Maravillas que ver en Bután: La tierra del dragón del trueno

Los butaneses se refieren a su propio país como Druk-Yul incluso con mayor frecuencia que Bután, el nombre oficial por el que se conoce a este pequeño reino abrazado a las montañas más altas del mundo entre el Tíbet e India. Significa «la tierra del dragón del trueno». Se debe a la creencia ancestral de que existen dragones que moran en una red de cavernosas galerías de la cordillera del Himalaya. El sonido de los truenos en realidad se trataría del impetuoso y desesperado rugido de estas gigantescas criaturas mitológicas. Así es Bután, un compendio de leyendas, creencias y tradiciones que fijan la idiosincrasia e ideales de un país a la sombra de colosos y empeñado en mantenerse fiel a sí mismo. Una rareza inmensa en una diminuta nación anclada en filosofar sobre la verdadera felicidad de sus habitantes, lo necesario de hacerse perpetua repitiendo mantras milenarios y que asegura a quien la visite un refugio confortable entre valles infinitos, imponentes fortalezas y monasterios habitados por la propia sabiduría.

Elemento religioso en Bután (valle de Tang, Bumthang)

Recientemente tuve la suerte de averiguar en Bután que la felicidad, en ocasiones, se trata de un lugar. Y tras llevar a cabo una ruta de diez días por la tierra del dragón de trueno me gustaría comentar esos sitios imprescindibles y maravillosos que ver en Bután en un viaje distinto a cualquier otro.  Leer artículo completo ➜

No es sólo una estúpida pajita de plástico

Quién me iba a decir hace algún tiempo que para sorber mi refresco en el cine o en la hamburguesería de turno estaba sirviéndome de una auténtica arma de destrucción masiva para el medio ambiente. ¿Cómo podría imaginar entonces que algo tan insignificante y delgado que se estruja con la mano resultaba tan dañino para la vida en nuestros mares y océanos? Nunca me había parado a pensarlo, la verdad. Mi ignorancia y estupidez no se percataron hasta mucho después de lo que suponen para el mundo estos elementos a priori inofensivos pero que son parte de un problema global. Recuerdo que un día navegando por internet me topé con la realidad de no uno, sino varios, vídeos en los que veterinarios de animales salvajes se las veían y deseaban para arrebatar estos materiales plásticos que se habían incrustado en nariz, boca e incluso ojos de grandes tortugas marinas que los había confundido con alimento. Aquel día sentí asco y, sobre todo, pena. Mucha pena. De haber sido (y ser) parte del problema y no haberme dado cuenta antes de las terribles consecuencias de algo que va más allá de una estúpida pajita de plástico.

Tortuga marina

Buena parte de las sustancias que contaminan nuestros océanos tiene tienen que ver con este material de sorber y tirar cuyo uso, salvo excepciones, es no sólo una inutilidad sino un lujo que nuestro planeta no se puede permitir por más tiempo. Ya no. Leer artículo completo ➜

Expedición Svalbard (Tras las huellas del oso polar) ¿Te vienes conmigo?

En los últimos confines, casi rozando los confines del Polo Norte, permanecen varadas en el hielo y el silencio las islas que conforman el archipiélago noruego de Svalbard. Mucho más arriba del Cabo Norte, donde cada verano el sol se escapa en medianoche, nace un universo de picos nevados, interminables lenguas glaciares e icebergs a la deriva. Allí el sol no se mueve un ápice en 24 horas. Los hielos perpetuos y el permafrost sirven de hábitat natural a innumerables especies árticas donde destaca, por supuesto, el oso polar, considerado el depredador terrestre de mayor tamaño que existe en el mundo. Pero también es el hogar de morsas, focas, zorros árticos, renos y una buena cantidad de aves marinas que se escudan en latitudes tan septentrionales. Sin duda se trata de uno de los últimos territorios salvajes del planeta, siglos atrás navegado por balleneros holandeses y donde se calcula que hay más osos polares que seres humanos. Hace algún tiempo tuve la fortuna de recorrer el escarpado litoral de Svalbard en busca de aventuras. Es momento de repetir y quién sabe si compartir esta gran experiencia polar contigo. ¿Te apetece?

Osos polares en Svalbard

¡Nuevo viaje de autor a la vista! Entre el 9 y el 18 de junio de 2020 te propongo navegar juntos por el oeste y norte del archipiélago de Svalbard (yendo más allá de la isla de Spitsbergen y sobrepasando el paralelo 80º). Atravesaremos el gran mar de hielo, nos asombraremos de los brutales paisajes que conforman el archipiélago y estaremos preparados para avistar fauna ártica en uno de los rincones más indómitos del planeta. ¿Te vienes a seguir las huellas del gran oso polar?  Leer artículo completo ➜

Buitre leonado en el Parque Natural Tajo Internacional

Los Big Five de las aves en el Parque Natural Tajo Internacional

El término Big Five se suele utilizar en los safaris que se hacen por África para referirse a los cinco grandes mamíferos que se pueden llegar a observar en algún parque o reserva natural. Conforman esta privilegiada lista el rinoceronte, el león, el búfalo, el elefante y el leopardo. Y, aunque el origen de esta denominación […]

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Los pasos de un gran hotel para ser sostenible (Novotel Madrid Center desde dentro)

Hablar sobre turismo sostenible en tiempo futuro no tiene cabida en los tiempos que corren. El mañana no será nada si hoy, ahora mismo, no se actúa en consecuencia. En cuanto a la actividad turística se refiere, aunque aún está todo por hacer, por fortuna empiezan a brotar de algunos sectores valiosas iniciativas, un cúmulo […]

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