chica que nos hospedó desinteresadamente, Lindsey, de nacionalidad P1010095canadiense. Lleva trabajando desde 2006 en Zug, a cinco minutos de su casa, en una empresa de auditoría y consultoría. Su pasión es viajar y conocer gente de todo el mundo. Y qué mejor manera de conseguirlo que con Couchsurfing (y con un buen sueldo). Si os sorprendéis de mis weekends viajeros no os imagináis cómo son los de esta chica. Siempre le voy a estar muy agradecido de cómo se portó con nosotros. Nos dejó las llaves de su casa sin ningún problema, nos preparó una cena deliciosa y salimos de fiesta con ella y con dos amigos más el sábado por la noche: Una chica polaca que vive en una ciudad llamada Baar (Homer Simpson ya sabe dónde vivir si se va de Springfield) y un chico canadiense de lo más peculiar y divertido. Su nombre Erik, pero por su cabellera rubia y claridad de piel pasó a ser más conocido como Radek Bejbl, que quien sea friki futbolístico recordará que fue un jugador checo del Atleti de finales de los noventa. La verdad es que no encontré un mote mejor para ponerle.
Todos son buena gente y espero poder verlos en alguna ocasión más.

Podéis ver las mejores fotos del viaje a Suiza .

Para concluir diré que le doy un sobresaliente a esta historia vivida. Suiza es un país al que tengo ganas de ir descubriendo poco a poco. Tan sólo había estado en Nyon en el verano de 2001, bañándome en las orillas del Lago Leman junto a mis amigos interraileros. En esta ocasión me ha tocado conocer Zurich, Lucerna y Zug. Y quien sabe si algún día no muy lejano podré visitar lugares como Zermatt, Ginebra, Interlaken, el Lago Constanza…o las preciosas aldeas alpinas.

Suiza es pequeña pero tiene para dar y tomar… y con buena gente como la que he conocido allí, más aún.

Muchas gracias por vuestra atención. Os emplazo a que sigáis visitando esta web donde continuaré dando forma textual y visual a mis pequeñas aventuras.

Un abrazo a tod@s!!

José Miguel Redondo (Sele)

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5 comentarios en “Zurich, Lucerna y Zug (Viaje a Suiza 2007)

  1. Buenas, mi hija con 32 años se ha marchado hoy dia 14 de febrero a ZUG a “trabajar”, espero que alguien me indiquen como está el tema del trabajo alli. GRACIAS

  2. Hola Sele conozco un poco Zurich y me parecio una linda ciudad, la arquitectura no me impresiono tanto como esperaba(veniamos de Italia y eso influye) pero si tiene lo suyo. Estuve en un restaurant-mirador en el centro de la ciudad con una vista panoramica preciosa. Ginebra me gusto mas, con un aire frances sin perder su identidad suiza, muy limpia como todo el pais, la arquitectura hermosa,sin grandes alardes,muy agradable con un lago espectacular. Lo mejor para mi fue Berna, una ciudad preciosa, una joya por descubrir, pequena y encantadora. Muchos dicen que Luzerna es lo mejor de Suiza, esta en mi agenda futura.
    Ah! Los Alpes suizos son bellisimos, tal cual me los imaginaba,mucho mas si te tocan dias de sol como a nosotros,
    saludos
    Abel

  3. He vuelto a leer tu post y es de una sinceridad estremecedora.Supongo que si en algun momento lees nuevamente lo que escribes te sientas muy orgulloso de ello. En estos tiempos tan materiales y banales eres un bicho raro.Saludos.

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