Balmaseda y la pasión viviente de Semana Santa

Recuerdo con mucha claridad mi primera escapada al País Vasco. Tuvo lugar hace algunos años en la villa vizcaína de Balmaseda, situada en la comarca de las Encartaciones más cerca de los límites de la provincia de Burgos que de Bilbao, aunque esta ciudad quede a apenas media hora de distancia. Me habían invitado a dar una conferencia sobre viajes y a exponer fotografías en la Casa de Cultura de la localidad. Se trataba de una de mis primeras charlas viajeras y me hizo muchísima ilusión asistir a la cita. Tanto que me llevé conmigo a varios amigos, con los que aproveché a hacer algo de turismo aprovechando la jugada. Pero es cierto que en aquel partido jugaba en casa. El organizador del acto era un asiduo lector de este blog, Mikel Goikoetxea, balmasedano de pura cepa. Él sería casualmente la primera persona que me contara uno de los grandes motivos para venir, al menos, una vez en la vida a Balmaseda, la Pasión Viviente de Semana Santa en la que él mismo sería actor encarnando a Jesús de Nazaret.

Imagen de la Pasión Viviente de Balmaseda

Además de una gente hospitalaria que nos recibió con todo el cariño del mundo, nos encontramos esa Balmaseda que te pone al calor de un buen putxero y se vanagloriaba de poseer una de las Semanas Santas más recomendables en todo el país.

Balmaseda, una villa aferrada a su puente viejo

Balmaseda (nombre oficial en euskera, en castellano sería Valmaseda) fue la primer villa fundada en el Señorío de Vizcaya en 1199 en lo que hoy se conoce como comarca de las Encartaciones. Entre montañas y bosques, atravesada en cuerpo y alma por el río Cadagua, su posición estratégica fue un valor que aportó mucha riqueza a la localidad. Bien situada en un nudo de comunicaciones entre Castilla y el Cantábrico se trataba de un lugar de paso esencial, sobre todo desde la construcción del puente románico que siglos después sigue siendo el icono más reconocible de la villa. El puente viejo de Balmaseda (Puente de la Muza), de tres arcos y un torreón, sirvió para ejercer el cobro del impuesto conocido como pontazgo y establecer aranceles a las mercancías que venían del Cantábrico o, todo lo contrario, que fuesen hacia la costa. De hecho la localidad fue considerada uno de los “puertos secos” más importantes de la región debido a tan privilegiada ubicación de la que supo sacar provecho.

Puente de Balmaseda

La foto de postal más típica de Balmaseda es precisamente la del puente que durante siglos unió los barrios del Cristo y San Lorenzo, siendo este último habitado por numerosas familias judías hasta su expulsión a finales del siglo XV. Los tres arcos desiguales, siendo más grande el central, es la estampa clásica de uno de los mejores puentes que se conservan en España de la Baja Edad Media. Tanto de día como de noche, haya sol, lluvia o nieve, es la imagen de una villa que cuenta con muchos más atractivos.

Puente viejo de Balmaseda

Balmaseda, abrazada a las montañas, posee un casco viejo realmente interesante que nos sumerge en otras épocas a través de la fachada de la iglesia de San Severino, que mezcla conceptos góticos y barrocos, San Juan Bautista que acoge actualmente el Museo de Historia o interesantes obras de la arquitectura civil como el Palacio de Horcasitas (antigua aduana) o el de la familia Urrutia, ambos del siglo XVII. La calle Martín Mendía es el eje vertebrador de una ciudad que fue creciendo al ras del Cadagua, río que nace en la burgalesa Sierra Magdalena para morir definitivamente en la Ría de Bilbao. Nos queda un edificio del ayuntamiento con un patio magnífico o la sobriedad de la Casa de Cultura en la que pude dar la charla que os contaba al principio.

Amigos en Balmaseda (Foto de 2010)

La pasión viviente de Balmaseda

Pero Balmaseda, no sólo es el puente románico, San Severino o el veloz Cadagua. Balmaseda es desde hace un largo tiempo uno de los Vía Crucis vivientes más espectaculares que se llevan a cabo en toda España durante la Semana Santa. Que exista un Centro de interpretación de la Pasión Viviente de Balmaseda en el interior templo de Santa Clara nos pone sobre la pista. Tanto como la cartelería o imágenes que recorren algunas paredes de la villa durante varios meses antes del jueves santo. En Balmaseda casi todo el pueblo participa de una forma u otra, bien como actores o bien estando tras las bambalinas procurando todo salga a la perfección. Se calcula que más de 700 personas están detrás de la Pasión Viviente de Balmaseda y que llegan a acudir más de 50.000 visitantes provenientes de muchos rincones no sólo de Euskadi sino también de toda España hasta no dejar un hueco libre en la villa. Y es que nadie quiere perdérselo.

Escena de la Pasión Viviente de Balmaseda

Durante muchos meses, tras la difícil elección de los actores por parte de la Asociación del Vía Crucis Viviente de Balmaseda, se prepara la vestimenta y se ensaya una y otra vez para procurar que todo salga perfecto. La villa por unos días se convierte en Jerusalén y muchos de sus espacios pasan a ser las localizaciones que nos narran los Evangelios por los que tiene lugar la Pasión de Jesucristo. Así sucede desde finales del siglo XIX cuando la en la tradicional procesión penitencial por las pestes los pasos de Semana Santa iban custodiados por la guardia romana así como otros personajes sin los cuales se comprendería el Vía Crucis. A partir de entonces se decidió representar completamente los últimos momentos de Jesús hasta su crucifixión en el Gólgota y su posterior entierro.

Escena de la Pasión viviente de Balmaseda

Programa Pasión viviente de Balmaseda 2015

Los principales actos de la Pasión viviente se llevan a cabo la noche del jueves santo y la mañana del viernes, aunque durante varias semanas antes no resulta extraño ver ensayar a los participantes por las calles de Balmaseda. El programa no viene a variar mucho de un año para el otro, principalmente porque la historia a revivir es la misma, pero pueden producirse algunos cambios, sobre todo en lo que respecta al itinerario y en que los actores non son los mismos. Para 2015 el plan es el siguiente:

JUEVES SANTO

  • A las 19:00 horas da comienzo la procesión de los pasos, acompañados por los romanos y los penitentes encapuchados, descalzos y cargando las cruces. Interviene la Coral Kolitza y una banda de música (Azkoaga).
  • A las 21:30 se inicia la representación de la última cena, el concilio de sacerdotes, la oración en el Huerto de los olivos, la captura de Jesús y el juicio ante Caifás y los sacerdotes.

VIERNES SANTO

  • Comienza a las 9:30 con el ahorcamiento de Judas. Después viene el Juicio de Jesús ante Pilatos, la flagelación, la liberación del ladrón Barrabás, la primera caída y el encuentro con la Virgen María y María Magdalena.
  • A las 10:30 da lugar al Vía Crucis de Jesús por las calles del caso viejo de Balmaseda hasta llegar al momento de la crucifixión. Las últimas estaciones del calvario se desarrollan en decorado espectacular. A la muerte de Jesucristo en la cruz le sucede el descendimiento y el traslado al Santo Sepulcro, dando culminación a la representación de la pasión viviente pero no de la Semana Santa balmasedana.
  • A las 19:00 horas los personajes participantes desfilan en la conocida como procesión del entierro. Es momento para el recogimiento y el silencio más sentido por parte de los actores y asistentes que han “vivido” de cerca la muerte en la cruz de Jesús.
  • A las 21:30 horas se inicia la conocida como procesión del silencio en que la guardia romana escolta los pasos del Cristo del cementerio y la Virgen Dolorosa hasta el camposanto de la localidad. Se devuelve al Cristo a su ubicación habitual en la capilla del cementerio y se devuelve a la Dolorosa a la iglesia parroquial. Todo esto con los asistentes portando velas encendidas.

Escena de la Pasión viviente de Balmaseda

¿Cómo conseguir las entradas para asistir a la Pasión viviente de Balmaseda?

Dado el gran interés que suscita la que para muchos es la mejor Pasión viviente de toda España se controla la asistencia por medio de una venta controlada de entradas por parte de la Asociación Vía Crucis Viviente de Balmaseda. El precio va de los 3 euros del Jueves Santo a los 5€ del Viernes Santo (o hasta un máximo de 13€ si el visitante quiere posición estratégica en silla en primerísima fila) y las entradas se pueden adquirir tanto en la Oficina de Turismo durante el Domingo de Ramos como a través de internet hasta el 26 de marzo. Igualmente hay oportunidad de hacerse con estos tickets el mismo viernes santo en las taquillas del Klaret Antzokia de Balmaseda(San Juan Plaza 1) entre las 8:00 a 9:15 horas, justo antes del comienzo de las representaciones de este día.

Escena de la Pasión viviente de Balmaseda

Toda la información sobre la Semana Santa en Balmaseda así como de la compra de entradas para acudir a esta cita imprescindible en Vizcaya está en las páginas:

Me despido con lo que me dijo en su día mi amigo Mikel: “Sele, tienes que venir, tienes que vivirlo. Viajar a Balmaseda es algo más que planazo para Semana Santa”. No tengo ninguna duda de ello…

Sele

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PD: Quiero agradecer tanto la inspiración como las imágenes de la Pasión viviente de Balmaseda a Mikel Goikoetxea – mikelgoikoetxeafotografia.wordpress.com -, el Jesucristo que ilustra este artículo de una villa a la que tengo un gran cariño por muchos motivos. ¡Eskerrik asko!

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Un comentario en “Balmaseda y la pasión viviente de Semana Santa

  1. Si te acercas a la Villa el 9 y 10 de mayo, podrás disfrutar de uno de los mejores Mercado Medieval de Balmaseda del Estado 😉

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