Un viaje a Sudáfrica contado en 10 latidos

Una vez leí que las emociones se miden al ritmo de los latidos del corazón y que cuando uno es capaz de sentirlos, después es capaz de recordarlos cada día cómo si todo estuviese sucediendo de nuevo. Durante los viajes atrapamos los momentos más valiosos, los arropamos como a un bebé y dejamos que nuestro corazón nos los cuente una vez más. Mientras escribo estas palabras creo estar todavía en Sudáfrica y escuchar mis propios latidos provenientes de este país tan maravilloso como indefinible que convierte los sonidos en ruido de tambores, la luz en continuos atardeceres, el color en una mera casualidad y el movimiento en una estampida de cebras perseguidas por leones hambrientos. De las verdes planicies en las que caza el sigiloso leopardo al último cabo que ve clavar una cruz en los océanos de la historia surge un país multirracial de naturaleza portentosa en el que un viaje se hace a golpe de emociones y la piel se vuelve transparente.

Leopardo en el Parque Nacional Kruger de Sudáfrica

Me gustaría recordar mi último viaje a Sudáfrica por medio de los latidos que lo hicieron posible. Compartir los momentos más impactantes e inolvidables es un paseo común al qué ver y hacer en Sudáfrica, una guía de instantes de los que podría ser testigo cualquier viajero que se decante por el país más austral de África.  Leer artículo completo ➜

Una postal salvajemente bella desde Sudáfrica

Desde hace casi una semana ando recorriendo buena parte de Sudáfrica en la que está siendo una de las mejores aventuras de mi vida. Ya sabéis que soy un auténtico apasionado de la naturaleza, de observar animales en libertad y empaparme de la realidad y la pureza que siempre ha movido al planeta. Creo que hoy día poder hacerlo es un privilegio, teniendo en cuenta cómo el ser humano desprecia un equilibrio importantísimo con el que comprender la vida misma. Precisamente es lo que he venido a esperar en un lugar como el Parque Nacional Kruger de Sudáfrica, concretamente en la reserva de Sabi Sand, que sin duda cuenta con una de las mayores densidades de fauna salvaje de toda África. Y, como se suele decir, toda espera paciente tiene su recompensa. Llegar a ver tu reflejo en los ojos de fuego de leones, leopardos, guepardos y otras muchas especies animales, me parece un regalo que la naturaleza se presta a hacernos para no olvidar que la belleza está en dejar que las cosas sucedan sin más.

Leona en el Parque Kruger de Sudáfrica

Sudáfrica es un destino para los muy animaleros, un país que te brinda oportunidades que jamás se te olvidan. Como que se acerquen cinco leonas a beber de una charca como si no estuvieras allí observándolas o sorprenderse por el paso inesperado de una pareja de rinocerontes. Son apenas un par de capítulos, de escenas que me vienen a la cabeza de mis primeros días de aventura en África.  Leer artículo completo ➜

Rumbo a una gran aventura en Sudáfrica

Ya decía yo que todavía quedaba una gran aventura antes de rematar el año. Con mucha ilusión me siento preparado para dar desde hoy mismo un salto al África austral y realizar un viaje muy especial en Sudáfrica. Durará diez días pero gozará de una intensidad brutal volcada en la naturaleza primigenia que sobrevive en un país que utilicé como base hace ya varios años para realizar distintas rutas y safaris de modo independiente por el sur del continente en Botswana, Namibia, Mozambique o incluso Swazilandia (Recomiendo leer lo acontecido entonces en Crónicas de un  viaje al Sur de África). Me quedé con ganas de dedicarle mucho más tiempo a Sudáfrica y en un regreso posterior visitar el indómito Parque Nacional Kruger o asomarme al vetusto e imponente Cabo de las Tormentas o de Buena Esperanza que bordeara Vasco de Gama, no exento de dificultades, para viajar a las Indias orientales.

Jirafas en la sabana

Con una expedición organizada por Aventura África, y en compañía de grandes viajeros y amigos como Paco Nadal, Pau García Solbes de El Pachinko o José Luis Sarralde, responsable de Guías Viajar, volamos al último confín del continente negro para salir a buscar los Big Five, rendirle una visita al admirado tiburón blanco o disfrutar de unas vistas inigualables de Ciudad del Cabo desde Table MountainLeer artículo completo ➜