El instante viajero XXIII: Ahumadoras de pescado en Cotonou

Ahumando pescado en un mercado de Cotonou

Cotonou no está entre las mil ciudades más bellas de África. Ni entre las más armoniosas. Definiría más bien a la capital de Benín como un inagotable mercado al aire libre donde el trasiego de gentes se fusiona con el claxon de los coches. Una ciudad que da la espalda al mismo mar que durante siglos se tragó a muchos de sus hijos envueltos en cadenas y tristeza. Pero que mira al futuro con una sonrisa por tener la suerte de vivir en paz, que no es poco en los tiempos que corren y, sobre todo, en libertad. De Cotonou no cabe esperar monumentos, ni tan siquiera restos en pie de su pasado colonial que sí guardarían Ouidah y Porto Novo, esta última a un tiro de piedra de la frontera con Nigeria. Aunque sí un marco infinito de postales humanas teñidas de realidad. Como la de aquel lugar al que ahora mismo no sabría ir (salvo que el bueno de Euloge me llevara con él de nuevo) donde las mujeres ahumaban pescado desde primera hora de la mañana hasta la puesta de sol. Un laberinto destartalado de madera y a cubierto donde el humo incesante se convertía en un transeúnte molesto que a cualquier mortal irritaría los ojos en un solo segundo.  Leer artículo completo ➜

Viajar a Svalbard en un crucero polar

Es curioso comprobar cómo cuando vas navegando por alguno de los fiordos o canales de Svalbard y el barco empieza a sortear icebergs, la temperatura desciende de manera radical. Sientes que, de repente, has pasado directamente del estante de la fruta que hay en la nevera al cajón del congelador. El único sonido que eres capaz de percibir es el del crujido del hielo, un hielo tan azul que permanecen atrapados en el tiempo miles de pedacitos del cielo que lo ilumina más arriba, y que la única manera de librarse de su largo cautiverio será cuando éste se derrita para fusionarse con el mar. Al fondo los picos nevados de las montañas se la juegan entre imponentes y kilométricas lenguas glaciares que desembocan en el océano. Te percatas enseguida de unas huellas que se hunden en el permafrost. Y no tienes dudas. Por allí acaba de pasar nada menos que un oso polar.

Morsas en Svalbard (Crucero polar)

Viajar a Svalbard en crucero polar, en un auténtico barco de expedición, es hacerlo a uno de los últimos confines del Ártico más puro. Significa ponerte en la piel por uno momento de los grandes exploradores polares, pero siendo tus ojos los que miran y se conmueven ante un horizonte helado e inconmensurable.  Leer artículo completo ➜

La aldea troglodita de Meymand, pequeña Capadocia iraní

El viaje a Irán estaba siendo una sorpresa tras otra. Preparando nuestra partida desde Yazd hasta Kerman supimos de la existencia de un punto intermedio en pleno desierto al que muchos se referían como la pequeña Capadocia iraní. Su nombre era Meymand (también aparece escrito como Maymand) y contaban que era un lugar rocoso que llevaba siendo habitado desde hacía nada menos que 12.000 años. Se trataba de una de las conocidas aldeas trogloditas en las que las casas estaban en cuevas que agujereaban la montaña como si fuese un queso suizo. Y lo mejor de todo es que hoy en día, además de estar reconocida su peculiaridad histórica, sigue siendo hogar de algo más de 150 personas que han conservado una serie de tradiciones diferentes al resto de Irán e incluso su lenguaje posee palabras del persa utilizadas en tiempos de Ciro el Grande que creían haberse perdido.

Meymand, la Capadocia iraní

En absoluto quisimos perdérnoslo por lo que, a pesar de tenernos que desviar un buen trecho de la ruta, nos acercamos a conocer in situ la aldea troglodita de Meymand y entrar así a algunas de las dependencias excavadas en la roca para tomar un buen té y charlar con algún lugareño. Leer artículo completo ➜

Tortuga desovando en Praia Inhame (Santo Tomé y Príncipe)

La noche de las tortugas en Praia Inhame (Santo Tomé y Príncipe)

Las playas paradisíacas de Santo Tomé y Príncipe durante los meses de octubre a febrero, aunque sobre todo en diciembre, son una larga alfombra roja para las tortugas marinas que acuden a ejercer la propia supervivencia de su especie. Es decir, vienen a desovar al mismo sitio donde nacieron años atrás. Su misión, poner tantos […]

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Pirámide de Kukulkán en Chichen Itzá (Yucatán, México)

Razones para viajar al Estado de Yucatán, la puerta al mundo maya en México

En el Estado mexicano de Yucatán el corazón maya sigue latiendo con fuerza. De hecho nunca ha dejado de hacerlo. Más allá de los excepcionales conjuntos arqueológicos que la selva cubrió con su manto verde, los vocablos de una lengua que no se resigna a vivir en silencio, los cenotes sagrados o el sabor inimitable […]

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